Noche y Día

Tom Cruise se cuela en esta deplorable cartelera veraniega buscando su hueco, sin duda apartando a codazo limpio a tanta y tanta mediocridad estival, todavía apurando su momento tras los ecos (y el vacío de salas) que provocó el Mundial de fútbol. La rutilante estrella, acompañada de Cameron Díaz, se da un nuevo homenaje en forma de abusivos y constantes primeros planos y escenas de acción ciertamente espectaculares. Pero la película, aún con sus momentos indudablemente divertidos, parece un divertimento veraniego de poco empaque, facturado con prisas, en pocos días, y, como no podía ser de otra manera, con una historia de profundidad semejante a la de un charco. Divierte, pero del amigo Tom nos esperábamos algo más…

Mission Impossible II es el primer título que se nos viene a la cabeza tras ver Noche y Día. De hecho, ésta podría haber sido la nueva entrega de la saga de Ethan Hunt, siempre que hubiese contado con un guión más completo y, por supuesto, un villano de altura. Pero el tono desenfadado y, sobre todo, las increíbles misiones de este Roy Miller encarnado por Cruise, nos remiten directamente a aquella primera hora de metraje de la segunda película de Mission Impossible, dirigida por John Woo, y que a mi me parece la perfecta película veraniega. Y, lamentablemente, coincide con ésta en un lamentable error de guión, que por estos lares debería de haber condenado a la película a la más absoluta indiferencia, por despreciar de semejante manera aspectos tan arraigados en nuestra cultura.

Y es que, de nuevo, una película de Tom Cruise confunde churras con merinas. Uno ya no recuerda cuál era la metedura de pata de Mission Impossible II, en lo referente a fiestas populares españolas. Creo recordar que se mezclaba la Semana Santa con las Fallas. En Noche y Día se celebra San Fermín, con una espectacular escena entre los toros corriendo por las calles de…Sevilla. Ignoro la cantidad exacta de gente que ha trabajado para que la película viera la luz, pero tratándose de una producción de este tipo, se contarán por centenares. Y nadie, nadie ha podido explicarle al guionista, al tal Patrick O`Neill, aspectos tran relevantes de nuestra cultura.

Ni siquiera un Jordi Mollá que es de suponer se habrá limitado a rodar un par de días y cobrar el suculento cheque. Qué fácil hubiese sido dotar a la película de un mayor rigor y no ofender a nadie. Y mira que no soy yo especialmente exigente con estos productos veraniegos, pero llueve sobre mojado.

Más allá de errores detestables, Noche y Día tiene muchas cosas de ésas que ansiamos ver fresquitos en una sala de cine, escapando de estos calores. La acción es, sencillamente, impecable, y justo es reconocer que Tom Cruise ha dado con el registro perfecto para este tipo de cintas, sin duda aprovechando su experiencia con las tres películas del agente Ethan Hunt. Sus miradas, sus reacciones como agente secreto resultan convincentes, y la escena del avión al principio de la película demuestra la enorme química y complicidad que destila al lado de una Cameron Díaz que también está muy bien en su papel de chica ingenua atrapada en una historia de buenos y malos. Nos falta un malo solvente. Ni Mollá ni un insulso Peter Sarsgaard logran destacar.

Lástima de película. Con un guión más trabajado y un malo importante podríamos haber estado ante la película del verano 2010. Pero será una más de este horrendo estío cinematográfico. Pero estamos a pocos días del estreno de Inception, la peli de Christopher Nolan, que, probablemente, se llevará el honor de salvar la cartelera veraniega de la más absoluta mediocridad.

Mi puntuación en IMDB:6.

//www.imdb.com/title/tt1013743/