Origen (Inception)

De vuelta, y con multitud de cosas cinéfilas pendientes, entre opiniones de pelis que están en cartelera, alguna necrológica y otras cosas. Comienzo con la película de este verano 2010, el Origen de mi admirado Christopher Nolan, que está recibiendo loas y alabanzas por doquier. Yo le reconozco méritos, muchos, pero me ha dejado frío…Y que conste que es algo puramente personal, un problema mío, que explicaré un poquito más abajo…

Entre Batman Begins y El Caballero Oscuro, Nolan nos regaló El Truco Final, aquel extraordinario tour de force entre Christian Bale y Hugh Jackman, que nos contaba la cruenta batalla entre dos increíbles magos por dominar los secretos de su profesión. Ahora, entre la segunda peli sobre Batman y la tercera, ha vuelto a triunfar. Me da que el cineasta podrá pedir a Warner lo que quiera, y, lo que es mejor, que podrá hacer totalmente suyo a Superman, personaje al que el estudio acaba de confirmar como responsable de su nueva andadura en el cine. 

Porque Chris Nolan no para de triunfar. Y esta vez lo ha hecho, o lo está haciendo, con una propuesta difícil y arriesgada. No es fácil que una película como Inception haga la taquilla que está haciendo con semejante estructura narrativa, y, sobre todo, con semejante argumento. No creo que haya problemas de destripe en decir que la trama recorre el siempre complicado mundo de los sueños, ofreciendo dos realidades diferentes en la que una de ellas se basa en los hechos, personas y lugares soñados por un determinado individuo. Con semejante premisa, el intrépido director se ha hecho con la cartelera, beneficiándose por supuesto de la nula competencia, y ha logrado una unanimidad de críticas positivas que yo al menos no recordaba. Ha vuelto a triunfar.

Pero ojo, que la trama no es en absoluto complicada. Lo que Nolan quiere es dar la vuelta al género negro, y quizás al thriller más inquietante. Lo mejor de todo es que estamos hablando de un cineasta que domina como nadie los tiempos, el ritmo narrativo y la tensión dramática. Y, digámoslo también, de alguien que sigue teniendo problemas con las escenas de acción. De esta forma, tenemos una historia insólita, narrada con una pericia enorme, que consigue enganchar a quienes, como yo, detestan ese cine dual de realidades alternativas.

Ya me pasó no hace mucho con Shutter Island, la por muchos aclamada peli de Scorsese. Me perdí entre paranoias e incógnitas que impregaban al personaje de DiCaprio. Supongo que será debido a mi predilección por los clásicos, por una manera de contar historias más clara, más diáfana. Mi cerebro cinéfilo se ha alimentado y ha disfrutado siempre con una única realidad, aunque no niego el placer que me produjo en 1999 Matrix, quizás más por sus logros visuales que por su guión. El caso es que no logro entrar en el universo de Inception, en ese mundo que se alterna entre lo real y lo onírico, quizás porque tengo la sensación de que en el segundo (como en el mundo virtual de Matrix o en las paranoias de DiCaprio en Shutter Island) todo vale, de que el hecho de que se trate de una realidad no real (si se me permite la paradoja) permite licencia para todo, desde situar la acción en un París alternativo hasta llevarnos a una excelente escena sobre territorio nevado.

Pero es un problema exclusivamente mío. Me fascinan las buenas historias unidimensionales, lo que no significa que ignore las virtudes de una propuesta como ésta. Origen está contada de manera excepcional por uno de los mejores directores del panorama actual, un tipo que como siga acumulando éxitos va camino de batir un récord impresionante. Su última película es un thriller inquietante, entretenido y dinámico, que cuenta con un reparto maravilloso, encabezado por un Leo DiCaprio que cada vez es mejor actor, y secundado por un grupo de intérpretes enormes. Y no quiero olvidarme de la genial música de Hans Zimmer, del que espero con ansia un leit motiv memorable para el Batman que ha revitalizado Nolan.

Origen me ha gustado, pero no me ha enamorado. Es una pena que no me deje llevar por esa fascinación que en muchos provoca este tipo de historias. Es cierto que en muchas ocasiones ese componente dual está acompañado por más defectos que virtudes, de ahí mi desazón ante semejantes propuestas. Aquí tenemos ese elemento incrustado en una cinta que sólo tiene cosas buenas, de ahí mi valoración tan positiva. Pero si disfrutase con este tipo de cine hubiese vivido un momento inolvidable en la sala el pasado día 6 de agosto, cuando asistí al estreno.

Y dos últimas consideraciones. Me encantaría que Nolan hubiese encontrado en Joseph Gordon-Levitt al sustituto perfecto de Heath Ledger para interpretar al Joker en la tercera peli (si no recuerdo mal ya lo había apuntado cuando hablé sobre aquella simpática comedia titulada 500 Días Juntos) aunque me da que el guión nos llevará por otros derroteros.

Y, finalmente…si no me gustan estas historias, ¿por qué coño me gusta tanto Fringe…?

Mi puntuación en IMDB:8.

//www.imdb.com/title/tt1375666/