Los Mercenarios (The Expendables)

Uno recuerda con cariño aquel proyecto del que se habló en las revistas de cine durante un tiempo, a principios de los 90, que avisaba sobre la posibilidad de que los grandes del cine de acción del momento, todos ellos cachotas imponentes, se reuniesen para protagonizar una adaptación del cómic Sargent Rock. Se decía que Stallone encabezaba la idea, que pretendía reunir a los que habían hecho suyo el género en los 80 (el propio Stallone con Schwarzenegger) y los que empezaban a despuntar en los 90, con Seagal, Van Damme y Bruce Willis. Aquello no cuajó, y yo me llevé una gran alegría cuando comprobé que el bueno de Stallone se había desquitado con The Expendables, una producción que sí se pudo levantar y que supone una entrañable vuelta a aquel cine que tan buenos momentos nos dejó. Estos mercenarios dan lo que prometen, ostias como panes, y así se están haciendo con la cartelera estival, alzándose como la película más taquillera. Se lo merecen.

Lo que me resulta incomprensible es la reacción de buena parte de la crítica, española y extranjera. Me resulta increíble que muchos de aquellos que se han pasado toda su carrera sacudiendo a ese cine de golpes y mamporros se rindan ahora ante el dream team que ha aglutinado Stallone. Los Mercenarios es una película divertidísima, pero está muy alejada de las mejores pelis de varios de los que protagonizan ésta. Stallone ha hecho cosas que están muy por encima, como Máximo Riesgo, Daylight o el primer Rambo, por no hablar de las estupendas pelis de Schwarzenegger (Predator, Desafío Total, Terminator 1 y 2, Mentiras Arriesgadas) o de las dos geniales primeras entregas de Jungla de Cristal protagonizadas por Bruce Willis. Pero todo ese cine fue acogido por la crítica con cierta condescendencia, cuando no con desprecio, y si pensamos en lo que se decía de algunas otras películas no tan buenas como las citadas, aún sería peor. Pero ahora, cuando estos mamporreros se reúnen, resulta que son capaces de hacer algo divertido. Yo, que siempre he sido algo mal pensado, me temo que esos sesudos plumillas se han divertido de lo lindo desde aquellos años 80 en los que este cine hacía furor, aunque su condición de críticos profundos les impedía reconocerlo. Ahora es más fácil, porque se acogen a lo entrañable de la reunión, a la capacidad de Sly para aglutinar egos, y le reconocen cierto mérito a la película. Pues que se unan al club, en el que muchos ya llevamos como socios unos cuantos años.

Los Mercenarios es acción pura y dura. Hora y media de ostias y mutilaciones, de cuchilladas y disparos, de adrenalina y tatuajes. Y es cierto que en su reparto reside buena parte de su encanto. Pero eso no quita que cuente con alguna secuencia de acción genial, y que alguno de los chistes funcione de manera memorable. Es una cinta tan honesta que sólo puede pecar de eso, obviando cualquier intento por ir un poco más allá.

Claro, que tampoco se puede esperar mucho más de una cinta que cuenta con todos esos nombres. La reunión de Stallone, Statham, Lundgren, Li, Rourke, con el cameo de Bruce Willis y Arnold Schwarzenegger es algo así como la formación de los Rolling Stones del cine de acción, un canto del cisne de ese cine que tanto dinero dio, y que hoy sólo cuenta con el gran Jason Statham como principal relevo. No hubiera estado mal una escena que le juntase con Bruce Willis, para que un calvo le cediera el testigo a otro calvo. Pero, a cambio, tenemos una de las escenas más icónicas y socarronas de los últimos tiempos, la reunión de los tres héroes de acción más importantes de los 80 y 90, esos tipos que un día se juntaron para abrir Planet Hollywood, y que se reencuentran en una iglesia para echarse unas risas y hacer un guiño inolvidable a los espectadores. Y uno no puede evitar sentir cierta lástima cuando ve al Gobernador salir por esa puerta, la puerta del cine, en el que ya no le veremos nunca más.

Nos faltan Steven Seagal y Jean Claude Van Damme, otros dos importantes representantes del género, que viven un prolongado periodo de zozobra. Parece que Stallone lo intentará en la secuela, lo que sería motivo de celebración. Pero no es poco lo que ha logrado el tío, el mismo que, no lo olvidemos, recogió un porrón de Óscars en 1976 gracias a Rocky, que le reportó, entre muchas otras, las nominaciones al mejor actor (sí, Sly fue nominado al Óscar al mejor actor…) y al mejor guionista. Pero tras los guantes de boxeo llegó la jungla, el cuchillo entre los dientes y las ostias, y a partir de ahí todos ganamos a uno de los héroes más carismáticos de la historia del cine, por mucho que algunos señalen antes que otra cosa las evidentes limitaciones artísticas e interpretativas del sujeto. Pues anda que han descubierto la pólvora.

Sólo Stallone lo hizo, y no lo volverá a hacer. Los otros no tendrán nunca un Óscar, a pesar de que Mickey Rourke se acercó mucho hace un par de años, con El Luchador. Pero esto que han hecho ahora, y que tanto está gustando a público y crítica, también es cine. The Expendables ha sido traducida aquí como Los Mercenarios, pero su traducción exacta sería algo así como Los Prescindibles. Yo sostengo y defiendo que, cinematográficamente hablando, estos tipos son absolutamente imprescindibles…

Mi puntuación en IMDB:7.

//www.imdb.com/title/tt1320253/