Zombies Party (Shaun of the Dead)

Es ésta una de esas películas que mejor reflejan la importancia de internet a la hora de proclamar a determinadas películas como maravillas incontestables, condición que muy probablemente nunca alcanzarían de no ser por la red de redes. Shaun of the Dead, como antes Equilibrium, Undead y tantas otras, es una de esas obras defendidas y veneradas en foros y páginas, alabada por cinéfilos que de no ser por esta maravillosa globalización, seguramente no la hubiesen visto. Aunque cierto es que ésta sí se estrenó en nuestro país, alcanzando notoriedad, sobre todo, en festivales especializados.

Estamos ante cine de género, como no podía ser de otra manera tratándose de zombis. Y es que, como los vampiros, los muertos vivientes viven una nueva etapa gloriosa en las pantallas. Y esta vez aparecen insertados en una loca comedia que aprovecha la presencia de estos seres putrefactos para ofrecer carcajadas basándose en los clichés y caminos más trillados, desde el puro gag físico hasta algún que otro diálogo soez. En este sentido se aleja totalmente de aquellas comedias sobre zombies que yo recuerdo en los 80, como El Regreso de los Muertos Vivientes, aquella locura dirigida por el guionista de Alien, Dan O`Bannon. Edgar Wright, director de Shaun of the Dead, nos ofrece una comedia casi urbana, minimizando los aspectos terroríficos para dar prioridad al humor, y describiendo a los muertos como auténticos parias que se arrastran por las calles de una ciudad de Londres que acoge hilarantes situaciones. El problema quizás, reside en que uno no se ríe lo que el director espera, teniendo en cuenta sus evidentes intenciones.

Lo mejor de la cinta es, sin duda, ese Simon Pegg que se reveló con esta película como una de las más importantes vis cómicas del cine actual. Estamos ante un actor capaz de sacarnos una sonrisa con un sólo gesto, algo así como un Jim carrey más contenido y, en mi opinión, bastante más talentoso. Las escenas en las que deambula ente zombis sin percatarse de su presencia son geniales, y permiten que la película alcance su mejor nivel, mucho más reconfortante que cuando todo se desmadra y comienza la lucha por la supervivencia.

Pero, insisto, cuando tu principal intención es hacer reír y a duras penas lo logras, es que la cosa no ha salido del todo bien. No se trata de un problema mayúsculo, sobre todo si hablamos de una película de escasa duración, tono desenfadado y, ante todo, adscrita a un cine de género que suele ser recibido por los fans con alegría. Las comedias de zombis tienen, indudablemente, su público, como muy bien demostró algunos años destpués de ésta, Zombieland, en mi opinión algo superior. Shaun of the Dead se ve, se disfruta por momentos (pocos) como un producto ingenioso y original, pero se olvida enseguida.

Los no muertos han sido siempre protagonistas de pesadillas y ahora son también motivo de carcajadas. Yo me quedo con la otra cara, la terrorífica, y por eso espero ansioso la adaptación televisiva del cómic de Robert Kirkman Los Muertos Vivientes, que Frank Darabont acaba de rodar para la televisión americana, y que será emitida en octubre. Ahí la cosa será muy distinta, y yo la disfrutaré, espero, como buen fan del género.

Mi puntuación en IMDB:5.

 //www.imdb.com/title/tt0365748/