The Town; Ciudad de Ladrones

A veces se puede tirar de tópicos y parir una buena película. No es frecuente, ya que los tópicos suelen ir acompañados de más tópicos, y éstos a su vez de poco talento. Pero The Town demuestra que ciertos códigos, ciertos clichés, siguen funcionando a pesar de resultar ciertamente reiterativos. Ocurre cuando además tenemos una buena historia, y, sobre todo, una manera de contarla que engancha, que logra captar la atención de un espectador hastiado de un cine comercial plano y obtuso, que lo cede todo a lo visual y a la acción pura y dura. Ben Affleck es un desastre como actor, pero con este trabajo detrás de las cámaras apunta una solvencia que necesariamente provoca que sigamos esa nueva faceta con especial interés (ya debutó con Adios, pequeña adiós).

Estamos ante una película de acción y atracos, dos elementos atractivos que por sí solos generan expectación. Y no hace falta remontarnos a maravillas como La Jungla de Asfalto o Atraco Perfecto, sino que basta recordar pequeñas genialidades recientes como Plan Oculto u Operación Reno, ésta también protagonizada por Affleck. El actor toma buena nota de todos estos referentes, y compone un ejercicio brillante de dirección, a partir de una historia que, como decía antes, está repletita de tópicos.

Pero todos funcionan, porque el conjunto es una perfecta combinación de ingredientes esenciales. Los tópicos nos remiten a Atrapado por su pasado, la estupenda película de Brian De Palma con la que The Town comparte ese protagonista que quiere cambiar de vida, y al que las circunstancias y sus adláteres impiden llevar a cabo sus decentes propósitos. Tenemos también al secuaz peligroso, la bestia esquizofrénica fraternalmente unida al protagonista, aquí representada por un Jeremy Renner enorme, casi un hermano menor del Joe Pesci de Uno de los nuestros o Casino. Y, por supuesto, el representante de la ley, fundamental para desarrollar el apasionante juego de gato y ratón que propone Affleck.

Todo funciona en una cinta espectacular en cuanto a su capacidad para captar la atención del espectador más exigente. Nadie puede aburrirse con The Town, salvo que deteste ese género que el cine norteamericano borda de cuando en vez. Hollywood lleva décadas engendrando thrillers como éste, ahora quizás con menos frecuencia, pero siempre poderosos, intensos y viscerales.

El mérito es mayor si tenemos en cuenta que hay fallos, o cosas manifiestamente mejorables. El guión, brillante casi durante todo el metraje, presenta algún detalle poco creíble. Y el reparto no convence, con un Jon Hamm inexpresivo en algunas escenas, y un Ben Affleck que, estando mejor que casi siempre, no logra estar bien del todo. Affleck es mejor director que actor, y por eso saca buen partido de las capacidades de Renner, Blake Lively, Rebecca Hall y, por supuesto, de los veteranos e indiscutibles Pete Postlethwaite y Chris Cooper (me hubiese gustado saber más de ellos…). Y los más freaks, habrán detectado al humo negro…

En un thriller de acción buscamos personajes, historias potentes y coherentes y pericia en las escenas importantes. Esos aspectos están aquí perfectamente cubiertos, y ya sabemos qué supone eso: casi dos horas de cine con mayúsculas, cine puro, que cala y perdura, y que nos hace desear que su responsable se dedique en exclusiva a esto de dirigir.

Está la cartelera de cine: Wall Street, La red social, Machete o The Town son motivos más que suficientes para ir al cine. Y mañana, aquí, un poquito de actividad paranormal…

Mi puntuación en IMDB:8.

//www.imdb.com/title/tt0840361/