Paranormal Activity 2

Conviene recordar cómo se fraguó el éxito de aquella pequeña película llamada Paranormal Activity. La inteligente campaña de promoción desató la curiosidad acerca de una cinta que seguía la senda marcada años antes por El Proyecto de la Bruja de Blair, [Rec] o Monstruoso, o, remontándonos décadas atrás, por el Holocausto Caníbal de Ruggero Deodato. En todas ellas, una grabación supuestamente real nos mostraba el horror, presente en sucesos espeluznantes recogidos por una cámara convenientemente bien situada en todo momento.

Paranormal Activity 2 no se aparta de esos parámetros. Se sigue basando en ese lenguaje propio que aportan las cámaras, ya sea la que portan los protagonistas o las que ellos mismos instalan en su domicilio para registrar la supuesta presencia de entes siniestros. Como en sus antecesoras, se nos vende como real una historia narrada por objetivos que en teoría no son manejados por un director de cine, y esa sensación de verosimilitud, de certeza, siempre ha funcionado, aunque puede que la reiteración termine por agotar el filón. Afortunadamente los responsables han añadido una serie de elementos argumentales que hacen que la película gane en interés más allá de ese efecto sorpresa que inevitablemente se diluye al tratarse de una segunda parte.

Pero ante todo conviene señalar que estamos hablando de cine de género, no apto, por tanto, para todo tipo de público. El cine de terror en particular se mueve por unos códigos que en muchos casos sólo son aceptados por aficionados incansables en su búsqueda de la nueva maravilla del cine de horror, para lo que han de pagar un elevado precio en forma de constantes bodrios basados en tópicos y clichés. Nadie debe de buscar, por tanto, un argumento profundo ni unas interpretaciones geniales. Es cine de terror, y ha de dar miedo. Y en este caso, lo logra.

Paranormal Activity recogía la historia de una pareja que se veía acosada en su hogar por presencias extrañas, cuyos efectos eran recogidos por una serie de cámaras de seguridad instaladas en la casa. Era una cinta de un interés relativo, que al igual que El Proyecto de la Bruja de Blair, basaba su atractivo en una impactante escena final, realmente aterradora, a la que sólo llegábamos tras soportar una ingente cantidad de metraje ciertamente plúmbeo. Ahora, su precuela subsana, en parte, aquellos problemas, y lo que en principio parece más de lo mismo, con detestables estampitas familiares, pronto adquiere interés gracias a la capacidad de los guionistas para empalmar la historia con lo contado en la primera película, además de introducir elementos nuevos que incrementan la sensación de terror (el bebé, el perro…).

Y el resultado final da miedo, algo que, por otra parte, es lo que pedimos quienes frecuentamos los cines buscando las sensaciones propias de cada género. Paranormal Activity 2 es, como la primera, cine de género excesivo en su planteamiento, que lo cede casi todo a ese recurso ya visto anteriormente en exitosas películas. Pero tiene, además, la virtud de conectar con aquella primera parte que se convirtió en un éxito inesperado, algo que, no obstante, parece difícil que se repita.

Pero es mucho más que la típica secuela insufrible de un éxito que se limita a copiar lo ya contado anteriormente. Solo por eso ya merece la pena ser vista, aunque hayan de abstenerse quienes no sientan predilección por el cine de género.

Mi puntuación en IMDB:6.

//www.imdb.com/title/tt1536044/