Salidos de cuentas

La estupenda cartelera otoñal se completa con esta comedia, espléndida, lo que supone una excelente noticia teniendo en cuenta que detrás no está Judd Apatow, ni Woody Allen ni esos hermanos Coen que de cuando en vez nos hacen reír. Y, por supuesto, no estamos ante un producto cacaculopedopis, ni ante una parodia con presencia o reminiscencias de Leslie Nielsen. No es fácil arrancar la carcajada, pero Todd Philips, quien ya lo hizo con la genial Resacón en Las Vegas, sabe cómo lograrlo. Y qué falta hacía…

Porque el panorama de la comedia en el cine actual es desolador. Todos los géneros tienden a repetirse, a copiar fórmulas exitosas, pero la comedia siempre lo ha tenido más difícil, limitándose generalmente a nutrir al espectador menos exigente con estupideces sólo disfrutables por adolescentes fácilmente sobornables. Salidos de cuentas se aparta de todo ello, y ofrece una sesión de risas gracias a dos personajes estupendos y a una explosiva combinación de intenciones de las que ninguna acaba por imponerse, apareciendo ante nosotros como un curioso híbrido que toma lo mejor de las distintas maneras de hacer comedia cinematográfica. El gag físico, la escatología, el contraste de personalidades, los ácidos diálogos…de todo ello hay, con un envoltorio de road movie y una estructura argumental poco frecuente en el género.

Lo mejor, como digo, es esa sensación de contención en todas las virtudes. Tenemos a dos tipos excesivos, uno por excéntrico, el otro por malhumorado, pero que son incapaces de llevar sus poersonalidades hasta extremos que cansen al espectador. Lo asqueroso está presente, pero se limita a ese onanismo canino que sirve como guinda a una escena (la única de este tipo) que resulta ciertamente tronchante. Los dos actores, geniales Robert Downey Jr. y Zach Galifianakis, saben caerse, pegarse y ser pegados, y, sobre todo el segundo, moverse y pavonearse. Y hay diálogos realmente memorables…(la imitación de Brando en El Padrino, la conversación de los dos protagonistas en el lavabo…). Hasta lo mejor de una de las mejores comedias de los últimos tiempos, Los Padres de Ella, se repite aquí, de nuevo con las cenizas de un desaparecido…

No es fácil acertar con las dosis de todos estos elementos. Todd Philips demuestra, una vez más, estar especialmente dotado para la comedia, y es capaz de impregnar un ritmo vertiginoso gracias a la acertada incursión de esos golpes de efecto en el guión, hábilmente insertados. Pero, a pesar de las muchas virtudes, Salidos de cuentas es, ante todo, una película de actores…

De hecho estamos sin duda ante una de las mejores buddy-movies de las últimas décadas. Galifianakis, sin duda la gran revelación de Resacón en Las Vegas, hubiese sido un buen partenaire de cualquiera, pero en el contraste con Downey Jr. agiganta su figura. Y es que si hubiese un Óscar al mejor director de cásting, el responsable de juntar a estos dos genios tendría que llevárselo. No sólo hay química, sino que se percibe el odio puntual de uno hacia otro (concretamente del arquitecto hacia el aspirante a actor), la empatía cuando se compadecen y cualquier sentimiento susceptible de aflorar durante toda la epopeya en la que se convierte su viaje.

Supera a la estupenda Resacón en Las Vegas, y a la mayor parte de comedias que hemos podido ver en mucho tiempo. Y lo hace con talento, sin provocar carcajadas continuas y estruendosas, pero sí risas cómplices y una sensación de buen cine que desgraciadamente no abunda. Corred a verla.

Mi puntuación en IMDB:8.

//www.imdb.com/title/tt1231583/