Imparable

Lo quiso, pero nunca lo logró. Tony Scott lleva años e incluso décadas intentando dejar de ser el hermano de Ridley. Pero, más allá de importantes y puntuales éxitos de taquilla y crítica, el otro Scott es mejor, más talentoso. Ni siquiera los años oscuros de Ridley (con Los Impostores, El Reino de los Cielos o Un Buen Año) fueron aprovechados por Tony para imponerse, a pesar de esa maravillosa película que resultó ser El Fuego de la Venganza. Ya veterano, ya asociado con su hermano en la producción de películas y series de televisión (Los Pilares de la Tierra), parece haber tirado la toalla. Imparable es el mejor ejemplo, cine hecho con el piloto automático, casi como un collage de escenas descartadas de su anterior obra, Asalto al Tren Pelham 123, aquel remake ciertamente soporífero. Los mejores momentos de Tony Scott, que los tuvo, parecen haber quedado atrás.

Y puede que el peor parado de semejante declive sea un Denzel Washington que debería de olvidar esa adhesión inquebrantable por un tiempo hacia un cineasta que últimamente sólo le brinda malos papeles en flojas películas. Imparable le pone en la piel de un experto ferroviario que debe de detener un tren descontrolado, que amenaza con destruír todo lo que se le ponga por delante. Con él, un Chris Pine que debería, cuanto antes, de subirse de nuevo al Enterprise, ya que desde que se bajó no ha hecho nada destacable. Poca historia, poca chicha, nulo interés de los personajes (aunque Rosario Dawson lo intente)…

Imparable es cine hecho sin pasión, sin sustancia…Tony Scott  pone su experiencia y estilo, basados en el mundo de la publicidad, al servicio de una película carente de todo aquello que hace interesante al cine. Planos brevísimos, montaje explosivo, estruendosa edición de sonido para rodar las andanzas de un tren descarriado. El Asalto al tren, su película anterior, era ya floja, pero tenía algunos motivos para mantener un relativo interés. Aquí, desgraciadamente, ni siquiera hay unos terroristas que animen la función, con todo el jaleo de las negociaciones, las indagaciones y demás…Imparable es la nada absoluta. Sólo un tren, sólo un par de tipos que estaban por allí y se disponen a resolverlo todo. Bostezos.

Y para que no falte nada malo, tenemos un happy end absolutamente baboso, con esas dos hijas del personaje de Denzel Washington apuntando sútilmente a un posible rollete de su papi viúdo con la siempre actrativa Rosario Dawson.

No es malo Tony Scott. No es tan bueno como su hermano, pero si hacemos memoria, podremos recordar un puñado de pelis más que decentes. Imparable no está entre ellas.

Mi puntuación en IMDB:5.

//www.imdb.com/title/tt0477080/