Los otros dos

Antes de hablar de Los otros dos, es justo y necesario que quien esto escribe sea agradecido con el compañero tidus7, quien ha tenido el detalle de mencionarme en una clasificación de blogs de Gamefilia, como principal creador de entradas sobre cine. Teniendo en cuenta que este blog se mudará de alojamiento en poco tiempo, no está de más ir reconociendo a todos esos amigos y compañeros que se han pasado por aquí en estos dos años y nueve meses. Y, con la esperanza de que sigan haciéndolo, gracias…

Los otros dos pretende ser una alocada comedia y, como consecuencia, arrancar carcajadas, pero no lo consigue. Pretende, además, retomar ese género tan popular en los 80, el de las buddy-movies, alzado hasta cotas infinitas de popularidad con Arma Letal, pero tampoco lo consigue. Busca, indudablemente, ganarse al espectador a través del mecanismo que instauraron los hermanos Zucker y Jim Abrahams, es decir, olvidarse de la trama para centrarse en continuos gags hilarantes y casi surrealistas (aunque aquí no alcancen el nivel de locura presente en aquellas comedias protagonizadas por Leslie Nielsen). Tampoco lo consigue. Finalmente, es un nuevo intento de que una de las máximas figuras de la comedia norteamericana de los últimos tiempos, más asiduo a la televisión que al cine, Will Ferrell, se haga un hueco en las preferencias del público europeo. Y nada…

Tantos objetivos y todos infructuosos…Efectivamente, nada nos queda de una comedia que destila carencias evidentes hasta por quienes no hayan visto una comedia en su vida. Porque no hace falta ser un erudito en el género, ni haber disfrutado de gloriosas épocas pasadas con Chaplin, Wilder o Woody Allen para detectar el tipo de bodrio que se nos presenta. Y no será por ausencia de nombres importantes…

Pocas veces un reparto tan interesante se une para engendrar un cosa como ésta. Hay ejemplos de cástings de prestigio que han defraudado con su película, pero, no nos engañemos, tampoco muchos, o, al menos, muy pocas veces esos nombres han estado presentes en una película tan horrenda como ésta. Más allá de Ferrell, tenemos a Mark Wahlberg, Michael Keaton, Eva Mendes, Steve Coogan, Anne Heche, Ray Stevenson y los pequeños papeles de Samuel L. Jackson y Dwayne Johnson. Uno, que descubrió y se rindió ante el Batman que protagonizó Keaton en 1989, siente una enorme pena por ver a un gran actor en cosas tan indecentes.

El caso de Will Ferrell no tiene remedio. Al menos por aquí. Y teniendo en cuenta que he podido ver bastantes de sus participaciones en el mítico Saturday Night Live, el programa televisivo que le encumbró, me cuesta entender las razones de ese triunfo en su país. Es Ferrell un cómico excesivo, cargante en muchos momentos, y, al igual que Adam Sandler, poseedor de una vis cómica que por nuestros lares no termina de cuajar, a lo que tampoco ayuda el hecho de que no sean capaces, ninguno, de escoger proyectos mínimamente interesantes (sobre todo en el caso de Will Ferrell, de cuya filmografía yo sólo salvo Hermanos por pelotas, que coprotagonizaba con John C. Reilly).

Los otros dos está repleta de gags, chistes, escenas supuestamente desternillantes y de un humor hilarante, ácido y por momentos corrosivo. Como decía antes, su argumento no importa, no ya al espectador, sino a los propios responsables de la película. Tampoco importaba en Top Secret, ni en las sagas de Hot ShotsAterriza como puedas o Agárralo como puedas, pero bien que nos reíamos…

Aquí no.

Mi puntuación en IMDB:1.

//www.imdb.com/title/tt1386588/