A Lips no le gusta mi iPod

Vaya por delante que mi primer contacto con los juegos dekaraoke ha sido con Lips, pero es que este título prometía ser una versiónnada tontorrona del SingStar para la 360. Cuando un amigo que cubría el pasado E3 me llamó para contarme que Microsoft había anunciado a bombo y platillo que su karaoke soportaríala opción de conectar el iPod a la consola y, por tanto, jugar con cualquier canción propia, se me abrieron los ojos. De pronto no era tan aburrido espantar los males en el salóna base de algo oscuro (Interpol) y rápido (At the drive-in). O incluso rescatar un viejo directode Pearl Jam. Fantasee con una grancomunidad de melómanos al estilo de la que sigue fielmente Guitar Hero, compartiendo una gigantesca base de datos decanciones en Xbox Live (con sus avatares-tipo jevi, punki y emo), aver quien hace la contribución más bizarra.

 

Pero a Lips no le gusta mi iPod. Nisiquiera reconoce la portada del Blondeon blonde de Dylan, no te digo a un grupo de metal japonés. En realidad no diferenciauna canción de otra, más allá de las 40 oficiales incluidas en el DVD o las queestán disponibles para descargar como contenido de pago. Puedes probar a cantarlas tuyas, pero a costa de que el juego mande a pasear su mecánica (y pierda sugracia) y entre en una especie de modo idiota: aquí da igual si seleccionas detu reproductor todo tu arsenal de terror industrial o la 5ª sinfonía deBeethoven, o si ninguna de ellas tiene partes cantadas: te recibe una única e inútilbarra horizontal que vas rellenando lo mismo afines bien o mal, susurres omaulles desesperadamente por una lata de atún. Sin letras, sin modelos, sin intención, ni siquiera sirve como karaoke. Es como tener 5535 cancionesidiotas en mi iPod.

 

No tiene sentido juzgar Lips por su selección detemas oficiales sin tener en cuenta que no va dirigido aquienes les gusta la música sino a quienes les gusta cantar. Tiene que procurarque el jugador se luzca sin desgañitarse y divertirse durante interpretacionesteatrales de gente como Alaska o Nino Bravo. Por lo pronto, arrancar con Young Folks parece una buena invitacióna probar. Y aunque en el fondo su listado es mucho menos ecléctico delo que pretende ser, todo el mundo encontrará algo con lo que lanzarse: una selección de divas de primera (Kylie, Beyoncé, AliciaKeys) y de segunda (Dido, Avril Lavigne), clásicospara todos los públicos (Jackson 5, Johnny Cash, Ben E. King, Earth, Wind andFire, Queen), megahitazos de temporada (Rihanna, Duffy), grupos más o menos alternativos (DepecheMode, Nirvana, Radiohead, Coldplay), nostalgia por los noventas (Ace of Base,Roxette) y una serie de temas en español de lo más variopinto: imprescindiblesen cualquier party (Alaska, DuncanDhu), prescindibles (Jarabe de Palo), superpopulares (Alejandro Sanz, DavidBisbal), latinos (Luis Miguel), latinos y dignos (Calamaro), disparates para hacer el ganso en plan dueto (¡Pimpinela!) y auténtica basura(Selena, Son by Four, Belanova, Chetes, Despistaos). Por lo menos no está Amaia Montero. Entre las descargas gratis, eso sí, el Take on me de A-ha, pero aver quién se atreve con ese falsete y con estos micrófonos-maraca.

 

Me pregunto si hay alguna remota posibilidad de que la próximavez que encienda la consola haya temas nuevos para descargar, y entre que ellosme encuentre de pronto los greatest hitsde Primal Scream. Pagaría por ellos, incluso.