Bioshock en Revista de Occidente

Tenía que ser el periodista José Manuel Costa, crítico dearte y de música y jugón confeso, el invitado a tratar un tema como losvideojuegos en una publicación de pensamiento como Revista de Occidente, fundada por José Ortega y Gasset en 1923. Partiendodel impecable arranque de BioShock para enganchar al lector,Costa constata la mayoría de edad del medio, da unas puntadas sobre susdimensiones como fenómeno socio-económico y coloca a los videojuegos en la cúspidede una tradición experimental de “narración interactiva no lineal” en la quehan fracasado antes la literatura (Rayuela),el cine y el teatro. Solo los ordenadores y las consolas consiguen sacar "unaconducta activa" del espectador, nos dice: “O se actúa o no hay juego ni, por tanto,narración alguna”.

 

Solo reseñaré un par de ideas brillanteslanzadas por el autor. Por un lado, la importancia de esa cosa llamadacontextualización, del entorno. Es sencillo: lo que hace sobresaliente a BioShockes que no utiliza medios ajenos, sacados de laliteratura o el cine,para introducirnos en su historia sino que se vale para convencernos de sus propias herramientas como videojuego. "No se cuenta absolutamente nada en las instrucciones (aparte de los controles) y no hay secuencia cinemática alguna. La información aparece en forma de carteles en las paredes, de anuncios sobrelas ventajas de los cambios genéticos, de diagramas realizados por algún científico…además del ya mencionado gran truco de los magnetofones/diarios. Es decir, lacontextualización se realiza dentro del juego, por sus propios medios, en supropio lenguaje”.

 

La segunda idea tiene que ver en parte con lo mismo: no tiene sentido concebirlos videojuegos como una narración lineal, con un final destinado a emocionar al jugadorcuando todos los finales de los videojuegos son felices. “La finalidad de todo juego es ganar. Superar obstáculos, así mismo o al contrario. Este es un punto que parece limitar las posibilidades de los juegos como forma narrativa, al conducirla a un tipo de conclusión donde es fundamental la gratificación del jugador. Así, no hay juegos románticos o sentimentales, mientras en literatura,teatro o cine ésos son temas de lo más socorrido”. Que tome nota quien quiera. Yo les dejo rumiando y con el trailer de BioShock 2, que promete más agua.