La carretera

Hay libros que, una vez concluidos, los dejamos en laestantería, cogemos otro y, al día siguiente, ya ha desaparecido prácticamente denuestra mente; como un tren sin parada en nuestra estación que, por un momento,pasa a toda máquina dejándonos sólo una visión fugaz de caras a contraluzrecortadas en ventanales. Una vez se va, se vuelve borroso en nuestra memoria.La carretera no es el caso. Es un libro directo, que impacta como una sonorabofetada en nuestros aburguesados carrillos y nos los deja sonrojados ydoloridos. La trama es simple, se compone de pequeños párrafos donde sedescribe la vida de los dos protagonistas: un padre y su hijo atravesando unasolitaria carretera postapocaliptica en una interminable huida hacia adelante. No esperéis encontrar aquí supermutantes o vehículosmodificados conducidos por salvajes con estética punk. Tiene un planteamientomás realista del que nos tiene acostumbrado el genero (más cercano al grantelefim “El día después”). La gran virtud de la novela es la atmósferaque Cormac McCarthy nos trasmite;cuando lo leemos sentimos frío, que el aire se vuelve pesado y lleno departículas de polvo que lo cubren todo, miedo e inquietud. Los párrafos soncortos y muchos de ellos describen algún hecho o conversación aparentementetrivial, aparentemente. Algunos de sus capítulos tratan acerca de los brevesencuentros que tienen con los pocos habitantes que sobreviven, seres patéticoso degradados hasta el extremo del canibalismo como medio habitual desupervivencia. Una lectura más que recomendable.

 

Sello editorial: Mondadori
Colección: Literatura Mondadori, nº 338

Fecha de publicación: 7 de septiembre de 2007

Encuadernación: cartoné
Formato: 23 x 14 cm
Nº páginas: 224
ISBN: 978-84-397-2077-5

Cormac McCarthyrecibió el premio Pulitzer de ficción por está novela en el 2007 y es inminenteel estreno en cines. Os dejó el trailer.