Análisis musical: Fuzz Universe, de Paul Gilbert

Buenas a todos de nuevo. Para empezar me gustaría agradecer a todas las felicitaciones de mi primer aniversario en Gamefilia. Muchas gracias a todos por vuestros mensajes. Después de este inciso, empiezo mi entrada realizando un análisis musical al último disco del guitarrista Paul Gilbert, llamado Fuzz Universe.

 

Para empezar voy a hablaros un poco del autor para quien no lo conozca: Paul Gilbert es uno de los guitarristas más respetados del panorama internacional gracias a su técnica precisa y rápida, destacada sobre todo en sus solos. Su periplo empezó con la ahora famosa banda Racer X donde la guitarra de Gilbert destacaba en el conjunto de los instrumentos y se hizo un hueco entre los "shreders" de la época. Cuando Gilbert se separa de Racer X, en 1988, se une a la banda Mr Big con un éxito arrollador en Japón, dejandolos en 1997 para continuar una carrera en solitario. Durante esta etapa es cuando el estilo de Gilbert se hace más visible.

Aunque no deja de ser un guitarrista rápido, a diferencia de sus colegas "shreders" su estilo se sale del heavy con un estilo que mezcla varios estilos que van desde blues hasta la música clásica. Pasemos al disco en cuestión.

 

 

Este disco es uno en donde se nota uno de los puntos fuertes de Gilbert: no cansa. A muchos guitarristas técnicos, en busca de la técnica y la complejidad, les pasa que se vuelven tan virtuosos que sus canciones pueden llegar a ser simplemente un espectáculo en donde nos quieren mostrar los técnicos y rápidos que son, y se vuelven pedantes y cansinas. Cuando escuchas una canción de este disco notas otra sensación, como si Gilbert no buscase ser técnico sino que es técnico y que quiere transmitir mediante su técnica, como si estuviese divirtiendose. Y lo consigue sin cansar, desde la primera canción que abre el disco hasta la última

 

Otra característica de este disco es la mezcla de estilos que hay, con canciones rockeras pero suaves como Will My Screen Door Stop Neptune o un rock mezclado de funk de Don’t Rain on My Firewood, o más agresivo como Plastic Dracula. Al igual que pasa con su forma de tocar, que haya canciones de distintos estilos contribuye a la variedad y no cansa, siempre con la característica velocidad a la hora de sus solos y con un flanger muy destacado.

 

Pero Gilbert no olvida que fue su etapa shred la que le dió la fama que tiene, y no por nada sus solos están muy influenciados por la música clásica, y en este disco toca el 4º movimiento de la Partita en Re menor para Violín de Johann Sebastian Bach, pero en vez de para violín para su guitarra eléctrica, que además es la cuarta pista del disco, aunque como ya he dicho, muchos estilos flotan en este disco.

 

En definitiva este es uno de los mejores trabajos de Paul Gilbert, uno de los guitarristas más espectaculares, limpios y sobre todo carismáticos, con un trabajo muy bueno y con unas canciones muy agradables de escuchar de un nivel excelente. 

Canción Regalo:

 

Entrada en honor a Kalhuritis, alguien del que no veo ninguna entrada desde el 7 de febrero, espero que La Jukebox vuelva a funcionar lo más pronto posible y que nos vuelvas a deleitar con tus análisis tan buenos. Un saludo