[!] Entrevista Nº 20 con Zerael

Las Entrevistas de Divinity dan un paso evolutivo más,  con motivo de la XXª entrevista realizada en este blog, desde que iniciamos esta iniciativa en el comienzo del blog allá por el 2010, y se renuevan añadiendo nuevas características como los perfiles ( a partir de aquí cada entrevistado tendrá su perfil en una tarjeta)  así como nuevas secciones ("¿Qué harías si…?")además de un nuevo resideño en su maquetación.

  Hoy tenemos con nosotros a Zerael, uno de los blogueros que se inició en los blogs de Gamefilia desde sus inicios allá por el 2008, y que aquí sigue al pie de cañón, aunque en menor frecuencia. Conocido por muchos por su afición  a los juegos indies , Zerael se da a conocer ante todos en esta amena entrevista.Wink 

(Pincha sobre la imagen para verlo en grande) 

Comenzamos con la XXª Entrevista con Zerael

 

Hace ya poco más de tres años que comenzaste tu andadura por Gamefilia, ¿qué fue lo que te llevó a hacerte un blog? 


La idea de llevar un blog siempre me había rondado por la cabeza. Al principio, no era más que uno de esos proyectos absurdos que se crean entre risas y cervezas. Con un par de amigos de la universidad llegué a concebir dos bitácoras: “El Fablistanón” y “País del pelo”. Sólo el primero tuvo la desgracia de ver la luz (y duró poco, por supuesto; aunque teníamos grandes ideas para él, como un sindicato para promover movilizaciones en lugares ridículos, o manifestaciones sin objetivo alguno pero en las que todos llevaran carteles con un “NO” bien grande). 


La génesis de La Ciudad, sin embargo, es algo distinta. Acababa de salir de una relación un tanto complicada, y todavía me encontraba en ese estado ambiguo en el que se necesita tener la mente ocupada. Siempre me ha gustado escribir, y supongo que muchos coincidirán conmigo en que en ocasiones tiene un efecto casi terapéutico. Así que allí estaba yo, revisitando el blog de Franchuzas pasando las horas muertas, y de pronto me vino a la cabeza la posibilidad de rescatar alguna de mis ideas peregrinas para redactar un blog: los juegos independientes. Y eso hice: me puse a escribir como un loco durante meses, y lo que empezó siendo una mera excusa para ocupar el tiempo, se convirtió en una parte genuina de mi ocio. 

¿Llevabas tiempo registrado en Meristation antes de dar el salto a los blogs? 


No recuerdo el momento exacto en el que me registré en Meristation, pero según mi perfil, fue un par de años antes de “ingresar” en Gamefilia. Siempre había visitado con regularidad la página, pero jamás me planteé utilizar los foros de forma regular (así que si hubo un salto, fue como lector asiduo hasta bloguero constante). 

¿Por qué elegiste Zerael como nick y la Ciudad Olvidada como nombre de tu blog? 


Mi nick, Zerael, es una mezcla entre “Zero” y “Zeruel”. Años ha, con muchas menos primaveras a mis espaldas, era un amante de los juegos de mega-man (de ahí lo de “Zero”, nick que usé como adolescente durante meses y meses). Por su parte, “Zeruel” es el nombre de uno de los ángeles de Evangelion. De todo esto, claro, se deduce algo evidente: no se me da nada bien poner nombres. 
El título delo blog, “La Ciudad Olvidada”, es el nombre de uno de los lugares más emblemáticos de un juego que a muchos nos marcó allá por 1997: Final Fantasy VII. Así que sí, es una casualidad que el sentido del nombre se adapte tan bien a la temática. Cosas de no saber poner nombres. 

 

 

¿Cómo fueron tus inicios por Gamefilia? ¿La actividad en Gamefilia en aquella época era mayor que ahora o consideras que ahora es superior? 


Mis comienzos fueron atropellados. De buenas a primeras, sólo me movía escribir constantemente. Desde luego, fue mi etapa más prolífica, pero también la más pobre (creo que muchos nos avergonzamos un poquito de nuestros comienzos, con entradas muy humildes). Eso sí, la respuesta de la comunidad y el buen rollo imperante de entonces me dejaron perplejo; de hecho, creo que fue ese buen ambiente el que me impulsó a quedarme. En Gamefilia pasaba algo muy poco común en internet: existía compañerismo y respeto. 
Sobre el ritmo de la comunidad, no estoy seguro. Ahora me resulta imposible seguir Gamefilia con regularidad, así que mi respuesta no tiene mucho valor. Pero bueno, mi impresión presente es que hace tres años había una actividad casi frenética. Los nuevos blogs y las publicaciones se sucedían vertiginosamente. Era muy difícil seguir el ritmo, estar al tanto de las muchas joyas que colgaban los blogueros. Hoy por hoy, parece que esa locura se ha apagado un poco. Por otra parte, quizá no sea más que mi impresión, algo sesgada. 

Desde siempre, has tenido una prioridad en tu blog , de dar a conocer esos juegos independientes, los llamados juegos "indie" desarrollados por pequeños estudios que no siempre tienen la oportunidad de llegar al público de masas. ¿De dónde nace en ti esa afición por este tipo de juegos? 


Hace la friolera de seis años (qué vertigo), un amigo me retó a que superase una marca suya en un matamarcianos “experimental”. Ni siquiera recuerdo cómo se llamaba (era uno de esos con figuras y patrones geométricos, que estuvieron muy de moda). El caso es que perdí la apuesta, me tocó pagar una cena, y no volví a tocar el matamarcianos de marras. Eso sí, me quedé algo mosca con el origen del juego. ¿De dónde había salido? ¿Por qué era gratuito? 


Por aquel entonces, los videojuegos gratuitos independientes no tenían la más mínima repercusión en España, así que me tocó investigar un poco. Acabé en varias páginas en inglés que ofrecían montones de creaciones similares. Me bajé tres juegos: Nethack, Eternal Daughter y D.R.O.D. A partir de ese momento, no volví a tocar otro videojuego comercial en muchos meses. Por alguna razón, me fascinaba que alguien dedicara su tiempo libre a llevar a cabo videojuegos tan completos sin recibir nada a cambio. Después de eso, me topé con otras joyas que hoy se consideran clásicos, y de forma natural, terminé interesándome por determinados autores y desarrolladores. Cuando La Ciudad vio la luz, ya llevaba dos años inmerso en este proceso. 

¿Recuerdas el primer juego indie al que jugaste? ¿Qué nos puedes decir acerca de él? ¿Qué sensaciones te transmitieron? 


Estrictamente hablando, el primer juego indie que probé fue el matamarcianos que he mencionado antes. Apenas lo recuerdo, y como lo jugué únicamente por culpa de una apuesta que acabé perdiendo, mis sensaciones no fueron particularmente buenas. 


De todas formas, siempre he considerado que Eternal Daughter fue el primer “indi” al que jugué con conocimiento de causa. Es una aventura plataformera metroidvaniesca, llevada a cabo por Derek Yu y Jon Perry allá por el 2002 (hoy en día, Derek Yu es una de las figuras más respetadas y conocidas en el mundillo). Fue una experiencia peculiar, porque no respondía a la imagen que uno tiene de un videojuego amateur: todo lo que veía en pantalla, las sensaciones que transmitía…, en fin, todos y cada uno de los detalles que le daban forma rezumaban dedicación. Me costó dios y ayuda completarlo, pero eso no evitó que sentara precedente en mí. A partir de Eternal Daughter, mi interés por los videojuegos se centró en el desarrollo independiente. 

Tu blog está repleto de análisis e información de juegos indies, ¿Cómo descubres por internet este tipo de juegos? ¿Conoces a algún estudio desarrollador de juegos indies? 


Al principio, encontrar información sobre el desarrollo independiente era complicado. Los dos años que pasé investigando antes de inaugurar La Ciudad me dieron para muchas entradas, pero llegó un punto en el que tuve que encontrar nuevas fuentes. Gracias a la ayuda de blogueros como Ellolo17 o Logan, terminé en varias páginas más serias y enteramente dedicadas a los llamados “indie-devs”. Esto marcó un punto y aparte para el blog, porque entré en contacto directo con el núcleo del mundillo: los autores comenzaban a ganar reputación y con los meses, sus creaciones también ganaban en calidad técnica y artística. Me vi en medio de una especie de transformación: el mundillo indie avanzaba a pasos agigantados, y todo tipo de expresiones originales y desconocidas surgían de la nada. Si tuviera que delimitar los lugares en los que todo esto se gestó, apostaría por la mítica comunidad “TIGSource” y la más seria “IndieGames”. Pero, hoy en día, la cosa se ha diversificado bastante. 
A nivel personal, sigo de cerca el trabajo de gente como Daniel Remar, Nicklas Nygren o Konjac. Los estudios sonados como Team Meat están cambiando la perspectiva del gran público sobre el desarrollo independiente, pero siempre que he podido, he preferido centrarme en los artífices de sus éxitos.
 

Si tuvieras que elegir un juego indie por excelencia para recomendar a los lectores para que lo prueben, ¿Por cual te decantarías? 


Desde un punto de vista puramente personal, tengo dos recomendaciones constantes para todos aquellos que quieran adentrarse en esto de probar videojuegos creados por amor al arte: IJI de Daniel Remar y An Untitled Story de Matt Thorson. Ambos representan dos formas muy apreciadas de orientar los videojuegos, con las particularidades únicas del sello personal de sus autores. 


Por otra parte, ateniéndome al éxito y repercusión en la comunidad jugona, Cave Story es la recomendación indiscutible. Durante años se le ha considerado un ejemplo canónico de experiencia indie. 

¿Los juegos indies suelen ser gratuitos o algunos hay que pagar costes por ellos? 


De un tiempo a esta parte, los desarrolladores que se iniciaron con proyectos personales y gratuitos han unido fuerzas para crear pequeños estudios de orientación comercial (vamos, para ganar pasta). Gracias a la atención de las compañías dominantes y del filón que supone el precio reducido de estas creaciones, los videojuegos independientes gratuitos están pasando a un segundo plano. Super Meat Boy, Aquaria, Saira… hay muchos ejemplos de esta tendencia. Por otra parte, el grueso de la comunidad “indie-dev” sigue siendo de mayoría “amateur”; todos los días aparece alguien, que con más ganas que talento, sube su juego a la palestra pública. Todo esto, claro, sigue siendo gratuito. 

   


Tengo constancia de que has dado tus pasitos en el desarrollo de juegos indies -como el que le realizaste a Dezz en alguna ocasión -, ¿Cómo es la experiencia de desarrollar un juego indie? ¿Es complicado? ¿Se necesitan muchos recursos? 


Fue una experiencia curiosa, y muy gratificante. Desde que tengo uso de razón, he querido crear algún tipo de ficción: Durante años, varios amigos nos dedicamos a escribir con la intención de crear una de esas malogradas “novelas definitivas” que tanto abundan entre los universitarios de letras; después, me interesé por el cine y la creación de guiones, y medio convencí a algunas amigas para que hicieran un corto que al final nunca llegué a rodar; cuando era más joven, también me picó el gusanillo de crear un videojuego, y aprendí nociones muy básicas de programación y aplicaciones de diseño directo (como el infame Rpg Maker). 


Cuando se organizó la iniciativa del “Amigo invisible”, me pareció que hacer un juego amateur tendría su gracia, y a fin de cuentas, tenía un poco de experiencia. Debo reconocer que terminarlo todo en el plazo límite supuso un reto para mi paciencia; pero al final, cuando tienes el resultado y ves que las cosas han salido medianamente aceptables, no puedes evitar sentirte bien. En general, creo que cualquier actividad creativa saca a relucir tu personalidad; comprometerte a acabar un libro, un relato o un juego requiere fuerza de voluntad, precisamente porque debes dar forma a los recursos. En el caso de los videojuegos, con las herramientas de hoy en día, no se trata tanto de complejidad como de perseverancia. Hace falta paciencia a toneladas. 

¿Por qué tipo de juegos te decantas: indies o los juegos para consolas, comercialmente hablando (es decir, aquellos que pertenecen a sagas consagradas y desarrollados por compañías importantes)? 


Hace dos años, te habría respondido sin dudar que los juegos indie se merendaban con holgura a la gran mayoría de títulos de primera línea. Hoy en día, sin embargo, estoy muy desconectado de ambos mundos como para opinar con un mínimo de fundamento. Tengo poco tiempo para jugar, y debo apuntar a lo seguro. En ese sentido, he tenido gratas experiencias con sagas consagradas comercialmente como Mass Effect, y bombazos independientes como Super Meat Boy. Creo que cada mundo tiene sus ventajas; lo que le falta de originalidad al circuito comercial, lo suple con direcciones de producción apoteósicas. Y el mundo independiente, a pesar de sus limitaciones técnicas, puede ofrecer experiencias jugables impensables para las grandes compañías. 


Así que, desde un punto de vista meramente lúdico, es posible que los llamados “triple A” ganen por un pequeño margen; pero a nivel artístico y jugable, los “indie-devs” no tienen, literalmente, competencia de ninguna clase. 

 

    

 

 

¿Qué edad tienes y a qué te dedicas? 


Tengo 27 otoños y ahora mismo, formo parte de ese flamante grupúsculo de españoles en paro. Antes de que las cosas se torcieran como lo han hecho, era auxiliar administrativo y profesor de apoyo en una academia. En teoría soy filósofo profesional, pero me temo que en España, eso tiene el valor de un doctorado en cajas de galletas (en realidad menos, puesto que las galletas se siguen vendiendo). Me gustaría decir que soy escritor en ciernes, pero sería una flamante mentira. 

¿Qué consolas dispones en la actualidad? ¿Cuál es la que más usas? 

Sólo tengo mi viejuna Playstation 2 y una PSP cogiendo polvo en algún cajón. Si no recuerdo mal, la última vez que jugué a una consola fue para completar “Persona 4” (en la PS2). Compré la PSP ilusionado, pensando que encontraría un “spin-off” digno para Final fantasy VII, pero me llevé una decepción importante. Así que de las dos, la PS2 ha sido la que más he usado. 

 


¿Dedicas mucho tiempo a jugar o actualmente tienes otras prioridades que te impidan dedicar tiempo a este hobby? 


Desafortunadamente, ahora mismo apenas puedo jugar a nada. La familia y el trabajo son mis prioridades desde hace un tiempo. Esto me impide probar la mayoría de las novedades y me obliga a elegir con cuidado. Mi última adquisición fue Dragon Age 2, y aún me sigue doliendo el espacio vacío que dejaron los 49 euros que me gasté en él. 

¿Te consideras una persona que va a la última en cuanto a gadgets tecnológicos y te gusta estar informado sobre las últimas novedades del ocio electrónico? 


En absoluto. A mi hermano le fascinan todos los gadgets y sus novedades, así que de rebote conozco algunos, pero por mí mismo nunca me decido a investigar las tendencias en ese mundillo. 
Sobre el ocio electrónico, me interesa su vertiente escrita; me gusta estar informado sobre determinados grupos de desarrolladores y el devenir de algunas empresas, aunque más por la evolución de los textos en sí que por la información que me ofrecen. Creo que la prensa y la crítica del ocio electrónico están siguiendo un camino muy interesante. 

¿Cuál es el aparato electrónico sin el cual no podrías vivir?

 
El despertador. Soy de esas personas que cuando se duerme, necesita un concurso de chillidos para levantarse. He tenido de todos los tipos y colores: desde el clásico reloj digital con pitido estridente, hasta uno rodante que salía disparado por el suelo cuando saltaba la alarma. Cada cierto tiempo tengo que cambiar la configuración de mis despertadores porque si no lo hago, sencillamente, no me despierto. 

¿Dispones y utilizas las redes sociales? ¿Crees que este fenómeno emergente tendrá fin o seguirá una evolución ascendente con nuevas opciones y caracteristicas hasta el punto en que se convierta en un imprescindible para cualquier tipo de persona? 


Tuve cuenta de Facebook hace un par de años, y al principio le saqué mucho partido. Me encontré con gente del colegio y amigos de la infancia perdidos, pero a la larga, terminé cogiéndole manía. Tampoco ayudó que muchos de nosotros nos lo tomáramos a pitorreo y colgáramos fotos con dudoso sentido del humor. La cuenta de Twitter la tengo completamente aparcada, pero me gustaría volver a retomarla. Creo que hoy en día es fundamental para cualquiera que quiera estar informado o le interese el periodismo. 


A mi modo de ver, las redes sociales van a seguir evolucionando hasta convertirse en complementos indispensables. Ahora mismo se nos quiere hacer creer que de hecho, es así; pero todavía siguen teniendo un matiz negativo, sujeto a la opinión pública. Quizá dentro de diez años, el resultado de esa evolución, unido a la costumbre, harán que nuestros perfiles públicos sean parte de lo cotidiano. De cualquier forma, creo que es un proceso imparable. 

¿Podrías vivir sin internet? ¿Y sin móvil? 
Sin móvil, por supuesto. Es muchísimo más fácil de lo que creemos prescindir del teléfono móvil para cualquier faceta de nuestra vida. Por otra parte, ciertos trabajos y situaciones se benefician de su existencia…, así que, ¿por qué no aprovecharlo? 


Cuando estudiaba, procuraba recurrir a internet lo mínimo posible. Siempre me han gustado los libros y el trabajo de biblioteca, así que en ocasiones me obligaba a centrarme en el papel puro y duro. De todas formas, era una cuestión puramente personal; no creo que negar su existencia tenga el más mínimo sentido: es una herramienta inestimable. No entiendo a los profesionales que se empecinan en su alergia informática. Cada vez son menos, pero todavía te encuentras a algún que otro oráculo prediciendo el fin de la era “humana” y chorradas similares. 
Ahora bien, si la pregunta va por el sentido de aquellos que literalmente, no pueden pasar un día sin internet o móvil, obviamente me preocuparía. Pero como siempre digo, ese tipo de comportamientos tienen un problema subyacente, que poco o nada tienen que ver con el objeto de las obsesiones. 

Dime 5 usos (de ocio, trabajo, aficiones …) relativamente importantes para ti que le darías a un ordenador que no tuviera acceso a internet 


Escribir, que es el principal uso que siempre le he dado a los ordenadores; trabajar, porque he sufrido lo mío como auxiliar administrativo; jugar, porque a fin de cuentas, siempre he sido un amante de los videojuegos en ordenador; fotografía, porque tengo millones y millones de fotos de mis periplos y amigos, ordenados por fecha, lugar e importancia…, y por último, supongo que programar, ya que de una forma u otra, mi interés por los ordenadores comenzó con un MSX y ligeras nociones de BASIC.
 

¿Sueles ver la televisión? ¿Qué cadenas y qué tipo de contenidos? 


Nunca he visto demasiado televisión, pero últimamente le dedico algo más de tiempo. Llevo un par de años siguiendo ciertas tertulias políticas, más que nada porque disfruto como un enano con discusiones de cualquier tipo y no hay nada como la política para sacar a relucir la labia de cada uno. Si tuviera que quedarme con una, sería con “Los desayunos” de la uno, con Ana Pastor al frente. Una periodista como la copa de un pino. 
Aparte de eso, sigo algunas series como House, El Mentalista o Medium. Supongo que mis canales más habituales son la sexta, cuatro y las cadenas públicas. 



¿Qué series te gustan? 


Desde hace muchos años, siento debilidad por Medium, con Patricia Arquette. Creo que es una serie un tanto infravalorada. Me parece de un mérito increíble que una premisa tan fantasiosa tenga un guión tan bien resuelto. 
Mi último descubrimiento fue El Mentalista, una serie que nunca me atrajo lo más mínimo hasta que vi un capítulo por pura casualidad. Desde entonces me ha tenido enganchado como buen parroquiano. 


En más de una ocasión he tratado de introducirme en el mundillo de la series anime, pero sin demasiado éxito. Por otra parte, aunque son pocas las que me gustan, las que de hecho lo consiguen me dejan muy buen sabor de boca. En mi carrera se discutió mucho, por ejemplo, sobre los significados y locuras de Evangelion. 

¿Qué géneros son tus favoritos en el cine y cuáles son tus películas favoritas? 


Creo que soy incapaz de quedarme con un género. En cualquier tipo de ficción importan, sobre todo, las formas, y más aún en el cine, tan dependiente de la imagen. Por otra parte, mi primer impulso sería decirte “drama”, “cine negro” e “intriga”, por ese orden. Pero tengo serias dudas de que sea cierto; seguramente cambiaría de opinión si me pusiera a repasar una por una las películas que he visto a lo largo de mi vida. 


Mis películas favoritas…, una vez hice un top 10 en el blog, copiando el que tengo en mi cuenta de Filmaffinity, y la entrada trajo una brutal cantidad de comentarios de todos los tipos y colores. Pero bueno, no creo que esta vez me lluevan piedras; de la 10ª a la 1ª serían: Taxi Driver, Ikiru, Solaris (la de Tarkovsky), Match Point, Las amargas lágrimas de Petra von Kant, Dos hermanas, Lilya Forever, Carretera perdida, Persona y Mulholland Drive. 

¿Qué tipo de música te gusta y cuáles son tus cantantes o grupos que te gustan? 


Apenas escucho música, y créeme, lo he intentado con todas mis fuerzas. Muchos de mis amigos han tratado en vano de pegarme un poquitín de su manía melómana, pero no ha habido forma. Con esto no digo que no me guste la música, pero sí que soy incapaz de interesarme activamente por ella. Me toca las narices entrar a un local y que suene alguna canción que no me guste; por el contrario, agradezco que haya temas que disfrute. Pero luego nunca me intereso por saber quiénes eran tal o cual grupo. Según un amigo, mis estilos de música preferidos son el heavy metal, el pop y la música electrónica. Pero en honor a la verdad, no tengo ni un sólo grupo o canción que pueda nombrarte. 


Dos excompañeros de la universidad llegaron a desesperarse con esto. Uno estaba decidido a meterme en el mundo de la música clásica, y el otro, en el del pop español alternativo. Me grabaron recopilaciones que escuché hasta la saciedad, pero ninguno de los dos llegó a cuajar en mí. 

Dime 4 canciones puramente comerciales de cantantes/grupos españoles que te gusten

 
Teniendo en cuenta mi ineptitud musical, me da que no soy capaz de elegir ninguna. 

¿Tu pasión por los productos independientes (indies) también se extiende al cine o la música? 


Apenas. El cine me gusta mucho, y trato de ver cualquier película que crea que pueda gustarme, ya sea por recomendaciones, elección propia o el sistema de almas gemelas de Filmaffinity. Alguna vez he buscado cine independiente, pero no porque sienta una especial predilección por esa forma de hacer cine. 

¿Te gusta viajar? ¿A qué países has viajado? 


Claro, aunque soy algo quisquilloso a la hora de elegir la compañía. No me gusta irme a ningún sitio con personas con las que no tengo la suficiente confianza. En los viajes, pueden salir a relucir las malas artes y peores manías de tus amigos y conocidos. 
He estado en Francia, Suiza, Alemania y Andorra. 

¿Te manejas bien con los idiomas? ¿Cuántos idiomas dominas? 


Siempre se me han dado bien, aunque nunca me he decidido a aprender seriamente idiomas que, por mi carrera, me habrían venido de perlas. Siempre he lamentado no lanzarme con el alemán, pero es que se me hacía muy cuesta arriba al ver los temarios y el “sufrimiento” de la gente que le echó valor. 


Como la mayor parte de mi generación, me defiendo muy bien con el inglés, aunque soy bastante chapucero a la hora de hablar. Pero como siempre se dice, no hay nada como tener la obligación de comunicarse para aprender a tortazos. Además, por eso de las normativas y exigencias de educación, también domino el valenciano (muy a mi pesar, no por el valenciano en sí, sino por la ristra de malos profesores que he tenido para aprenderlo). Al comenzar la carrera, tuve que aprender latín a marchas forzadas, y en un experimento que no terminó de salir bien, dos cursos de francés


¿Cuál es tu color favorito? ¿Consideras que los colores (tanto para la ropa, color de coche, de la habitación…) definen a una persona y van acorde a su estado de ánimo? 


Siempre me ha gustado el color azul, aunque no sabría decir si es mi color favorito. Creo que existe una relación entre el estado de ánimo de una persona y las elecciones que lleva a cabo (obvio). Si esas elecciones pasan por elegir qué camisa se pondrá hoy, o cómo comprarse el coche que va a sangrarle varios años de la nómina, seguramente el color se sumará a las muchas variables que dan como resultado la decisión final. Aunque francamente, dudo mucho que se pueda dar una explicación objetiva de la relación entre los colores y los estados de ánimo. Los colores tienen demasiadas connotaciones culturales. 

¿Cuál sería para ti el plan ideal para una noche un viernes? 


Para mí los viernes siempre serán noche de cine. Por lo general, discuto por la película que vamos a ver, y no tanto por dónde vamos a ir. Por otra parte, si fuera por mí acamparía en las salas de cine. Si alguna vez alguien me propone ir al cine y me niego, es que mi hermano gemelo malvado me ha sustituido y se las ingenia para vivir mi vida. O algo peor. 

¿Bebes o fumas? ¿Qué opinión tienes acerca de estas "drogas" legales? (lo siento, no puedo dejar de llamarlas otra cosa con todo el daño que hacen) 


No creo que pase nada por llamarlas por su nombre. Los medicamentos también son drogas legales. El segundo año de universidad dejé de fumar definitivamente; tuve una recaída hace tres años, pero sólo duró un par de meses. Con el alcohol no tengo tantos miramientos, a pesar de que soy muy consciente de lo que puede hacerle a una persona con problemas. En cualquier caso, sólo bebo cuando salgo o en celebraciones puntuales. Respeto a la gente que se impone (por los motivos que sean) una disciplina absoluta de cero alcohol, pero también creo que el valor ritual y social del alcohol justifica su legalidad. De la gente irresponsable, que se dedica a hacer el subnormal con el coche, mejor no hablar. 

 


En general, las drogas tienen el agravante de ser adictivas desde dos puntos de vista. El abuso de ciertas actividades (de cualquiera, vaya), puede derivar en adicción, pero en el caso de las drogas se suma la dependencia física. Todos los casos, sin embargo, pueden prevenirse con responsabilidad y educación. 

¿Qué aficiones y hobbies tienes y te gustaría comentarnos? 


Me gusta mucho el ciclismo. Soy bastante pesado con el tema (eso que llaman un “jartible”) porque disfruto una barbaridad, tanto por carretera como por el monte. He intentado convencer a algunos amigos para que me acompañen, pero ninguno aguanta más de dos salidas. Y lo peor de todo es que me mandan callar en cuanto menciono la palabra bici. 


Mis otras dos grandes aficiones siempre han sido la literatura y el cine. Desde bien chiquitajo, he estado rodeado de libros , y no pasa un día sin que tenga una novela o ensayo para leer. De hecho, casi nunca salgo de casa sin un libro. Con el cine no soy tan constante como me gustaría, y más ahora que ir a las salas se ha convertido en un privilegio. De todas formas siempre estoy al tanto de recomendaciones y posibles candidatas. Mis amigos, por suerte, siempre han sido muy cinéfilos. 

¿Alguna expresión o frase que digas con frecuencia? 


Creo que no, pero tampoco estoy seguro. A veces añado “vayas” sin ton ni son, aunque nadie se ha quejado. 

¿Qué es lo que más valoras en una persona? 


En general, si todo se limita a tratar superficialmente a alguien, me basta con un mínimo de educación, o de buen rollo. No me gusta la gente que se siente orgullosa de ser borde por el placer de serlo. 
Pero si se trata de un amigo, valoro mucho la empatía. Hay excepciones, claro, pero suelo tener mejor relación con personas capaces de escuchar. 

¿Hay algo o alguna inquietud o sueño que te gustaría realizar en la vida? 


Muchos, en realidad. Supongo que el más importante para mí es llegar a ser capaz de de escribir una buena novela. Es algo con lo que sueño desde que empecé a leer. El problema de aprender algo es que cuanto más sabes, mejor te conoces. Y cuanto más te conoces, más fácil resulta ver tus propios errores. Pero no me rindo. 

¿Cuál sería tu impresión general acerca de España? ¿Estás orgulloso de vivir en este país? 


Mi impresión general de España es que la gente está completamente desesperada. Desde hace dos años, he visto a muchos amigos perderlo todo y convertirse en parados crónicos. Es muy triste ver a conocidos y familiares hundirse en la miseria cuando, no hace demasiado tiempo, eran personas con objetivos y sueños claros. Y ya no se trata solo de las consecuencias económicas; varias personas cercanas a mí se han metido en todo tipo de problemas psicológicos que nunca creí posibles. Asusta reconocer con tanta claridad que el dinero mueve el mundo. 
Y sobre si estoy o no orgulloso de vivir en este país…, francamente, el patriotismo me parece una gilipollez. 

¿Qué opinas de la crisis mundial y concretamente en España? ¿Crees que el cambio de partido político mejoraría la situación en España o piensas que la cosa está muy complicada? 


La crisis se ha llevado por delante mi estilo de vida, por decirlo suavemente. Creo que Europa está perdida entre intereses locales y tejemanejes financieros. A veces me da vergüenza ver ciertas declaraciones de políticos, supuestamente comprometidos en la tarea de sobrellevar la crisis. En España, las clases dirigentes parecen absortas en la disputa electoral y la “crisis mundial” y son ajenos al drama social que se deriva del paro (uno de esos problemas de “economía real” que todo el mundo reconoce, pero para el que nadie se atreve a dar una solución). 


Un cambio político podrá mejorar ciertas cosas, posiblemente a corto plazo; pero a larga, los problemas de la crisis volverán con más fuerza. El problema subyacente (aunque no el más urgente) se encuentra en Europa. Si el PP acaba gobernando, la filosofía de sus recortes será la misma que la del actual gobierno, aunque quizá con más saña. Por otra parte, me preocupa la política social del PP, y más con el auge de movimientos de extrema derecha. Una mayoría absoluta podría darles manga ancha para cargarse las pocas cosas buenas que se han hecho en la última legislatura.

 

Nueva sección en las Entrevistas : ¿Qué harías si…?

Cada entrevistado responderá  cómo reaccionaría ante situaciones inesperadas o atípicas.

Situación A: Tu novia/ mujer te dice que está embarazada de repente y sin apenas esperártelo 


«Si es niño, se llamará Vladimir Ivanovich; si es niña Cecilia Tercera» 
Buf, ni idea. No quiero tener hijos, así que seguramente entraría en shock. 

Situación B: Tu autoritario jefe del trabajo te obliga a quedarte todo el día  en tu día libre en el que tienes un asunto personal importante que atender  , para redactar una pila de informes, y en el que sabes que el negarte puede suponer tu despido  


Depende, claro. Si el asunto personal es asistir al funeral de mis padres o la boda de mi hermano…, ni me lo pensaría. Prefiero que me despidan. Pero si no es algo de ese calibre, me inventaría cualquier excusa para escaquearme de ese asunto personal. Se me da muy bien inventarme excusas. 

Situación C: Vas caminando tranquilamente por la calle, cuando ves que a  una inofensiva anciana se le caen las bolsas de la compra, y tu decides ayudarla recogiendo sus bolsas, a lo que ella te empieza a gritar a todo pulmón y en público ¡Ladrón! ¡Ladrón! 


Si estuviese de buen humor, seguramente me esperaría a que se calmase. Y cuando me dejase hablar, trataría de explicarme. Si la mujer sigue sin entrar en razón, le dejaría la bolsa en el suelo y me daría la vuelta. ¿Para qué molestarse? 
Ahora bien, si no tuviese un buen día seguramente haría alguna idiotez. Como quedarme frente a ella y gritar más fuerte. Lo más probable es que se quedase desconcertada y pudiera darle la bolsa sin mediar explicación. 

Situación D: Te encuentras en una cafetería con un famoso o famosa a la que admiras profundamente tomándose un café a solas 


Siempre he pensado que ser un personaje público es una jodienda de tres pares, y si alguna vez me he cruzado con alguno, he tratado de ignorarle lo máximo posible. Es extraño, porque parece que los conoces, pero en su lugar no me gustaría que me parasen por la calle con regularidad. 

Situación E: Quedas con tus colegas a tomar algo -un café o unas tapas- y cada vez que quedáis siempre  está el típico que nunca paga y al que siempre le tenéis que invitar. Ese mismo día a la hora de pagar, él se hace el loco mientras tu decides pagar esta vez. Al ver que no dejas propina , ese mismo colega que nunca paga, te llama tacaño delante de tus colegas y otros compañeros, ¿Cómo reaccionas? 

 
Me reiría, claro. Como los demás. La confianza tiene sus ventajas, y si hay alguien que siempre se las ingenia para dejar de pagar, estaría tirándose piedras a su propio tejado. Ante una situación así lo mejor es dejar que las cosas se caigan por su propio peso. 

¿Hay algo más que te gustaría contarnos sobre ti? 
Creo que no. Diría que no queda nada bueno por contar. 

¿Te ha gustado la entrevista? 
Sí, ha ido mejor de lo que temía. Ha habido algunas preguntas que me han dejado un pelín descolocado, pero era de suponer que tal cosa ocurriría.

¡Claro!¡Qué te esperabas! Mr. Green

Muchas gracias Zerael Wink 

Próximos entrevistados: El Camino (Ganador Del Duelo 3), Solid_caim, Sergio Sr Rubio… 

Podéis acceder al resto de entrevistas desde el lateral izquierdo del blog. Gracias por leer Kitten 

 

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