Análisis: Toy Soldiers

Hará un par de meses que Toy Soldiers fue lanzado ya en el Bazar Arcade de Xbox Live, pero debido a contratiempos técnicos con mi consola (SÍ, volvió a petar por SEXTA vez), no pude echarle el guante hasta hace unas pocas semanas, animado por la implementación final con Facebook.

Se trata, en esencia, de un juego de Tower Defense, camuflado por unos buenos gráficos y la habilidad de poder controlar directamente las torres y diversos vehículos que nos ofrece el juego. ¿Será suficiente para darle un soplo de aire fresco al género?

 

Me gustó

– Personalidad: Si hay algo en lo que despunta el juego desde el primer momento que lo encendemos, es la personalidad que desprende, con sus melodías que emulan a un tocadiscos de aguja, el filtro de bobina quemada, y bueno, el hecho de que no hay muchos juegos de la Primera Guerra Mundial en la que los protagonistas sean muñecos de plástico, ¿verdad?. Es algo que se agradece en una época en la que sólo aparecen secuelas, remakes, y remakes de secuelas.

– Gráficos: Para ser un juego del arcade, hay que reconocer que Toy Soldiers despunta por ofrecer un muy buen acabado técnico, con modelos detallados, y texturas bastante buenas. Si bien hubiera sido un detalle darle un poco más de variedad a la paleta de colores.

– Modos de juego: A pesar del elevado precio que tiene el juego, hay que reconocer que no se queda corto en modos de juegos que incluye: Campaña, campaña+, Survival, y multijugador tanto en local como por internet. Aunque la campaña no sea muy larga, si realmente quieres exprimir el juego, ofrece bastantes horas delante del televisor.

– Implementación con Facebook: Toy Soldiers es el pionero en ofrecer una interacción directa con un juego en Facebook, pudiendo desbloquear objetos para la versión Arcade, decantar el lado de la guerra hacia tu bando, etcétera. Si bien es un beneficio algo escueto, es algo que a la larga puede traer muchas ideas interesantes.

 

No me gustó

– Otro…Tower…Defense…: Aun siendo un gran fan del género, lo cierto es que Toy Soldiers llega en un momento de saturación. A pesar de algunos cambios aquí y allí, no es más que otro Tower Defense en el fondo.

– Repetitivo: Al menos en modo campaña, el juego se hace pesado a las 4 pantallas. A pesar de incluir unlocks, el poder controlar tus unidades o vehículos, se hace muy cansino de jugar. El aguantar por enésima vez los mismos 9 (más o menos, y que en esencia son 3) tipos de enemigos, en unos mapas que visualmente parecen el mismo que se ha jugado antes, hace que el avanzar por el juego sea más una cuestión de empeño que de habilidad. Y ésto lo dice un aficionado a un género, que básicamente consiste en eso..

-Cámara: Frustrante, incontrolable e innecesaria son los adjetivos que se me ocurren para describirla. Con una vista isométrica, como casi todos los juegos de Tower Defense, me hubiera servido. Pero el poder controlarla libremente, en contra de lo que puede parecer en un principio, es una tara más que obvia en el momento en el que las cosas se empiezan a animar. No se tiene precisión con ella, ni una vista muy buena de lo que está sucediendo en el mapa; y la vista aérea es poco menos que inútil, haciendo que soldados diminutos marrones sean casi imposibles de identificar en tierra marrón.

– Ensayo-error: Debido en parte a la cámara, al diseño errante de los mapas y a la poca información que te da el juego antes de empezar, superar las primeras oleadas consiste en todo un ejercicio de ensayo error. No sabes por dónde te van a salir, ni cuántos, y lo que es peor, muchas veces tienes más de una caja que proteger y no sabes a cuál van a ir primero, lo que suele conllevar que te la metan doblada a las primeras de cambio. Lo que no sería tan frustrante si no tuviera…

– Tiempos de carga insoportables: Tal vez el aspecto que más me saca de quicio de Toy Soldiers, son los eternos, insoportables e imposibles de evitar tiempos de carga, que normalmente suelen alcanzar los 20-30 segundos. Algo realmente frustrante, especialmente cuando tienes que reiniciar un mapa varias veces por culpa del punto mencionado anteriormente.

– Controles: El juego te da la habilidad de poder controlar tus propias torres y vehículos, sí. ¿Es eso algo bueno? Con un buen control hubiera sido un puntazo. Tal y como son los controles, no. Imprecisos, poco intuitivos y cojeando por todas partes, al final opté por dejarle a la IA llevar el control de mis torres, ni tocar los aviones, y los tanques usarlos como torreta secundaria porque el hecho de conducirlos es doloroso, cuando menos.

 

A pesar de una gran premisa, una gran ambientación, unos gráficos más que buenos y muchas buenas ideas, Toy Soldiers se queda en una gran decepción para mí, con inexplicables errores de diseño y una sensación de tedio incluso para alguien que se ha tirado 100 oleadas de Defense Grid simplemente mirando como se estampaban contra mis torres.

Sé que mucha gente adora este juego, lo que fue una de las principales razones por las que desembolsé los 1200MS que vale, pero ha supuesto una decepción para mí, algo que ya me temía cuando desde el principio me veía forzándome a mí mismo a continuar jugando. Supongo que mi recomendación es, si nunca habéis probado un juego Tower Defense o hace tiempo que no le echáis el guante a alguno, este cumplirá el cometido perfectamente. Aunque mi recomendación es, y será siempre, Defense Grid.

Toy Soldiers ha sido desarrollado por Signal Studios y lanzado en Xbox Live Arcade el 3 de marzo de 2010, a un precio de 1200MS. Jugada y completada la Campaña, jugadas un par de misiones de la Campaña+, probado el modo Survival y un par de partidas multijugador en pantalla partida.