Hideo Kojima firma su sentencia de muerte. Y en Konami sólo hay capullos integrales.

Pues sí, cagarrutas, ya he encontrado el sistema para que el señor Kojima deje de tocarnos los cojones con sus pretenciosas creaciones. El caso es que el caraestreñío se pasó por las oficinas de Apple "soymazocoolsipagoporesto" Store y soltó: "Desarrollaré videojuegos hasta que me muera". Quehijodeputa. Es que parece que me lo dice a mi, el cabrón.

"No encontré una foto más cachonda, lo siento. Quiero decir, os jodéis"

Pues bien, yo sugiero que, si se pone en ese plan, le sigamos el juego. Vamos a colgarle por las pelotas de la terraza de Konami, mientras le untamos de Nocilla (Nutella en su defecto) para que los cuervos se lo coman poquito a poco. Parece ser que es la única forma de que pare de hacer videojuegos. Él se lo ha buscado.

Seguramente os preguntaréis por qué cojones cuervos. Puedes pensar que soy un degenerao y que lo que escribo tiene poco sentido común, pero aparte de eso que es muy cierto, es que en Konami, ultimamente, hay mucho de esta ave listilla y cabrona. Después de apuntarse al carro de los juegos musicales con el pestuzo máximo de Rock Revolution (que me ha dejado el cólon gangrenado) y el Silent Hill Homecoming del que mejor no hablo, deja en la estacada a los colegas de Atomic y su Six Days in Fallujah. Todo por el puritanismo de no tocar un tema sensible como la guerra de Iraq. Pues acabais de joder al estudio desarrollador, que seguramente es gente que se lo curra y que ahora deberán hacer frente a unos gastos inabarcables. Luego os quejáis de la crisis, mamonazos.

"Ese es el CEO de Konami que nos ha cancelado, petadle el cacas!"

 

Para mí, Konami se está convirtiendo en una de las empresas-mierda más grandes del mercado, limitándose a sacar un Pro, cada año más malo, y un Metal Gear absolutamente sobrevalorado. Revienta listas de ventas y de ojetes, eso sí.

Ahora os dejo que me estaba pasando el Metal Gear 4 en Youtube. A los que no tengais la PS3, os lo recomiendo porque la interactividad viene a ser más o menos la misma.

A insultar, he dixit