Equilibrium >>> El clérigo funcionario del futuro que baila por soleares

Veamos que tal va todo con pequeñas modificaciones estructurales…

Haciendo cuentas conmigo mismo, y partiendo de la base de que pensaba que no era demasiado amigo de la Ciencia-ficción, me he dado cuenta de que estaba bastante equivocado. Por un lado resulta que es un género al que tengo en una mayor estima de la que pensaba, con un puñado de peliculones que me encantan (algún día colgaré mi top) y por otro lado, es un género que tampoco ha tenido demasiadas oportunidades para deslumbrarme… estoy bastante pez en muchos títulos clásicos y más allá de esto, pues tampoco he visto demasiados títulos más normalitos. Es un género, no desconocido, pero si dejado de lado (un poco).

Y así llegamos a Equilibrium, una película de primerísimos de este siglo que básicamente es famosa a este lado del charco porque nunca llegó a este lado del charco. Resulta que de parecer una película normalita, con una estética Matrix importante solo viendo el cartel, con aspecto de tener fantasmadas a jornada completa y con clérigos de por medio, se transformó por la gracia de un tal Kurt Wimmer, conocido, con suerte, en su barrio por ganar el lanzamiento de azada dos años consecutivos, en una gran película, sin estética Matrix (no llamo Neo a cada cura que veo por la calle y también van de negro), con fantasmadas impresionantes a lo largo del metraje de parte de un clérigo llamado John Preston en el futuro, y Christian Bale en el presente.

La película es una sorpresa continua, porque partiendo de un punto de partida muy interesante, aunque quizá muy trillado (pero no le quita lo interesante), va generando una historia llevada hasta el límite pero siempre sin sobrepasarlo y generando unas justificaciones no solo necesarias, sino lógicas. Los personajes también sorprenden, porque al menos yo no veía de primeras toda la involución que lleva el héroe, ni el cariz que toma el personaje de Brandt, el nuevo compañero de Preston, o el quizá tonto y escaso, pero interesantísimo personaje de Preston Jr., que en ningún momento deja entrever que pueda haber ningún cambio de actitud.

También el puñado de personajes sin demasiada relevancia (o si, o no… o yo que se) que pululan a lo largo y ancho del film, encarnados por William Fitchner, Boromir o Dominic "Repeinao" Purcell hacen de la historia algo sólido; cada uno hace de su papel, algo creíble.

Respecto a los palos que toca el film, también llamados géneros, tenemos el básico, que es la Ciencia-ficción, que recrea un futuro cercano inmediatamente posterior a una tercera guerra mundial nuclear, donde tras una debacle a escala global, el mundo se ha agrupado tras un solo gobierno que se esfuerza en que los errores del pasado se erradiquen y no puedan volver a surgir a base de matar los sentimientos en las personas, porque solo las pasiones son las que hace que el ser humano se vuelva un ser destructivo con ansias de destruirse a si mismo y a sus iguales. El método usado por este gobierno autoritario pero que consigue sus objetivos es el Prozium, una droga que cada individuo dentro de la sociedad tiene que inyectarse a si mismo por ley en diferentes tomas a lo largo del día. Esta droga inhibe todo sentimiento del individuo, y sin sentir, no hay sufrir. Poco más o menos.

Bajo estas circunstancias, estarían los miembros de la sociedad, que cumplen y mantienen la sociedad a base de trabajo no sentido y de propaganda gubernamental autojustificatoria y autocomplaciente y por el otro lado, la resistencia, esos individuos que viven al margen de la sociedad, sin inyectarse el Prozium, ya escondidos entre el resto de habitantes, ya fuera de lo socialmente establecido, en un submundo con tantos objetos del pasado como es posible. Solo aquí cualquier medio de arte es aceptable, solo en este submundo, se permite sufrir y reír, y por ello, es un mundo en el que muchos prefieren estar, a pesar de ser cruelmente perseguidos por lo… ehm… socialmente correcto, sobretodo dentro de Libria, la megalópolis que hace de capital del mundo que cree que es libre y que es donde sucede toda la acción.

Solo alguien desencantado desde dentro y que descubre por ¿azar? lo que hay fuera de si y de lo que creía que era parte de si, se atreverá realmente a acabar con eso, por verlo, de un día para otro (quien dice un día, dice un rato) como algo profundamente negativo y que es necesario combatir y erradicar, eliminando a Padre, que es el creador de todo eso y ya, como castillo de naipes, se ira desmenuzando, cayendo todo y restaurándose, si fuese posible, un orden mundial, con riñas mundiales, pero sin dictadura mundial, con sentimientos, pero sin lo aséptico de lo neutro. Como diría un buen colega: Las gallinas que entran por las que salen.

Las escenas de acción. No se pueden esconder. Están ahí y son muy llamativas, por lo colorido y por lo extraño pero bien justificado de las coreografías. Los clérigos, los policías de élite de gobienno utilizan una técnica conocida como Gun Kata, que consiste en atacar al enemigo gracias a la estadística, y aunque pueda sonar a que los matan de aburrimiento, lo que hacen es utilizar la estadística como fórmula de probabilidades en las que se encuentran los enemigos y así maximizar el daño realizado y minimizar el recibido. Por ello, las posturas del amigo Bale confunden y parece que mientras el baila, sus enemigos se van a lanzar por bulerías. Es extraño, desde luego, pero el efecto es bueno. Las coreografías, las cámaras más o menos lentas o rápidas en los momentos de las piñas y un señor de negro antes de convertirse en Barman en estado de gracia hacen de las escenas de acción sean cojonudas. Hostias y tiros. Y además in crescendo. Cada escena de acción supera a la anterior, ya por espectacular, por sorprendente o por bella… Un clérigo bailongo mola.

En definitiva, quizá no sea mucho decir, pero Equilibrium ha sido capaz de despachar a Matrix de mi lista de diez mejores películas de ciencia-ficción que he visto, por poco, pero ahora el clérigo Preston está en el décimo puesto, mandando al amigo Neo, a freír monas (o espárragos) virtuales en el onceavo puesto.

Padre: La enfermedad es la emoción humana.

Trabajando en equipo: Las madres que los parieron: Licencia para fardar (Zerael y Juanjico Lawless)

 

 

Me presentaré. Mi nombre es Pedrito Pusilánimez, y si están leyendo esto es porque Zerael y Juanjico Lawless están muertos o desaparecidos. Y yo probablemente también, aunque más tarde, con tiempo suficiente para transcribir esto y programarlo para que salga a la luz en caso de muerte o desaparición de los tres.

La historia es sencilla pero escabrosa, y aun sabiéndolo, me embarqué en ella desde el primer momento.

Todo empezó el día que encontré por casualidad un mensaje extraño en la zona de contactos, justo entre “Estela, grandes pechos, mulata, todos los servicios. Si quieres también puedo ser italiana.” y “Juan Alberto, macho latino, 24 cm demostrables, sin pluma, pero desplumo gratis”. Allí había una oferta de trabajo anómala que decía: Aventureros buscan becario valiente. Sin remuneración. Tu vida puede correr serio peligro. Se valorará positivamente predisposición a seguir órdenes contradictorias. Abstenerse Vendedores de enciclopedias, Adventistas y miembros del partido Nazicomunista. Telf. 6xx-xxxxxx.

 

Foto de archivo: Pedrito Pusiláminez

Llamé, y como fui el único interesado y a pesar de los muchos aspirantes, enseguida me cogieron me escogieron por mis valiosas habilidades. El trabajo consistía en lo siguiente: infiltrarse en la Residencia de la tercera edad Santa Fístula del cuarto día para entrevistar a las madres de sus respectivos ídolos: Emiliana Bond, madre de James Bond y a Francisca MacGyver, madre de Angus MacGyver.

Muchos desconocerán la existencia de Santa Fístula del cuarto día. No les culpo. Es el lugar en el que los progenitores y demás fauna familiar de agentes secretos y superhéroes -internacionales y atemporales-, se retiran para disfrutar de su jubilación. Un bonito cuchitril pensado para que los secretos de sus hijos mueran con ellos.

 

James tiene toda una serie de videojuegos, ¿podrá superarlo Angus?

El edificio está ubicado en lo más profundo de la Soria profunda –ya no es un secreto, Z & JL lo han descubierto a través de su Agencia Verbenera de Investigaciones Estúpidas S.A. (AVIESA), filial de ACROSS–. Queda un poquico más allá de la puerta de Tannhaüser, cerca de los Montes del Destino. Como era de esperar, está rodeado de docenas de medidas de seguridad de lo más variopintas, para evitar las filtraciones de cualquier tipo. Todo lo que hay dentro es demasiado secreto como para que salga a la luz sin suponer un peligro para alguien. Algunos dicen que entre sus archivos se encuentran los Documentos del Mar Muerto, que contrariamente a la opinión del populacho, no contienen el evangelio según Jesucristo, sino el único método efectivo para resucitar a Aeris en Final Fantasy VII.

Como era de esperar, a MacGyver no le hacen falta videojuegos. Con un clip puede montar un equipo de realidad virtual.
Lograron colarse sin apenas esfuerzo. En su día fueron conscientes de que su preparación como filósofos de elite daría sus frutos. Así, con las técnicas especiales aprendidas en las diferentes cafeterías, se adentraron en la finca-residencia. Allí vieron lo imposible y consiguieron mucho más que lo que nunca imaginaron.
A estas alturas mi misión era tan sencilla como transcribir su bitácora de aventureros, recopilando información sobre Emiliana Bond y Francisca MacGyver. Pero su empeño y determinación acabó superando con mucho sus expectativas, ya que se las arreglaron para grabar una conversación entre ellas fardando de sus propios hijos. Un documento sin par, maravilloso, único, rápido, fuerte, salvaje… y secreto. Como transcriptor, tengo el deber de que esto llegue a los medios oportunos para su difusión, asegurándome que mi cruel muerte a manos de la sociedad mundial de agentes secretos (filial de ACROSS), no será en vano. Ni la mía ni la de aquellos que nunca me pagaron.

Ahora que está todo explicado, sólo queda transmitir la conversación en cuestión. La verdad es que me parece una estupidez supina y no veo la trascendencia a nivel mundial que esto pueda tener. Pero yo sólo soy un mandado, y mis jefes ordenaron que lo hiciese si no daban señales de vida en varios días.

Ruego a quien lea esto, que lo envíe a las autoridades impertinentes que sea menester:

Francisca MacGyver: Hola, Emi. ¿Qué tal la noche? ¿Has descansado?

Emiliana Bond: Bien, Paca, bien. Ya sabes, con los riñones doloridos de siempre.

FM: Sí, hija, sí. Yo con la artrosis voy que me cuesta todo mucho. Y encima duermo fatal. ¡La medicación no me hace nada!

EB: ¡Ay, Paca! ¿A que no sabes con quien hablé anoche?

FM: Con el petardo de tu hijo James, como todos los jueves que libra.

Soy más guapo que Hannah Montana si se cambiara de sexo
EB: ¿Petardo? ¡Tú no tienes artrosis! ¡Te duele todo de la envidia que tienes de que mi hijo sea el mejor agente secreto de Su Majestad! ¡Él, con lo guapísimo que es! ¡Que tiene a todas las niñas locas! ¡No como tu niño, Angus! Me da que ya no conocerás nuera, Paca.

FM: ¿Envidia yo? ¡Mi Angusito es lo más bonito del mundo! Mira, te voy a decir una cosa: que quiera tener nietos y no me los dé es mucho mejor que tener un hijo secreto con cada pilingui que se encuentra. ¡Porque son todas unas pilinguis! ¡Unas mujeres de vida alegre que se arriman a cualquiera con dinero y un rolex que hace pichinadas! Mi Angus es listo, las mantiene a raya. Además tu James es un descarado, cambiando de aspecto cada dos por tres. Ahora va de rubio, pero lo he conocido moreno, castaño y ¡hasta con peluquín! ¡Habrase visto!

Mira el chuleta ese, que necesita un silenciador para tenerla más larga…

EB: Qué envidiosa eres, Paca. Encima tu hijo, que lleva casi treinta años con el mismo peinado, ¡que parece que se pasa una podadora por los costados detrás de las orejas y se apaña! ¡Vergüenza debería darle! ¡Y sobre todo vergüenza a ti, por no decirle nada! Mi Jamescito siempre está guapetón con su traje, elegante; igualito igualito que el piltrafilla de tu Angus, siempre en vaqueros, con la cazadora roñosa y la furgoneta de los tiempos de mi madre, ¡que en paz descanse! Mi James va en coches muy bonitos, muy rápidos ¡y se los regala la agencia! Ya podría aprender tu hijo y pedir a sus jefes un coche que no se rompa cada dos paseos. Tanto Estados Unidos y tanta leche, para que al final sus agentes vayan en coches de caballos. Será que echáis de menos pegaros con los indios.

FM: ¡Ni coches ni cochas! Mucho presumir, Emi, pero a James se lo dan todo hecho. Mi Angus es bastante más listo que tu James. Al tuyo le dan cachivaches que hacen de todo, hasta el café, y mi Angus tiene que buscarse la vida. Recuerdo que una vez con tres perchas, las anillas de un cuaderno y una esponja, me hizo un microondas que funcionaba con luz solar. El tuyo venga a desperdiciar todo… ¡si te lo cuenta él mismo! Le dan un móvil, lo pierde, le dan un coche, lo rompe, le dan un bolígrafo-pistola, se le cae por el retrete…

El reloj de James para los domingos: si te entran dudas sobre tu futuro, tiene línea directa con la Bruja Lola

EB: ¿Pues no los tendrá que usar? Con esos cachivaches salva al mundo y a ti te parece mal. La próxima vez que te deje fuera, y ya veremos si te hace tanta gracia que se le caigan las cosas por el retrete…

FM: Lo de tu hijo no es salvar al mundo. Lo de tu hijo es luchar con ventaja. Si mi Angus tuviese todas las tontadas que le dan al tuyo, no sólo lo salvaría, sino que ya viviríamos en la luna.

EB: ¡Tú sí que estás en la luna, vieja chocha! ¡Mira que decir esas cosas de mi James! Con lo apañadico que es con eso de las cosas tecnológicas. Que hasta sabe usar el Internet ese. Seguro que el tuyo sólo lo usa para ver guarradas.

Lo mismo pela zanahorias que desactiva cabezas nucleares. ¡Me la quitan de las manos, oiga!

FM: Internet, Internet… no te preocupes tanto por eso y preocúpate más de que tu hijo vaya matando a gente por ahí. El mío es pacifista y sólo los lesiona. Que por muy malvados que sean, ¡tienen madre! ¡Y lo mismo hasta esposa e hijos! ¿Te gustaría que un impresentable de esos que amenazan al mundo te matase a tu James? ¿A que no? Pues el día más tonto, ya verás lo que pasa. Ni su muñequera con rayos láser le salva. Mi Angusito es más precavido, que nunca se sabe lo que puede pasar.

EB: Tonterías, ¡lo que pasa es que tu Angusito es un cagueta! ¡Oh! ¡Mírame!, ¡presencié un accidente hace mucho y le tengo miedo a las pistolitas! ¡Bah! Si hubieras visto la ilusión que le hizo a James la Walther PP que le regalé en su primera comunión… ¡Qué guapo estaba posando en las fotos todo orgulloso con ella! ¡Qué carita de ángel! Aunque no negaré que tu Angus de niño, con ese pelo rubio, también estaba muy mono.

Primera comunión de James Bond: el harén que le regaló Chuck Norris

FM: De verdad que sí. Vaya par de guapetones los dos. Mi hijo haciendo trampas para reptiles con los tenedores y el tuyo intentando darle un beso a la hija de la Juani. ¿Te acuerdas de la Juani? ¿Juani Archer? ¡La madre de Cate Archer!

EB: Como para no acordarme, chica. Qué pesada era esa mujer. Quería que fuese con ella y sus amigas a hacer ganchillo, y yo era más de encaje de bolillos. No hacía más que repetírselo y aun así, dale que te pego.

¡Te quiero, James!

Altavoz: Ding, dong, ding. Atención por favor, señoras, señores y hermafroditas residentes, en cinco minutos serviremos la cena en el salón principal. Dong, ding, dong.

EB: Ala pues, Paca. Vamos a cenar ya, que es tarde y hace fresco.

FM: Sí. Menos mal que me he cogido este chal, que si no…

EB: Espero que haya albóndigas que me apete…

[Fin de la grabación]

 

La caja 507 >>> Cuando tú vas, yo vengo de allí

Un thriller español, y que además vale la pena. Así, a palo seco, es una definición más que correcta para una película como La caja 507. Es más, Thriller español de calidad, con un Resines espléndido a la cabeza del cartel. No es moco de pavo precisamente.

La película va por dos bandas claramente diferenciadas, pero intrínsecamente ligadas. Por una parte tenemos a Modesto Pardo encarnado por Antonio Resines, que, por azares acaba descubriendo que su hija no murió en un accidente, y por otra parte, está Rafael Mazas, interpretado por José Coronado, exjefe de policía, metido a chanchullero de mafiosos mayor del reino. Una pena que los nombres hayan sido elegidos como representando la vida de los protagonistas, porque en ocasiones, este rollito metafórico nominal, resta verosimilitud al relato.

Se supone que esta película debería ser un duelo interpretativo entre Antonio Resines y José Coronado, pero no hay duelo que valga; Resines acalla la interpretación de Coronado. En el personaje de Modesto se ve una evolución brutal, con una interpretación a la medida, y por otro lado Rafael, que se pasa toda la película esforzándose en hacernos creer que es un tipo duro, mafioso de thriller americano y joder, se pasa toda la película con la misma cara. Lo único que varía es la cantidad de sudor que le recorre la frente. No es capaz ni de beber agua como un tipo duro, aunque se esfuerza en ello. Por otro lado, Resines es capaz de hacernos creer y ver que está acojonado pero que por sus narices no va a demostrárselo a sus enemigos.

En este plantel en el que lo que hay son varias situaciones de suspense a la vez, y donde las comparaciones son muy odiosas, vemos que esto es tan solo un intento de emular a los thrillers de Hollywood, pero que están muy muy lejos de parecerse. El problema, es probable que radique en que aquí para todo esto, se empieza tarde, y pasa lo que pasa; que está todo visto y encima se hace de una forma muy inocente. Aún así, La caja 507 es un producto muy interesante, que no reinventa nada, pero que está ahí, tocando las narices, y dejando entrever que ahí debajo de una superficie un tanto chabacana (porque los medios son los que son), puede haber calidad en las novedades que se hacen a esta vera del Atlántico. Los americanos ya aburren a base de repetir estructuras de thriller, y aquí empezamos a movernos en esa dirección. Cuando ellos van, nosotros todavía estamos aquí…

Aún así, es una historia intensa, y engancha. Quieres saber si Resines va a conseguir sus propósitos a pesar de estar puteado, igual que quieres saber si Coronado va a cambiar su cara de tengo-un-full-de-sotas-y-cuatros-y-nunca-lo-adivinarias-por-mi-cara. Que no digo que no sea buean actor, pero debería llevarse todas su sobreactuaciones al teatro, o moderarse en el cine, que es lo que toca. Además está la mafia italiana, quizá tópica, pero estando en la Málaga de principios de los dosmiles pega, que es lo que cuenta, con unos personajes bien definidos, con la exigencia de que estén ahí para dar veracidad a los dos protagonistas y que en un final de auténtico éxtasis, todo se resuelve de una forma natural, como si esto fuese algo que le pasa a Urbizu, el director de esto, cada día.

Porque el final es apoteósico… de los que se quedan grabados, con una resolución que, quizá exagerando un poco, o quizá viéndolo como tal solo yo, tiene un toque Tarantino-De la iglesia interesante que sirve para cerrar cada cabo, cada asunto que estaba coleando en el grueso de la historia, mostrándose una tormenta que como espectador, deseas que se convierta en calma.

Hay que tener en cuenta al resto de personajes, ya nombrados antes, que son pocos los que quedan, pero canalizan muy bien las acciones de los protagonistas. Por un lado están los atracadores, que son una banda de pobres desgraciados que están haciendo el plan perfecto en el lugar más inapropiado posible en el peor momento posible y de la peor manera que pudieron hacerlo, y que de alguna forma son quienes ligan una historia con la otra. El resto, las parejas de los protagonistas, importantes cada una por sus motivos y por su impronta más o menos (más… ya lo digo yo) patente en sus respectivos parientos, la una, sin papel apenas, que se pasa la película en la cama y la otra que quiere pasarse piripi la película y  Coronado (aka Mazas) no le deja.

Estelar el pequeño papel que tiene Sancho Gracia, haciendo de jefe de bomberos jubilado que vive con la mala conciencia de quién no hizo lo que debía aunque se empeñó en hacerse creer a si mismo que si, y que no lo hacía solo por el, sin darse cuenta de que toda acción tiene su propia consecuencia. La pena personificada.

En conclusión: thriller de los que valen la pena, con una historia repletita de suspense por todas partes, y que a quienes le tengan alergia al cine español, que se atrevan, que la mayoría de cosas son puñeteros bodrios, lo se, pero hay películas interesantes, como esta e incluso buenísimas, como otras, que llegado el momento, contaré por este rinconcito de la blogsfera. Que esta es de las que valen para algo más que para ocupar el rato, que se sale de las temáticas habituales que aborrecen y que coño, está bien dirigida, está bastante bien actuada y el guión tiene calidad.

Recordad, por favor, que cuando Antonio Resines no hace de Resines, es un pedazo de actor. Dadle una oportunidad. O dos. O tres, que las merece, hostia. Lo digo muy en serio. Y a Coronado no le deis ni un vasico de agua, que sobreactuará para bebérselo. Eso si, que todo hay que decirlo: con la cara de palo esa que pone y una escopeta, tiene un par de momentos (porque la fotografía acompaña) que se te ponen los huevecillos a la altura de la papada. Poco expresivo, si, pero amedrenta el tío.

Marcelo Crecci a Rafael Mazas: ¿Cómo es la vida, eh, Rafael? Uno empieza a equivocarse y luego es como un tobogán.

Vicky el vikingo >>> Recreación épica, reinterpretación flojica

Mi primer estreno en el blog. Espero que vengan muchos más, pero es más cuestión de tiempo, dinero e improvisación que de cualquier otro factor. Aquí tenemos algo que me emocionó sobremanera cuando vi el trailer y ya me emocioné tan solo viendo el parecido entre las imágenes de mi memoria y lo que estaba viendo. Eso si, sospecho que por definición, no habrá frase colofón en las películas de estreno, proque no voy a estar con la libretica para apuntarlo. En todo caso, si hay suerte y recuerdo algo significativo si que puede entrar, pero eso será en función a la entrada. No aseguro resultados.

Los recuerdos son un invento extraño. Potencian de una forma rara aquello que ya pasó, aunque en el fondo, siempre hay una parte fiel. Mi memoria recuerda a Vicky. Lo veía en Telecinco antes de que el mundo fuera mundo y los Pterodáctilos hacían la ruta, Cuenca – Praga llevando mercancías y Fraga era tan solo un jovenzano setentón en la flor de la vida, y recuerdo que disfrutaba muchísimo. Volvía corriendo del colegio de escribir en mis tablillas de cera con mi estilete y todo, y ponía la televisión, y en medio de la niebla de la televisión (acababan de poner las cadenas privadas en mi bloque), estaba Vicky, el niño que se frotaba la nariz al menos una vez por episodio.

Ya tardaban, porque llevan costumbre de adaptar todo lo viejunillo a personajes reales para el cine, y Vicky, aunque tampoco es parte de mis temas de conversación habituales, pues ahí estaba, perdido en mi memoria, y al descubrir que existía una película que iban a estrenar sobre Vicky, pues me interesé. El proceso natural de estas cosas implica que debía ver el trailer para intentar olerme como iba a ser la película, aunque todas sabemos que el trailer es ese invento del demonio para confundirnos y, o bien no tener ni puñetera idea de que va la película en cuestión, o bien, saberlo todo, hasta el final, y sui me apuras, hasta las cinco primeras secuelas y una precuela. Por suerte, aquí tan solo han puesto un puñado de gracietas y te ejemplifican toda la maravillosa ambientación.

Una vez que uno (en este caso yo mismo) ya tiene los dientes largos, acaba viéndola en el cine. Y no porque no haya otros títulos interesantes, que los hay, pero bueno, hay tiempo para todo, y si no puede ser en el cine, ya los veré de otras formas, y en este caso Vicky es una opción tan buena como las demás.

Y resulta ser un prodigio visual, que solo falla en una cosa: Hay efectos tan cutres como hacer marionetas con calcetines. Divertido, pero cutre. En una época como la actual en la que los efectos especiales están tan integrados en el resto del film, que no parecen efectos, no deberías ser capaz de intuir el croma por detrás. Y no me vale la excusa de la falta de presupuesto o que los alemanes no saben hacerlo, porque no cuela ni de coña. A pesar de eso, la ambientación es maravillosa; todo parece sacado directamente de los comics y de la serie, sin utilizar la libertad creativa que tienen directores y adjuntos en otras tantas adaptaciones, en las que el producto final se parece a su punto de partida en el nombre. Y eso con suerte.

En Vicky el vikingo todo lo anterior está muy bien logrado. Los personajes parecen traídos directamente desde el dibujo, casi como si aquellos dibujos fueran caricaturas de estos habitantes de la aldea de Flake. Genial, en serio. Magistral incluso. Pocas veces unas caracterizaciones han estado tan cercanas a aquello que quieren simular. Asín a ojo se me ocurre tan solo una donde conozca tanto la fuente original como la película en cuestión, y que además es una de mis grandes películas: Asterix y Obelix misión Cleopatra.

Respecto al desarrollo, la película resulta ser una película completamente enfocada al público infantil, y sin pretender que esto sea un punto en su contra, porque al fin y al cabo, Vicky es un producto para críos. Que yo sea un nostálgico para este tipo de melonadas no cambia este hecho, que tampoco voy a mentir… me sorprendió. Supongo que la esperanza de encontrarme con la versión germana (por la procedencia) de la película de los galos antes mencionada, me cegó un poco, pero no nos vamos a engañar: a pesar de ello, hay gracias realmente destacables y se hace muy llevadera, y no solo por lo breve del metraje. La película vale por si misma.

Su otro, a mi entender, gran fallo, es probablemente la chorrada más estúpida, pero sobra. Lo de que cada vez que le pican las narices, salgan estrellicas como si realmente se hubiese colocado, como que sobra. Que está bien si sale una vez en plan homenaje, pero más, sobra, sobre todo siendo película con actores reales. Probablemente si fuese un film de animación, sería necesario, pero tal y como está la cosa, sobra. Y punto pelota. Porque claro, llamar fallo a que la canción principal en español, por cosas de distribuidoras y demás tuercebotas, esté a cargo de El canto del loco, es demasiado hablar. Desde luego, no es culpa de los alemanes que tuvieron la feliz idea de hacer esta película. Pero es una pena, porque (y lo adelanto, para que nadie se lleve el susto) cuando de pronto se ponen a bramar la canción en medio de la película, se rompe mucho el encanto. Mucho, mucho.

Un asco de momento.

Pero bueno, como la película en general es entretenida, no es demasiado difícil ignorar el momento en cuestión, y se acaba haciendo un rato más que pasable, de forma que ni es tan entretenida como (me) prometía ni es un bodrio pretencioso que busca en Vicky mil y una interpretaciones metafísicas estúpidas. Por lo tanto, pasa la prueba y se mantiene como una de las pocas películas de este 2009 que he visto y que valen algo la pena. Es una chorrada, tiene momentos divertidos, y encima tiene al niño que hay en mí muy entretenido. Que sea muy infantil y que los efectos no sean lo más logrado no resta mucho al conjunto de la película, aunque sean detalles que no agradan lo más mínimo.

Eso si, salen focas, y eso siempre es un punto positivo.

Billy Elliot o las pantunflas de bailar

Por: Nenisia

¿Por dónde empezar? Ya sé, Billy Elliot es el típico drama pastelerillo inglés con pretensiones intelectuales y trasfondo de crítica social. Está ambientada en un pueblecito de la Inglaterra de la Thatcher, con sus conflictos obreros, sus hooligans borrachos (perdón por la redundancia) y sus policías antidisturbios.

La historia va de un chaval huérfano de madre que no es mala gente, pero moñas… un rato largo. El crío va al cole, se ocupa de cuidar a su abuela con demencia senil (uno de los pocos personajes que molan) y además va a boxear porque su padre quiere que sea tan machote como él. El caso es que en el gimnasio descubre las clases de ballet de la señora Wilkinson (la de las maquinillas de afeitar no, la prima hermana) y cuelga los guantes de boxeo para ponerse unas pantunflillas de baile.

Claro, su padre y su hermano que son dos mineros de pelo en pecho, de los que beben cerveza y ven el fútbol en el bar, ponen el grito en el cielo y le dicen que eso es de maricas. Aparte, ellos están muy preocupados por la huelga en la mina y son dos sindicalistas comprometidos. Las escenas de bailoteo se mezclan con las de enfrentamientos de los huelguistas con los policías, para hacernos creer que la peli tiene algo más de sustancia que la historieta del niño bailongo.

Total, que los sindicalistas comprometidos acaban convirtiéndose en esquiroles para pagarle al niño las clases de baile y la audición en Londres que lo convertirán en una estrella de la danza. Así, el pequeñajo triunfa y sale de la lamentable vida en el barrio obrero, mientras su familia y sus amigos se quedan ahí, dejándose los pulmones sacando el carbón. Mola la visión de “crítica social” que tiene el director de esta película.

 
Cositas destacables:
-La escena de la niña dando con un palo en la pared que de pronto deja paso a un muro de contención policial que ella sigue golpeando con el palito. Nos muestra lo naturalizada que estaba la presencia policial en el Reino Unido en aquella época y, de paso, las pretensiones de artista intelectual del director.
-La escena de tensión sexual del prota con su amiguita de ballet. Para dejar bien claro que el niño no es homosexual. ¿No basta con que lo diga varias veces a lo largo de la película? Creo que el primero en tener asumido ese prejuicio es el propio director. Los demás ya sabemos que el ballet no es solo de homosexuales, ahí tenemos el ejemplo varonil de Nacho Duato.
-Los huesitos del prota. El pobre crío se pasa la película corriendo de un lado a otro. La podrían haber titulado Corre, Billy, corre y hasta habría quedado mejor. A nada que haya tenido que repetir cada escena un par de veces, el chavalico habrá perdido como poco cinco kilos en el rodaje. Ya le podían haber dado aunque fuera un bocadillo de mortadela, que está arguellado.

Conclusión: lo mejor de la peli, la banda sonora de glam rock ochentero.

 


Juanjico Lawless:

 

La primera colaboración en mi blog, y empezando a lo grande. Yo personalmente no he visto Billy Elliot, pero la verdad es que tiene TODA la pinta de ser tal como está descrita en esta entrada.

Nenisia (aka Gwen, aka TenoSiete, aka PanConTofu, aka FilólogaVengadora, aka LaFuncionariaAsesina), es la administradora de un blog sobre Wicca, la creencia esa donde la gente baila en porretas abrazando lechugas  mientras invocan a Satanás, y desde su blog se dedica a explicar los diferentes aspectos de esta religión.

Además, (patochada entrando… diabéticos abstengase de seguir leyendo) la quiero y soy felizmente correspondido. De hecho, Semos pareja. Kitten

Y nada más. Muchas gracias, señoritinga pindonga por esta colaboración. Que me hace ilusión tener colaboradores y que hayas estrenado tu las colaboraciones, es muy bonito para mi.

Fin de la transmisión…