Soy el rey de mi bla, bla, bla…

Ahora si: ¡Hola!

Pues nada, soy Kale, alias Kale Barroco, alias Culo Berraco, alias Señoritaporfavoruyquetontasieresunchicomehabiaconfundidoperdona. Y si soy friki. Vamos a hacer una presentación decente asi que qué mejor que hacerla por temas, como en el cole (que añoranzas, ains).

ORÍGENES

Pues hay varias teorías al respecto, a gusto del lector. La verdad es que yo no me acuerdo de mi nacimiento, asi que segun mi conveniencia mental elijo creer en unas u otras.

Primera opción, el espacio exterior.

Lo sabes perfectamente, la gente es tonta y tú no, curiosamente todo el mundo piensa lo mismo, alguno debe de estar equivocado, pero las cosas son así, y si, también lo sabes aunque no sepas que lo sabes, haciendo un cáculo estadístico acerca del numero de estrellas, planetas que los rodeen, habitabilidad, etcétera, podemos suponer que hay otras oncemil civilizaciones como la nuestra. También eres consciente de que si hubieras alcanzado un punto sociocultural y tecnológico tan alto, no te dedicarías a irrumpir en otros planetas en medio de un campo de futbol para darles tus valiosas tecnologías capaces de transmutar una galleta de chocolate en un helado de chocolate con galletas de chocolate, sencillamente te sentarías, cogerías unas palomitas y te pondrías a disfrutar del espectáculo. Pero claro, cuando uno se aburre de ver siempre lo mismo, pues le mete nuevos personajes.

Sabes perfectamente que podrías ser uno de ellos, venido de otro mundo, con aspecto humano en la mayoría de tu anatomía, con una mentalidad impropia de la juventud española y una capacidad mosqueantemente inusual de meterte en movidas, como si una serie de entes te contemplasen, como si fueras un j***** canal del youtube… Ese es uno de mis posibles orígenes, de hecho una vez un perro me lo dijo, pero los pequineses no son de fiar.

Segunda opción, ciclos vitales alternativos.

Luego me encuentro con que no sólo no recuerdo mi nacimiento, tampoco mis primeros meses de vida, mi primer recuerdo es de cuando tenía dos meses, pero ¿y antes? Nadie nos garantiza que no naciésemos como bebés arlequín y un habilidoso bedel nos diese la vuelta, o que pasásemos una etapa larvaria extrauterina al final de la cual nos hiciésemos un capullo con papeles de periódico, o peor aún, que naciésemos siendo guapos y nos hayamos estropeado por el camino. Pero un pensamiento aún más turbio puede turbar nuestras mentes, ¿y si yo no fuese yo si no un parásito que se adueñó de mi cuerpo? Todos los que tenemos personalidad múltiple fingida acabamos preguntándonos el motivo: mas teorías.

a) Motivos psicológico/psiquiátricos? demasiado aburrido y común, no me hace sentir especial.

b) Parásito alienígena cerebral? eso ya es más glamuroso, y podrás mantener la mentira hasta la muerte ante todo aquel que carezca de un equipo portátil de resonancia magnética, también explica por qué eres un incomprendido o por qué coges los cubiertos al revés.

c) Parásito amazónico? no, si es del espacio mola, pero todos esos terrorificos bichos de la pluvisilva dan una imagen muy clara: suciedad. Si has cogido eso un día que fuiste al amazonas, qué no habrás cogido en todo el tiempo que te has tirado dentro de un bar.

d) Espiritismo básico? bueno, lo de llevar dentro el espíritu de tu tío Venancio, socialmente puede tener un pase y depende de tu círculo social, puede servirte de excusa para una divertida tropelía de situaciones eroticofestivas. También puede que te den de lado por no creerte, pero quieras que no están en su derecho, por que es una burda mentira.

e) Espiritismo avanzado? en efecto, estás poseído, pero ya no por un tío, abuelo, o hermano gemelo enquistado, si no por cosas más… rollo manga. Ángeles, demonios, espíritus del bosque, dioses de religiones olvidadas… lo malo es que aun en el improbable caso de que te crean (diferente a que te sigan el rollo para partirse la caja de ti a la que te des la vuelta) no dejarás de quedar como un pretencioso del catón. Se realista, tan especial no eres.

Tercera opción, la culpa es de mi madre.

Sí, sé que dijimos que ciertas teorías pueden pecar de pretenciosas, pero por algún motivo cuando naces de un lugar extraño, como un melocotón, un huevo gigante, una piedra caliza o una caja de detergente, lo de que seas un elegido de cualidades excepcionales queda más admisible de cara a la sociedad. Ésto es diferente a estar acompañado dentro de tu cuerpo o provenir del espacio exterior, por que por un lado los méritos son tuyos, y no provienen de ayudas externas, y los humanos al menos te verán como uno de los suyos. Vale que no hayas salido de un útero, pero has nacido en la tierra y a efectos legales con eso ya tienes la nacionalidad.

¿En qué nos beneficia prodigar dicha teoría de nuestro origen (a ti y a mi, no estoy hablando en plural mayestátco)? Pues hombre, como suele venir unido a que vas a salvar el mundo, puedes pedir favores a tu antojo, ejemplos:

-Tío, ¿me invitas a comer?Puede parecer mucha jeta pero acabaré muriendo por toda la humanidad…

-¿Alguien tiene un cigarro? Es que la batalla definitiva entre el bien y el mal se librará en la unidad pulmonar de oncología del Hospital de la Paz, y tengo que ponerme a fumar como un cabrón desde ya.

-Anda, pásame un p*rr*ll*, que te prometo que cuando desarrolle mis poderes de elegido te ayudaré con la mudanza.

Bueno, el mecanismo está claro. La parte negativa es que quedarás como un gilipollas, pero claro, dar pena también funciona a la hora de mendigar.

Bueno, teorías absurdas (o no) aparte, lo más probable es que naciese como todos los demás, en plan mamífero. En Madrid, para más señas (o eso me tienen dicho), hace 24 años.

Mis orígenes a partir de ahí no difieren demasiado de los orígenes del friki clásico, usease, maltrato escolar (no como esos narutards quinceañeros actuales, que tiene amigos y son felices y lo mismo hasta ligan y todo… esos ni son frikis ni son ná). A mi me tocó ser el gordo, como podría haber sido el enano, el rubio, el de las gafas, el de las orejas, el pelirrojo, la troll, la zampabollos (que a cierta edad muta a lo pokémon en la zampapo****), la tabla de planchar o sencillamente, el raro. Es algo bastante común, no hay que avergonzarse, si quieres enviar un comentario no dudes en confesar tu origen.

Con el tiempo me enteré de que ya acabando el colegio, mis compañeros amados tenían esa fijación agresiva conmigo por que en realidad temían mi maquiavelismo retorcido, lo cual me dió poder, pero esa confesión llegó tarde y el colegio ya había terminado.

Ya para la universidad me dió por tomar forma humana (llamemoslo tercera fase) pero a cambio una terrible enfermedad (síndrome de García, del cual hablaremos en otro momento) me hizo dejar los estudios para meterme a estudiar ilustración, cómic e infografía.

Y he aqui otro cualquiera

 

VIDA DIARIA

 

 

La rutina, los mismos semáforos, las mismas esquinas y el mismo trabajo. Ya llevo casi cuatro años en total trabajando como dependiente en el apasionante mundo de la industria textil. Oh, si, como me gusta. Aparte de eso, con la edad he pasado de salir todos los findes a salir una vez al mes. Pero no es un problema, como se supone que voy para artista tengo la excusa perfecta para intoxicarme cuanto quiera con terroríficas sustancias como Bayleys o tabaco sin tener que salir de casa. Con ellas trato de acabar con mi parasito alienígena, pero mientras resiste, me hace la compañía necesaria. Un circulo perfecto.

¿Que suena aburrido? Confiesa, ¿cuántas veces te ha hecho bostezar la gente que te rodea? Conversaciones interesantes hay pocas, y lo mejor es no abusar de ellas para que no pierdan su valor, así como prescindir del resto. Al final, de ser social, he ido cómicamente involucionando en friki clásico, y he llegado al punto de poder decir sin titubear: "Tengo cómics que leer y juegos que pasarme".

La paz fuera, la guerra dentro. Prefiero una vida tranquila y tener mis movidas en mis mundos interiores.

aparte de eso se supone que mi "obra" también formaría parte del día a día, pero de momento ni dibujo ni escribo artículos ni guiones ni diseño camisetas ni juegos de mesa ni videojuegos todo lo que debería, así que eso quedará para la carpeta de hobbies. De momento.

 

Y bueno, ya he escrito mucho, si habeis llegado a leer hasta aqui ya sois héroes, pero comprendo que todo tejido neuronal tiene sus límites de tolerancia al tostón y no vamos a jugar con ellos.

Próximamente, la segunda parte.

Muá.