Street Fighter III: Third Strike

Título: Street Fighter III: Third Strike (Fight for the future)

Plataforma: Dreamcast

Compañía: Capcom

Carátula (NTSC):

 

Retomo mi blog personal con unas pequeñas impresiones de esta pequeña joya de la lucha que me llegó hace escasas semanas. Lógicamente no puedo analizarlo tan en profundidad como un título que conozco como la palma de mi mano como es REmake, pero sí que puedo ofrecer unas condensadas palabras sobre lo que este título me está ofreciendo. Y por el momento puedo decirlo con bastante seguridad: hacía tiempo que un juego de lucha no me ofrecía tal nivel de exigencia y diversión a partes iguales como el que nos ocupa.

 

Third Strike es la tercera entrega de la serie "III" en la saga Street Fighter, comenzada con "New Generation", continuada con "Double Impact III" y finalizada con este "Fight for the Future" (conversiones y adaptaciones a sistemas varios a parte). Lo primero que llama la atención es que un juego del año 2000 luzca tan bien a día de hoy en el plano técnico, con un envejecimiento excelente gracias al inconmensurable trabajo que llevó tras de sí.

 

Basta ver la cantidad y calidad de las animaciones de cada personaje para darse cuenta de lo hermoso que es, con una suavidad, plasticidad e impacto visual magníficos (mención especial para los movimientos de Elena o de Hugo, ambos con una presencia en pantalla realmente hipnótica). Los escenarios quizás desentonan un poco salvo excepciones, y si bien algunos como el de Alemania, Moscú o el nivel de Makoto en Japón sí que son bellos y gozan de elementos que les dan vida (como objetos animados varios -hojas, juguetes desparramados por el suelo…-) y les hacen especialmente atractivos, otros como Brazil o el escenario final son bastante sosos y pecan de una cierta falta de nitidez en unos casos y en otros la originalidad debería estar más presente. También hay que hacer honor a la verdad resaltando un cierto downgrade en algunos escenarios respecto a los que podíamos ver en Double Impact, siendo el caso, por ejemplo, del nivel de Elena en ambos juegos. Aún así no es algo demasiado relevante en absoluto, y se ve de sobra compensado por unos personajes que reaccionan según la zona de impacto y la forma en la que les hayamos golpeado, cuyas ropas se contonean y deforman al son del movimiento, y en los que se percibe un trabajo de diseño y animación realmente grande.

 

Es también merecedor de mención el tratamiento musical del juego, alejado de lo que la serie acostumbraba a ofrecer en sus entregas iniciales. El registro cambia completamente para ofrecernos un elenco de temas sugerentes al ritmo de Rap (como los temas de introducción y selección de personaje -de este último dejo una pequeña muestra*-), algo de Jazz y mucho fondo de percusión. El resultado, pese a lo que puede pensarse en un principio, es soberbio, y en escenarios como el de Necro o el de Akuma realmente las melodías cobran un papel destacable, pegadizas, acordes con el espíritu del juego. A veces incluso pareciera que la lucha se tornara en una coordinada danza al ritmo de cada pieza.

*Select and make your first pick…

Pasando con lo realmente importante, la lucha y sus posibilidades, debe empezarse por hablar de los personajes seleccionables. Es cierto, a nadie agrada un cambio radical en el plantel que la serie ha ofrecido desde sus inicios. ¿A nadie? Bueno, quizás si no te has encariñado demasiado con Honda, Bison, Blanka y demás a lo largo de los años, o si estabas percibiendo un cierto estancamiento en ese sentido, veas como algo positivo la incorporación de nuevas personalidades que trajo con sigo New Generation. Yo no puedo negarlo, me encanta el elenco que ofrece Third Strike. Es cierto que se puede ofrecer algo nuevo y mantener lo clásico, pero a veces la mejor o única forma de cambiar algo es no ofrecer lo mismo que antes, por obvio que parezca. Es inevitable, no obstante, encontrar similitudes innegables entre estos nuevos combatientes y los más reputados, cosa que seguro no pasará desapercibida a ojos del buen amante de la saga.

 

En total son 19 luchadores y uno oculto (según tengo conocimiento por lo que llevo avanzado), contando los que ya llevaban con nosotros varios años como Ken, Ryu, Akuma o Chun Li (novedad en este Third Strike respecto a los anteriores III y que se ve gratamente beneficiada por los cánones de diseño/manejo impuestos en esta subsaga) y los debutantes a partir de New Generation como Hugo, Yun, Elena, Alex y demás. Cada uno (siempre teniendo presentes las similitudes -que nunca réplicas exactas- entre el manejo y técnica de algunos luchadores entre sí) con su abanico personal de ataques y super artes.

 

Hablando de las Super artes, son junto con los parries una de las posibilidades más satisfactorias que he hallado en este título (y que lo convierten según mi juicio en un juego de lucha profundo, espectacular y digno de dedicación). Las primeras son unos ataques especiales de ejecución no muy compleja que se pueden utilizar al acumular una cierta cantidad de energía en una barra especial situada en la parte inferior de la pantalla. Cada jugador cuenta con tres Super artes diferentes, cada una de las cuales requiere de una acumulación de energía (que se acumula con cada golpe dado o recibido) y de una eficacia específicas (unas optan por la rapidez en detrimento de la fuerza, y viceversa). La elección de una Super arte y, lo que es más, el dominar cuándo y cómo se han de usar, aprendiendo a racionar la energía o a emplearlas en el momento justo se convierte en una de las claves del combate, y en una de las fases más divertidas en el transcurso del mismo. Respecto a los parries, son bloqueos que se hacen pulsando "adelante" en la cruceta/stick en el momento justo de recibir un golpe (teniendo en cuenta la altura y dirección por las que venga el mismo), pudiendo así bloquearlo, anular su efecto y, lo que es más importante, desestabilizar el combate a tu favor. Con el uso sabio de ambas técnicas, de los bloqueos tradicionales y de las artes más simples se consigue una profundidad de juego ejemplar, dando lugar a que se puedan lograr enfrentamientos bastante tácticos y eliminando en gran medida el siempre temido efecto del novato que gana aporreando botones. Dominar el juego es algo clave, y aquí además se te indica la medida en la que lo haces mediante una calificación al final de cada combate.

 

En lo referente a los modos de juegos (algo escasos, aunque en su justa medida), tenemos un modo historia más que tradicional (con el correspondiente Ending para cada luchador relatándonos el final de su trayecto), versus, entrenamiento normal y entrenamiento de parries y decenas de opciones para configurar a nuestro gusto los combates o los entrenamientos (mención a parte para la posibilidad de grabar nuestros movimientos y bloquearlos con parries luego).

 

En 3 semanas que llevo con él, me ha cautivado. Third Strike es un plato exquisito para el amante de los buenos juegos de lucha, un título que se mantiene joven pese a tener 8 años y que a nivel personal supone la cúspide de los juegos de lucha 1 vs 1 en DC junto a Soul Calibur (éste en el terreno de las 3d).

 

Nota: 9

 

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