Clásicos de mi colección: Army Men Combate real, hombres de plástico

Cuando era pequeño una de las cosas que más me gustaba hacer era conseguir 10 pesetas y acercarme con ellas al kiosco más cercano para comprar con ellas un sobre de papel que estaba lleno de unos soldaditos de plástico.

Con ellos me montaba infinitas batallas en donde mis soldados siempre vencían a los de mi “supuesto” enemigo.

Cualquier cosa de mi alrededor valía para la lucha.

Yo prefería una vieja butaca de escritorio a la que le arrancaba el cojín para dejar solo las patas de madera unidas a una base rectangular.

La colocaba en el suelo al revés, con las patas hacia arriba y lo convertía así en mi castillo en donde tendría que defender a mis soldados o atacar con mi infantería con un ataque relámpago.

Nunca supe y no me hizo falta el nombre de aquellos muñequitos que fueron inseparables durante muchos años.

Yo creo que es por eso que me gustan tanto los juegos de estrategia en tiempo real y es porque me recuerdan aquellos tiempos maravillosos en los que usaba mi imaginación.

Mucho tiempo pasado después, supe que aquel delicioso juguete de mi infancia tenía el nombre de Army men y que tanto en el mundo de las consolas como en el de los ordenadores había varios juegos relacionados con ellos.

Así que mi hice con uno de ellos para mi PC.

El juego en sí no es que sea nada del otro mundo.

Tenemos a nuestro control un soldado armado con el que tenemos que ir avanzando en misiones intentando sobrevivir y dando muerte a nuestros enemigos.

En total son 28 misiones con mucha acción y tres tipos de terreno diferentes.

Podemos conducir vehículos tales como jeeps o camiones.

Tendremos a nuestra disposición: bazookas, granadas, pistolas, cañones, etc.

Soporta multijugador hasta 4 players.

Pero tuve una gran decpción al constatar que el control del juego no era por medio del ratón sino más bien  una combinación de éste con las teclas del cursor.

Eso me tiró para atrás y no llegué a jugarlo nunca.

Aquí lo conservo intacto desde el día que me lo compré.

Hoy lo he desempolvado, he comprobado que funciona perfectamente bajo WIndows XP, he escrito la entrada y lo he vuelto a guardar en su caja.

A lo mejor me estoy perdiendo un juego divertidísimo.

Pero es que no puedo con los juegos que no tienen un control de ratón absoluto.

Juegos 10: Castlevania The New Generation

 

Ocurre una cosa curiosa y es que me pongo a escuchar podcast sobre videojuegos retro y en ellos se menciona un título de la saga Castlevania como si se tratase de algo perdido, olvidado o imposible de acceder a él ahora y en los tiempos en los que salíó a la venta.

No entiendo nada porque para mí siempre fue muy fácil acceder a cualquier título de los que ahora se consideran rarezas o impresicindibles.

Será porque soy un privilegiado o bien porque en mi zona era menos difícil el poder disponer de ellos.

Por lo menos yo nunca tuve este problema y quizás sea eso lo que me hace sentirme por encima en mis "observaciones" sobre los juegos clásicos que tanto me echan en cara en este blog.

Ya con mi tienda cerrada fui un día a una tienda externa en Elda a comprar viejos juegos usados de Megadrive por puro gusto y coleccionismo y me topé con varios Castlevanias de estos en formato PAL metidos en un gran cajón de cartón. Así que no tuve que escarbar mucho.

Y en los tiempos en los que fui dueño de mi tienda nunca faltó a mi colección de títulos una joya como esta.

Más sabiendo que Konami era la reína en todas las consolas.

Sobre el juego:

Estamos quizás ante el mejor Castlevania de todos los tiempos.

Injustamente infravolarado por crítica y usuarios por no haber recibido  la campaña de marketing que se merecía.

Un juego que explotaba casi al máximo todas las posibilidades de la vieja consola de 16 bits sega megadrive.

Realizado por Konami en 1994.

Basa su jugabilidad en el estilo de los títulos primeros de la saga.

Esto es, avanzando cada nivel, eliminado enemigos, recogiendo gemas y no corazones como en todos los demás, y derrotando a los jefes de final de fase.

A diferencia de otros Castlevania este tenía un ritmo de juego mucho más rápido que lo hacía más divertido y dinámico que todos los anteriores. Si sirve de ejemplo, el juego era como 3 ó 4 veces más rápido que el Castlevania IV de Snes.

Había dos personajes para elegir que no podían ser cambiados durante la partida:

 

John Morris y Eric Legarde cada uno con armas y habilidades diferentes.

Existían diseminados por los escenarios diversos artículos con la capacidad de potenciar nuestras armas.

Una característica muy llamativa eran los efectos visuales especiales que contenía como son los reflejos en el agua del Santuario de Atlantis, las sombras en otro plano, la Torre de Pisa balanceándose, y enemigos gigantes multiarticulados.

Es el primero de toda la saga que trata de armonizar con el argumento original de la novela de Bram Stoker “Drácula”.

La banda sonora fue compuesta por Michiru Yamane conocida mucho más por la labor que hizo con Symphony of the Night

Clásicos de mi coleccion: Populous El Principio

 

Si he de seros sincero, este es otro de esos juegos que tengo en mi colección particular de juegos de estrategia a los que no me he molestado siquiera en jugar un poco.

Y el motivo no ha sido por falta de tiempo, sino más bien porque el día que lo instalé lo vi tan feo que de la mala impresión que me dio no he vuelto a instalarlo.

Y seguramente me habré perdido un gran juego pero ya sabéis que a mí la prehistoria de los polígonos no me llama mucho la atención.

 

Sé que tengo que armarme de valor y atreverme algún día volver a instalarlo para echar aunque sea una partida rápida.

Se trata de la tercera parte de la saga realizado por Bullfrog en 1998.

Esta saga creó un nuevo tipo de estrategia a la que se le dio el nombre de simulación de Dios.

 

El juego consiste en encarnar a un chamán que lidera a su tribu a través de distintos mundos con el propósito de convertirse en un Dios.

Iniciativa: El lugar maldito

 

Hoy toca pensar un poco.

Y como hace tiempo que nadie propone ninguna iniciativa nueva, lo voy a hacer yo.

¿No os ha pasado nunca que vais caminando por la calle o con el coche por la carretera y de repente a vuestro lado surge de la oscuridad un lugar, una casa vieja, una ermita abandonada, algo que os provoca un escalofrío?

Pues esta iniciativa va sobre eso.

Para ver quién es capaz con una entrada de ponernos los pelos de punta.

Lo podéis adornar como queráis.

Con fotos, con una historia de terror, con un recorte de periódico o una noticia siniestra o macabra.

El caso es que usemos todos nuestros sentidos y nos pongamos manos a la obra y a la caza del lugar más siniestro y tétrico que esté cerca de nuestro hogar.

Por supuesto, no valen fotos retocadas que hayamos bajado de Internet.
Sólo fotos reales hechas de lugares cercanos a nuestra casa.

Para que veáis un ejemplo, voy a empezar yo con una casa abandonada que cada vez que vengo de Torrevieja a Orihuela me da pánico.

Me hubiese gustado haber podido sacar la foto en la oscuridad pero me ha sido imposible.

Pasando con el coche y con la ventanilla cerrada pude sacar esta fotografía de dicho lugar.

Espero que os animéis a participar que no lo veo como una cosa difícil o imposible.

Y por lo menos a mí me parece una idea estupenda.

Por supuesto, sí vale retocar las fotos para darle un toque más artístico pero siempre que no sean fotos obtenidas de manera ilegal.

Sólo se aceptan las fotos que vosotros mismos hayáis realizado.

 

Aquí va la primera imagen.

Videojuegos injustamente sobrevalorados: Gunstar Heroes

 

Como buen aficionado a los juegos de consola, en este caso de la sega MEGADRIVE, compraba por aquel entonces una revista llamada Hobby Consolas y otra de nombre Súper Juegos.

En ambas, en un número previo al verano recuerdo que salía el comentario sobre un videojuego nuevo que saldría muy pronto y que estaba producido por una compañía que para mí era del todo desconocida.

La empresa se llamaba Treasure y yo no había escuchado nunca antes ese nombre.

El reportaje de ambas revistas hablaba de un grandísimo juego que estaba a la vuelta de la esquina y que por lo que allí se describía era el mejor juego de esta consola.

Un juego cargado de acción, hermosos gráficos y muchísima creatividad que exprimían al máximo el potencial de la consola de 16 Bits de sega.

Como el resto de jugadores y más como propietario de una tienda de videojuegos esperaba impaciente que este título saliera al mercado para echarle un vistazo y poder comprobar en persona las grandes virtudes que habían destacado en las dos publicaciones.

En cuanto salió al mercado español lo pedí para mi tienda.

Lo cierto es que las primeras impresiones fueron muy buenas.

Se trataba de un juego con unos gráficos coloristas y muy interesantes y lleno de escenas de acción.

Pero claro, eso fue al principio.

A diferencia del resto de mis clientes y amigos jugones simplistas a los que les pareció una obra maestra de la jugabilidad y el entretenimiento, a mí se me hizo aburrido a los escasos minutos.

Al final descubrí que el juego era un arcade de Scroll horizontal de disparar sin piedad a tus enemigos pero sin ningún aliciente que lo hiciera destacar de los demás títulos de ese género.

Comparándolo con Contra 3 me pareció muy limitadillo en cuanto a ideas originales y mucho, mucho más aburrido y monótono.

El sonido era malísimo con unas canciones que no destacaban en nada y era mejor olvidarlas.

Los efectos especiales de sonido muy básicos con explosiones que emitían un sonido grotesco y bastante primitivo.

El juego en sí, sólo destacaba por sus cuidados gráficos y la acción era torpemente reiterativa.

Algunos diseños de enemigos o de otros elementos gráficos que formaban parte del juego eran bastante simples y sin ninguna pretensión.

El armamento me decepcionó bastante con un exceso de formas redondas que ocupaban toda la pantalla.

Los enemigos finales en ocasiones eran demasiado deformes para ser recordados con cariño.

Los escenarios demasiado simples y con una paleta de color pobre y muy insulsa.

Algunas de las fases eran un despropósito que para mi parecer se pasaron de creativas.

Por ejemplo, hay una fase que te la pasas casi toda subiendo en vertical agarrándote en las plataformas que es un petardazo.

Luego hay otra que es como si fuera un juego de tablero de lo más cutre y aburrida.

Para mi gusto no es más que un juego para olvidar que en su día tuvo demasiada publicidad pero que en el fondo no tenía nada de chicha.

Nunca he entendido el cariño que le tiene la gente a Treasure por esas producciones tan desesperantes.

Reconozco que tienen mucha creatividad pero su jugabilidad dejaba mucho que desear.

Se me olvidaba, la fase de naves mejor que no hubiese existido porque lo único que hace es empeorar aún más el resultado final de un producto muy mediocre.

Un triste intento de darle un toque mágico al típico estilo de juego arcade de la época pero que quedó en eso un intento lamentable.

Videojuegos injustamente sobrevalorados: Saga Monkey Island

 

¡Qué tiempos aquellos!

Era yo muy joven por aquel entonces.

Recuerdo con cariño a uno de mis clientes y amigo de la tienda que siempre estaba hablando de un juego de ordenador que según él era buenísimo y con el que te podías partir el culo.

La mejor Aventura gráfica de todos los tiempos decía.

 

Y luego he vuelto a leer esta frase unos cientos de miles de veces más.

Es algo que me hace sonreír.

Sonreír por no llorar porque yo en su día también intenté jugar a esta cosa que para algunos está considerada como la mejor aventura gráfica y para mi no fue más que un lamentable intento de videojuego aburridísimo cargado de un humor absurdo y demasiado influenciado por las estúpidas series americanas de humor barato.

 

Sí de esas en las que te salen los aplausos y las risas en cada escena para que sepas el momento justo en el que se supone que debes reír.

Claro, como somos tan tontos.

Recuerdo el primer día en el cual instalé el juego (no me acuerdo de qué parte) en la que nada más comenzar el protagonista aparecía enganchado en una cuerda.

El juego estaba lleno de chistes malos y situaciones torpes típicas de series americanas como el príncipe de Bel Air o Steve Urkel.

 

Y eso era insoportable.

En varias ocasiones intenté jugarlo y en todas desistía en cuanto se cruzaba en mi camino una de esas situaciones disparatadas y absurdas que hacen reír a un niño de cinco años pero que a mi no me producen nada más que leves irritaciones y sarpullidos maliciosos.

No sé, nunca he entendido lo que ve la gente en esos juegos que para avanzar un paso más tienes que conseguir una acción u objeto que nada tiene que ver con la realidad en la que te encuentras.

Así hago juegos yo como churros.

 

No soy un enemigo declarado de las aventuras gráficas ya que he podido disfrutar algunas de ellas como la de Full Throttle que casualmente también es de Lucas.

Así que no es por tirria a un género sino porque me parece y no me lo podéis negar que el argumento y las situaciones de esta famosa saga son demasiado inmaduras para cerebros occidentales que den un poco más de si.

No me voy a meter con la mecánica y el sistema de juego que a mi parecer ya pertenece a la edad de piedra de los videojuegos gracias a la evolución que estos han sufrido por medio de los nuevos dispositivos táctiles o de control por moviendo.

 

Eso de los clásicos menús ya pertenece al pasado.

Y mi crítica va dirigida en especial a esta saga porque es la que más dolores de cabeza me produjo.

Muchas gracias por su lectura y buenas tardes.

¿Está Sony preparándose para llevar el 4K a su nueva consola?

 

Podría ser a la vista del nuevo sistema de almacenamiento óptico que acaban de presentar.

Nada más y nada menos que un sistema capaz de acoger hasta 30 Blu-ray en un solo disco.

De momento, el aparato que ha recibido el nombre de Sony Optical Disc Archive está pensado como solución de almacenamiento de carácter profesional. 

Sale a la venta en otoño de este mismo año. 

¿Llegaremos a ver este sistema implementado en la nueva PS4? 

El tiempo lo dirá.

 

 

Clásicos de mi colección: Medieval Lords

 

La primera vez que vi este juego en pantalla no entendí sus gráficos.

No sabía si se trataba de una broma o que de verdad aquellas grotescas imágenes querían representar algo.

Con un motor arcaico en 3D la empresa Montecristo quiso mezclar dos géneros de la estrategia sin obtener un buen resultado.

La gestión de ciudades, en este caso de una villa medieval junto con la estrategia en tiempo real.

Lo primero negativo que debo decir de este título es que no está optimizado para tarjetas de la marca ATI. Lo digo por pura experiencia que tuve que esperar varios años antes de hincarle el diente por que no se me ejecutaba con mi tarjeta gráfica.

Te dicen que un PC es lo mejor, que allí no vas a ver problemas de rendimiento y resulta que lo primero que me encuentro es que no es compatible con mi tarjeta gráfica y que el parcha que espero para poder disfrutarlo no llega nunca.

Típico de PC.

Lo cierto es que la crítica fue muy buena con los gráficos y sonido de este título hablando de él como si se tratase de un gran juego en esos campos.

Ya os digo que personalmente no me atrajo mucho, aunque esto pudo deberse a que lo disfruté bastante tiempo después de su salida y por lo tanto tenía los ojos endulzados con gráficos de otra generación.

La parte de construcción recuerda un poco a clásicos como Caesar 3 pero sin restricciones ni cuadrículas. Está todo realizado en 3D.

La parte RTS es mejor para olvidarla con sólo 2 tipos de unidades móviles de combate y con pocas opciones para su control.

Una cosa que me gustó es que los caminos se construyen automáticamente y eso es algo de agradecer.

Lo mejor del juego es su editor que te permite crear lo que te venga en gana. Pero con una pega gravísima y es que no te permite editar la zona del enemigo.

En resumen, no es un juego con el que pasara cientos de horas. Pero aún así, lo compré y todavía lo conservo.

Adiós, consola, adiós

 

Señores, ha sido breve pero… nada intenso.

Ya os conté hace bastante tiempo, casi al comienzo de mi blog que me había pillado las consolas PS2 y Xbox.

Un amigo que tengo que se dedica al trapicheo me las consiguió baratitas con el chip y como eran un objeto de deseo me hice con ellas.

 

Lamentablemente la Xbox que fue la primera que compré en 40 euros y un montón de juegos grabados me decepcionó en todos los campos.

Los juegos no me gustaron nada y encima los emuladores que eran la principal razón por la que la adquirí funcionaban la mayoría bastante mal.

Así que aquí la tenía en un rincón cogiendo polvo, esperando a que mis sobrinos crecieran para ponerles algún jueguecito de esos para que disfrutaran ellos.

 

Con la PS2 me pasó algo parecido.

Pero de esta consola me dieron muchos más juegos.

Empecé a probarlos uno a uno y cuanto más veía más asco me daba.

Por supuesto la razón principal por la que la adquirí por 50 euros fue por tener la posibilidad de jugar al Thunderforce VI que era el único juego que me llamaba la atención.

Esta consola me decepcionó menos al encontrar para ella (aunque muy escondidos) algunos juegos japoneses con la jugabilidad de antaño.

Pero a los pocos días me aburrí de ella y la convertí en reproductor multimedia Divx.

Y así se quedó durante muchísimo tiempo.

Hoy ha venido mi amigo el liante y dice que me las cambia las dos por un Teclado Roland y por supuesto no me lo he pensado dos veces.

Adiós a dos máquinas que no hacen más que estorbar en mi cuarto.

Lo siento por mis sobrinos pero tendrán que conformarse con jugar al móvil.

Yo, me entretendré tocando canciones en mi nuevo juguetito.

 

Actualización 27/04/2012

Ya tengo en mi casa el teclado que aunque es un poco viejo (del 99) suena bastante bien.

Lleva dos alravoces integrados y los sonidos son los típicos GM.

Lo cierto es que me ha dado un poco de pena librarme de la XBOX porque de vez en cuando me echaba na partidita al emulador de GB Advance.

Pero claro, las mujeres mandan y mi pareja se mosquea cada vez que toco una consola.

De todas formas no tengo casi tiempo para jugar a juegos retro.

Gracias a todos por leer.