Y ahora toca cantar

En los bosques encantados

las flores pardas no crecen,

los árboles me sonríen

el camino serpentea.

Cuando la luna se eleva,

el agua brilla

el universo llora

Y Dios, me añora.

//www.ourstage.com/media_items/ENEXABCEPLZL-lgrima-de-mi-estrella

He compuesto música, he programado videojuegos, diseñado y puesto a la venta camisetas, tengo mi tienda online de música.

He probado con poco acierto a proponer iniciativas en Blogs y web de ideas.

He colaborado con mis entradas en blogs para enriquecer la divulgación de las virtudes de mi ciudad.

He creado una nueva forma de escribir en Gamefilia que aunque polémica ya son varios los que la han adaptado.

He intentado explotar mi lado cómico con pequeños minimonólogos.

¿Qué toca ahora?

Pues toca cantar.

Si queréis escucharme pinchad el enlace de arriba.

He creado 3 nuevos diseños de camisetas para mi tienda online

Ya tenéis disponibles en mi tienda online tres camisetas nuevas con tres diseños diferentes.
Para su elaboración me he pasado un tiempo considerable con programas de diseño y edición de imágenes.
La primera de ellas se llama “Black” y es precisamente lo contrario de lo que estáis pensando.
Se trata de un grito lleno de color contra el racismo en el que aparece el rostro caricaturizado de un hombre de color tal y como se representaban antiguamente.
Pero con un trazo a 2 colores en vez de realizado en negro como indica el título.
Aquí tenéis el boceto del diseño final.

La segunda es la imagen de un “Bicho raro” y cuyo título reza que él no es tal cosa:
“I´m not a freak”.
Es un dibujo sencillo de trazo simple pero llamativo. Para ello he utilizado un tipo de letra agresiva y cin cierto aire caótico.

Por último tenemos la que más me gusta a mí que es un canto a la juventud eterna. Una forma salvaje de gritar a los cielos que nuestra juventud no depende de los años que tengamos cumplidos sino de como nos sintamos por dentro.
“Immortal” se llama este diseño y está realizado con tonos negros sobre grises y se observa la figura de un niño producido con un trazo sencillo.

Toda la verdad sobre los zumos

 

¡Qué rica la fruta!

¿Quien no habrá escuchado esas palabras?

Yo creo que todo el mundo.

Y si nos ponemos a hablar de zumos pues todavía es más impresionante.

La televisión suele dar muchos anuncios de zumos.

Zumosol y su primo, Biofrutas, etc.

En dichos anuncios nos suelen dar equivocadamente la idea de que esos productos están realizados a base de ricas y deliciosas frutas de primera calidad.

¡Ay que equivocados y manipulados estáis!

La historia de la elaboración de los zumos tiene una parte oscura que nadie os ha contado.

Bueno, nadie no, porque hoy mismo yo os voy a descubrir toda la verdad.

No os asustéis, pero os aseguro que jamás volveréis a probar un zumo con tanta alegría como lo habías hecho hasta ahora.

Las empresas de zumos o que en general trabajan con fruta para la elaboración de derivados de estas se dirigen al departamento comercial de algún suministrador de mercancía.

En este caso almacenes de fruta que se dedican a su empaquetamiento y que son los que originalmente han comprado las cosechas directamente de los agricultores o cooperativas.

En esto almacenes hay 3 tipos de calidades de producto.

La fruta se separa según su vistosidad y estado de conservación.

Así tenemos una primera y segunda calidad con frutas de exquisita belleza y muy apetecibles que no son precisamente las que las empresas de zumos van a comprar.

Estas mercancías se destinan al mercado del consumo directo en establecimientos como lonjas, tiendas, fruterías y verdulerías.

Luego hay toda una serie de frutos que por mala estética han sido apartados.

Esto puede ser tanto por su deformidad como por defectos en la corteza como puedan ser lunares, sequedades, etc.

Esta mercadería es apartada por las personas que trabajan en dichos almacenes que sólo recogen para su empaquetado las que mejor aspecto tienen.

Con esta fruta desechada que vulgarmente se conoce en los almacenes como "desecho" se van llenando enormes cajas y estas cajas se van colocando sobre palés de madera.

Estos palés de madera, se llevan al patio de esos almacenes y allí esperarán hasta que tengan un comprador.

Cuando las negociaciones llegan a buen puerto, el almacén destina a un grupo de personas para la selección del producto de mejor calidad dentro del propio desecho.

Sobre una cinta transportadora se van vaciando las cajas y los operarios deben ir separando la fruta que está podrida de la que no lo está que llegará finalmente a almacenarse en otro lugar.

Lo podrido se elimina para venderlo a cabreros y otros negociantes que puedan sacarle partido.

Este procedimiento de eliminar la fruta podrida de la que está tocada o simplemente picada por la mosca (A la que curiosamente se la da por buena para los zumos) tiene muchos errores.

Las personas que están encargadas de eliminar lo que está en buen estado no son precisamente dioses capaces de verlo todo y entre esa fruta que ha sido dada por buena siempre se habrá colado fruta que esté en mal estado.

Estas personas protegiéndose las manos con guantes van retirando los frutos podridos de la cinta transportadora dejando a los otros que lleguen al final de su camino y los van lanzando a cajas de plástico que otras personas van retirando cuando están llenas.

Al final la empresa de zumos compra la mercancía sin embalar ni etiquetar que va a quedar en palés de madera o simplemente cargada directamente sobre camiones.

Ya sabéis lo malo que es colocar un fruto podrido junto a otro que no lo está y es que este contamina con mucha rapidez al que está intacto.

La fruta mientras, va viajando de un punto a otro y por el camino se va estropeando todavía más.

Así que quitaros de la cabeza cuando estéis bebiendo un zumo eso de que está realizado a base de fruta que ha sido recién recolectada y preparada para tal fin.

Porque mientras vosotros os bebéis dicho zumo, los humildes trabajadores de los almacenes a lo mejor pasan una mala noche al no poder pegar ojo por el dolor que les produce las heridas provocadas por la fruta podrida al ser retirada a mano y al ser sus ácidos bastante agresivos con los dedos y sobre todo con la parte en donde están las uñas ennegrecidas.

Anécdota

Esta maldita crisis está volviendo a todo el mundo majareta.

Llega un cliente a una ferretería en busca de este artículo

  

Por supuesto el dependiente le saca este que tiene en la tienda.

  

En realidad salvo la diferencia del color son iguales y además este último incorpora un pequeño adaptador de plástico por si el grifo fuese un poco más pequeño.

El cliente mira el producto que le acaba de sacar el dependiente y le dice que eso no es lo que quiere.

Claro, el dependiente se queda estupefacto y cree que ha tenido una confusión al interpretar los deseos de su cliente.

La conversación sigue y lleva al mismo resultado.

El cliente quiere esto:

  

Así que el dependiente vuelve a buscar el artículo que le mostró con anterioridad y se lo pone otra vez sobre la mesa.

El cliente sigue diciendo que no es eso lo que quiere.

La conversación se va envalentonando ya que el dependiente se ve incapaz de dar a su cliente lo que este le pide.

Pero ambos objetos son iguales. Sólo que además el que ofrece el dependiente va en un blister envuelto con el adaptador de plástico como extra de apoyo por si el grifo tiene la boca más estrecha.

El cliente se enfada y amenaza con marcharse por no ser bien atendido.

Haciendo de tripas corazón, el dependiente trata de sonsacar con el mayor tacto posible lo que quiere el cliente.

Al final todo resulta en una cuestión monetaria.

El cliente discute que no es lo mismo porque el que le vende el dependiente lleva un extra que encarece el producto y que él sólo quiere la pieza original.

El dependiente le informa que eso es indivisible de fábrica y que una vez comprado si no quiere darle uso al adaptador extra, lo puede bien guardar o bien tirarlo a la basura.

Pero el cliente dice que eso es un abuso y que si el sólo quiere la pieza grande para qué pagar también por la pequeña.

O sea, en definitiva, las empresas fabricantes incluyen un adaptador para evitar problemas con el tamaño de los grifos en un producto que apenas cuesta 90 céntimos pero por la cabezonería y estupidez del cliente, los pocos céntimos extra que podría valer ese adaptador no los quiere pegar.

Entonces sólo queda una solución:

O bien, el dependiente le vende sólo la pieza que el cliente le pide quitando el adaptador y le hace un descuento. (Están las cosas como para eso).

O bien, directamente se dedica a engañar al cliente vendiéndole un producto incompleto quitándole el adaptador antes de enseñárselo al mismo precio que si estuviera completo.

El cliente va a pagar lo mismo por un producto incompleto, se va a quedar satisfecho y el dependiente va a sentir remordimientos por que ve que a la gente es mejor engañarla para que se sienta a gusto.

 

Moraleja, engaña todo lo que puedas pero hazlo bien.

La in-Justicia en España

 

Mi vecino os un hombre amable.

Cada vez que nos encontramos en la escalera nos saludamos y casi siempre me regala alguna de sus anécdotas que me hacen pensar.

Pero hoy me lo he tropezado y llevaba el semblante más serio de lo normal.

Nunca antes lo había visto con esa cara y ese humor de perros.

Ni siquiera se ha dignado en mirarme para devolverme el saludo que yo le he dado.

Cuando he llegado a mi casa, he hablado con mi familia y les he contado el caso.

Y mi padre me ha explicado el porqué de esa mala cara.

En España no hay justicia.

El caso es que este hombre, como la mayoría de los españoles se siente asustado ante la posibilidad de perder la fortuna que durante tanto tiempo le ha costado amasar por culpa de la crisis.

Como los bancos ya no dan prácticamente ningún beneficio interesante, el hombre optó por el camino más fácil que es el de cambiarlo todo por oro.

Así tenía en su casa escondida, lejos de inspecciones, lejos de miradas indiscretas, una cantidad enorme de dinero convertido en lingotes de oro.

Ya que dicen que el oro es lo único rentable en lo que se puede confiar.

El caso, es que una noche, alguien entró a su casa para desvalijarlos.

En total silencio y ayudándose de la oscuridad se introdujo en la vivienda tras romper un cristal de la ventana que da al patio de luces.

El intruso se dañó la mano con el cristal y tuvo que vendársela para no dejar un reguero de sangre por toda la casa.

Una vez solucionado el problema con una venda improvisada se acercó a la habitación de matrimonio y con un spray de esos que te dejan profundamente dormido dejó fuera de combate a los dueños de la vivienda.

Así que tuvo todo el tiempo del mundo para buscar objetos de valor y por suerte para él y por desgracia para su dueño, encontró los lingotes de oro y se los llevó junto con el abultado botín.

Al día siguiente, mi vecino se despertó con un malestar profundo y le costó despertar a su mujer.

Se dirigió al aseo y cuando notó que algo raro había ocurrido en la noche casi le da un ataque al corazón.

Comprobó que toda su fortuna le había sido arrebatada.

La denuncia no se hizo de esperar y la policía les tomó declaración e hizo todas las gestiones pertinentes.

A los pocos meses, la policía detuvo al supuesto ladrón.

Pero la pesadilla no hizo más que empezar.

Al no conservar ninguna factura de los lingotes de oro, la denuncia se basa en la palabra de mi vecino contra la del ladrón.

Por tanto, la ley, como es igual para uno que para otro, no tiene ninguna salida positiva para mi vecino.

Al no encontrar los lingotes en la guarida del detenido y al no haber encontrado ni rastro de ellos, todo se ha perdido.

Así que el ladrón ha sido acusado por un delito menor de allanamiento de morada y hurto por un valor que prácticamente da risa.

Pero para risas se ha quedado mi vecino al recibir una denuncia del ladrón por haber sufrido daños en su mano al romper el cristal y por la que le deberá pagar una suculenta indemnización.

Ver para creer.

Lo mejor de todo es que esto es un caso real protagonizado por mi auténtico vecino y la peor justicia del planeta, la española.

España hace tiempo que dejó de ser un País, pero estas cosas te hacen pensar en salir cuanto antes de este agujero maloliente.

 

La discusión

Se ha dicho que en la vida siempre hay una primera vez.

Y yo como soy así de especial y necesito probarme en todos los campos, se me ha ocurrido de repente que por qué no intentarlo en el cómico.

Así que me he puesto manos a la obra y durante el viaje de vuelta en el coche, un día normal de compras, he hecho un pequeño experimento en el que con grandes dosis de humor y cachondeo recreo una pequeña discusión entre mi novia y yo.

Las herramientas que he utilizado son muy básicas así que no esperéis un resultado profesional.

No hay guión porque todo lo improvisé sobre la marcha.

Eso sí, espero que disfrutéis de la velada que apenas dura un par de minutos y que si alguien cree que lo mío no es esto que me lo haga saber lo más pronto posible.

Si quieres descargar el Podcast:

 

//www.ivoox.com/tipica-discusion-enamorados-audios-mp3_rf_1235939_1.html

 

 

Adicto a los videojuegos

 

Hola, me llamo Federico y soy un adicto a los videojuegos.

Tres días, tres malditos días son los que han pasado desde que fui a mi primera sesión con el psiquiatra que me está tratando la adicción a los videojuegos que tengo desde pequeño.

Tres horribles y eternos días en los que encima coincidiendo con mis vacaciones he empezado con la terapia que según él va a atajar todos mis problemas de golpe.

Pero ¿Qué hago yo con tanto tiempo libre?

 

Detrás de mi tengo cientos de juegos sobre estanterías a las que me niego a mirar para no caer en la tentación.

El doctor ha dicho que nada de jugar pero menos que me relacione con gente que me haga caer fácilmente en la tentación.

Así que he cortado también con mis amigos.

Son todos iguales que yo: adictos a los videojuegos.

El teléfono sonó ayer por la tarde y me negué a cogerlo ya que era Manolico para hablar conmigo de las últimas noticias que salen en Internet sobre la WiiU.

Pero no, me mantuve firme y no se lo cogí.

Debo evitar las situaciones peligrosas.

Mi mente ha de estar despejada y pendiente de otros asuntos.

Vaya mierda, hoy empieza el E3 y aquí estoy delante del ordenador escribiendo estas líneas y a un solo paso de meterme a Meristation para ver las últimas noticias.

No, no debo hacerlo.

Creo que me voy a marchar de casa para no estar tan cerca del ordenador.

Me lavanto de la silla y salgo de la habitación disparado.

Me voy a dar una vuelta por el centro comercial a ver si viendo escaparates se me pasa.

Cuando llego a la entrada del recinto mis ojos contemplan a un bomboncito que está saliendo.

Maldita sea, lleva un bolsa en la que pone “Game”.

Joder, va a ser más difícil de lo que nunca hubiese imaginado.

Me doy la vuelta y rodeo el centro comercial para entrar por la parte de atrás.

Así tampoco pasaré junto a la puerta de GAME que es la primera tienda de todo el centro.

Voy caminando con la vista cabizbaja e intentando limpiar mi mente de pensamientos impuros.

¿Y si me meto en el cine?

Sí, eso es lo que voy a hacer.

Hago cola y compro la entrada y con un cartucho de palomitas espero a que empiece la película.

Pero lo que empieza no es el film sino un maldito anuncio sobre el último juego de Sony PS3.

¡Vaya mierda!

Cierro los ojos y me tapo los oídos.

Imagino que los que estén a mi lado estarán flipando con mi actitud.

Pero no importa, tengo que ser fuerte y actuar en consecuencia sin tener en cuenta lo que piensen los que están a mi lado.

 

Creo que ya está terminado el anuncio.

Abro los ojos y vuelvo a maldecir.

En esta ocasión está saliendo un anuncio de 360.

¿Pero qué clase de película van a dar?

¡Si era de acción!

Avergonzdo y para evitar que mis ojos se distraigan con las impactantes imágenes que son proyectadas me levanto de mi sitio y me dirijo a los servicios.

Aún así sigo escuchado el sonido.

Esto es una tortura.

Cuando por fin parece que está empezando la película vuelvo a mi sitio ignorando a los que me observan.

La película empieza bien, unos jóvenes hablando en su habitación.

¡Maldita sea!, son frikis y están jugando a un videojuego.

¿Pero es que esto no se va a acabar?

 

Cabreado, abandono la sala y me voy a buscar tiendas de zapatos que es lo que más me va a relajar.

Necesito unas nuevas playeras que las que llevo están muy desgastadas.

Voy mirando los escaparates y de repente me tropiezo cara a cara con un póster en el cristal que anuncia la salida inminente de un nuevo videojuego.

¿Qué clase de tienda es esta?

¡No estaba antes aquí!

Resulta que han abierto una nueva tienda de videojuegos y me acabo de dar de narices con ella.

Mis ojos están atrapados por el colorido y el diseño del póster que me llama.

No puedo marcharme.

Siento una imperiosa necesidad de entrar para conocer las características de este juego que desconozco y que tiene toda la pinta de ser el que yo he deseado toda mi vida.

Y eso sólo mirando el póster.

Esos colores, esas tías buenas que acompañan a un sujeto armado hasta los dientes con las armas más modernas y mortíferas que puedan existir.

No, tengo que vencer a la tentación.

Mis pies se alejan del cristal pero mi cerebro sigue pegado a él.

Nunca había tenido un día tan malo.

Cuando empiezo a darme cuenta estoy ya dentro de la tienda con el juego en la mano.

 

Voy leyendo las líneas del argumento y las características.

Nuevo motor 3D Untreal Gengine versión 4K con resolución Full HD Extra.

Nuevo modo de vídeo Interlacer From Misiion con más de 4 millones de misiones para un solo jugador.

Cooperativo de hasta 15 billones de jugadores simultáneos que se pueden hasta escupir en la cara.

De regalo con el juego va un código que te añade nuevas fases, trajes y armamento más sofisticado.

Y a los primeros 50 compradores se les regala una camiseta, un póster como el que estaba viendo en el escaparate y una figura de una tía buenorra.

Con la cara palída y sudando del deseo me echo la mano a la cartera.

Díos mío no, ¡noooooooooooo!

¡He olvidado el dinero!

 

Juegos injustamente sobrevalorados: Virtua Tennis

 

Eran tiempos de cambio.

Todos los jugones teníamos en nuestras casas una soberbia consola de 128 Bits de Sega con la que poder presumir ante nuestros amigos por la gran calidad que atesoraban sus juegos.

¡Un momento! ¿Qué estoy diciendo?

¡Si aquello era una pesadilla!

No he visto peor consola en mi vida.

Con unos juegos que no solo espantaban de lo malos y aburridos que eran.

Aquello era como un salto hacia atrás en la jugabilidad de los juegos que por desgracia se ha ido prolongando y acentuando con el paso del tiempo.

Uno de los juegos que yo creía iba a marcar una diferencia era uno llamado Virtua Tennis de Sega que esperaba con mucha ilusión y con grandes dosis de optimismo.

Pasados unos días por fin lo tuve en la tienda y enseguida lo instale en el lector de CDs.

Es justo decir que la primera vez que lo ves te quedas impresionado por sus gráficos.

Pero hay se quedó todo.

Cuando me dispuse a probarlo no acabé de creérmelo.

¿Me estaban tomando el pelo?

¿Qué era aquella cosa tan lenta que presumía de ser el mejor juego de tenis de todos los tiempos?

En seguida me vino a la memoria el magnífico y ya olvidado Súper Tennis de Súper Nintendo.

Aquello sí era el juego de tenis perfecto.

Ni le faltaba nada ni le sobraba tanpoco.

Tenía la velocidad justa a la que deben de correr todos los juegos de tenis.

Pero esta aberración que cada movimiento duraba un día y medio con reloj en mano…

¿Era esto el maravilloso poder del polígono?

Por ejemplo, el saque.

Entre que tirabas la pelota hacia arriba, la golpeabas con la raqueta y llegaba hasta donde estaba el oponente, te daba tiempo perfectamente a meter una bolsa de palomitas en el microondas y comértela tranquilamente entera. (Siempre comparándolo en velocidad respecto a los juegos de 16 bits).

Era horrible, un paso hacia atrás en vez de hacia delante.

No pongo en duda que cuando te acostumbras a ese ritmo tan lento de juego pueda resultar hasta divertido.

Pero hay que destacar que no le llega a la suela del zapato al Súper Tennis o incluso al Smash Tennis.

Digo esto porque creo que cuando un juego llega a rozar la perfección absoluta como fue el caso de Súper Tennis es muy difícil que alguien o algo te haga olvidar.

Muy bien la animación, muy buenos los gráficos, las leyes físicas, el movimiento de la pelota.

Pero al final de lo que se trata es de conseguir un juego que divierta pero si éste es menos divertido o por lo menos a mí me divierte menos que el de Súper Nintendo, no me sirve de nada.

Así que lo metí en su caja y no he vuelto a jugar con él nunca más.