El pervertido

 

Era el comienzo del fin de semana.

Antes no perdía ni una.

Jueves, viernes, sábado y domingo de fiesta por ahí.

Llegaba a los pubs y nos metíamos en el primero que encontrábamos sin ninguna preferencia al respecto.

Entrábamos y lo primero que hacíamos era acatar las modas sociales y como en aquella época era la de mojarse todo lo que uno pudiera pues eso es lo que hacíamos.

Llegaba la camarera y le pedía un whisky solo sin hielo.

Le daba un billete de mil y cuando venía con el cambio, le pedía otro porque el anterior ya me lo había engullido de un solo trago.

Bueno, eso es algo que en todo el mundo hay muy pocos que pudieran hacer y por desgracia yo era uno de ellos.

Mi organismo siempre ha tenido una buena tolerancia al alcohol a nivel mental, lo que no pudo decir lo mismo de a nivel estomacal.

Quizás por ello y por esos abusos de mi juventud ahora tengo los problemas que tengo.

No os lo recomiendo.

El caso es que salíamos yo y mis amigos de fiesta por ahí y en una noche que nos habíamos quedado en mi ciudad nos metimos a un antro donde ponían música bacalao.

Estando en aquel ambiente entre otros que iban igual o peor que nosotros nos llamó la atención una pareja de adultos de bastante edad pero sin llegar a ser ancianos.

Uno de ellos era un hombre de color.

El caso es que nosotros seguíamos bebiendo a nuestro ritmo.

Uno de mis amigos resulta que tiene un rostro muy agraciado, el típico rubiales de ojos azules y cuerpo atlético curtido por la aventura y el deporte.

El hombre de color se nos acercó y entabló amistad con nosotros.

¡Qué inocentes éramos!

La noche seguía su curso y las gotas de alcohol resbalaban por nuestra garganta como si se tratara de agua.

A esto que vi que tanto mi amigo como aquel sujeto se acercaron a la barra para pedir.

Aquel hombre le dedicaba demasiadas miraditas a mi amigo como para no darme cuenta aún estando en el estado en que estaba.

Mi amigo se acercó con una copa en la mano y me dijo al oído algo como que en cuanto se terminara la copa nos íbamos de allí pitando.

El “moreno” se acercaba cada vez más y aquellas intenciones que al principio parecía esconder muy bien se hicieron más claras.

Aquel pervertido iba a por mi amigo.

La cosa se puso muy fea cuando empezaron los tocamientos y los abrazos.

Sin terminarnos la copa nos marchamos de allí avergonzados por la actitud de una persona de costumbres oscenas.

No lo volvimos a ver en toda la noche ni en las siguientes que pasaron durante varios años.

Seguramente por el abuso de alcohol y también según dicen del de la bebida tan inocente como Aquarius tuve un problema grandísimo con mis riñones.

Expulsar una piedra del riñón os aseguro que es la cosa más dolorosa del mundo.

Un dolor tan intenso e interminable que lo único que deseas en esos momentos es dejar de existir.

Acudí al médico de urgencias y este me remitió al urólogo.

Así que entre molestias y malas caras acudí el día de la cita acompañado de un familiar.

No podéis imaginar mi sorpresa cuando constaté que el médico especialista no era otro que aquel pervertido de años atrás.

El hombre al que le gustaba ligar con jovencitos y seguramente abusar de ellos resulta que era mi urólogo de la Seguridad Social, o sea, el hombre que si algún día tuviera un problema con mi miembro era el que me iba a inspeccionar el pito.

 

Parece una cosa trivial pero a mí me quitó el sueño durante mucho tiempo.

 

 

La indisoluble decisión indecisa

Esto es que se era que un joven en buena edad de repartir botonadas a diestro y siniestro se acerca a una tienda  de videoconsolas por que le apetece echar una partida y como sus amigos son unos expertos le han hablado muy bien de dos máquinas que están de moda que estos tiempos.

Una es la Playstation 3 y la otra es la XBOX 360.

Así que con esas dos ideas básicas parte de su casa y se dirige a la tienda que hay más próxima en el centro comercial.

Entra por la puerta decidido y se va a la sección de consolas.

Mira el reloj y descubre que tiene muy poco tiempo para hacer su elección y salir de allí pitando.

Mira por encima los juegos de ambas máquinas y todos le llaman la atención.

No sabe por cual decidirse.

Se acerca al dependiente y busca su ayuda.

El cliente le va formulando las preguntas pertinentes.

¿Qué juegos buenos tiene cada máquina?

La XBOX 360 tiene grandes genialidades como los Gear of War, los Halo y muchos más.

La Playstation 3 es buena con su God of War, Gran Turismo, Kill Zone y demás.

No sabe por cual apostar.

El caso es que el dependiente aun sabiendo que el cliente está muy indeciso se arriesga y echa más leña al fuego y le comenta que hay por ahí varias máquinas que también le serían de gran utilidad como la WII o la 3DS.

EL cliente internamente se siente molesto y traicionado pues sus amigos le han prevenido de manera insistente que pase de consolas como la WIIs que es una bazofia y un poco confundido le suelta una excusa al dependiente y se marcha a la búsqueda de la otra tienda que está en el piso de abajo.

Con menos tiempo todavía para realizar su elección penetra por la puerta de la otra tienda y se dirige raudo hacia el lugar del dependiente.

Pero ¡cómo no!, está ocupado atendiendo a otras personas.

La espera se hace eterna y mientras va recorriendo las estanterías en busca del algo que le ayude a decidirse.

Cuando ya es su turno se le ocurre preguntar al vendedor por las distintas características técnicas.

Doble núcleo, chip Cell, DVD, BlusRays, Full no se qué.

Su cabeza se arma el lío padre pero eso de que la XBOX no tenga BLUSRAYS le echa un poco para atrás. (aunque no sepa lo que es ni para que sirve).

Mientras está allí dialogando con el vendedor se ha estado fijando que mucha gente sale por la puerta con una pequeña caja en sus manos.

Dentro hay una consola portátil llamada 3DS XL.

Sus amigos no le han hablado sobre esa en particular.

Su cerebro empieza a confundirse más que nunca.

¿Será que el dependiente le quiere endosar una máquina horrible que sólo va a estar de moda unos días?

Empieza a sudar.

El dependiente se impacienta y él hace un resumen mental de todas las características y cualidades que le ofrece cada máquina.

La gente sigue llevándose en masa la pequeña caja con la consola portátil.

Se produce una lucha intensa en su interior.

Saca la billetera.

Le pregunta por el precio de la consola que parece a gradar a todo el mundo.

Doscientos leuros, todo a duscientos.

Al final ha sucumbido a la inercia veletista y se ha comprado la que todo el mundo parece adquirir.

No somos nadie.

El juego de las caricias

Para esos ratos en los que se está con la pareja en la cama tratando o bien de intentar dormir con escaso sueño o bien intentando olvidar una malograda actuación amorosa.
Aunque también puede servirnos como preámbulo si utilizamos correctamente la imaginación para arrancarle una sonrisa antes de provocar una agradable excitación.

La pareja que recibe la caricia se deja hacer.
Mientras, la otra persona va acariciando el cuerpo de la otra con sumo cuidado y entreteniéndose en las zonas que más placer o cosquilleo provocan.

Entonces es cuando el acariciador pronuncia en voz alta:

    – ¡Así se toca con rabia!

La mano de este debe acariciar el cuerpo de la pareja apretando relativamente fuerte provocando molestias pero que no lleguen a doler, simplemente importunar.

    – ¡Así se toca con aprensión!

La mano pasará por el cuerpo esta vez como quien no quiere la cosa, como si estuviésemos molestos por perder el tiempo y lo hacemos por compromiso.

    – ¡Así se toca con cariño!

La mano pasará acariciando el cuerpo intentando agradar con todo nuestro afecto y cariño.

    – ¡Así se toca con amor!

La mano ya no será una extremidad, sino una pluma intentando agradar lo máximo posible y empleándonos a fondo utilizando para ello las yemas de los dedos que recorrerán con lentitud (pero sin pasarse) todo el cuerpo.

    – ¡Así se toca con pasión!

La mano se convertirá en una máquina del placer y deberá dirigirse a las zonas más erógenas del cuerpo rozando de vez en cuando los genitales de manera sugerente intentando provocar la excitación.

Si te ha gustado la idea y quieres visitar mi sitio para votarla sigue el siguiente enlace:

//es.ideas4all.com/ideas/135109-el_juego_de_las_caricias

OPJ: Robert Bahía

 

Me las vi y me las deseé con esta canción.

No soy un gran aficionado a la música de guitarreo.

Pero como me he comprometido con vosotros a poner todo lo mejor de mí. (Aunque sin exagerar).

La muestra que me envió Robert sólo contenía voz y guitarra.

Así que empecé a buscarle una percusión que quedara bien y luego le añadí algún que otro redoble.

Lo que vino después fue más fácil.

Armonicé con un sonido tipo string con el tono de la voz.

Este es el vídeo que contiene la pieza original y la retocada por mí.

Os propongo un juego 2

 

Como parece que no me expliqué bien en el anterior vídeo, hoy os traigo una explicación con más ejemplos.

Es muy sencillo.

Tu me mandas una pista de audio en donde cantas, tocas la guitarra o has creado la melodía de tu vida.

No hace falta que sea una canción entera, me basta con una melodía cortita.

Y yo a continuación me calentaré la cabeza para darle un toque más comercial.

De momento estoy utilizando sonidos dance, pero puede ser perfectamente otro estilo.