Después del Crepúsculo – Prólogo

E aquí mi primera entrada literaria, y las que me quedaran. Esta historia de la que estoy escribiendo trata sobre después del juego The legend of zelda twilight princess, por lo tanto la gente que no haya jugado al juego no entenderan algunas cosas. La verdad que para ser un prólogo, no es muy corto para ser un prólogo y mas bien parece un capítulo pero estoy muy intrigado en esta historia y me surgen muchas ideas a cada palabra que ecribo. Por culpa de este procesador de textos del blog hay fallos como que los guiones estan al final de frase. No soy un escritor de "besele"xD pero aquí os dejo esta pequeña parte de la que puede surgir una gran historia.   


-Parece que no ha llegado a tocar el corazón, que ingenuo es este caballero se cree que por clavarme la espada me puede matar. Aún así no estoy en condiciones para seguir luchando, tengo que ir a la puerta del tiempo y desde allí acabar con la vida de Link -dijo Ganondorf mientras llamaba a uno de sus fieles jabalíes-.

La princesa Zelda y Link observaban como el espejo del crepúsculo se hacía añicos antes sus miradas de alegría, pero de repente link divisó seres oscuros que rodeaban el castillo de Hyrule.

-¡Ganondorf! -dijo Link dirijiendose donde estaba el cadáver de su enemigo-.

Pero cuando llegó ya era demasiado tarde el castillo estaba plagado de cientos de seres de la oscuridad y Ganondorf se desvanecía con el crepúsculo que hiba a dar comienzo a la oscuridad llamada noche.

-Link estás malherido, debes reposar. Y aunque estubieras en plena forma no puedes hacer nada contra tantos enemigos, la pradera de Hyrule esta ahora bajo el poder de las aves oscuras.

Link despertó tres días mas tarde. Las heridas que tenía en el cuerpo estaban vendadas. En la entrada del castillo le esperaba Moy junto a la princesa Zelda.

-Debes dirijirte al bosque Farone y hablar con los tres dioses de la luz que encierran la oscuridad para que te guien a tu nueva misión -dijo Moy-.

-Llevas alimentos para tres días, tu espada ha sido pulida y tu escudo es resistente a las llamas mas abrasadores de Hyrule, bravo guerrero te espera un largo viaje, vuelve sano y salvo -dijo Zelda-.

Link recordó aquellas palabras como si se las dijera Ilía justo antes de ser raptada. Cuando Link estaba apunto de partir hacia el bosque Farone sonó el cuerno de Hares.

-Mi señora se acerca un gran número de seres oscuros, aproximadamente unos cincuenta mil. Majestad estamos en clara desventaja -dijo un soldado-.

-¡Link! Parte ahora mismo dirijete al puente del lago Hylia y desde allí por la parte trasera de la pardera de Hyrule dirijirte hacia el bosque de Farone. También debes avisar a la población de Ordon para que se dirijan hacia las montañas -dijo Moy-.

-¿Y Kakariko? -preguntó Link-.

-Están perdidos no puedes hacer nada por ellos, además ¿cómo piensas pasar esas barreras enemigas tu sólo -preguntó Moy-.

-Pero allí se encuentra la población Goro, Leonardo, el hombre que vende bombas, Iván y los chicos y … -dijo Link sin acabar la frase-.

Link se montó a los lomos de Epona sin decir nada y antes de que Moy y Zelda reaccionaran Link estaba de camino a Kakariko.

-¡Está loco! -dijo Moy-.

-No esta loco, esta pleno de amor por sus amigos. Aun así ya no podemos hacer nada por ayudarlo, los soldados no están preparado, pero le nombraron el portador de la luz y creo que saldrá vivo de esta. -dijo Zelda-.

Link desbocado se acercaba a las entradas del castillo de Hyrule donde había una inmensa puerta que con un golpe de espada partió en dos pedacitos como si se tratara de una hoja de papel. Al ver la cantidad de enemigos que se acarcaban al reino se quedó atónito, no podía moverse, era como si todos sus miedos se hubieran fundido en su cuerpo. Link cogió su arco y una flecha-bomba y apuntó en el lugar donde se hallaban la multitud de seres oscuros. Tenía temor a que no llegara la flecha, pero esta impacto en la primera fila enemiga.

-Con esto no conseguiré hacer nada a mis enemi … -dijo Link mientras su voz se desvanecía-.

Link se sorprendió de la variedad de seres que había, desde pequeños ogros lilas hasta los enemigos mas feroces que sen encontraba en los templos.

-No hay otra salida, voy a tener que entrar en batalla -dijo Link-.

Link se bajo de Epona y le dijo que marchara al castillo, sacó su espada y el sólo se hiba a enfrentar a cincuenta mil enemigos. Las probabilidades eran escasas, este sería el fin de Link, pero cuando estaba apunto de entrar en batalla la mano derecha brilló de forma extraña y de la nada surgió esa marca que representa a los tres dioses de la luz. Link cambio de cara completamente, tenía los ojos blancos como si de la nada se tratara, su rostro era de odio hacia esos seres. Link con un solo puño se abrió paso hacia Kakariko. Su fuerza había aumentaba por istantes, hasta que su cuerpo cambió y se convirtió en lobo.