Reflexiones: Los abrazos.

 
 
Hoy vamos a dejar de lado esos absurdos tópicos sobre que los tíos siempre piensan en el sexo, que todas las chicas son iguales y demás tonterías. Hoy vamos a asumir algo obvio que muchas veces se nos escapa: hay cosas que según en que momentos, no son oportunas. Y hay cosas que solo apetecen o hacen falta, cuando faltan.
No es lo mismo que el tan famoso “no se sabe lo que tienes, hasta que lo pierdes”. Yo me refiero a esos momentos en los que darías lo que fuera por algo tan a primera vista insignificante, como un abrazo.
 
 
 
Si soy sincero, no diré que no me gusta el sexo. Lo adoro y me encanta, y es el mayor placer de esta vida. Como diría House, “Hay dos cosas por las que la gente hace gilipolleces, dinero y sexo”. A contra diré que solo me gusta si siento algo por esa persona y obviamente si tengo pareja, solo va a ser con ella (Logan no acepta infidelidades, ni suyas ni de su pareja bajo ningún concepto). El sexo es por decirlo de alguna manera, la culminación del amor que profesas a tu pareja, haciendo algo que teóricamente solo reservas a ella. Pero hay muchos momentos en los que lo que buscas, no es eso.
Besar. Algo de lo que muchos parecen olvidarse, de disfrutar un beso. De disfrutar ese momento en el que te abrazas a tu chica, la miras a los ojos, los cierras y disfrutas de esa pequeña entrega de cariño que a mas de uno le gusta mas que a un tonto un lápiz. Digo esto porque parece que a día de hoy, lo único que vale es el sexo y es con lo que todo Dios parece estar obsesionado, cuando hay cosas como ya digo que son igual de importantes. Pero voy a ir más allá, no solo de esta pequeña reivindicación, sino más allá de la vida en pareja para reclamar algo que se esta perdiendo: los abrazos.
Si, ya sé que muchos estáis pensando “si yo soy cariñoso/a”. Yo también. El caso es que cada vez mas, se esta tendiendo a frivolizar mas las relaciones. Un abrazo es visto muchas veces como que te gusta esa persona mas allá de la amistad (Hablo por experiencia propia), y en base a ese miedo la gente recurre a cuanto menos contacto, mejor. Ya la cosa ha llegado al colmo del “repelús a que la gente piense algo” y ya los chicos dan a las chicas un beso, en vez de dos.
Esto en parte es culpa de 4 gatos. Concretamente de chicas que han demandado a chicos por estos cederle el paso en la guagua. Toma ya, sé cortés y te meto una denuncia. Un tema interesante (Entre otras, ¿Ceder el paso a una chica en una puerta es machismo?) que para mí tiene una clara solución (No, y quien piense eso sea del sexo que sea es gilipollas. Es un gesto cortés y en caso de ser tu chica, romántico) pero no quiero centrar el artículo que tengo entre manos en eso (Hoy el criticón estará encerradito)
 
 

Mas de una vez he necesitado abrazos pero no he tenido a nadie que me diese uno… solo entonces aprecias ese gesto

Me refiero a esos momentos, en los que te encuentras en tu habitación, o en tu puesto de trabajo, en el que no tienes que hacer nada en ese momento. O si, pero te entra algo llamado “vacio”. Bajona. Osease, que estas “depre” y no sabes porque. No te dan ganas de nada, ni de salir, ni de moverte… siquiera de llamar a tu mejor amigo/a porque ¿Qué le dices? “Es que estoy depre, pero no sé porque…” pero en ese momento en tu cabeza sale la cura: recuerdas a tu novia/o, o amiga/o y te imaginas que le das un abrazo.
Porque un abrazo a tiempo, o en el momento adecuado, ayuda. Sientes un peso que tienes en lo mas hondo de tu alma, desvanecerse. A su vez la persona que te da el abrazo te transmite una sensación de “Estoy aquí. Tranquilo/a” que te transmite cariño, calor y tranquilidad. A mí personalmente y en más de una ocasión me gustan más los abrazos, que los besos. Sentir el calor, apoyar tu cabeza en el hombro de tu amiga o tu chica…
Si alguna vez te piden un abrazo, o simplemente ves que un amigo tuyo o novio/a lo necesita, no lo niegues. Es mas, esa persona sabe con ese gesto que te tiene ahí, y que puede contar contigo cuando este triste, o cuando venga ese puñetero agujero sin venir a cuento que parece querer consumir la felicidad.
Y si alguna vez te lo dan, aprecia ese gesto, porque esta desapareciendo en el mundo moderno, porque cada vez es mas difícil que alguien no te de uno sin que el resto del mundo piense que conlleva otra cosa… y sobre todo, disfrútalo.
Me gustan escribir y recibir cartas a mano. Me gusta ser cortés con las chicas. Me gustan los besos. Y me gustan los abrazos.