Análisis y Repaso: Battlefield bad Company (Xbox 360) por The_Unforgiven_Too

 

 

 

 

Battlefield es una saga típica del PC, donde todos sus capítulos han visto la luz, y con una jugabilidad centrada en las batallas multijugador por equipos ¿Todos? No, un juego resiste aún hoy día a ser lanzado en PC: Battlefield Bad Company (DICE, 2008). Aprovechando que he podido pasármelo en Xbox 360, os traigo un análisis para ver si realmente está a la altura del resto de juegos.

Que Bad company es un juego atípico en la saga, es un hecho indiscutible. Que muchos se echarán las manos a la cabeza gritando "¡Herejía!" también. Pero, como en las películas de Monty Phyton, es ese descaro y ese regodeo en lo incorrecto lo que hace que BC sobresalga sobre los demás juegos. Pero empecemos por el principio: Si eres un aficionado a la saga, y esperas ver el mismo esquema de juego en tu consola, desengáñate: Aquí la prioridad absoluta es el modo de un jugador, en una campaña con su historia y sus personajes, y el modo multijugador está, pero en una medida más pequeña.

 

 

 

 

Somos Preston, un recluso al que el gobierno de los Estados unidos ha realizado una oferta: él cumple servicio en el ejército en la companía B, y ellos se "olvidan" de la condena. Una oferta tentadora, claro que lo que él no sabía era que la Companía B, también conocida como Bad Company, es carne de cañón para el ejército, ya que está compuesta por soldados que nadie llorará cuando mueran. Así pues, Bad Company se separa del resto de shooters bélicos en un punto muy importante: No estamos luchando por nuestro país, no somos abnegados soldados, no estamos dispuestos a dar la vida por la patria: Aquí los soldados de la companía B luchan por sobrevivir, y no tienen un concepto muy alto del ejército. Ésto, que puede parecer una tontería, condiciona todo el juego, tanto el guión, con varios giros, como a las sensaciones a la hora de jugar.

Estaremos acompañados casi siempre por otros tres soldados. Sweetwater es el friki del grupo, antiguo hacker que es capaz de enamorarse de la encargada de las comunicaciones sólo por su voz. Haggard es el bruto, y meterá en lios al grupo en más de una situación, y el jefe es el Sargento Redford, el único voluntario del grupo. Como vemos, aunque responden a tópicos, el grupo tiene mucho potencial, y así se refleja en las secuencias de vídeo y en mitad de la partida, donde escucharemos sus (a veces hilarantes) conversaciones constantemente. Sin embargo, decepciona un poco que realmente muestren poco apoyo al jugador. Pese a que estarás siempre acompañado, la sensación es que todo lo haces tú, y que tus compañeros no hacen nada. El juego intenta camuflarlo como "vamos a joder al novato", pero se nota que los esfuerzos en la IA no dan el resultado deseado. Por lo menos los compañeros no molestan en absoluto.

 

 

 

 

Los problemas de IA también se aplican a los enemigos, quienes apuestan más por la cantidad que por la calidad. Sus tácticas son muy básicas, siempre intentando acceder a las armas de posición o a los vehículos, sin importar que sus compañeros estén yaciendo al lado. Cuando no tienen a mano nada, demuestran una gran puntería, tal vez demasiada, haciendo el juego difícil en algunos puntos incluso en el nivel normal de dificultad.

Y curiosamente, parece un juego más fácil de lo que realmente es, y es debido a su sistema de salud. Tenemos una inyección que nos vuelve automáticamente al 100% de salud, y es ilimitada, sólo tenemos que esperar unos segundos para poder volver a administrarla. Ésto quita realismo, evidentemente, ya que en las partes más difíciles cogeremos para sobrevivir una mecánica de "asomarse – disparar – curar" que aunque aporta emoción las primeras veces, después se vuelve muy repetitiva.

 

 

 

 

Esa repetición se intenta mitigar con los coleccionables: desperdigados por todos los mapas hay nuevas armas y lingotes de oro, los cuales tienen la misma función que las estrellas de Super Mario: explorar hasta el más mínimo rincón. Si los lingotes aportasen algo al juego, tal vez el jugador tendría más motivos para buscarlos, pero tal y como está, no lo vi como una razón para dar más vueltas.

Sin embargo, Bad Company realmente consigue enganchar. Los tiroteos son muy emocionantes, y las misiones muy acertadas. Pero lo mejor es la sensación de poder con las armas más potentes, como lanzamisiles, C4, e incluso ataques aéreos, y la razón es que todas las estructuras son destructibles. Es una lástima que no lleguen a derrumbarse nunca, pero lanzar un misil sobre un tanque y comprobar como las casas de alrededor se destrozan no tiene precio. Igualmente, si un enemigo se está parapetando detrás de un muro, poder lanzar una granada que lo eche abajo da mucha satisfacción.

Todo ello gracias al motor Frostbite, de creación propia. Lo cierto es que tiene un gran potencial, al mostrar enormes entornos hasta donde se pierde la vista, unida a la capacidad de destrucción, y al excelente modelado de los personajes, hace que sea un espectáculo visual. Tal vez la dirección artística peque demasiado de un exceso de atardeceres, en todo caso, pero en un mundo dominado por el Unreal Engine 3, Frostbite es un buen partido.

Como vemos, la campaña no está nada mal, pero ¿Y el multijugador? Pues bien, gracias. Sólo hay un modo de juego, en el cual un equipo deberá defender unas cajas dispuestas en el mapa, y el otro destruirlo. Como véis es un modo de juego parecido al control de bases de la saga en PC, pero sin la posibilidad de recuperar el control por parte de los defensores: si el enemigo consigue destruir una caja, retrocede hasta la siguiente porque esa batalla está perdida. Los grandes mapas tal vez sean lo peor: aunque hay vehículos dispuestos en las bases, son limitados, y se puede dar la circunstancia de que te quedes a mucha distancia del conflicto, lo que da lugar a eternas caminatas en las que rezas por encontrarte a alguien. Para arreglarlo, se incluye la posiblidad de reaparecer al lado de un amigo, lo cual soluciona buena parte del problema, pero que no siempre funciona. El modo multijugador, por tanto, no supondrá lo mismo que el de las versiones de PC, pero dará sus buenas tardes de juego.

 

 

 

 

Battlefield Bad Company decepcionará a todos aquellos que busquen un juego normal de la saga, pero a cambio hemos obtenido una campaña de un jugador muy buena, que engancha y tiene un encanto especial gracias a sus personajes y su dificultad. Por tanto, recomiendo jugarlo desde esa perspectiva y disfrutarlo totalmente. DICE nos enseña que, a veces, es bueno ir con malas companías.

Battlefield Bad Company está disponible para Playstation 3 y Xbox 360, editado por EA Games y desarrollado por DICE Studios, al PVP recomendado de 69.95 €.

 


 

No sé como agradecer este pedazo de colaboración a The_Unforgiven_Too… bueno, se me ocurre algo… ¡Visitad su blog o iréis al infierno donde Carmen de Mairena os sodomizará eternamente (Y no me refiero a Cronicas Marcianas xD)

El juego pinta cojonudo, pero mi política de juegos no me permite pagar mas de 30 por un juego. Eso sí, cuando me meta a pedir por importación (Para Abril) le echaré un ojo ^^ 

Un saludo y espero que este artículo os guste tanto como a mí 🙂