Star Wars Republic Commando Orden 66, Capítulo 1: De vuelta a Kashyyyk… otra vez.

 

 

 

Me llamo 38, Delta 38. Mi pelotón me llama “Boss”. Soy el jefe de un pelotón en plena guerra contra un ejército de droides que parece no tener fin.

Comenzamos a participar en la guerra cuando acabamos nuestro entrenamiento, el cual fue mil veces mas duro de lo que un clon y por descontado una persona podría soportar. Somos 4. Nos prepararon para esto. Mientras que los demás clones son uno solo y se coordinan entre ellos como uno solo de manera genética, nosotros nos coordinamos en la batalla por instinto. Estamos separados de la mente colectiva de los clones, para ser más independientes y por ende, más mortales.

Aún así, cuando entramos en la guerra los senadores de la república y el senador Palpatine no creían que mereciese esfuerzo darnos importancia, pues para ellos solo éramos 4 clones más. Que equivocados estaban. Tras un año hemos demostrado nuestra superioridad asesinando oponentes del bando contrario, a veces a sangre fría y otras en encarnizados combates. Hemos recuperado una nave de clase destructor –La llamada Ras Acusador- en completa inferioridad numérica y acabamos de liberar al jefe Wookie de su posible eterna esclavitud. Hemos sido los hostigadores de la rebelión de los Wookies. Es por eso entre otras cosas que el senado y los jedis comenzaron a tomarnos en serio tras lo de la nave.

-Señor, Yoda esta en el holotransmisor- Dijo Delta 40. El informático del grupo –también llamado “fixer”-, y un buen soldado aunque con un humor nulo y demasiado serio para las misiones. Acataba las órdenes sin chistar pero no quería decir que le gustase hacerlo. Había algo inquietante cuando hablaba del escuadrón puesto que no le importaba perder a uno de nosotros con tal de ganar la misión.

En parte tenía razón ya que nuestro fin era luchar –y morir si era necesario- por la república, pero eso no quitaba que me gustase que aceptase una pérdida tan rápido y con tanta indiferencia.

-Líder 38, mi confianza en sus acciones tiene usted- dijo Yoda volviendo a sacarme de mis pensamientos –Necesito que la base trandoshiana asaltada sea-

-Señor, si señor. Pero hay un problema: perdimos a nuestro francotirador. Sin el, asaltar una base es prácticamente un suicidio-

-Humm… muerto él no esta- La fuerza. Nunca había entendido ese poder, pero entendía que era una fuerza a tener en cuenta, aunque en el campo de nuestras batallas solo importase la fuerza del arma que portases, la puntería y tener munición –Sin embargo, en grave peligro se encuentra-

Seven. Delta 07, el francotirador del grupo. En nuestra misión en Kashyyyk hacía 15 escasos minutos lo habíamos perdido. Era frío y con un sentido del humor muy negro, pero era el mejor tirador sobre la faz del universo y ante todo un gran compañero. Su resistencia al dolor era extrema, a la vez que su paciencia. Su armadura estaba cubierta de la sangre de los enemigos más poderosos con los que se había enfrentado.

-Señor, permiso para buscar y encontrar a Delta 07- Dije esperando una respuesta afirmativa. No solo era el hecho de su valía, sino de rescatar a nuestro compañero.

-Mucho tiempo llevaría. En su búsqueda a un grupo de soldados clon mandaré. Mientras, un observador asignado les será-

-De acuerdo, Señor- Dije con un movimiento de cabeza, a la vez que un regusto amargo.

-Que la fuerza os acompañe- Dijo el Maestro Yoda. Al poco se cortó la conexión. La nave en la que íbamos cambió de rumbo hacia la que sería la posible ubicación del campamento objetivo.

-Nave Delta, al habla la nave de transporte Eco. Transportamos observador clon con órdenes de unirse a su pelotón bajo órdenes de Delta 38-

-Recibido Eco. Transmito las coordenadas de destino-

-No creo que llegue al nivel de Seven ni en un 2%- Dijo Delta 62, o Scorch para los amigos. Experto en explosivos, tenía un sentido del humor más macarra y un sentido del compañerismo aún más grande.

-Lo sé Scorch- Dije en un suspiro –Pero mejor eso que nada. Con que haga de explorador me vale-

Tardamos relativamente poco en llegar. Antes de eso estábamos ya con los arneses colocados y listos para saltar. La nave paró en el aire y descendimos lo más rápido que pudimos. Cuanto menos estuviese el transporte estático en el iré mejor. Aterrizamos y levantamos nuestros rifles mientras nos poníamos a cubierto asegurando la zona de aterrizaje… cuando la nave que nos acompañaba con el explorador aterrizó y se bajó de ella a pie nuestro explorador.

-¿No puede saltar con el cable? Joder, nos las vamos a desear con este tío- Dijo Scorch

-Señor, ¿No sería mejor ir sin ningún clon convencional? Estoy seguro de que puede dar con la misión al traste- Preguntó Fixer

-Ya basta, señores. Un explorador francotirador es tan necesario para un asalto a una base como un soldado de apoyo para repeler oleadas enemigas. Se viene-

El soldado clon no dijo nada. Portaba un rifle de francotirador por energía DCM 13, convencional y medianamente efectivo, pero era un “honor” que se le permitiese llevar un arma tan avanzada para su categoría. Aunque claro, los clones convencionales no tenían sentimientos o conciencia con lo que les daba igual. Acataría mis órdenes fuese cual fuese.

El paraje que se nos presentaba ante nuestros visores era el típico de Kashyyyk: árboles altísimos, vegetación abundante y bastantes claros con lagos de agua poco profundos. Los troncos y árboles facilitaban las emboscadas, para ambos bandos. No en vano los informes de tropas aliadas que habían emboscado a droides que preparaban emboscadas era cierto además de irónico. Pero los "Trandos" nunca se preocupaban de la estrategia, sino de atacar de frente confiando en su fuerza y número. Era por ello por lo que para 4 comandos como nosotros eran pan comido machacar.

-Delta 07 transmitiendo a cualquier puesto o comando de la república que pueda oirme-

-¿SEVEN?- Casi acertó a gritar Scorch.

-En el clavo, Scorch-

-07, ¿Dónde estas? ¿Cuál es tu estado?- Pregunté. Si quedaba cerca iría a buscarlo antes que acabar nuestra misión principal.

Me estaban torturando en una cámara de un campamento Trandoshano, pero mi radar no os capta así que no estáis cerca de mi. Uno de los guardias que intentaba hacerme cantar se puso de espaldas dejándome al alcance de la mano una de sus cuchillas. Digamos que lo mucho que podrán recuperar de torturar de él va a ser las tripas con las que lo he colgado del techo. Acabo de recuperar mi equipo, pero hay demasiados guardias como para poder salir solo o eliminarlos uno a uno. Ya pensaré en algo-

-Aguanta Seven, transmitiré tu comunicación al mando y ellos sabrán donde te encuentras. Mandarán un equipo a por ti-

-¿Clones? Si no tienen apoyo no duraran ni medio asalto-

-Si acabamos rápido el asalto que tenemos planeado, iremos personalmente a buscarte-

-Recibido, corto y cierro-

Al momento el mando nos envió los planos de la base a asaltar, junto con los planos de la otra fortificación en la que estaba Seven. Ambas eran enormes, y despertaron una sospecha en mí. ¿Por qué era tan importante el planeta Wookie para los “Trandos”? Habían mas de un centenar de especies más sumisas y menos proclives a rebelarse en el trabajo de esclavo, pero parecía que centraban aquí todos sus esfuerzos… pero pensar no era mi trabajo. Este consistía en cargarme esa base y eso iba a hacer. Nuestro consejero Clon sería el que debtiría todas esas ideas que seguramente ya sabían antes de que a mí se me ocurriese.

 


Como véis, esto ha comenzado. Os remito a la lista para saber cuando os toca vuestra parte, pero “quietos paraos”: Cuando os toque vuestra parte yo os enviaré un MP con lo que tiene que pasar en vuestro capítulo y demás datos para que la cosa no se nos desmadre. Así que en cuanto os llegue el MP y siguiendo lo que ponga en el, os toca.

NOTA: Creo que no quedó claro, así que lo especifico: cada uno publica en su blog su capítulo.

¡Saludos y espero que disfrutéis con la historia!