Reflexiones: Seguridad en ti mismo


El ser humano siempre ha tendido a ser una persona carente de fuerza en su propio yo. Tiende mas a lo mas cómodo en todos los sentidos y esto, se traduce en dejar que los demás decidan por él (Y hagan por él, pero eso no tiene que ver con la seguridad, sino en un 20% con necesidad y el otro 80% de personas por gorroneo). Y esto nos afecta a más de mil sentidos.

En el plano laboral, nos cuesta tomar una decisión arriesgada. Muchos dirían que por el tema de los riesgos que acarrea tomar una decisión importante como realizar una gran inversión, o el simplemente cambiar de puesto de trabajo y por ende pasar de Guatemala a Guatepeor. Y posiblemente tengan razón especulando eso, pero una gran parte de esa indecisión viene de nuestra inseguridad.

Miedos, sueños que anhelamos alcanzar pero que nos parecen lejanos, mirarnos al espejo y sentir vergüenza de lo que vemos reflejado, tanto física como emocionalmente… el día a día de muchas personas que intentan sobrellevarlo lo mejor que pueden en una sociedad tremendamente hipócrita en la que el que lleva un cuerpo danone triunfa y el poco agraciado merece ser fusilado, aunque el del cuerpo diez merezca una somanta palos y el que merece ser fusilado sea la mejor persona del mundo.



La soledad es así solo si tu quieres

¿Y a donde quiero llegar con esto? Pues a que nuestra inseguridad se pasa a otros planos y nos jode la vida lo mejor que pide, riendo impasible ante nuestra falta de reacción.

La más acusada de todas, la relación en pareja. Muchas parejas terminan (Además de por lo obvio como infidelidades,…) por un desgaste continuo en la relación fruto de la inseguridad del chico. Detalles tan nimios como “Vamos a cenar, elige un sitio cielo” y que el chico diga “No, decide tú” denota una falta de confianza acojonante, amén de que parece que no tengas ganas de irritarla con una decisión que puede no gustarle. Por último también se saca de esa frase un signo de vagancia en la que prefieres tirarle el muerto a otro/a (Obviamente hay excepciones, pero la diferencia del mundo esta en saber distinguir cuando es apropiado decir “decide tú”). Y también sin que haga falta que lo explique, podemos palicar este ejemplo a cualquier situación en la que pasamos el muerto.

Pero esta situación es nimia cuando nuestra chica nos “pone a prueba” y nos lanza lo que yo llamo un “órdago”. Es decir, una “prueba”. Ella no lo hacen adrede (Alomejor algunas si, pero de eso no hablaré aquí) pero de la resolución de la persona “retada”, saldrá algo positivo o negativo. Por ejemplo, si a ti te gusta algo, ella te dice que no y no lo ves/compras o lo que sea y pasas de lo que te gusta, pueden pasar dos cosas: o la relación se convierte en algo insoportable en plan madre/hijo o rompe.

Estas y más de mil cosas pasan a diario en parejas. El marido/novio complace y ella acaba hasta las narices de ver como dice “Bésame el suelo por donde paso” y el dice “¿Me pinto los labios o lo beso sin mas?”. Suele pasar también al revés con chicos que se hartan de una chica dócil, pero en menos medida. Y ojo, tampoco se trata de negar todo lo que te pida. Si algo te gusta, sigue haciéndolo. Nadie tiene el derecho de decirte que tienes o no que hacer. Se trata de ser tu mismo, de decir y hacer lo que te gusta, de que no te avergüence sacar lo que eres.

De que si no te apetece algo, digas “No me apetece” (Aunque a veces hay que callarse e ir, recordad el término medio). Y esto no se debe hacer por ligar, por quedar mejor ante alguien o semejantes chorradas. Tampoco por crearte un papel a interpretar. Se trata de creer en ti mismo. Porque una vez que estas seguro de quien eres, de que no te da por dejar las cosas que te gustan aunque te lo supliquen, amigo/a mío/a, ahí marcas la diferencia, y el/al primero/a que lo notas eres tú.



La confianza en ti mismo, puede cambiar tu mundo

Y eso se extiende a la relaciones con colegas. Si uno esta seguro de uno mismo, hasta las “ostias emocionales”, como que alguien te de el hachazo duelen menos (Aunque sigan doliendo). Pero si uno tiende a dejar que lo manipulen, corremos el riesgo de que nos usen a conveniencia y que nos dejen tirados una vez no nos necesiten (Amén de burlas y demás mamonadas)

Y sé lo que muchos estáis pensando: “Pero es que si dejo a mis amigos/as, me quedo solo/a” Y yo respondo: Por experiencia propia de unos años atrás es mejor estar solo, que mal acompañado. De hecho, la soledad no es mala. Esta te obliga a perderle el miedo a quedarte solo, a comprender que eso no es el final del mundo y que existe mas gente en la tierra a la que puedes conocer.

Y esto, se extrapola a todo lo que tenga que ver contigo. La gente te tiene que querer por como eres, tu novia y amigos. Tu no eres una Barbie o un Action Man al que poder moldear al antojo del resto del mundo por mucho que lo intenten (Eso, si, hay excepciones, pero ahí esta en vosotros saber cuando aplicarlas). Y eso es algo que mucha gente no sabe, que existe un abismo entre estar seguro de uno mismo y ser un cabezota perdido.

Para acabar, algo que también merma esta seguridad es la imposibilidad de conseguir algunos sueños personales de cada uno. Diciendo una burrada, todos querríamos tener un ferrari y una mansión para caseta del perro y otra para nosotros. Pero creerlo con ilusión no ayuda. Es buen tener unas metas en la vida. Pero todo el rato hemos de ser conscientes de que quizá no las lleguemos a alcanzar (Tampoco pasarse, no ir de pesimistas pensando que no la alcanzaremos) ¿Sueños? Si ¿Fliparse o deprimirse por ellos? No.

Ser tu mismo, esta lleno de ventajas. Aprender a reírte de tus defectos, te hace mas fuerte. Saber que nada de lo que te pase es el fin, ayuda. En cambio, ser un cacho de plastilina blandengue solo conlleva infelicidad, aunque creas que tienes más gente que te quiere.




Querría dar desde aquí las felicidades a mi paisano y compi de Gamefilia Bankeshinobi, ya que hoy mismo puede presumir de ser un diplomado en Relaciones Laborales (A mí me quedan aún dos años para acabar las dos :sic:) ¡De nuevo, felicidades compañero, te deseo toda la suerte del mundo en tu nueva vida laboral! Smile