Reflexiones: La muerte

 
 
El ser humano tiene algo, que no tiene el resto de seres que habitan en este planeta, al menos que se sepa: La conciencia de si mismo. Esto nos ha llevado a plantearnos muchas cosas ¿Fuimos un accidente? ¿Alguien movió los hilos para que ‘naciésemos’? ¿Por qué estamos aquí? Y quizá la pregunta que da tanta curiosidad como admiración y terror ¿Es la muerte el final?

No hablaré de la última pregunta en sí porque aparte de que sería filosofar -y no es mi intención en la entrada- no se puede conocer hasta el suceso propiamente quien tiene razón. No, lo que me gustaría exponer es la razón por la que hablar de la muerte da tanta grima entre la gente. No es un tema agradable y por supuesto que sacarlo sin venir a cuento, buen rollo no trae. Pero si una conversación de un grupo de gente lleva a ese tema, ya se crea tensión y mal rollo, como si la sola mención supusiese la muerte súbita de alguno de los conversantes.





Yo, lo diré, he aceptado que algún día mi cuerpo dirá “hasta aquí hemos llegado”. Ojo, no significa que quiera morir o que sea un ‘machito’ de los que “no tiene miedo a la muerte’ He asumido que soy mortal, que tanto hoy como dentro de 80 años puedo diñarla, pero espero que eso ocurra mas tarde que temprano. Es por tanto, que si de alguna forma se llega al tema, a mí personalmente no me importa que se hable e incluso que se ponga uno a filosofar.

Pero parece que al resto de la mayoría del mundo y como ya he citado, la sola mención de la palabra “muerte”, es malfario. Y lo más divertido es que da más grima a los ateos, que a los creyentes (Aunque no tanto menos). Creo que es la misma razón por la que algunas personas no creen en los extraterrestres o en formas de vida superiores a nosotros porque no gusta recordar lo mortales que somos, que no somos los mas avanzados o que podemos llegar a terminar de existir algún día (Repito, algunas personas, para gente que este buscando en este texto razones para crear mal rollo, no estoy generalizando)

¿Qué más da hablar de un tema por tabú que sea? Pasa lo mismo -aunque por razones obvias no con el mismo sentimiento- cuando uno habla de sexo o de otro tema “prohibido”: La gente te tacha de raro si hablas de ello, se te excluye y hasta se enfadan, como si el olvidar un hecho borrase las consecuencias que ello implica.

Señores y señoras: No somos inmortales. Somos tan mortales como cualquier otro ser de este universo, y tarde o temprano nos llega la hora. Fingir que no va a ocurrir no va a solucionar nada. Deberíamos preocuparnos mas por llegar al fin de este lindo viaje que es la vida con una sonrisa de oreja a oreja, habiendo hecho en la misma lo que nos dio la gana y no lamentando haber despilfarrado el tiempo en estúpidas preocupaciones como esta, que no van a evitar el final. Es mas, de preferirlo ¿Querríamos ser inmortales?





Mi respuesta personal es que no. Siendo sincero, la idea de morir no me atrae, pero la de vivir eternamente tampoco es que me llame aún mas. Considero que todo tiene su ciclo, y que todo principio, ha de tener un final. La inmortalidad en si misma del cuerpo solo la aceptaría de necesitarla para un bien mayor, y ni aún así. El alma humana viene de serie con un cuerpo hecho para aguantar una edad concreta, y no para alargarla artificialmente hasta nuestro gusto.

La inmortalidad en mi opinión la desean solo los que creen que mas allá de la muerte no hay nada y tienen miedo. Pensadlo por un momento: Si mueres y no hay nada ¿Qué más da? Al no haber nada ¿Crees que tú, que ya no existirás darás importancia a ese hecho? Nos preocupamos en vida demasiado por algo que no solo no conocemos, sino que escapa a nuestro control. Somos una raza a la que no nos gusta que hayan cosas que no podamos controlar.

Se debería aprender a vivir con ello. Disfrutar nosotros, que disfruten con nosotros nuestros mas allegados y como ya dije, llegar al fin de nuestra vida y decir “ha sido algo maravilloso, volvería a vivir de nuevo” Pero como también dije líneas atrás, todo principio tiene un final… pero quizá, no deberíamos tomar la palabra “final” como el dejar de existir… sino como transformarnos en algo nuevo, al fin y al cabo, nadie puede saber, que hay mas allá.

 

“Para las almas en paz, la muerte no es mas que la siguiente gran aventura”