Análisis y Repaso: Red Faction: Armageddon (Xbox 360)





Y llegamos al que es, el último título numérico hasta ahora de la saga. Red Faction Armageddon, bien podría dar para muchos artículos, no solo un análisis. Podríamos hablar de si es un mal o buen juego, si cumplió con las expectativas, si de verdad es una decepción o por el contrario merece la pena, si el hype lo mató,…

¿Qué es lo que creo yo de primeras? Red Faction Armageddon no es ni de lejos, un mal título. En ningún momento se prometió un Guerrilla 2.0, pero la gente se emocionó sola y ahí vino la decepción. El problema es que tampoco consigue ser un paso adelante en la saga. Se queda simplemente, en un buen título. Quizá si este hubiese sido Red Faction 2, esta saga habría ido por otro camino más positivo. El principal problema de esta entrega es que parece pensada como un episodio largo de una serie, y no una aventura independiente propiamente dicha.

Historia:

Somos Darius Mason, descendiente de Alec Mason en Guerrilla. Antes miembros de la Red Faction, ahora Darius es una especie de ingeniero mercenario solitario por un problema que ocurrió en el pasado y del cual se culpabiliza. Pero deberá ayudar a la Red Faction cuando, engañado por una secta cultista que es descendiente directa de los mandos de la EDF (Los malos de RF Guerrilla), desata una especie alienígena que vivía sellada bajo el manto del planeta.

La trama no empieza del todo mal, y si hay algo que mejora del Guerrilla, es que aquí se molestan en darle algo de personalidad a los personajes. Tanto Darius, que es algo melancólico pero hace lo que tiene que hacer, pasando por Adam Hale, el malo de la historia que realmente da algo de grima. De los secundarios lo mismo, la amiga de Darius o su amigo en la Red Faction, si bien no son los mejores personajes de la historia, sí que los recuerdas cuando piensas en el juego.

El problema viene en dos partes: El primero, el origen de los aliens. Bien podría haber dado para un par de misiones de exploración, aprendiendo más sobre Marte y su pasado. Pero aquí es meramente una excusa para el guión.



Y sin necesidad de agacharte a por la pastilla de jabón.

El segundo merece un párrafo aparte. Porque no es problema exclusivo de este juego, aunque lo repite. Veamos, estoy cansado, de que me maten a personajes con el mero hecho de crear drama, pero los maten en un momento tan idiota y de forma tan idiota, que te dejen con cara de gilipollas. Pasó lo mismo en el Unreal 2, un juego que tengo en mi estantería, pero que llegando al final, muere cierta gente pero de una forma tan barata, que tira por tierra todo lo que te importaba en la trama.

En RF Armageddon, tenemos un momento así. No diré cual porque intento mantener esto libre de spoilers, pero cuando ocurre, tira por tierra todo lo que la historia había construido. No por la muerte en sí, sino porque se nota que lo han hecho para crear drama, y no funciona (Y no era necesario).

Y por todo esto, parece que la historia está hecha como un parte de una serie. No porque tenga Cliffhangers o sea corto, sino porque da esa sensación. No es que sea algo malo, pero todos los juegos tenían al menos la sensación de ser algo grande.

Gráficos:

El juego es muy sólido en este aspecto. No es solo que los personajes, texturas, animaciones rocen el sobresaliente, sino que el juego no tiene literalmente ningún problema de clipping, bajón de tasa de frames, etc… un apartado francamente, sin “peros”.

A diferencia de otros juegos en los que predominaba el rojo, tenemos un filtro azulado/verde en la imagen, debido a que la mayor parte del juego nos la pasaremos bajo tierra terraformada.

Sonido/FX:



Darius el Mason. El enemigo de los francmasones.

El juego llegó traducido (Que no doblado al castellano). Las voces son muy buenas, de modo que el trabajo de los actores es impecable.

Los efectos de sonido son muy buenos, destacando el sonido del láser de magma, un arma montada de vehículo pero que podremos llevar con nosotros. Solo su sonido basta para que sepamos quien manda.

La música como es habitual en la saga, es bastante olvidable. Temas que parecen hechos a la prisa y sin un mínimo de querer encajar con lo que se cuenta.

Jugabilidad:

El juego deja el entorno sandbox de Guerrilla y se pasa a una aventura en 3º persona lineal. Esto nos deja una aventura bastante prefijada pero algo mas basada en contar una historia que el 3º título de la saga.

La principal novedad del juego, es que ahora no solo podemos destruir el escenario, sino construirlo. Y no solo lo que ya estuviera demolido cuando lleguemos. Imaginad que se os escapa una grada o cohete contra un puente esencial para proseguir en la misión y nos lo cargamos (Cosa habitual, cuando hay enemigos por todas partes uno no tiene cuidado de a donde dispara). Pues llevamos una nanoforja (Heredada de un dispositivo del Guerrilla) que nos permite reconstruir cualquier parte del escenario a como estaba originalmente. Lo que parece un añadido mas se convierte en algo bien pensado cuando lo podemos usar para por ejemplo, destruir un puente matando a los enemigos que estaban en él por caída, y luego reconstruirlo para avanzar. También hay algunos secretos que solo se pueden alcanzar si reconstruimos los caminos que llevan a ellos.

El juego tiene un enorme arsenal de armas, a cual más destructiva que la anterior, y eso sin entrar en los “trucos”. Porque son trampas que una vez pasado el juego podemos activar  mediante pago de créditos ingame (Nada de dinero real) y que nos dan acceso a la más pura diversión, pudiendo llevar armas montadas de vehículos a mano, activar modos gráficos distintos (El modo dibujo es harto curioso), munición ilimitada… Red Faction Armageddon basa su Jugabilidad en que el jugador se lo pase teta disparando y destruyendo.

El hud es bastante funcional, incluyendo a todo lo visto en la saga una barra de vida enemiga bajo el cursor de apuntado, que señala cuanto le queda al indeseable al que estamos apuntando para que la palme.

La IA enemiga es bastante simple, pero efectiva. Se cubren si son humanos, y atacan usando el terreno si son aliens. Estos en especial, no se estarán quietos y se moverán por paredes, techos o donde sea con tal de no darnos un respiro. En dificultades altas bien podemos tener problemas si no tenemos cuidado, y acabar rodeados por completo. Cada enemigo tiene su talón de Aquiles y es bueno conocerlo, porque cuando tengamos más de un tipo a la vez habrá que saber de qué forma se les puede eliminar más rápido, a fin de no vernos saturados.



Adam Hale ha visto el lado oscuro en Marte. Punto para quien coja el chistaco.

Tenemos unos poderes que nos concede la nanoforja, que incluyen ondas de choque o levantar enemigos a nuestro alrededor. Una forma de tener un respiro cuando nos veamos saturados o necesitemos una vía de escape, los poderes son bastante funcionales.

Tenemos fases montados en vehículos, que suelen ser una excusa para liarla parda. Matar y matar, pero a diferencia de Red Faction 2, aquí tenemos que tener cuidado porque los enemigos hacen pupa hasta en fácil. La cosa se trata de disparar rápido y certero antes que los demás, lo cual hace que nos sintamos poderosos pero no invencibles.

También podremos de cuando en cuando y en medio de fases, pilotar un exoesqueleto. La diversión de estos momentos no se puede contar.

También tenemos un modo ruina, que se basa en conseguir una puntuación determinada antes de que se acabe el tiempo destruyendo estructuras usando los recursos a nuestra mano de la forma más eficaz posible. Sencillo pero divertido.

Multijugador:

El juego no tiene competitivo, sino un modo horda con 3 compañeros mas. Este modo es bastante estándar y no tiene un aliciente para jugarlo más allá de los logros o la curiosidad. Sin ser malo, es como cualquier otro modo horda que hayas jugado.

DLC Path to War:

ADVERTENCIA: No compres el DLC de historia. Aunque esté a un céntimo. ¿La razón? No vale la pena, ni siquiera por los logros.

SI como yo, eres de los que el juego te gustó jugablemente, te habrás quedado con ganas de más. Y puede que, como yo, veas el DLC en rebajas y piques. No lo hagas.

La “historia” del DLC dura unos 20 minutos, logros incluidos. Es totalmente prescindible y no aporta nada a la trama. Añade dos armas nuevas que sinceramente, molan, pero que no puedes llevar en la campaña principal.





Ejemplo claro de dinero tirado al fondo del mar. Avisados estáis.

Conclusiones:

Podríamos hablar de la gente a la que decepcionó que este juego no fuese un sandbox. Pero en mi opinión, es inútil. Nadie engaño a nadie y todos sabíamos lo que era este juego. Solo queda por ver, si merece la pena o no lo que nos han dado finalmente.

En mi opinión, si merece la pena. No a 60 euros, pero a 20 euros o menos (A mí me costó 8) es una compra recomendada que te dará muchísimas horas de diversión. Una vez que te pases la historia, desbloquearás los trucos, lo que te llevará otras 2 campañas de ir desbloqueando cosas. Para cuando te des cuenta, te habrás pasado un buen par de horas destruyendo y reconstruyendo mientras masacras como un loco y disfrutas como un enano.

De hecho, es como si a Guerrilla lo pusiéramos en una historia lineal con algo más de trabajo en el guión. Ni más, ni menos. Sin ser una obra maestra, no se merece ni por asomo los palos que se llevó en su día. Es un juego que cuanto menos, no baja del notable.

Nota: 7’5