Análisis Shadow of the Colossus (PS2) Lolworld Reborn

Siempre que se ha de relacionar videojuegos con arte, siempre aparece este nombre. Por mucho que se intente negarlo, es una obra anquilosada en la memoria del sector. Ahora, se ha hecho una reedición en HD, el mismo juego solo que con un filtro HD… pero hoy toca el análisis de la versión original: la joya de PS2.
Empezando por la historia, la trama es una débil telaraña de información que solo al final de la aventura cobra forma en uno de los finales más insospechados, raros y a la vez bellos de la industria. Pero el planteamiento es este: Wanda, un solitario (¿héroe?), cabalga con su caballo Agro hacia unas tierras prohibidas para invocar un antiguo ritual que hará volver a la vida el cuerpo inerte de su querida amada. Una vez llegado a un basto templo, sombras hostiles se materializarán y Wanda los reduce a golpe de estocadas hasta que ellos mismos se retiran: parece que el ser o seres detrás del ataque, llamados Dormin, están interesados en Wanda y especialmente en su espada, así que le dan instrucciones para efectuar el misterioso rito.
El rito no es ningún otro que matar los colosos: mezclas de ruinas, piedras y características animales de un tamaño sobrecogedor que deambulan por la tierra como almas en pena. Jugón, te invito sinceramente a que descubras el resto por tu cuenta y no en las líneas de un análisis cualquiera.
La jugabilidad y sistema de juego, se podría diferenciar en dos bloques: la magnífica experiencia a lomos de Agro y el sobrecogedor combate contra los colosos. Empezando por Agro, decir que este tiene un control tan simple como el de apretar la X para marcar el ritmo del caballo junto a la vibración del mando (detalle muy cuidado) y también con la posibilidad de llamar a Agro para que venga a tu rescate. Juntos podéis rondar por el mundo abierto de SotC, para dirigirte a donde está el coloso. Como si de una brújula se tratara, si empuñas la espada al aire los reflejos de esta te marcan donde está el coloso a matar. Solo hay uno a la vez, por lo que ir anticipadamente a la localización de otro resultará en vano.

Una vez llegado al punto de combate, puede ser que tengas que enfrentarte solo al coloso en un espacio cerrado o con el apoyo de Agro. De cualquiera de las formas, el procedimiento a seguir es ensartar los puntos débiles del coloso (marcados con un símbolo luminoso) para herirlo o para alcanzar otro punto débil en donde le hiera más. Podremos afectarle con el arco o con la espada y tendremos la posibilidad de hacerlo con más o menos intensidad renunciando a puntos de fatiga que se irán desgastando por nuestras acciones.

Para llegar a muchos de las zonas erógenas, en muchas ocasiones tendréis que escalar por el pelaje de estos o por sus ruinas como montañas que son. Y a partir de aquí, el escenario, anatomía y comportamiento de los colosos te obligan a combatirlos de formas diferentes. Si nos vemos heridos, por un ataque o por estrellarnos contra el suelo, la barra de vida se restablecerá manteniéndonos en un punto seguro.

Si el sistema de juego es genial, gráficamente podríamos decir algo parecido: artísticamente es impresionante en todo lo referente al paisaje y sobretodo los colosos, dignos de adoración. Técnicamente es algo flojo en detalles gráficos comparándolo con obras de misma generación y año: dientes de sierra, figuras un tanto poligonales… pero ha envejecido de putísima madre y hay que ser un pedazo de troll para olvidar el apartado artístico. Mencionar que la paleta de colores da un toque muy característico al juego.

El apartado sonoro, es un espectáculo de solitarias melodías que aún y ser excelentes, épicas y para recordar, las acompañan largos periodos de silencio… como excusa se podría decir que el silencio las embellece aún más y parte de razón se tendría. Los FX están trabajados en todos sus aspectos y no tengo nada que objetar.

Y para acabar el punto más débil: la duración/contenido. Más allá de hacer la historia en diferentes dificultades y un modo contrarreloj que te hará desbloquear ítems… puedes pasear con el caballo, buscar colas de salamandras y manzanas para aumentar la barra de vida y la de fatiga y… ya está. Un juego cuyo planteamiento reside en ir de boss en boss es lo que tiene. Es corto, 16 colosos no es un número para alardear pero tampoco escaso.

Hora de puntuar:
Gráficos: 9/10
Sonido: 9/10
Jugabilidad: 10/10
Duración/Contenido: 7/10
Total: 35/40

Conclusión: obra única, representante del arte en el sector. Todo aficionado a los videojuegos debería probarlo y no exagero. Su único defecto es la duración y sus virtudes todo lo demás: historia, arte, sonido y diversión.