Crítica destructiva: La última noche de Spike Lee

En circunstancias normales no me molestaría escribir unacrítica destructiva sobre una película de hace 12 años que ya nadie recuerda,pero teniendo en cuenta que el director es el übersensible retrógrado de Spike Lee yque la película está muy sobrevalorada, me toca arremeter sinpiedad.

La última noche trata de Montgomery (Edward Norton), unextraficante que al día siguiente debe ingresar en la cárcel. Durante susúltimas horas de libertad, el protagonista va despidiéndose de su novia, supadre y sus amigos mientras se nos explica el pasado de todos los personajes ycómo son. Todo el relato está marcado por lo que se llama la ley de Murphy, todolo que puede salir mal sucederá, y así es: la novia del protaresulta ser unacazafortunas; un profesor besa a su alumna menor de edad aprovechando que estádrogada; uno de los amigos resulta ser un maleducado hipócrita ladrón… y asígran parte de la película, consiguiendo presentarnos una realidad agridulcemelancólica.

 

Durante el metraje se tratan temas como la amistad, lalibertad, los límites de la pederastia, el 11S, el racismo… espera, espera ¿El11S y el racismo? ¿¿Qué?? Sí, parece de chiste que una película que no tratapara nada de ello recurra a los dos grandes exponentes del sensacionalismonorteamericano sin venir a cuento de nada, pero desafortunadamente es verdad.Encima la película fue estrenada el año 2002, lo cual melleva a pensar que añadieron adrede un par de escenas en el guión durante laproducción específicamente para apelar al público americano y presentar a SpikeLee como la voz del pueblo (algo ya típico en su obra). Pero esperad, elpostureo solo acaba de empezar.

A los treinta minutos tenemos al subconsciente rabioso deMontgomery enviando a la mierda a prácticamente todos los grupos sociales yetnias de la ciudad de Nueva York por razones que oscilan entre lógicas e absurdaspara que después el consciente de Monty le replique enviándole a la mierda yculpándose a sí mismo por no hacer las cosas bien. ¿Qué pretendes Spike Lee? Invalidastoda la crítica social que acaba de hacer Monty cuando hay incluso frases quete deberías aplicar a tu mismo, y me refiero específicamente a cuando dice “Laesclavitud se abolió hace 130 años, pasad página”… tú mismo no has pasadopágina ni en 2013 cuando insultabas a Tarantino por hacer Django Desencadenado.Además, ¿a qué viene sacar el tema de la crítica social cuando tu película nova de ello? ¿Acaso sabes de lo que va tu película? Ah, espera, que eres unposer… ¡Eso lo explica todo! Y… espera, ¿qué es eso? ¿Monólogos sobre críticasocial, una escisión de la consciencia y Edward Norton juntos? Esto apesta a ElClub de la Lucha…

 

 

Otra de las cosas que me molestan de la película es que haydemasiada palabrería que no lleva a ningún sitio. A mí me encantan los buenosdiálogos que simplemente existen para mostrar el valor intrínseco de unaconversación interesante, pero aquí los diálogos solo parecen existir pararesaltar el postureo que se respira durante toda la película. Y hablando decosas innecesarias, ¿no te encanta cuando una película abre temas y arcosargumentales que abandona sin darles importancia alguna? Por no hablar de quehay una cantidad ingente de escenas e incluso personajes innecesarios sobre losque ni tan siquiera vale la pena hablar, es más: ésta película es innecesariaen sí misma.

Entiendo perfectamente que el objetivo principal de lapelícula no era explicar una historia, sino más bien evocarnos una sensaciónmelancólica agridulce, tal y como he dicho arriba, con multitud de escenasmedio inconexas y con algun mensaje… pero resulta que La última noche pierde el rumbo en tan solomedia hora en un mar de postureo a bordo del Titanic de Spike Lee. Además, parael año 2002 ya existían multitud de películas de misma índole que eraninfinitamente mejores sin tener ni una décima parte de las pretensiones deésta

 

 

Miro hacia atrás y veo que ni tan siquiera he hablado delfinal, ¿pero para qué hacerlo? Se nos muestra cómo Monty huye y empieza unanueva vida siguiendo las indicaciones de su padre pero… ¡sorpresa! Nada de esoes real y en verdad va a la cárcel. Tal vez haya gente que le guste la películay en sí lo entiendo porque el acabado técnico y las actuaciones hacen que la pelicula sea bonita, pero no os equivoquéis:da igual que pongas una mierda en una caja de diseño, que seguirá siendo unamierda.