La Verdad Sobre Los WC’s en Silent Hill

Hace tiempo comenté que era extraño que no hubiera WCs en las casas de Silent Hill. Como recordarán, en las dos casas que Harry entra por más que se busque no encontraremos ni un solo sanitario. ¿Pero cómo es eso posible? ¿Dónde hacen sus necesidades fisiológicas de excreción de sustancias digeridas los habitantes de Silent Hill? ¿En los patios, los jardines? ¿O existe un lugar no mostrado en el mapa a donde se dirigen todos para efectuar sus "descargas"? No creo que todos vayan en tropel a la Escuela Primaria Midwich buscando usar el trono de porcelana. Cuesta imaginarse la larga hilera de sujetos que llegaría hasta la escalera de entrada.

Al mismo tiempo, con tanto perro descarnado deambulando por el pueblo y legendarios pterodáctilos viajando por el aire en busca de presas, ¿cómo es que no encontramos ni una sola bolita de caca en el suelo o sobre los capacetes de los coches? Vamos…. con solo  media hora de palomas sobrevolando un parque, podremos ver una variopinta colección de popó de todas consistencias por todas partes. No hay lugar que se salve de esas eyecciones que se han convertido en la pesadilla silenthillezca de los empleados de limpieza de plazas y parques recreativos. Algo muy raro está sucediendo aquí….

Pero como decía el ínclito Dr. Emett Brown: "¡No estás pensando en la cuarta dimensión!" y en cuestiones de Silent Hill, esto es verdad. "Doc", eres un genio. Veamos… ¿Por qué no existen WC’s? Sencillamente porque las criaturas que habitan el Silent Hill neblinoso no los necesitan. Ellos ya han sido absorbidos por el mundo bizarro de Alessa. El mundo de óxido de pesadilla (Other World) es igual. Los seres que acechan en la oscuridad tampoco necesitan hacer del baño. Todo se debe a que viven en una dimensión que no es la nuestra. Su anatomía y fisiología no es igual al de las criaturas que nacen, se reproducen y mueren en nuestro mundo real (normal). Como ya sabemos, todas son manifestaciones de la mente de Alessa -como sucede en la película The Sphere (Barry Levinson, 1998). Todos los seres de fantasía que pueblan la mente de la chica son criaturas ideales: No comen, no copulan, no hacen popó ni pipí; como en las caricaturas que veíamos de niños. Nunca veíamos a los personajes tener esas necesidades animales (considerando al hombre como lo que es: un animal).

Dos excepciones a esta regla del juego son sin duda los pterodáctilos y los tentáculos (en el hospital). Repasemos: si antes de llegar a la tienda de conveniencia "8" caminamos sin entrar por las puertas, podremos escuchar como el screamer (tal es el nombre) está masca y masca con singular alegría un poco de basura orgánica de un contenedor. Lo mismo sucede en uno de los callejones. Sobre los tentáculos, recordemos que Harry emplea una morcilla (paquete sanguíneo) para distraer a los apéndices ávidos de sangre.

Gracias por su atención… Y ahora pásenle a comentar.