Detrás de cámaras del Diario Perdido de Alessa

Antes que nada quisiera agradecer a todos aquellos que se tomaron la molestia de leer el Diario perdido de Alessa. Recibí varios comentarios buenos ?y otros no tanto? por correo y MP debido a cosas intrínsecas del texto.

Trataré de contestar algunas de las inquietudes que se despertaron entre los lectores según la importancia y el número de veces mencionadas. Debo decir que algunas de las preguntas, tienen su propia respuesta en el texto introductorio del Diario, pero al parecer, ciertos lectores no lo leyeron:

1.- ¿Cómo es que tres chiquillos pueden andar en la calle sin más?

No es tan raro ya que Silent Hill es un poblado en el que pocos automóviles transitan por sus calles. De hecho, las partes donde andan solos son lugares donde ni semáforos hay. Además no están demasiado lejos de donde se encuentra Dahlia.

2.- Alessa habla como si fuera una adulta.

En realidad, no es que hable como adulta, si no que en aras de la claridad, Zack, el buen paramédico, se encargó de darle legibilidad al texto siempre tratando de conservar la idea. Ciertas formas de escribir de Alessa provienen directamente del hecho de que ella tiene un IQ elevado. Esto último no se menciona en ningún documento ni en foros ni en ninguna parte, fue algo que se le ocurrió a alguna de las chicas que escribieron el diario en base a que muchos de los villanos memorables de la literatura y el cine son verdaderos genios  encauzados hacia el mal. Y no es que consideremos a Alessa una villana, sino una víctima de las circunstancias. Vamos, si nos podemos tragar que Alex, el hijo de Rick en “La Momia 2” habla muy fluido ?hasta en egipcio? teniendo solo 8 años, ¿porqué no creer que Alessa puede hacer lo mismo con la escritura?

3.- ¿Qué no se suponía que Alessa se encontraba inconsciente junto a Travis en el prólogo de Silent Hill Origins y ahora resulta que estaba sola cuando la hallaron?

Esto fue materia de diversas discusiones, pero trataré de explicarlo lo mejor que pueda. Cuando me encontré con Dina Cepeda para plantearle un nuevo prólogo ?debido a que cuando lo escribió aún no había salido SHO al mercado?, tuvimos que rehacer todo el texto para que los datos encajaran con el canon. El que Zack y Sarah no encontraran a nadie fue porque miembros de la Orden se llevaron con celeridad el cuerpo de Travis a sabiendas que los cuerpos de auxilio se encargarían de la chiquilla. Sabían que llevarían a Alessa a Alchemilla donde uno de sus líderes se había convertido en el director médico. No pudieron llevarse el camión porque al tratar de llegar a él las sospechas recaerían en ellos y no estaban como para contestar preguntas.

4.- El último capítulo se ve muy diferente, en la forma de articular el texto, a los demás.

Yo cargo la culpa con eso. Yo lo escribí debido a que no había un final verdadero y las chicas ya no querían saber del proyecto. Quise hacer coincidir ciertos arcos argumentales y tenía que hacerlo en un marco de tiempo muy corto (de la historia), lo cual dificultaba las cosas.

5.- No sabía que K. Gordon fuera una mujer…

Aquí hubo un poco de suerte gracias a la ley de probabilidades. Cierto es que Gabriela Flores quiso darle género al personaje, pero también es cierto que en varios foros y wikis sobre Silent Hill hablan de Gordon con el pronombre “she” (que se usa para dirigirse al sexo femenino) y no “he” (para el masculino).

6.- ¿Quién es el sujeto con las letras TG en la chaqueta? / ¿Quién es la chica?

Ese fue un agregado mío y en realidad pensé que sería obvio reconocer al personaje. No es otro que nuestro buen trailero Travis Grady. La verdad es que en un texto primigenio era otro el personaje que se encontraba en la mesa con la chica, que es una de las empleadas de la Librería de Andy. En un principio la chica era Andy, sin embargo, es de saberse que el femenino es Andie, por lo que tuvimos que resignarnos con la idea de que era una de las empleadas de la librería y no la propietaria.

7.- ¿Qué quisiste dar a entender con eso de que “existe un diario de Alessa pero que nada tiene que ver con este”?

Seguro te refieres a la mención en el prólogo antes de iniciar de lleno el texto del “diario”. Se supone que en una versión del juego existe un diario oculto de Alessa que ella escribió estando internada en Alchemilla. Esto es análogo al archivo perdido de Alessa que sólo se puede leer en la versión PAL del juego, sin embargo y a diferencia de este archivo, nadie ha mostrado ni una sola imagen de ese supuesto diario.

8.- ¿Está  Johnny o’Sullivan relacionado con Walter Sullivan?

La realidad es que no. Aunque no se menciona en ninguna parte del diario, Johnny es descendiente de irlandeses. Cuando le pregunté lo mismo a Cinthia Valdes, ella mencionó que es una coincidencia ya que cuando escribió el personaje jamás le pasó por la mente el siniestro Walter. Ella está muy orgullosa de haber creado un personaje para Silent Hill, como saga, que es pieza puntal para la posterior construcción de la psique de Alessa.

9.- ¿De dónde salieron los datos sobre la “White Claudia” que supuestamente se lee del libro de botánica?

Fueron creados íntegramente por la mente calenturienta de un ex compañero:  Javier R. Garza. Según él, se basó en un texto real de una planta de un libro sobre farmacognosia. Como dato curioso, el nombre de la Dra.  Francesca Baudermann, es el de su ahora esposa. Lo de los poner que la planta posee 21 alcaloides está directamente relacionado a los “21 sacramentos” mencionados en Silent Hill 4, en una especie de mini homenaje.

10.- Aquí hay una cierta influencia residentevilesca de los diarios aparecidos en ese juego y solo mezclándolos con situaciones de silent hill, solo eso.

Sí. Sobre todo el uso que se le da al Virus T Verónica y a los zombies que se aparecen por el poblado.Shocked Además, los diarios en Resident Evil son de naturaleza informativa y de muy corta longitud de texto. La realidad es que mucho del texto se construyó tomando como base el “Diario Secreto de Laura Palmer”, escrito por Jennifer Lynch. Las diferencias más notables fueron que no se utilizó lo de “querido diario” o que Alessa escribiera “hablando” con el diario como si fuera una persona.

11.- Me hubiera gustado que hubieras ahondado mas en el pensamiento psicológico del personaje y no solo una mera descripción de sucesos reales y apócrifos del juego.

No has entendido o no has puesto atención. Yo no hice la totalidad del texto. Fueron otras personas quienes crearon el diario y se les dio crédito. Yo solo agregué algunos datos y el final por cuestiones de claridad. Sí hubo un capítulo donde se mencionaba la psicología de Alessa desde su propio punto de vista, pero hubiera sido muy exagerado que ella misma se auto analizara, por lo que decidí eliminarlo. Posteriormente quise agregarlo como si otra persona lo hubiera escrito y anexado al diario (como lo hizo Zack), pero ya estaban los artículos apócrifos de J. Schreiber, por lo que poner otra cosa extra, ya estaba de más.

12.- Debiste hacer algo más parecido a Shattered Memories, hubiera sido genial.

Si, como no.Mr. Green

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Datos extra:

Hubo algunos textos eliminados, como por ejemplo, una escena donde se hace mención de avistamientos de OVNIs cerca del lago Toluca; una especulación sobre el origen de los monstruos de las cloacas; y ciertas menciones a las Memorias Perdidas. No quise poner estos textos para no atiborrar el blog de pasajes que en su origen no tenían mucha conexión con los eventos ya descritos. Hubo personajes que, así como entraron en un párrafo, para el siguiente habían desaparecido y jamás vueltos a mencionar.

Se suponía que el diario iba a ser de dos a tres veces más largo que el que publiqué, más pulido y con arcos argumentales que abarcarían los cuatro juegos originales; sin embargo, debido a que las chicas se cambiaron de trabajo, lo que leyeron fue lo que quedó. Actualmente, y aunque les he rogado una y mil veces, ellas ya no tienen ganas de seguir con el proyecto.

 

James Sunderland y el Doppelgänger

El doppelgänger es una creencia común en Europa, más precisamente de Alemania. El término significa en alemán "Doble caminante". Una definición de doppelgänger (y la más antigua registrada) es "aquel que se ha visto a sí mismo". El Doppelgänger es una figura prominente del folclor y existen relatos provenientes de personas reconocidas como Goethe y el escritor francés Guy de Maupassant.

Según de Maupassant, en 1885 estaba trabajando en su cuento de horror llamado “La Horla”. De pronto, apareció una figura en la puerta de su estudio, cruzó la habitación y se sentó frente a él. La figura comenzó a recitar las palabras del cuento a de Maupassant. El escritor estaba asombrado. ¿Quién era esa persona y cómo podía saber las palabras que él apenas iba a escribir? Cuando lo pudo ver más claramente, de Maupassant se dio cuenta que la figura no era ningún extraño, sino su doble exacto. La figura desapareció con rapidez, pero el incidente dejó al escritor muy impresionado.

Este tipo de experiencia siempre se ha considerado un mal augurio y ha  significado una muerte inevitable para quien ha visto a su propio doble. Hay quienes aseguran que esa aparición pudo haber sido la primera advertencia de una enfermedad que atacó al escritor y que pronto lo condujo a la locura y a la muerte.

El hecho de que la figura supiera exactamente las palabras que iba a emplear el autor, ha convencido a ciertas personas de que los doppelgänger son en realidad la misma persona que viene del futuro.

En dos casos recopilados por el autor John Goodwin se narran apariciones de doppelgänger. Uno es el relato de la artista de California Catherine Reinhard. La figura que ella vio en una fiesta era su doble exacto, solo que aparentaba tener más edad y cojeaba marcadamente. Cuatro años después, Catherine tuvo un serio accidente automovilístico. Su esposo murió y ella sufrió lesiones de gravedad en la pierna. Nunca se recuperó por completo de la lesión y después cojeaba igual que lo hizo su doble.

El segundo caso pertenece a Alex B. Griffith, quien en 1944 era sargento de infantería al mando de una patrulla en Francia. Una vez, él y sus hombres tenían que atravesar una zona que intuían estaba infestada de enemigos. Como en ese momento no vieron señales de peligro, decidieron tranquilamente cruzar el área. En ese momento, Griffith vio una figura a lo lejos que parecía gritar y agitaba los brazos, aunque no se escuchaban las palabras. La persona era su doble exacto y, obviamente, deseaba que Griffith y sus hombres se detuvieran. Nadie más en la patrulla vio la figura y, por tanto, se sorprendieron cuando el sargento les ordenó que retrocedieran. No explicó la razón, simplemente sabía que si avanzaban algo malo podría ocurrir.

Cuando estaba sentado, meditando lo que iba a hacer a continuación, un vehículo americano de provisiones pasó a los soldados de a pie y siguió por el camino hasta el punto donde el doppelgänger había dado su aviso. De pronto estalló un fuego de ametralladora y el transporte quedó completamente destruido. Nadie sobrevivió. De no haber sido por la advertencia del doppelgänger, todo el batallón hubiera perecido probablemente.

El psicólogo británico Graham Reed da una semblanza del doppelgänger:

Por lo general, el doppelgänger aparece sin avisar y toma la forma de una imagen en espejo de la persona que lo ve, colocándose frente a ella al alcance de la mano. Es de tamaño natural y los detalles son muy claros, pero los colores son pálidos o no existen. Generalmente la imagen es transparente; algunas personas lo describen como “gelatinoso” o como si fuera proyectado sobre vidrio. En la mayoría de los casos el doble imita los movimientos el sujeto como si fuera reflejado en un cristal.

Según ciertas tradiciones, cuando una persona se encuentra con su doppelgänger y entran en contacto físico, ambos son aniquilados (más o menos lo que sucedió en la película Timecop: dos cuerpos de tiempos diferentes no pueden ocupar el mismo espacio).

En el univeso de Twin Peaks se da a entender que un doppelgänger es la encarnación de el "lado oscuro" de la personalidad de una persona, la acumulación de su buen o mal karma. Esta cosa se conoce como el "Morador del umbral" y se menciona en el episodio 18 de la serie. La expresión "Morador del umbral" fue empleada por vez primera en la novela Zanoni de Edward Bulwer-Lytton.

Ahora, con esta información, me pregunto: ¿El muerto que James ve en frente a la televisión, era su doble exacto: su doppelgänger? Al igual que con Catherine y con Griffith, ¿sería una visión del futuro o de advertencia? Si en realidad ese es el caso, entonces podemos descartar la teoría que dice que el muerto fue creado por el Team Silent en base a la figura de James sin intención de mostrar que es él mismo, que sencillamente usaron el modelo viejo para no crear uno nuevo, ya que sería más tardado.

 

James y el Trastorno Disociativo

Cuando jugué por vez primera Silent Hill 2, me vino a la mente una serie de artículos siquiátricos que leí en la Universidad. Decidí revolver todos mis libros hasta encontrar el tema. Es muy probable que lo que aquí se lea ya sea obsoleto en virtud de que los datos son de los 80’s, pero servirá como curiosidad científica y cultural para el grueso de la fanaticada de Silent Hill. Nótense las partes en cursivas que tienen relación con James.

La característica esencial de los trastornos disociativos consiste en una alteración de las funciones integradoras de la conciencia, la identidad, la memoria y la percepción del entorno.

Todo el mundo ha experimentado alguna forma de disociación en algún momento sin que ello resulte desestructurante. Por ejemplo, una persona puede ir conduciendo su coche y darse cuenta pasado un rato de que no se ha fijado en muchos aspectos del trayecto porque andaba ensimismado en sus preocupaciones personales o atento al programa de radio o conversando con otro pasajero. Igualmente, en estado de hipnosis la percepción del dolor puede disociarse. No obstante, hay otras formas de disociación que rompen el sentido de continuidad de sí mismo y el recuerdo de sucesos de la vida. Cuando la memoria está escasamente integrada se está ante una amnesia disociativa. En los casos en que la identidad está fragmentada junto con la memoria, se habla de fuga disociativa o bien de trastorno de identidad disociativo. Cuando se interrumpen la experiencia y la percepción del “yo” propio, se habla de un trastorno de despersonalización.

Los trastornos disociativos suelen relacionarse con situaciones de estrés abrumador, generado por sucesos traumáticos, accidentes o desastres vividos personalmente o como testigo, haber asesinado a alguien muy querido o por un conflicto interno intolerable que fuerza a la mente a segregar la información y los sentimientos inaceptables o incompatibles. En los siguientes párrafos leeremos sobre la amnesia y la fuga disociativa

AMNESIA DISOCIATIVA
Consiste en la incapacidad de recordar información personal importante, generalmente de naturaleza traumática o estresante, que es demasiado amplia para ser explicada por el olvido ordinario.

La información perdida normalmente forma parte de la conciencia que podría describirse como memoria autobiográfica (p. ej., quién es uno, qué hizo, de donde venía, con quién estuvo hablando, qué le dijo, qué pensó, experimentó y sintió).

Lo característico es la existencia de uno o más episodios con un vacío de memoria de unos cuantos minutos, horas o inclusive días. Puede que la persona olvide algunos hechos, pero no todos, de un determinado período de tiempo; en otros casos, no logra recordar períodos de años enteros de su vida o bien olvida las cosas a medida que ocurren.

Generalmente, el período de tiempo olvidado está claramente delimitado. La mayoría de los pacientes son conscientes de haber "perdido parte del tiempo", pero otros tienen "amnesia de la amnesia" y empiezan a ser conscientes del tiempo perdido solamente cuando se enfrentan a la evidencia de que han hecho cosas que no recuerdan.

Se ignora la incidencia de la amnesia disociativa, pero sí se sabe que es corriente entre adultos jóvenes y que suele asociarse a experiencias traumáticas. Hay muchos informes sobre amnesia de episodios de abusos sexuales durante la infancia, cuyo recuerdo se recupera ya en la vida adulta. La amnesia de traumas puede revertir a posteriori mediante tratamiento, por un hecho determinado o por exposición a cierta información, pero la verdad es que hay una considerable controversia sobre la fiabilidad de esos recuerdos y también sobre la precisión de los informes al respecto.

La amnesia disociativa parece deberse al estrés asociado a experiencias traumáticas, padecidas directamente, hechas por él mismo, o de las que se ha sido testigo (p. ej., maltrato físico o violencia sexual, violación, haber matado a un animal o a una persona, desastres naturales), a situaciones de gran estrés vital (p. ej., abandono, muerte de un ser querido, problemas económicos) o importantes conflictos internos (p. ej., la culpa ligada a ciertos impulsos, dificultades interpersonales aparentemente irresolubles, conducta delictiva). Por otro lado, se piensa que algunas personas tienen más predisposición a la amnesia, por ejemplo, las fácilmente hipnotizables.

FUGA DISOCIATIVA
La característica esencial de este trastorno consiste en uno o más episodios de amnesia insertos en el contexto de viajes repentinos, inesperados y sin finalidad alguna lejos del hogar, durante los que la persona es incapaz de recordar alguna parte o la totalidad de su pasado; todo ello se acompaña de confusión sobre la propia identidad e incluso la asunción de una nueva identidad.

La duración de una fuga puede oscilar desde horas hasta meses, siendo en ocasiones aún más prolongada. Durante la fuga, la persona puede parecer normal y no llamar la atención en absoluto; quizás asuma una nueva identidad, otro nombre y domicilio y se implique en complejas relaciones sociales. Pero, en un momento determinado, la confusión sobre la identidad personal o el regreso a la identidad original puede tornar a la persona consciente de su amnesia o causarle malestar.

Se calcula que la prevalencia de la fuga disociativa es del 0.2%, aunque es mucho más frecuente en situaciones de guerra, accidentes y desastres naturales. Las personas con trastorno de identidad disociativo con frecuencia muestran un comportamiento con fugas.

El Diario Perdido de Alessa FINAL

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Noviembre 24. Mi madre volvió a golpearme. Quería que le mostrara cómo es que podía mover objetos y tirarlos al suelo. Yo le dije que no podía hacerlo conscientemente, pero ella no quiso escuchar esa explicación. Me tomó de las manos y gritándome, me agitó violentamente para que le mostrara “un pedacito de mi poder”. No sé qué es lo que quiere o qué pretende. Estoy confundida. Mis manos tienen las marcas de sus uñas y me arden. Salí corriendo de la casa mientras ella me perseguía. En eso, un auto se detuvo y el conductor vio lo que pasaba. Quiero pensar que esa persona dio aviso a la policía ya que dos uniformados aparecieron en la casa y le hicieron preguntas a mi madre. Telefonearon a un médico para que me examinara, y el que se presentó fue el Dr. Kaufmann. Llenó unos papeles y les dio una copia a los oficiales. No pude leer lo que estaba escrito, pero quizá para los oficiales fue suficiente ya que montaron en su patrulla y se fueron.

Noviembre 26. Mi madre me ha mandado confeccionar un vestido nuevo. No lo he visto, pero espero con ansias que me lo muestre. Por la tarde apareció Leonard junto con otras personas, todas vestidas de negro, hombres y mujeres. Mi madre me dijo que subiera a mi cuarto y que me encerrara. En este momento estoy escribiendo mientras escucho los murmullos de los visitantes en el piso de abajo. Trataré de espiar sin que me noten.

He regresado, querido diario. No entendí casi nada de lo que las personas hablaron con mi madre. Solo pude pescar algunas palabras y frases a las que no les encuentro sentido: “en cuatro días habrá luna llena”, “el ritual está listo”, “el altar del León Verde está preparado”, “las dos cofradías están invitadas”, “los elementos y las herramientas están a punto” “la noche es la precisa y no puede ser cambiada.” Una mujer de quien no reconocí la voz dijo: “El Halo del Sol y las velas están preparadas… tu nombre y el de Alessa están inscritos… y el Flauros ha sido desarmado.”

Tengo miedo.

Noviembre 27. Mi madre fue muy lejos esta vez. Al no poder mostrarle lo que ella quería me encerró en un armario lleno ropa vieja y polillas. Fue espantoso. Sentí cómo se me subían y caminaban sobre mí. Yo grité con todas mi fuerzas pero nadie acudía. Me acuclillé y empecé a llorar. Los insectos se enredaban en mi cabello y cuantas más jalaba, más sentía a mi alrededor. Nunca vi a mi madre comportarse de esa manera conmigo. Ella me decía que yo era muy especial, única.

Noviembre 29. De nuevo los niños comenzaron a gritarme bruja durante el receso. Una de las niñas me lanzó goma de mascar que se me enredó en el cabello. Corrí y ellos me siguieron hasta el corredor principal de la escuela. No tuve opción mas que bajar al sótano y ocultarme en el cuarto de calderas.

No sé cuanto tiempo estuve en ese lugar. El aire era húmedo y caliente. Algo llamó mi atención y giré la cabeza hacia el origen del ruido. Era la lagartija fugitiva. Trate de evitarla y cuando iba a abrir la puerta para salir del cuarto de calderas la maestra Gordon entró. Se acuclilló y me tomó de los brazos. Sintió cómo temblaba y me arremangó las mangas de la blusa del uniforme. Me miró las marcas en mis antebrazos y me preguntó si mi madre me hacía daño. No supe que decir. Ella insistió y tuve que confesarle que a veces mi madre trataba de disciplinarme. La maestra sólo movió la cabeza negativamente.

Ambas salimos del lugar y nos dirigimos a la oficina del director. Me pidió que me sentara en el sillón y luego se retiró un poco y sacó un teléfono. Comenzó a hablar con alguien por lo bajo. No podía escuchar muy bien lo que decía, solo pequeños fragmentos. Mencionaba cosas acerca de un amigo, dijo mi nombre y cómo hace un año ella había notado mis marcas, mencionó algo acerca de reportar a la policía.

Me levanté de mi asiento y a señas le indiqué a la señorita Gordon que iba por un vaso de agua. Al atravesar la puerta, una de las maestras de cuarto grado, que estaba muy cerca de la puerta, rápidamente se retiró del lugar. ¿Fue mi imaginación o realmente estaba escuchando a través de la puerta?

Todo el tiempo estuvo la maestra conmigo. Cuando terminó el horario escolar, me acompañó al transporte. Nos despedimos y fui a sentarme. Ya arriba en el autobús, vi por la ventana que buscaba algo en su bolsa. Bajé un poco el vidrio y le pregunté si todo estaba bien. “Todo bien, Alessa, es solo que no encuentro la llave de mi casa. No importa, tengo en mi casillero una de repuesto”.

Noviembre 30. Hoy unos niños escondieron un gato en mi casillero. Lo hicieron con la intención de asustarme. El pobre animal quería salir. Cuando abrí la puerta, el gato salió de un brinco. Saqué el libro que necesitaba y cuando quise regresar, una de las puertas de un casillero se abrió repentinamente. De dentro salió uno de los chiflados del salón empuñando un cuchillo de cocina. Grité y el niño rió a carcajadas. “los gatos son los compañeros de las brujas y también los queman en hogueras junto a ellas por hacer hechizos malignos”.

Mi madre fue a recogerme por la tarde y me llevó a casa. Ya en el hogar, me bañó, me puso ropas nuevas, peinó mi cabello y me embarró una especie de perfume. Me encerró en mi cuarto pidiéndome que no saliera por nada. Mi madre contestó el teléfono que no paraba de sonar. La oí decirle a alguien en el otro lado de la línea que ya se habían ocupado del “asunto Gordon”. No puedo imaginarme a qué se refería con eso.

[Esta parte del diario es casi ininteligible. Pareciera que fue escrito con mucha prisa, como si la niña quisiera ganarle tiempo al reloj]

Mi madre se ha vuelto loca. Cuatro hombres y dos mujeres entraron al cuarto al final de las escaleras. Mi madre me jaloneó para meterme en ese lugar que apestaba a esa sustancia aceitosa que me pusieron. Yo me tiré al suelo. Ella me dijo que unas personas importantes deseaban verme. Que yo era parte importante en una ceremonia que se iba a llevar a cabo y que necesitaba un poquito de mi poder. Yo le dije que no deseaba eso, que sólo quería estar con ella y con nadie más. Ella empezó a hablar cosas raras.

Alguien le gritó desde el otro cuarto. Mi madre me soltó y entró por la puerta. A través del resquicio pude ver un círculo de color rojo pintado en el suelo. Había veladoras por todas partes. Entré a mi cuarto y cerré con llave.

Tal vez sea lo último que escriba en ti, querido diario. Escucho a mi madre discutir con alguien. Creo que es el doctor Kaufmann y parece enfadado. Por si algo malo pasa, te lanzaré por la ventana apenas termine de escribir. Espero que alguien te encuentre. A lo lejos, cerca de la carretera, puedo ver como se levanta la niebla. Ha empezado a llover.

Ya están enfrente de mi cuarto.
Golpean fuertemente la puerta. Gritan pidiendo que les abra y yo no quiero abrirles.

Pero sé que de un momento a otro la puerta cederá.

El Diario Perdido de Alessa 8

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Noviembre 6. No fue mi intención. Fue algo que sucedió repentinamente que no pude controlar. Él lo comenzó todo y…

Stanley me regaló otra muñeca y yo la acepté de buen grado. En el recreo uno, Johnny o’Sullivan, el bravucón de la escuela se acercó y me la arrebató. Cuando quise quitársela, se la lanzaba a otros de sus compinches. Fingían que finalmente me la devolverían, pero cuando iba a tomarla, la volvían a lanzar fuera de mi alcance. En un momento pude tomarla, pero por más fuerza que empleaba, no podía quitársela a Johnny de las manos. Fue entonces que me dio un golpe en la frente para alejarme de él.

Cuando caí cuan larga era, y eso me hizo enfurecer. Y en ese momento todo ocurrió como en cámara lenta. Alcancé a ver cómo Johnny dejaba caer la muñeca y colocaba sus manos a los lados de su cabeza. Gritó como un loco y de las narices comenzó a brotar un hilo de sangre. En las mesas del patio, los vasos y los platos donde los demás niños comían sus lonches, empezaron a vibrar violentamente derramando los contenidos en piso y blusas de los dueños. Los ventanales de las aulas crepitaron y algunas explotaron en cientos de partículas que cayeron sobre los observadores.

Johnny, el niño más bravo de la escuela, el que gusta de hacer daño a los demás por la diversión que le causaba, ahora estaba llorando: “¡Duele, duele muchoooo!” Cayó de rodillas sin soltarse la cabeza y se desmayó.

Todo terminó igual de rápido como empezó, los demás niños comenzaron a corear: “¡Bruja! ¡Es una bruja!”; los de grados avanzados gritaban al unísono: “¡Maldita, ojalá te quemen en la hoguera! ¡Ese es el fin que tienen las brujas!”. Todos gritaban y me sentí mareada.

Comenzaron a lanzarme objetos al rostro y yo corrí. Atravesé la puerta del pasillo principal al momento que salían los maestros para ver que sucedía. Corrí y me refugié en el baño de niñas. Me acurruqué en uno de los cubículos y empecé a llorar. ¿En qué me he convertido?

Noviembre 7. El olor ácido me despertó. Varias personas mayores estaban alrededor de mi cama. Me hacían preguntas como cuándo fue la primera vez que me había ocurrido algo así, que sentía al hacerlo, si me daba calor en el cuerpo mientras canalizaba mi “poder”. ¿Poder? ¿De qué estaban hablando? Y ese olor espantoso me mantenía mareada y empezaba a dolerme la cabeza. Allí estaba el Dr. Kaufmann, mi madre y Leonard, el padre de Claudia. Toda la situación parecía una fiesta macabra y yo era la festejada y centro de atención. Mi cuerpo estaba cubierto por una capa de aceite. ¡De allí provenía el olor! Todo parecía dar vueltas como si estuviera dentro de un remolino. Escuché a un hombre decirle a otro que entraba por la puerta: “Apague su cigarrillo, es muy inflamable…”

Oí a mi madre dirigirse al hombre que recién entró y que apagaba su cigarrillo: “Señor Baldwin, lo esperaba más temprano; sus donaciones son muy apreciadas”. El hombre sólo contestó: “Pues espero en noviembre recibir un buen regalo por parte suya”. Todos rieron. Otro hombre, cerca de la puerta dijo: “esperamos recabar más datos acerca del ritual y completar el proceso, en teoría al menos, para llevártelo a tu casa lo más pronto posible Ernest. Recuerda que la Sagrada Asunción es algo que no se ha hecho desde hace muchos años. Ni siquiera hay datos fidedignos de que se haya llevado con éxito el ritual entre los indígenas”.

Y ya no recuerdo más. Me desmayé.

Noviembre 12. En la escuela todos me evitan. Sólo Claudia y Stanley son los únicos que me hablan. Inclusive los demás profesores me miran de reojo. Mi maestra da la apariencia de que trata de disimular sus sentimientos de aberración hacia mí, o tal vez me equivoque en mi juicio. Todo parecería igual en el salón de clases con la única excepción de que o’Sullivan fue transferido a otra escuela, en Brahms. En el transporte escolar todos trataban de sentarse lo más alejados de Claudia y de mí.

Yo traté de fingir que nada había pasado y seguí mi vida normal.

Noviembre 13. Los maestros mandaron llamar a mi madre y estuvieron charlando con ella durante mucho tiempo. No supe que fue lo que discutieron. Al final del día de clases fue por mí y me montó en al coche, y sin esperar a Claudia nos marchamos a casa.

Noviembre 16. El resto de la semana fue igual. Los compañeros de clase me trataban mal y me lanzaban cosas al rostro. Me gritaban “bruja” y “hechicera” y que me iba a ir al infierno.

Noviembre 20. Una de las lagartijas se escapó del laboratorio de ciencias naturales y por más que buscamos no pudimos encontrarla. Por mí, mejor no hallarla. Les tengo pavor a esos bichos. Uno de los alumnos dibujó una a la que bautizó como Birry. Birry no duró mucho con nosotros porque terminó en la mesa de disección de clases avanzadas.

[Recorte de periódico]

No tengo ninguna duda de que el culto en Silent Hill tiene deseos de revivir los rituales antiguos. Silent Hill es un pueblo erigido en tierra sagrada. Muchos reconocen en la Orden un grupo de visionarios fanáticos que tienen por misión traer nuevamente a la vida una antigua deidad pagana. Una diosa que nació y murió en estas tierras que al ser resucitada traerá redención y una vida llena de bendiciones a los habitantes de esta tierra.

Investigando en libros de ciencia oculta, encontré que las creencias de la Orden tienen paralelismos muy marcados con el sistema de fe de los Wicca. Sin embargo, estos últimos solo adoran a una diosa, un poder femenino, pero de ninguna manera tratan de volverla a la vida. De esta diosa nace un dios que ellos llaman Samhain (nombre que significa “el final del verano”). Se rumoreaba que en la Casa Wish torturaban niñas para que, con el dolor que les infligían, se abriera el camino por el que regresará esta deidad. ¿Estaban buscando entre todas esas infelices a una en especial? ¿Una que sirva como medio de transporte espiritual? Intenté por todos los medios entrar a ese lugar, pero se me negó el paso. El juez de la corte emitió una orden de cateo, pero la policía no encontró nada raro y dejaron las cosas por la paz. Hace más de dos semanas que las mismas personas que me informaron de los lamentos infantiles, ahora cuentan que todo es tranquilidad. Ya no escuchan ni gritos ni lloros. ¿Habrán encontrado a la persona idónea para que sirva de incubadora a esa deidad pagana? Me aterra solo de pensarlo.

La diferencia principal entre los Wiccas y la Orden es que los primeros tienen raíces celtas, en cambio, los miembros de la Orden, al parecer pretendieron mezclar creencias indígenas americanas, aztecas y mayas. Es tan poca la información que no puedo sacar nada en concreto.

¿Si lo anterior es verdad, cómo desean traer a la Tierra una deidad por medio del sufrimiento y el dolor para que traiga paz y felicidad? Eso es algo que no comprendo. Lo que pude indagar es que, quizá al igual que con los Wiccas, la Orden tenga una fecha para la ceremonia. Y esa fecha debo conocerla si es que quiero detener una posible tragedia. No tengo pruebas de sus fechorías ni de sus acciones rituales, sin embargo, seguiré investigando.


Joseph Schreiber

 

Continuará: El Gran Final

El Diario Perdido de Alessa 7

[Recorte de periódico]

…cuando se le preguntó lo que tenía que opinar sobre la criminalidad y violencia en las calles de Silent Hill y los nulos resultados presentados, el jefe de la policía explicó:

“Para construir nuestra investigación, me basé casi exclusivamente de hipótesis; pero ¿se puede construir algo sólido sobre puras interrogantes? [porción ininteligible] Los que ordenaban permanecen siempre a la sombra, inalcanzables. Contra ellos nunca es posible dirigir las acusaciones mi dar una orden de arresto. Son increíblemente hábiles en planificar los delitos y organizar coartadas mediante las cuales nos veíamos obligados a decirles : “No le creo, pero igualmente está libre para regresar a su casa”, porque en realidad ocurría que nunca teníamos nada seguro en las manos. [porción ininteligible] Quizá si el mal hubiera sido combatido desde el principio, en la época de Stark y Lieberman, deshacer este laberinto hubiera sido más sencillo.”

Joseph Schreiber

Octubre 30. La supradimensionalidad no puede ser experimentada directamente; nuestros sentidos no están equipados para ello. Estamos acostumbrados a alinear nuestra consciencia con las tres dimensiones espaciales que van de la mano junto con la dimensión que llamamos tiempo. Mientras que podemos movernos libremente en el espacio, experimentamos la dimensión del tiempo como un continuum que va invariablemente en una dirección. Del futuro al presente y al pasado. No hay retorno.

Hay personas que creen que existe una cuarta y una quinta dimensión. Y otras más que afirman que millones de dimensiones coexisten en nuestro entorno esperando una decisión nuestra para manifestarse.

Vincent nos explico a Claudia y a mí cómo funciona eso de las dimensiones con la paradoja del vaso de vidrio con agua. En la mesa hay un vaso con agua fresca. En este preciso instante existen dos dimensiones: A y B. En A, golpeo el vaso y este cae al suelo rompiéndose en pedazos y derramando el agua por todos lados. Luego, tengo que levantarme y limpiar el desorden antes de que mi madre se de cuenta de lo sucedido. En B, tomo el vaso y me bebo toda el agua. Lo lavo y lo coloco en la alacena. Ambas decisiones, golpear el vaso o tomarme el agua, precipitan dos acciones excluyentes en si mismas. Sin importar cuál escoja, una decisión dejará en el limbo a la otra dimensión. Una dimensión que nunca llegó a desarrollarse. Ahora bien, si elijo la acción B, siempre habrá un momento en que tome el vaso, lo llene de nuevo con agua, lo coloque en la mesa y decida golpearlo hasta verlo hecho trizas con el agua desparramada en el piso. Sin embargo, si elijo desde un principio A, no podré hacerlo. El vaso está destruido y el agua en el piso. No hay vuelta atrás.

Por estas razones, nunca hay dos dimensiones actuando al mismo tiempo. Pero me puse a pensar… ¿Y si de alguna forma se pudiera crear una nueva dimensión y que podamos ser capaces de entrar en ella? ¿Podría lograrse algún día eso? Vincent dice que no. Si los dinosaurios no se hubieran extinguido, en este espacio y tiempo no existirían los humanos. Solo criaturas gigantescas estarían paseándose por los alrededores y comiéndose unas a otras.

Claudia cree que todas las posibles dimensiones están coexistiendo en este tiempo y espacio, esperando ser abiertas. “Imagina que hoy decido plantar un árbol”, dijo Vincent, “y que en 20 años un hombre en un auto se estrella contra él y se mata dejando a su familia sola. Eso sería terrible. Una inmensa serie de eventos y coincidencias se empiezan a generar desde este momento para que en un futuro alguien muera accidentalmente. Me pregunto: ¿esa persona morirá de cualquier manera ese día, en ese mismo minuto, si no planto el árbol?”

Claudia y yo nos quedamos calladas.

Noviembre 1. Hoy acompañé a Claudia al hospital Alchemilla para que le curaran unos raspones en la rodilla. Cuando Lisa, la enfermera que me atendió la última vez entró, nos saludó efusivamente a las dos. Tomó unas gasas y agua oxigenada de un armario y empezó a limpiar las heridas de mi amiga. Limpió la poca sangre de las rodillas, le aplicó yodo para desinfectar y al final le coloco una gasa adherida con cinta tafetán. “Como nueva”, dijo Lisa, “en poco tiempo podrás volver a jugar, pero esta vez ten más cuidado. No sé en que tipo de juegos andas pero te he visto varios moretones en tu piel.”

Claudia sólo se limitó a dar las gracias y a mirar hacia otro lado.

Cuando terminó de guardar sus implementos, le pregunté a Lisa si le gustaba trabajar en el hospital. Me dijo que sí, que aunque estaba en entrenamiento, esperaba algún día ser jefa de enfermeras. Justo en ese momento, el Dr. Kaufmann la mandó llamar. Lisa hizo un gesto de disgusto y, despidiéndose de nosotras, se marchó. Ya solas, recordé la oficina del jefe de enfermeras que está en el tercer piso, y le dije a Claudia que me acompañara a tomar el ascensor.

Al llegar al tercer piso, nos acercamos a la puerta de la oficina. No había nadie, al parecer la recepcionista había salido a comer. Giré el pomo de la puerta y esta se abrió fácilmente. Claudia no entendía lo que yo pretendía hacer. Le pedí que me acercara una silla para poder alcanzar los entrepaños superiores del librero donde se encontraba el objetivo de mi visita. Tratado de Herbolaria se leía en el lomo. Lo tomé tratando de equilibrarme en la silla.

Rápidamente me puse en el suelo, acomodamos todo en su lugar y salimos del cuarto en dirección al ascensor. Nadie reparó en las dos chiquillas que, caminando por los pasillos, habían sustraído material de lectura del hospital.

“¿Y tú como conoces ese libro tan grande?”, preguntó Claudia visiblemente confundida. “Una vez”, dije, “mi madre fue a hablar con el jefe de enfermeras en esa misma oficina. Como me aburría, vi encima de la mesa este libro. Lo abrí en las páginas que estaban divididas por un separador de cartón. En un artículo hablaban de una planta…” Nos sentamos en una de las bancas del patio trasero del hospital y, justo donde estaba el separador, abrí el libro. “Esta planta en particular.” Claudia tomó el libro que se veía inmenso entre sus blancas manos. “Claudia alba… se llama como yo…”, dijo. “¿Y por qué te llamó la atención?”, me dijo. Le comenté acerca de lo que descubrí acerca de plantas que tenían efectos farmacológicos y que asimismo se empleaban en ciertos rituales.

Leímos lo que el artículo mencionaba acerca de la planta.

…se habían encontrado sustancias alucinógenas en la planta madura. En tiempos antiguos era utilizada en rituales especiales. Se quemaba y el sacerdote principal inhalaba el humo y empezaba a profetizar. Las raíces y las hojas se machacaban y se usaban en forma de infusión. No se conocen usos medicinales ya que a muy pequeñas dosis podía ser letal. Solo crece a finales de verano, sobre todo en tiempos de lluvia y cerca de manantiales o lagos. Es muy escasa dado que para que se reproduzca y crezca se deben conjugar varios elementos climáticos y naturales. Los animales le rehuyen debido a su amargo sabor y olor acre. En algún tiempo fue utilizada en las casas para espantar a los mosquitos, pero luego cayó en desuso debido al peligro potencial que encerraba.

Se ha publicado en revistas científicas que, cuando la planta se va secando, despide un aroma que embriaga a las personas sensibles; y el efecto es mayor cuantas más plantas se encuentren en el área de confinamiento.

Se han hecho muchos estudios a las diversas especies de la planta y se han logrado aislar 21 alcaloides. Se cree que los efectos farmacológicos se deben a la sinergia de dos o más de estas sustancias y no a una sola.

Algunos esoteristas piensan que los usos de la planta tienen un origen más místico. La consideran la llave para poder ver el “otro mundo”. Un mundo inmaterial donde habitan seres espirituales. Otros productos naturales, como el peyote, se siguen usando hoy con el mismo fin.

En su libro “Ciencia mística de los antiguos”, la Dra. Francesca Baudermann explica que con las semillas de Claudia alba se puede preparar un aceite para ungir. Cuando en 1961 los arqueólogos encontraron en una cueva del condado Paleville los restos momificados de indígenas de la región, notaron en el examen necrológico que la piel estaba embebida de una sustancia oleosa que resultó ser aceite de semillas maduras de Claudia alba. Según la doctora Baudermann, esto es prueba de que los antiguos habitantes de la región tenían respeto por los muertos y creían firmemente en un “más allá”.

Quizá el empleo del aceite tenía como finalidad ayudar al muerto en la transición al otro mundo ya que el efecto de momificación en el cadáver es un evento colateral de la sustancia y no se conoce que fuera una práctica común entre los habitantes de esa zona. Además, está el hecho de que no hay otras momias en el área. En la misma cueva se encontraron varias vasijas de bronce que bien pudieron ser usadas como cálices.

Claudia alba es una planta nativa de la región de Silent Hill y existen pruebas de que las especies de otras áreas geográficas alejadas son descendientes de aquellas que se desarrollaron a plenitud cerca del Lago Toluca y el río Pleasant. Por alguna razón aún no descubierta, las especies de Claudia alba de lugares más alejados contienen mucho menos alcaloides que sus parientes de Silent Hill y son menos resistentes a los cambios de clima. ¿Hay algo en las masas de agua de Silent Hill que facilite el crecimiento de esta planta?

El uso de drogas como diversión y como parte de ceremonias rituales se ha ido constituyendo cada vez más como parte de nuestra cultura, aunque por lo general la sociedad de Silent Hill lo desaprueba y suele ser una actividad ilegal. A algunos consumidores aparentemente no les afectan las drogas, y suelen tomarlas esporádicamente y en pequeñas dosis, evitando así los efectos tóxicos y la aparición de tolerancia y dependencia física. Muchas de estas drogas son recreativas (por ejemplo, el opio puro, los derivados de la marihuana y las hojas de coca); otras son usadas en rituales (los hongos alucinógenos, las hojas y semillas de Claudia alba, etc.) Estos productos son "naturales", es decir, muy parecidas a la planta original, contienen una mezcla de compuestos psicoactivos en concentraciones relativamente bajas y no son productos de síntesis química. Suelen tomarse por vía oral o por inhalación. El consumo en forma de inyecciones de compuestos potentes suele ser difícil de mantener bajo control. Los fines de diversión o ceremoniales de estas drogas a menudo se acompañan de una ritualización del consumo, con una serie de reglas para su consumo en grupo y raramente se toman en solitario. La mayor parte son drogas psicoestimulantes o alucinógenas, dirigidas a alterar o "elevar" la conciencia más que a aliviar un malestar psicológico.

Cerramos el libro después de colocar el separador en su lugar. Ahora tendríamos que ingeniarnos la manera de devolverlo a su lugar sin ser vistas.

 

Continuará

El Diario Perdido de Alessa 6

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[Recorte de periódico]

Empezó una modalidad en Silent Hill que nos viene de los tiempos de las bandas de mafiosos en el Chicago de los años veinte, la del “viaje”, como forma limpia de acabar con un sujeto que está provocando problemas en bandas rivales. La operación, conocida igualmente como “dar el paseo”, consiste en persuadir al elegido, debidamente encañonado, para que entrara en un coche y acompañara a sus captores a recorrer las inmediaciones del lago Toluca. En el asiento trasero viajarían con él dos hombres que se colocan a ambos lados. Se le hacían cuestionamientos o simplemente se hacia el viaje en silencio. Invariablemente, dentro del coche se detonaban las armas y cuando el coche alcanzaba la orilla de las aguas, era lanzado el cadáver desprovisto de cualquier elemento de identificación que poseyera.

Algunas de estas víctimas estaban envueltas en una especie de túnica que le cubría todo el cuerpo con los brazos bien amarrados con cinturones de cuero. Varios cadáveres fueron encontrados en el lago, algunos de ellos por pescadores de la zona.

La noche del 26 se encontró un último cuerpo. En vida fue el máximo capo de la ciudad. Aunque su rostro estaba irreconocible, fue plenamente identificado como George Cortez gracias a los registros dentales. Fue muerto en su pequeña barca y clavado a una de las paredes del bote en una maniobra que parece más un asesinato ritual. No se encontró a ninguno de sus guardaespaldas, por lo que se presume estaban coligados con los asesinos.

Con la muerte del capo mayor, sus rivales tienen camino abierto para ocupar las plazas que deja. Quizá George Cortez pase a ser parte de la leyenda de fantasmas que se ha transmitido de boca en boca desde los tiempos en que naufragó el Little Baroness en el área marítima. Tengo la convicción que quienes están detrás del tráfico de PTV, ahora tendrán mayor poder para sojuzgar a las bandas rivales y su influencia se dejará sentir no solo en Silent Hill, sino en Paleville y Brahms,  y quizá más lejos.

Joseph Schreiber
Octubre 1. Mi madre tuvo que ir al Registro Público y, como ni Claudia ni su padre, Leonard, se encontraban en casa, tuvo que llevarme. Como se iba a tardar revisando unos papeles, le pedí permiso para salir del lugar, ya que me sentía sofocada. Ella dijo que sí, pero que no me alejara mucho.

Cruce a la acera de enfrente y observé que estrenaban en el Teatro Artaud La Tempestad de William Shakespeare. Nunca me gustó lo que escribía Shakespeare, me era difícil entender la forma de hablar de los personajes, pero aún así, muchos de los maestros de la escuela nos aconsejaban leerlo.

Estaba cerca de la puerta principal, maravillada con el arte gráfico de los carteles promocionales de la obra, cuando una chica me preguntó qué estaba haciendo allí. Le dije que mi madre estaba en el edificio de enfrente y que me había dado permiso de curiosear. La mujer se puso en cuclillas y me dijo: “¿Te gustaría ver la obra?”. Le dije que no tenía dinero, pero ella insistió, que no me cobraría nada y al final le dije que sí. Sólo me aconsejó que fuera a pedirle permiso a mi madre y que regresara con ella cuando haya obtenido la autorización. Fui con mi madre y le hice la petición, dijo que estaba bien y que al terminar de revisar los millares de documentos, iría por mi.

Regresé al teatro y busque a la chica. La encontré recibiendo los boletos de los asistentes y me dijo que pasara y encontrara un buen lugar en el medio de la sala.

Es difícil describir lo que vi. Quedé impresionada con ciertos personajes de la obra teatral. Ariel ese espíritu del aire, y Caliban me dieron tanto miedo que decidí abandonar la sala. Va a ser muy difícil quitarme de la cabeza ese ser con piel de búfalo. Cuando salía a escena, tuve que reprimir mis gritos mordiéndome el dedo índice. En uno de los asientos cercanos a la salida me topé a la chica que me había dejado entrar y le di mis impresiones. Ella sólo rió de buena gana y me dijo que si estrenaban algo más acorde a mi edad, me volvería a dejar entrar. Me despedí y salí del teatro… justo a tiempo para ver que mi madre se acercaba para llevarme a casa.

Octubre 7. Qué raro. Las luciérnagas han dejado de dar su luz. No hay una sola. El viento que viene de la zona marítima golpeó mi rostro. Era frío. Ya estaba por caer la noche cuando vi la niebla rodeando la colina que está detrás del Parque Rosewater. Allí hay un largo camino que va al cementerio donde dice mi madre que está enterrado mi padre. Nunca lo conocí a mi padre, su nombre era Jason. Mi madre dice que nos abandonó cuando era yo muy pequeña. Un día escuché a alguien de la iglesia comentar que se había largado por no soportar a la bruja loca de mi madre y su fanatismo. Yo me enojé esa vez porque mi madre no estaba loca, ni era una bruja. Ella me platicaba que había sido una luminaria del espectáculo y que cansada de esa vida, se vino a vivir a Silent Hill. Según mi madre, mi padre murió por culpa de un ebrio que lo atropelló con su coche poco después de irse de casa.

Octubre 9. Volvió a suceder, sólo que esta vez mi madre y Claudia estuvieron presentes. Discutíamos acerca un libro que yo quería comprar pero que mi madre se empeñaba en no permitírmelo bajo ninguna circunstancia. Ella decía que era un tipo de lectura no apta para niños. Cuando ya iba a salir con Claudia para ir a la librería de Andy, mi madre me arrebató la bolsita que llevaba y extrajo mis monedas advirtiéndome: “Si veo que has comprado esa inmundicia, te juro que jamás te volveré a dar dinero”.

La furia se me subió a la cabeza y lancé un grito de ira. Y ocurrió… Las cosas del cuarto comenzaron a vibrar, uno de los cuadros se escapó del clavo que lo sujetaba y fue a dar en la mesa. Las vajillas trepidaron en su estantería y dos vasos cayeron al suelo rompiéndose en mil pedazos. Una de las ventanas crujió y se quebró, mientras la tostadora salió disparada a los pies de Claudia. Luego la calma. Mi madre y Claudia tenían los ojos muy abiertos y la boca desencajada. Las manos de mi amiga se aferraban a su bolsa de flores amarillas, y mi madre había dejado caer la mía al piso húmedo. Me sentí momentáneamente mareada y me senté. Respiraba agitadamente y sentí la boca seca. Las manos las tenía enrojecidas y calientes.

Esa tarde no salimos. Claudia permaneció conmigo casi sin cruzar palabra. Mi madre se encerró en su cuarto y pude escuchar que hablaba con alguien por teléfono. Me acerqué a la puerta y sólo pude escuchar tres palabras: “Se está manifestando”.

Octubre 11. Hoy vino el doctor Kaufmann, el mismo hombre que recogió mi cometa.  Me estuvo revisando un buen rato y le dijo a mi madre que no se preocupara, que yo era una niña sana y muy normal. Ambos bajaron la escalera y creyendo que estaba en mi cuarto, comenzaron a hablar en la mesa. Bajé hasta el descanso y me puse a escucharlos. El doctor le dijo a mi madre que no estando ya el director del Alchemilla, él era el seguro sucesor al puesto. Mi madre lo felicitó, sin embargo, lo que me intrigó fueron las palabras de ella  antes de despedirlo: “Todo va de acuerdo al plan

Octubre 15. Los niños de la escuela no dejan de molestarme cada vez que platico con Stanley. Nos llaman tortolitos y novios. Yo le dije a Stanley que mejor no hablara conmigo para que dejaran de molestarnos, pero él insiste mucho diciendo que no le importaba lo que la gente dijera o pensara.

Octubre 22. Unos hombres entraron a la tienda de antigüedades de mi madre y hablaron con ella durante largo rato. Al final, se marcharon no sin antes recibir de mi madre una serie de sobres de celofán dentro de un sobre más grande. Yo fingía hacer los deberes de la escuela por lo que no se percataron que vi lo que estaba sucediendo.

No me gusta estar en el León Verde, tal es el nombre del local de mi madre, por el olor que se respira. Un aroma acre muy extraño y molesto. A veces mi madre enciende un incienso para disimular el olor pero yo sigo percibiéndolo.

Octubre 23. Mi madre me dejó sola en el León Verde. Dijo que iba a hacer unas compras al centro comercial que está al final de la cuadra y que no tardaría. Me advirtió que no le abriera a nadie y atrancó la puerta.

Comencé a limpiar el polvo de la calle con un plumero los muebles antiguos y los objetos de porcelana que se exhibían en los mostradores. Dado que la tienda está en un nivel bajo, el polvo se acumula más y es más difícil removerlo. Para facilitarme la tarea, quise buscar alguna aspiradora de mano entre las curiosidades que mamá guardaba aparte.

Fue entonces que noté de nuevo el olor, solo que esta vez más fuerte cerca de la pared lateral del cuarto. Me acerqué y no vi nada extraño, salvo un aparador de madera. Olí cerca del aparador y supe que el aroma de allí provenía y que era más intenso en ese lugar, quizá debajo del mueble. Nada. ¿Y si estuviera detrás? Fue en ese momento que vi marcas de arrastre en la pared, muy tenues pero visibles. Empleé todas mis fuerzas y pude separar la inmensa mole de la pared. Y allí estaba… un agujero de mediano tamaño. Al no haber obstáculo, el olor se expulsó con gran intensidad ofendiendo a mis narices.

Estaba oscuro. Tomé la linterna de mano que mi madre siempre tenía al alcance por si había un corte de electricidad y me aventuré al interior sin importarme el olor. Era más mi curiosidad por saber el origen del aroma. Caminé por lo que parecía un largo pasillo y me topé con otro agujero. Esta vez no había nada que lo tapara. Lo atravesé y me vi dentro de un cuarto extraño, al final del cual, había una mesa dorada con una copa que parecía de oro. La tomé en mis manos, y sin soltar la linterna, miré dentro. Había una masa negra quemada y todavía humeante. Era semejante al residuo que quedó de un experimento que hicimos en el laboratorio. Sólo que esto olía peor. La mesa estaba cubierta por un paño negro de terciopelo y encima de la pared había un dibujo de un ser parecido a un ángel. A este lo reconocí del libro que portaba Vincent. De pronto me empecé a sentir mareada y decidí regresar por donde vine. Ya del otro lado, volví a empujar el aparador a su lugar. Cuando regresó mi madre, no le comenté nada de lo que acababa de ver. Sin embargo, se me revolvió el estómago.

Octubre 24. Amanecí con dolor de cabeza y tenía en el estómago una sensación como de mariposas revoloteando. Mi madre me llevó al hospital y me atendieron muy bien. Me dieron medicamentos y las primeras dosis me las administro una gentil chica de nombre Lisa. Durante el tiempo que estuve en el cuarto de examinación, platicó mucho conmigo. Me dijo que su deseo era ser actriz de teatro, pero que su madre la había obligado a ser enfermera ya que era una profesión hecha tradición en su familia. Dijo que no quería contravenir a su madre por lo que dejó para después su sueño de ser estrella de las tablas. Yo no quisiera que mi madre me obligara a hacer algo que yo no quiera hacer. Lisa me dijo que alguien había venido a visitarme y abrió la puerta para dejar entrar a Claudia y a Vincent. Me alegré de verlos.

Llegó el momento de salir del hospital. Mi madre hizo una parada en la oficina de correos para dejar unas cartas. Mientras tanto, Claudia, Vincent y yo fuimos a comprar helados en el local de la esquina contraria.

En una mesa contigua un hombre estaba charlando con la chica empleada de la librería de Andy. Ambos tomaban un refrigerio y se veían muy animados. Ella se veía muy alegre y él contaba chistes. Los miré unos momentos mientras Claudia y Vincent pagaban los helados. Alcancé a ver bien al hombre. Era alto y de voz gruesa y carraspienta. Hubo algo en ese hombre. No podría describir el sentimiento que generó en mi. Parecía haber sufrido mucho en la vida y quisiera ocultarlo en una fachada de extrema amabilidad. No digo que él fuera malo, pero yo sentía que había algo muy dentro de su ser que estaba bloqueado para que no escapara. Tal vez el hombre era inconsciente de ello. Sus brazos fuertes gesticulaban mucho mientras se dirigía a la chica y soltaba carcajadas por las agudezas que decía.

El hombre se levantó para marcharse y le dijo a la chica que la volvería a ver. “Tengo una entrega en Brahms el 30 de noviembre, me alojaré en la posada de Carl para dormir un poco. Te invito a comer ese día”, dijo él. “Encantada, te estaré esperando”, fue la respuesta de ella.

Claudia y Vincent regresaron con los helados. Empecé a comer mi helado cuando vi que el hombre dejó unas monedas en la mesa y se marcho en dirección al aparcadero. No sé por qué, pero tuve la sensación repentina de que me lo volvería a topar. Mientras caminaba, noté detrás de su chaqueta deportiva solo dos letras: TG.

Continuará

El Diario Perdido de Alessa 5

Septiembre 5. No hubo clases en la escuela. Ocurrió una tragedia. Mientras regresábamos al transporte escolar alcancé a escuchar a uno de los maestros que decía: “¿pero cómo es posible? Tan joven y llena de vida”. A una maestra le oí decir: “Quitarse la vida de ese modo…”

Solo hasta después supe, recabando trozos de comentarios de los demás, que la maestra Moore había tomado su vida con sus propias manos. La encontraron en el laboratorio del segundo piso, recostada sin vida. Cerca de ella se encontraba un vaso de precipitado vacío que el señor Gucci se llevó para analizar. Las últimas personas que la vieron la observaron subir las escaleras con paso lento y sin hablar con nadie.

El oficial Gucci es una buena persona y muy inteligente. Dicen los demás que su trabajo consiste en investigar las cosas malas que hace la gente y que no quiere ser descubierta. Pues él lo hace. Los descubre y los mete a la cárcel. Un niño del salón de clases me comentó una vez que el señor Gucci trabaja para una comisión especial y que el año pasado hizo una presentación en uno de los salones para los niños de grados avanzados hablando del peligro de ingerir drogas, y cómo estas destruyen nuestro cuerpo y nuestra mente. Que cualquier cosa rara que supiéramos con respecto a ellas, se la informáramos a nuestros maestros.

Una vez el oficial Gucci me obsequió un caramelo de cereza mientras me preguntaba cómo era el trato de mi madre para conmigo. Yo le contesté que mi madre era muy buena conmigo. Me preguntó si muchas personas la visitaban a ella en la casa, y yo le dije que sí, pero que probablemente lo hacían por el negocio de antigüedades que ella administra. Se veía muy interesado en las cosas de mi madre. Ahora que recuerdo, la maestra Moore era una de las personas que muchas veces visitaba a mi madre en casa. Una vez se fue llorando de allí. Lástima que olvidé mencionárselo  al señor Gucci.

Septiembre 6. Hoy vi en la iglesia a un nuevo alumno de las clases especiales. Es delgado, de apariencia enfermiza y usa gafas, que a cada momento se las acomoda. Llevaba un libro bajo el brazo. Las clases especiales nos las imparten los ministros de la iglesia Balkan. Mi madre es una de ellas y nos enseñan cosas de filosofía, religión, ética y muchas cosas más. El chico nuevo tiene pinta de filósofo. Es muy amable y rápidamente se hizo amigo de Claudia. Al principio ella lo ignoraba, pero terminaron ambos comiendo emparedado acompañado de un vaso con jugo de uva.

Septiembre 9. Hoy fuimos al parque de diversiones Lakeside, tal y como nos prometió mi madre. Claudia y yo anduvimos por todos los juegos mecánicos y nos divertimos mucho. Cerca de la entrada nos recibió un gran conejo rosa que nos regaló pases para el carrusel, mi juego favorito. Mientras dábamos vueltas sobre los caballitos, logré ver a mi madre hablando con un hombre canoso y con una mujer joven. Con cada vuelta que daba, veía que la pareja solo movía la cabeza afirmativamente. Nunca los había visto antes.

Después de andar en el carrusel, Claudia y yo nos dirigimos a la tienda de dulces. Compramos golosinas y, al salir del local, nos quedamos un rato sentadas en las bancas cercanas a la entrada. No pasó mucho tiempo hasta que mi madre vino por nosotras y nos marchamos a casa. Fue antes de llegar a casa de Claudia que noté la niebla de nuevo. Le comenté a mi amiga que esa neblina me daba escalofríos. Recordé las criaturas aladas de la novela El Mundo Perdido ?que después supe se llaman pteranodontes?, y pensé que no me gustaría que uno de esos animales surgiera de pronto de la niebla y me llevara con él.

Septiembre 13. La policía sigue investigando en la escuela sobre la muerte de la maestra Moore. Unos oficiales se encargaban de hacerles preguntas a los demás docentes y anotaban las respuestas en blocs de notas. Al parecer, según rumores de pasillo, era muy extraño que la mujer se quitara la vida siendo que nunca sufría de depresiones o problemas que ameritaran escapar por la puerta falsa. No sé por qué no me siento mal ahora que ya no está. El 10 de septiembre se supo también que el director del hospital Alchemilla había fallecido en circunstancias muy extrañas. Hombre de edad pero por demás muy sano.

Una amiga de Claudia le comentó que espiando tras la puerta del director alcanzó a escuchar a un oficial que le decía que las pruebas de laboratorio habían demostrado trazas de una sustancia farmacológica desconocida. Una muestra fue enviada a otro laboratorio para saber qué era exactamente. También estaba el asunto del sobre con polvo blanco que encontraron en el armario de la maestra, al parecer era de origen vegetal. En ese momento, una maestra se dio cuenta de su presencia y la envió de vuelta a su salón de clases.

Al llegar a casa tomé mi enciclopedia y comencé a buscar las palabras raras que escuché hoy. Entonces supe que ciertas plantas tienen propiedades para matar a una persona si era ingerida. Otras causan que las personas vean cosas que no están ahí. Muchas plantas son quemadas y el humo también tiene propiedades especiales. Algunas plantas debido a estas particularidades son usadas en rituales religiosos.

Septiembre 16. No dejo de pensar en las cosas que leí en la enciclopedia. Plantas usadas en rituales. Recordé que en el tercer piso del hospital Alchemilla, donde está la oficina del jefe de enfermeras, vi un libro que hablaba de plantas y sus usos. ¿Estará todavía allí?

Septiembre 19. Hoy volví a ver a Vincent. Siempre con un libro bajo el brazo y acomodándose las gafas. Me saludó y me preguntó por Claudia. Le dije que estaba en la biblioteca y, cuando se iba a dar media vuelta. le pregunté por el libro. “Nada importante”, me dijo, “es sólo un libro de cosas ocultas”. Me lo prestó para verlo bien. Abrí el libro y observé que en casi todas las páginas había dibujos grotescos y símbolos raros. Vi algunos diagramas peculiares con líneas formando formas geométricas. Hubo un dibujo que, no sé porqué, pero me llamó poderosamente la atención. Se lo indiqué a Vincent. “Ah, ese es un emblema muy especial”, comentó, “tiene gran poder para alejar a los seres perversos”. Le regresé el libro y cuando iba camino a la puerta, le alcancé a escuchar: “Su nombre es Metatron”.