El Final ha Llegado

Si estás leyendo este texto, puedo pensar en varias maneras por las llegaste aquí, como  que hayas estado paseándote por todos los blogs y te topaste con este; hayas hecho una búsqueda con las palabras “Silent Hill”, y entre la maraña de páginas que hablan sobre el tema hayas encontrado este blog; o simplemente me conoces y te has dado la vuelta por este lugar para disfrutar de café con galletitas.

En realidad me da gusto venir a mi blog y leer los comentarios de ustedes, a quienes considero como mis ciberamigos. En tiempos fríos, como los que estamos sufriendo acá en Monterrey, les juro que siento una calidez especial como la que se experimenta cuando te encuentras en una fiesta donde todos tus amigos se sientan a platicar sus anécdotas de vida. Cuando me paseo por los demás blogs, es como estar dentro de una acogedora casa entrando a los distintos cuartos que la componen para saludar al ocupante. A veces estoy allí simplemente sin hacer nada, solo observando a las demás personas platicar. No sé si esté bien o mal, pero creo que a veces me la paso mejor aquí que en otras partes.

Sé que a ninguno de ustedes los conozco en persona ?quizá eso nunca llegue a suceder?, pero en mi mente cada uno tiene su voz y rostro particular, y ese idealismo se vería roto si los llegara a ver a todos en persona. Esa es la magia del ciberespacio. Hace poco más de 25 años esto no hubiera podido ser posible, habría incluso quien dijera que no era factible interactuar en tiempo real con alguien que se encontrara, ya no digamos, en otro país del mismo hemisferio, sino en otro continente.

Como hemos progresado. Recuerdo con nostalgia los días en que las computadoras tenían 80 Mb de espacio en disco y como 20 Mb de memoria. (Irónicamente, Bill Gates llegó a decir que ninguna persona necesitaría más de 80 Mb en el futuro, siendo que ahora hay Discos Duros con 80 Gb). Quizá en el tiempo en que ustedes nacieron, nadie, si acaso algunos pocos visionarios, habría vislumbrado un futuro donde podrías conectarte al Internet desde tu teléfono móvil.

No lo saben, sin embargo, de todos y cada uno de ustedes he aprendido algo, por mínimo que sea. Muchas cosas han pasado en este año y algunas son dignas de mencionarse, otras no tanto. Pero de todas las experiencias, buenas o malas, se aprende; y si no aprendes nada, es que posiblemente pertenezcas al reino vegetal (lo cual sería de estúpido pensar ya que, ¿cómo es que una planta logró encender una computadora y conectarse al internet?).

Y aún con todos los progresos y adelantos tecnológicos, el ser humano no ha cambiado: sigue mintiendo, defraudando, buscando el poder, robando, envidiando, codiciando, matando, actuando como si todavía no saliera de la era en que nuestros padres antiguos solían vivir en los árboles. Seguimos enfermando y viviendo la vida a gran velocidad también. Y lo peor de todo es que seguimos muriendo de las formas más pendejas posibles: conduciendo el automóvil a alta velocidad, embriagándose como hubieran dado la noticia de que al día siguiente iban a prohibir la cerveza y el licor en todo el mundo, drogándose, etc. Una cosa es que la naturaleza nos haya elegido para borrarnos de la vida (desastres naturales, vejez), y otra muy distinta actuar como si buscáramos alegremente la muerte.

Pero aún y con todo esto, sigo teniendo fe en que nosotros los humanos podremos sobrevivir como especie. De otro modo, quizá nos llegue la hora como a nuestros amados dinosaurios y nos extingamos. Que horrible sería abandonar este planeta sin siquiera haber pensado en dejar huella de nuestro paso para que otras civilizaciones lejanas en el espacio más avanzadas supieran que en la Tierra habitó una especie inteligente.

ha llegado el final de una década y el inicio de otra. Les agradezco su atención y quiero desearles a todos un feliz año y una excelente década.