La Lanza Del Destino

Todos lo que son gamers de corazón recordarán con singular cariño la lanza que aparece en el juego God Of War II. Esta lanza, que Kratos recupera del cadáver de un Hipogrifo que él mismo liquidó, lleva por nombre La Lanza del Destino. Cuando leí el nombre la primera vez, recordé acerca de otra lanza bautizada igual y me di a la tarea de investigar acerca de ella. Fue entonces que me topé con un artículo del escritor Santiago Camacho que habla precisamente de la relación de esta lanza legendaria y el no tan legendario Hitler.

No hay muchos novelistas que hubieran podido crear una historia del siglo XX que, en la Segunda Guerra Mundial, tuviera como protagonista principal un objeto mítico, un objeto de poder, una reliquia de categoría solo comparable a la del Santo Grial. Aunque, es verdad, del Arca de la Alianza si hubo una famosa película de la que no preciso recordar el nombre aquí.

Pero la siguiente historia no trata solo de ese objeto, sino también del mortal que la codició. Pocos individuos conocen que esta historia tiene su raíz en una oscura sala de un museo de Viena, donde un modesto pintor con mala fortuna cambiaría en ese lugar su destino.

Los Antecedentes

En el l Evangelio de Juan, Cap 19, Ver. 34 (de la Biblia de América) se habla del soldado romano Gayo Casio quien asqueado del sadismo de los sacerdotes, arrancó la lanza del que lideraba la comitiva que tenía como objetivo quebrar los huesos de Jesús y dio una lanzada en el costado de Jesús para acelerar su muerte. Se lee en las Sagradas Escrituras que de la herida broto sangre y agua. Pero esta lanza no era un arma ordinaria. Según la leyenda, era la lanza de Herodes, mandada forjar por el profeta Fineas como símbolo de los poderes mágicos inherentes a la sangre de los Elegidos de Dios.

Fue tras la muerte de Jesús que hubo sucesos milagrosos como el desgarramiento del velo del Templo dejando al descubierto el cubo negro del Antiguo Testamento cuyos bordes se agrietaron en forma de cruz. Así empezó la leyenda de Longino, tal es el nombre de la lanza, que durante un instante tuvo bajo su sombra el destino de la humanidad y que casi dos siglos después volvería a tener influencia sobre la vida de millones de personas.

Hitler
La historia de la relación de Hitler con la Lanza del Destino nunca hubiera salido a la luz de no ser por Walter Johannes Stein, a la sazón asesor de sir Winston Churchill en lo referente a la psicología y motivaciones de Adolfo Hitler. Stein conocía de pies a cabeza todo el entramado ocultista que se escondía tras la fachada del Tercer Reich. Stein era una autoridad en materia de cuestiones medievales y del Santo Grial, de esoterismo y, de manera preponderante, era un estudioso de la leyenda de la Lanza. Fue uno de los pocos que intuyeron que detrás del poder del Reich se encontraba una base hecha de paganismo, ocultismo y magia negra.

A los 15 años, Hitler llevaba una vida miserable y sin amigos verdaderos. Su pasatiempo  era embeberse del estudio de ocultismo, mitología nórdica, filosofía y política en la biblioteca Hof.

Estando un día en el museo del Hofburg, su atención se fijó en una antigua lanza. La misma lanza que atravesó el costado del Mesías. Constantino y Otón el Grande estaban entre quienes la habían empuñado a lo largo de la historia. De ese modo nació la fascinación de Hitler por ese objeto. En ese momento, no sabía por qué un objeto cristiano le causaba tal impresión.

A partir del día siguiente, Hitler se abocó a la tarea de estudiar todo lo que se sabía sobre la misteriosa Lanza. Supo que emperadores y reyes que la habían empuñado salían victoriosos. Tuvo el deseo de reclamar la Lanza para sí.

Cuenta la leyenda de la Lanza que en ella se encierran los espíritus del Bien y del Mal, pero no en el sentido moralista de los términos. Influido por la filosofía de Nietzche y Schopenhauer, Hitler renegó del cristianismo para tratar de emular al superhombre anunciado por estos filósofos.

Johannes Stein llegaría a tener una relación con Hitler que nunca terminaría y sería testigo del meteórico ascenso de Hitler al poder. En 1938, año crucial en la historia del ocultismo, Hitler empuña por vez primera la Lanza tras el desfile triunfal del führer por las calles de Viena. Después de cogerlo, traslada el mítico objeto a un depósito subterráneo antibombas en la ciudad de Nuremberg. Hitler siempre pensó que su destino era poseer la Lanza.

La Debacle
Hay quienes afirman que el caudillo alemán debía todas sus victorias y éxitos al contacto con entidades espirituales. Como buen seguidor del ocultismo, se dedico a rodearse de un séquito de expertos en la materia. Stein fue invitado a pertenecer a esta élite, sin embargo, prefirió huir y convertirse en el asesor de ocultismo de Churchill. Pocos lo saben, pero Stein fue quien estuvo detrás de toda la guerra mágica que los ingleses dirigieron contra Hitler en el marco de la guerra.

Curiosamente, Hitler decretó una ley por la cual se prohibían las prácticas adivinatorias. Organizó una requisa a gran escala de tratados y pergaminos de ocultismo y eliminó sistemáticamente a todos aquellos a los que consideraba como una amenaza mágica a su régimen. Los británicos se dieron cuenta de esto y no dudaron en trazar un plan para sacar partido de esta debilidad.

Lo aliados también se dejaron arrastrar por la demencia de Hitler y recurrieron a célebres ocultistas ingleses para que prestaran auxilio en esta guerra mágica. Paralelas a las batallas que se llevaban a cabo en los campos de Europa, se desplegaba la más grande de las contiendas entre magos de la que nos ha quedado constancia histórica. Una lid extraña y por demás alucinante.

El caso más notable es el de Aleister Crowley, autoproclamado la Bestia del Apocalipsis, quien  demostró ser un verdadero patriota al ayudar al su país poniendo en juego su vasto conocimiento sobre ocultismo. Crowley efectuó varios trabajos bajo el mandato de Su majestad.

Fue en esa época que Hitler se hizo afecto al empleo de drogas, como la mezcalina, para adquirir estados alterados de conciencia. Fue en uno de estos estados, donde el líder tuvo alucinaciones en las que decía comunicarse con los Superiores Desconocidos. Era tal su creencia en poderes místicos, que el líder alemán envió a sus tropas a Rusia sin equipo invernal. Pensó que simplemente con tales poderes podía hacer retroceder el invierno ruso, lo que costó la vida a innumerables soldados alemanes.

Hitler actuaba como demente, no es extraño pensar así cuando vemos películas de archivo donde vemos que en sus discursos hablaba y gesticulaba con movimientos dignos de un poseído por alguna suerte de espíritu maligno. Como si estuviera en algún tipo de trance místico.

Mientras tanto, Joseph Goebbels citaba extractos de las cuartetas de Nostradamus durante sus mítines, a la vez que participaba en ceremonias paganas que se celebraban en el más estricto de los secretos de la cúpula nazi. La irracionalidad se había apoderado de un país por la voluntad de sus lideres y de las sociedades secretas que les apoyaban.

La Sociedad de Thule
En lo que respecta a las sociedades secretas, no podíamos dejar de lado aquella que tuvo cierta influencia en el auge y caída del Tercer Reich: la Sociedad de Thule. Aún existen muchos estudiosos que no dejan de pensar que esta sociedad de carácter germano y ario era el verdadero poder oculto detrás de la ideología nazi. Un retorno a la magia y a la irracionalidad que dominaban el mundo en la edad Media. El pangermanismo, el antimaterialismo, el espíritu medieval, aspectos del pensamiento rosacruz, alquimia y todo lo relacionado con la tradición esotérica formaban parte del bagaje de esta orden. Fueron ellos quienes alentarían las aventuras de Hitler, desde la captura de la Lanza del Destino, a las búsquedas del Santo Grial o el Arca de la Alianza.

La SS
La SS fue en sus orígenes organizada como una orden de caballería a la vieja usanza. En sus ritos estaba siempre presente un ocultismo que rayaba en lo satánico. De hecho, uno de los requisitos para formar parte de esta élite del nazismo era hacer previamente una declaración de apostasía en la que se renunciaba al cristianismo.

La SS fue el vehículo que Hitler empleó para llevar a cabo su más sangriento y brutal ritual mágico de la historia: el Holocausto judío. Es verdad que este evento tuvo detrás razones políticas y racistas, sin embargo,  había también una razón oculta. Se trataba de un monumental sacrificio humano con el cual Hiter pretendía obtener el poder necesario para llevar a cabo sus ambiciosos planes de conquistar el mundo.

La Caída
Es materialmente imposible conocer qué tan lejos llegó el entramado ocultista en el régimen nazi.  Cuando los soldados rusos entraron a Berlin se encontraron con un grupo de soldados de la SS que se habían suicidado con unas extrañas dagas. Lo más curioso es que todos ellos eran de raza tibetana. No llevaban consigo ni documentos ni insignias. ¿Sería posible que los nazis tuvieran algún vínculo con el misticismo del Tíbet?

El 20 de abril de 1945, el mismo día del cumpleaños de Hitler, la Compañía C del tercer regimiento estadounidense entra en Nuremberg. Diez días después, el 30 del mismo mes, el teniente William Horn descubre el bunker secreto donde se ocultaba Longino, la Lanza del Destino. En ese preciso instante, pero en otro refugio en Berlín, Hitler se suicidaba pegándose un tiro en la cabeza.

Aunque solo es por especular, pero quizá Hitler sí tenía razón y su destino final sí estaba unido al de la Lanza.

Al buen RKQYTRSQLT

Realmente me dio pena y tristeza que el blog "RKQYTRSQLT VIDEOJUEGOS Y CINE" del buen compañero y amigo Sergio haya desaparecido en las brumas del olvido. Muchas horas me pasé leyendo su blog y tratando de conseguir las películas que recomendaba. Sergio (y espero no traspasar ninguna línea aquí) es una persona honesta, congruente  y noble y cualquier participante de este sitio puede dar fe de ello. Aunque respeto su deseo de abandonar los cuarteles, sigo sin entender de manera cabal qué disparó su desición final.

En verdad espero que sigamos suendo E-Pals de ahora en adelante y siga en contacto con nosotros, los fanáticos de sus artículos y su manera desgarbada de escribir sus análisis.

Si por azares del destino, Sergio, estás leyendo esto, sábete que acá en México tienes a un amigocho que te respeta y admira por tus escritos que, Maldita sea la hora, nunca pude bajar a mi Flash drive.

Ojalá y recapacites y vuelvas con "RKQYTRSQLT VIDEOJUEGOS Y CINE Part deux". nada nos alegraría más en este 2011 que comienza.

Cuídate y pásala superduper.