Mary Poppins y el Esoterismo

Mary Poppins ganó notoriedad gracias a la película de Walt Disney de 1964. Y es por esto que la historia de esta nana es considerada una bella y moralizante historia para niños. Pero nada más lejos de la verdad. El libro, escrito en 1934, puede leerse de principio a fin y no encontraremos nada extraño o que dispare nuestros sensores de alarma. Sin embargo, en sus entrañas se ocultan simbolismos y mensajes ocultos que solo los iniciados podrán entender.

 

 
El libro fue escrito por Helen Lyndon Goff, mejor conocida como Pamela Lyndon Travers, una periodista y crítica literaria nacida en Mayborough, Australia en 1899. Hasta su muerte en Londres en 1996, la mujer se dedicó mucho al estudio de los mitos y tradiciones de la mayoría de las culturas del mundo. Travers fue considerada una autoridad entre los folcloristas y mitólogos del siglo pasado, y aunque redactaba artículos y ensayos sobre mitología y tradición (publicados en la revista Parábola, donde fue colaboradora y editora por veinte años), es más reconocida por haber escrito Mary Poppins, la niñera voladora.

Travers fue amiga de George Bernard Shaw. Solo sabemos de la vida de esta mujer por medio de sus amigos cercanos ya que nunca dejó a nadie que escribiera su biografía. Tuvo tratos amistosos con personalidades como W. B. Yeats y G. I. Gurdjieff, el primero gran Maestro de la Orden Ocultista Amanecer Dorado (Golden Dawn), y el segundo un enigmático iniciado.

El Personaje
Un periodista le preguntó a Travers de donde había sacado originalmente la idea para crear a Mary Poppins, a lo que ella contestó, tan enigmáticamente como ella misma: “Yo no la inventé y no tengo la más mínima idea de donde puede provenir”.

Cuando nos ponemos a analizar a un personaje como Mary Poppins, nos saltan a la mente preguntas tales como: ¿Es Mary Poppins una bruja con extraños poderes más allá de la comprensión humana? ¿Es un hada? ¿Una mujer que hipnotiza a las personas para que crean ver y sentir cosas que no están ahí? ¿O es simplemente una niñera a la que la jugosa imaginación de los niños Banks hace ver como un ser mágico que les otorga la habilidad de evadir la vida cotidiana?

Analicemos a Mary Poppins. Es una niñera que llega a la residencia de los Banks (“bancos”, como institución de crédito) un buen día, traída por el viento del Este. Tras varias aventuras, se marcha meses después con el viento del Oeste.

Desde el principio notamos que la nana parece tener una enigmática afinidad con la naturaleza. Como curiosidad tenemos que la fecha de nacimiento de esta mujer es el 31 de octubre, la noche de Halloween. Tomemos en consideración que esta fecha es, según las tradiciones paganas, cuando se lleva a cabo el culto a la Madre Tierra y la fiesta de la fertilidad cuando se celebra la unión de la diosa y el dios (o sea la Tierra y el Cielo.)

Mary Poppins tiene la capacidad de comunicarse con los animales y los árboles. Se transporta volando. Comprende el lenguaje de los astros y tiene el poder de ejercer un efecto hipnótico sobre las personas que le rodean, pues siempre que ella está cerca todos ríen y tienen un humor inmejorable. Llama la atención que en el relato jamás es revelado el lugar de origen de la mágica niñera.

Para los niños Banks, su niñera es una luz en sus vidas. Con ella cerca, nada vuelve a ser lo mismo. Las salidas al parque se convierten en excéntricos viajes a los cuatro puntos cardinales, bailes con animales del zoológicos, meriendas dentro de pinturas, visitas a extraños parientes que vuelan también.

Los Símbolos
La lectura del relato de Mary Poppins permite que sea apreciada de dos formas por demás distintas. Por una parte tenemos la historia aparente de una mujer con poderes mágicos que cuida de los niños Jane y Michael Banks y con los que comparte una serie de aventuras inofensivas a simple vista. Por otra parte, podemos detenernos a analizar todos y cada uno de los elementos simbólicos que están diseminados por las páginas del libro.

Tomemos como ejemplo que en uno de los pasajes de la historia ciertas estrellas y constelaciones descienden la Tierra para relacionarse con los humanos. En el capítulo “Las compras de Navidad”, Maia, la segunda estrella más brillante de la constelación de las Pléyades, baja a a los almacenes Harrods de Londres para adquirir los regalos para su seis hermanas. La pregunta es ¿porqué es precisamente Maia, y no Alcyone, Electra u otra estrella de las que pueblan el firmamento la que desciende a nuestro planeta? Es entonces que debemos recordar que en los antiguos textos esotéricos orientales, existe un tipo de percepción denominada Maya, que significa “ilusión”, en el sentido de una sensación que no existe. Esto significa que la estrella baja a nuestro mundo para demostrar que mucho de cuanto percibimos como “real”, en verdad no lo es.

La familia Banks vive en la calle Cerezo. Este fruto simboliza la espiritualidad y la sabiduría necesaria para no aferrarse a los bienes materiales. Recordemos que el padre de los niños es un banquero.

Los colores revelan otro mensaje. El color de la vestimenta de Mary es el azul, con lo que la mujer representa el elemento simbólico catalizador de las fuerzas de arriba y las de abajo. Es decir, el tradicional Principio de las Correspondencias herméticas: “lo que está arriba es como lo que está abajo”.

Una relación con el esoterismo y la alquimia nos viene dada por el pasaje del ave que se comunica con los niños. Cuando estos le preguntan de dónde viene, el ave les contesta: “Tierra y aire, fuego y agua. Vengo del mar y sus mareas. Vengo del cielo y de las estrellas, vengo del sol y su resplandor”. Los cuatro elementos básicos considerados por los alquimistas como componentes y precursores de la materia. Los alquimistas siempre usaban símbolos para describir las reacciones químicas.

En una entrevista ocurrida en 1982, se le preguntó a Travers si Mary Poppins representaba algo real o no. Y ella contestó: “Mi maestro zen me dijo que todas las aventuras de Mary Poppins son, en esencia, historias zen”. Con esta respuesta, Travers nos da la clave para comprender que en el relato, todos y cada uno de nosotros podemos observar lo que queramos.