El Lado Oscuro de Bayer

 
 
 En la película “The Fugitive” (Andrew Davis, 1993) con Harrison Ford en el papel de un médico que es acusado de la muerte de su esposa, la compañía farmacéutica Devlin Mcgregor incurre en prácticas poco éticas y deshonestas para poner en circulación un medicamento vascular falseando los datos de patología. Si ustedes piensan que hoy día eso no se da en las principales firmas farmacéuticas, piénsenlo dos veces. 
Lo que sigue, son datos presentados en el libro de Klaus Werner y Hans Weiss Schwarzbuch Markenfirmen: Die Machenschaften der Weltkonzerne. Bayer es una de las empresas más grandes del mundo dentro de la industria química y farmacéutica. En 1925, Bayer se unió a otras empresas químicas para formar la IG Farben. Esta corporación colaboró con los crímenes del nazismo, por ejemplo empleando una gran cantidad de trabajadores extranjeros, prisioneros de guerra y personas sometidas a trabajos forzados; y fabricando el gas Zyklon B, para aniquilar judíos en los campos de concentración. Luego de la Segunda Guerra Mundial, la IG Farben se fragmentó en tres empresas independientes: Bayer, BASF y Hoechst. Según lo denunciado por la Coordinación contra los Peligros de Bayer, las sucesoras siguen sin brindar una indemnización adecuada a las víctimas. Bayer también posee un 30% del paquete accionario de Agfa Gevaert, la empresa belga de fotografía. A comienzos de los años ’80, la división farmacéutica de Bayer ocupó los principales titulares en los periódicos cuando se descubrió que el soborno a los médicos era una práctica cotidiana de la firma. 
En la década del 90, Bayer financió dos grandes ensayos clínicos en los cuales se probó el antihipertensivo llamado nitrendipina (un antagonista de los canales de calcio). Durante años, miles de pacientes no recibieron ningún medicamento eficaz, sino un placebo. Bayer y los médicos involucrados se arriesgaron así a que numerosos pacientes sufrieran ataques de apoplejía o infartos al miocardio. A comienzos de 2001, Bayer  y otras 38 empresas de la industria farmacéutica demandaron al Gobierno sudafricano por violar el derecho de patentes. ¿Cuál era el "delito" de los sudafricanos?: en 1997 habían sancionado una ley que permitía tratar a los enfermos de SIDA con medicamentos
baratos.
H. C. Starck, una filial de Bayer, produce y comercializa polvos metálicos y cerámicos (entre otros, tántalo) Este metal desempeña un papel clave en la fabricación de teléfonos celulares, computadoras y otros productos de alta tecnología. Alrededor de una quinta parte de las existencias mundiales se obtienen en el Congo –por lo general en condiciones inhumanas– a partir de un mineral llamado coltan. El tántalo es un elemento metálico raro que tiene como símbolo químico Ta. En la naturaleza, aparece principalmente como pentóxido de tántalo (tantalita, Ta2O5) junto con el niobio (columbita, Nb2O6). En el Congo, la combinación columbita-tantalita es denominada en forma abreviada como coltan.
Valiéndose en buena medida de intermediarios, la filial de Bayer compra aproximadamente la mitad del coltan congoleño. De ese modo contribuye a mantener una guerra que desde 1998 ha costado la vida a 2,5 millones de personas y muestra una absoluta falta de escrúpulos. Bayer es uno de los mayores productores de medicamentos veterinarios. Entre otros productos, comercializa el antibiótico Baytril. Ante su uso, pueden sobrevenir agentes patógenos resistentes, que en los seres humanos ya no son tratables.