Silent Fly

¿Quieres ir a lugares inexplorados de Silent Hill 2 y Silent Hill 3? Un forero me hablo de este programita hecho por un ruso llamado Silent Fly. Se utiliza en los juegos mencionados para PC. Las instrucciones son sencillas, pero al parecer no funciona con todas las computadoras. Si quieren probar esta versión que es beta…
1.- Lo pueden descargar de aquí.
2.- Abres el Silent Hill 2 o el 3 versión para PC.
3.- Abres el Silent Fly y seleccionas cuál de los dos juegos tienes abierto.
4.- Das click en “Go” para obtener las coordenadas del personaje.
5.- Modificas a discreción, ya sean las coordenadas del personaje o las de la cámara. Esto toma algo de práctica. Luego, das click en “Go” de nuevo, y el personaje o la cámara se moverán.
Notas:
a) Si vas a mover la cámara, entonces debes seleccionar “freeze camera”.
b) Si quieres visitar el islote en el Lago Toluca, coloca al personaje en las escalinatas del Hotel lake View y modifica las coordenadas X y Y de James y paséate por los alrededores de la superficie del lago hasta encontrarlo.
c) Si deseas visitar el vestíbulo oculto en el Hospital Brookhaven, párate cerca de la puerta del jardín (después de la cinemática posterior a la pelea de los jefes colgantes), y gira a James hacia la derecha. Usa el programilla para hacer que James atraviese la pared.
d) Si James/María/Heather se hallan en una zona en la que no deberían estar, podrás hacer que atraviesen muros. Necesitas usar el programa para salvar los obstáculos.
e) Al parecer es imposible modificar las coordenadas Z de los personajes, a menos que subas escaleras o algo.
Se dice que aún hay muchas cosas por descubrir en el juego
En lo personal, al no utilizar Windows, me es imposible probar el programa, amén de no tener ninguno de los dos juegos para PC. Vale la pena tenerlo “por si las dudas”.
Advertencias:
Ignoro en qué versiones de Windows puede usarse.
Es una versión Beta
El uso es bajo el propio riesgo de quien lo descargue.
 

¿Eres psíquico? Acepta el desafìo y gana un Millón de dólares

El Desafío Paranormal 
de James Randi
  
James Randi, también conocido como El Asombroso Randi, mago y autor de numerosas obras escépticas sobre afirmaciones paranormales, sobrenaturales y ocultas, ha tenido por varios años un premio para cualquier persona que pueda demostrar que tiene poderes paranormales. Inicialmente el premio era de $10,000, pero recientemente, como regalo de un patrocinador, el premio se ha incrementado a $1,000,000 y ahora es ofrecido directamente a través de la Fundación Educacional James Randi (James Randi Educational Foundation). El solicitante debe determinar con precisión de que trata la afirmación  y el solicitante y la Fundación deben convenir en parámetros experimentales, lo cual será resuelto entre lo dos. Las reglas de Randi son menores que lo que cualquier científico razonable requeriría.
Si es usted un doblador mental de cucharas, no puede usar sus propias cucharas. 
Si va a ver auras, tendrá que hacerlo bajo condiciones controladas. 
Si usted va a hacer algunas visiones remotas, no recibirá crédito por acercarse en alguna forma vaga. 
Si va a demostrar sus poderes buscando agua por radiestesia, esté preparado para ser probado bajo condiciones controladas. 
Si usted va a hacer cirugía psíquica, espere tener cámaras vigilando cada movimiento.  
  
Después de cobrar el millón, los psíquicos exitosos deberían contactar a B. Premanand de Indian Skeptic, quien pagará 100,000 rupias (algunos $2,300 dólares americanos) "a cualquier persona o grupo de personas que demuestre alguna habilidad paranormal psíquica o sobrenatural de cualquier clase bajo las condiciones de observación satisfactorias". Así mismo, el Australian Skeptics agregó un premio de $100,000 (dólares australianos) adicionales; $80,000 para el psíquico y $20,000 para cualquier persona "que nomine a un psíquico que complete el Desafío Australian Skeptics de manera exitosa". Si usted se nombra a sí mismo, y tiene éxito, enhorabuena, obtendrá los cien mil para usted solo.
 
Se invita a Mizada Mohamed y a Walter mercado para que se inscriban.
 
Bono gratis:
 
Los invito a leer chistes científicos
 
 

Lincoln y Kennedy: ¿coincidencias remarcables?

Cualquiera que tenga Internet en su casa es muy probable que haya leído esta lista acerca de dos de las muertes más trágicas y dramáticas en la historia estadounidense: los asesinatos de los presidentes Abraham Lincoln y John Fitzgerald Kennedy. Veamos los siguientes paralelismos asombrosos:
1.- Abraham Lincoln y John Fitzgerald Kennedy fueron designados congresistas en 1847 y 1947 respectivamente. 
2.- Lincoln fue elegido presidente en 1860. Kennedy lo fue exactamente cien años más tarde, en 1960.
3.- Los apellidos LINCOLN y KENNEDY tienen siete letras y ambas son consecutivas. 
4.- Ambos lucharon a fondo por los derechos civiles de los negros.
5.- Hubo presagios de sus muertes ya que fueron vaticinadas por varios videntes. Ninguno de los dos hizo caso de esas advertencias psíquicas
6.- El primer nombre del secretario privado de Lincoln era John, y el último del secretario privado de Kennedy, Lincoln.
7.- Las esposas de ambos habían perdido un hijo mientras vivían en la Casa Blanca.
8.- Fueron asesinados en viernes, por sendos balazos en la cabeza, disparados desde atrás y enfrente de sus esposas. 
9.- Wilkes Booth disparó a Lincoln en el teatro Ford y se refugió en un almacén. Oswald disparó a Kennedy -que viajaba en un coche Lincoln fabricado por la casa Ford, desde un almacén y se ocultó en un teatro. 
10.-John Wilkes Booth nació en 1839 [según algunas fuentes]. Lee Harvey Oswald en 1939, cien años más tarde.
11.-Los nombres de los asesinos, JOHN WILKES BOOTH y LEE HARVEY OSWALD, tienen 15 letras cada uno. 
12.-Los dos asesinos eran sureños extremistas.
13.-Ambos fueron asesinados antes de poder comparecer a juicio, horas después de los magnicidios -sin haber confesado su culpabilidad- por dos vengadores. 
14.-En los dos eventos se denunció la existencia de conspiraciones que implicaban a personajes norteamericanos muy influyentes. 
15.-Los nombres de sus sucesores, ANDREW JOHNSON y LYNDON JOHNSON tienen ambos 13 letras. Los dos eran senadores, demócratas del sur y nacieron, el primero, en 1808 y el segundo, en 1908. 
Más curiosidades
Un estudiante de Harvard se dirigía a su casa para visitar a sus padres y por accidente cayó entre dos carros de ferrocarril en la estación de Jersey City, New Jersey, y fue rescatado por un actor que iba camino a Filadelfia para visitar a su hermana. El estudiante se llamaba Robert Todd Lincoln, que se encaminaba al 1600 de la Avenida Pennsylvania. El actor era Edwin Booth, el hermano del hombre que unas pocas semanas más tarde asesinaría al padre del estudiante. (Extraído del Libro de los Sucesos de Isaac Asimov)
¿Es todo casualidad?
Las coincidencias más improbables sí pueden resultar de eventos aleatorios. La naturaleza misma de los sucesos al azar asegura que combinando datos aleatorios pueden resultar ciertos patrones. Tales episodios nos han sucedido a todos pero, ¿tenemos inmediatamente que saltar al reino de lo místico? Existen dos características propias de los eventos coincidentes que son poco conocidas por el público general. 
Primero: tendemos a soslayar el poder del refuerzo de la coincidencia. Los eventos no coincidentes no se registran en nuestra memoria con la misma intensidad.
Segundo: no nos damos cuentas del alcance que tienen los eventos altamente improbables que ocurren en nuestra vida diaria. Tendemos a asignarles a las coincidencias una menor probabilidad de que ocurra de lo que realmente se merecen.
Con el ejemplo de las coincidencias entre Abraham Lincoln y John Kennedy, siempre es posible combinar datos aleatorios para encontrar ciertas irregularidades. Sin embargo, si examinamos otros atributos relevantes entre ambos presidentes nos encontraremos conque no hay puntos de comparación. Por ejemplo, sus fechas de nacimiento y de muerte son diferentes. Y no hay 100 años de diferencia entre ambos asesinatos. Las edades en que murieron son  distintas. Del mismo modo, los nombres de sus esposas son diferentes. 
Para cualquier par de personas con caminos de vida muy similares es muy posible encontrar coincidencias entre ellos. Dos personas en una fiesta pueden encontrar que tienen puntos en común. Por ejemplo, si no nacieron en el mismo mes, pudiera decirse que ambas comparten el mismo signo zodiacal, que ambas reprobaron la misma materia de la Universidad, si acaso ?no digamos con la misma calificación? que sacaron menos de 60 en el examen. Que ambas personas son amantes de los animales, aunque una tenga un pez y la otra un perro llamado Chacho. Que a las dos les guste jugar juegos de video, aunque a una le guste jugar Silent Hill y a la otra Mario Bros en La tierra de Las Navajas Afiladas.
En 1992, el Skeptical Inquirer llevó a cabo un concurso llamado “Coincidencias Presidenciales” y la tarea era encontrar coincidencias entre dos presidentes, aunque fueran extranjeros. De los dos ganadores, el de México encontró coincidencias entre Alvaro Obregón y John F. Kennedy. Ambos presidentes fueron asesinados, los dos tenían siete letras en su apellido. Sus asesinos “actuaron en solitario” y al poco tiempo murieron. Los dos presidentes murieron en años terminados en 3 y ambos tuvieron un hijo que murió poco después de nacer. Tanto Obregón como Kennedy procedían de familias numerosas y murieron en sus cuarentas.
Por esta razón, la próxima vez que alguien diga, eso no pudo ser una simple coincidencia, tendremos la justificación para preguntar: “¿y por qué no?”. 

El Día Perdido

El mito: Los científicos de la NASA descubrieron que un día se perdió en el tiempo y que corresponde a la narración bíblica de cuando el Sol se detuvo en el cielo. 
Estatus: Falso de toda falsedad.
El siguiente texto apareció en un correo electrónico de los llamados “cadenitas”:
Esto va para todos aquellos científicos y estudiantes que son difíciles de convencer sobre la verdad bíblica. Es una muestra del cómo nuestro Señor Dios está en control de su asombrosa creación que es el Universo.

¿Sabían ustedes que el programa espacial se encuentra ocupado demostrando que lo que alguna vez se consideró un mito bíblico es un hecho verdadero? El señor Harold Hill, Presidente de la Compañía Curtis Engine Company en Baltimore, Maryland y asesor del programa espacial de la NASA relató lo siguiente:

“Creo que una de las cosas más asombrosas que Dios tiene para nosotros le sucedió recientemente a un grupo de científicos espaciales en GreenBelt, Maryland. Estos hombres se encontraban revisando la posición de la luna, el sol y los planetas actualmente y cómo se encontrarían en cien y hasta mil años a partir de este momento. Esto es fácil de hacer en modelos computacionales o simuladores. Esto es importante ya que sería una pérdida millonaria enviar un sofisticado satélite al espacio para que terminara colisionando con un cuerpo celeste al invadir su órbita. Se requiere trazar las órbitas en términos de vida de un satélite para poder saber a ciencia cierta las posiciones de los planetas y evitar un desastre espacial.”

“Ejecutaron el programa simulador para que mostrara los resultados hacia adelante y hacia atrás en siglos cuando de repente la computadora se detuvo en seco. Dejó de enviar datos sin razón aparente, salvo una señal roja en la pantalla que significaba que algo andaba mal, ya sea en los datos con que se alimentaba al programa o con los datos al compararse con los estándares. Se mandó llamar al equipo del Departamento de Servicios para que revisara cada dato de la información incluyendo el código del programa. El programa era perfecto, si había un error (y eso lo sabe todo científico), tenía que ser humano. Hubo un momento de silencio cuando se dieron cuenta de qué había sucedido.”

“Lo que encontraron es que había un extraño bache en la línea del tiempo. Se rascaron las cabezas y trataban de encontrar una respuesta. No hubo ninguna.”

“Momentos después, uno de los empleados (que era cristiano, pero no científico), se acercó al equipo y dijo: ¿Saben?, recuerdo que en la escuela dominical nos hablaron de un día en que el Sol se quedó inmóvil en el espacio. Los científicos no le creían tal estupidez a ese mentecato que ni siquiera estaba en el mismo rango de sueldo que ellos, sin embargo, como tampoco tenían una solución a ese problema, le pidieron al hombre que demostrara con hechos lo que había dicho.”

“Sacó una biblia y la abrió en el Libro de Josué. Leyó un texto que cualquier persona con un miligramo de sentido común encontraría ridículo. Supuestamente el Señor le dijo a Josué:”

No temas, que Yo te los he entregado en tus manos. No habrá hombre de pie que se resista a ti. 
“Josué estaba preocupado y pensaba que Dios le estaba jugando una broma muy pesada, porque sus enemigos le tenía rodeado y si oscurecía serían vencidos. Así que Josué le pidió a Dios que dejara de hacerse el loco e hiciera que el Sol dejara de moverse por el cielo.”

Y paráronse el Sol y la Luna hasta que el pueblo del Señor hubiera vencido a sus enemigos. […] El Sol detuvo su carrera sin ponerse por espacio de un día.

(Josué 10: 8; 12-13) 

“Y los astronautas y científicos olvidaron la ciencia y sin más pensar dijeron «He ahí el día que falta» Revisaron la computadora y calcularon el bache en la línea temporal y encontraron que los datos coincidían cercana, pero no exactamente. El tiempo perdido era de 23 horas, 20 minutos, no un día completo. Faltaban 40 minutos que tampoco podían explicarse. En tiempos largos, un lapso de 40 minutos podría hacer crecer los errores de modo geométrico. Mientras tanto, Juanito, un científico agnóstico se puso a revisar los datos con que se alimentaba a la computadora central”.

“De nuevo el sujeto cristiano salió al quite y dijo:

También recuerdo que en la Biblia se menciona que el Sol caminó hacia atrás. “

“Los científicos pensaron que ese tipejo todo se lo sacaba de la manga y demandaron que volviera a sacar ese libro que llamaba La Biblia y se pusiera a buscar dónde fregados se encontraba ese maravilloso evento. Se pusieron a leer de cabo a rabo el libro y se toparon con 4Reyes en donde se contaba la siguiente historia.”

“Estando Ezequias en su lecho de muerte, fue visitado por el profeta Isaías que le dijo que no iba a morir. Ezequias le pidió una prueba de que esto era verdad. Isaías dijo: “¿quieres que la sombra del Sol avance 10 líneas, o que retroceda otros tantos grados?”. Ezequías dijo que sería fácil que avanzara, que mejor retrocediera 10 grados. Luego, Isaías habló con Dios y éste accedió (cosa rara) al caprichito de ambos sujetos. Haciendo retroceder la sombra por los diez grados que había ya andado en el reloj de Acaz.”
 
(4Reyes 20, 8-10)

“Veamos ahora, 10 grados son exactamente 40 minutos. Si sumamos estos 40 minutos a las 23 horas 20 minutos de Josué y, ¡milagro de milagros! Dan por resultado el día perdido. ¡INCREÍBLE pero CIERTO! Y que mal rayo me parta si DIOS no tiene bajo control su perfecta creación del Universo. 

Según algunos testigos, varios astronautas se arrodillaron para rezar, y otros hablaron con el cristiano pidiéndole, con lágrimas en los ojos, la forma de ingresar a su iglesia. Un científico mandó pedir por Ebay varias Biblias; otro, sacó un látigo de Dios sabe dónde, y comenzó a flagelarse pidiendo perdón por todos sus pecados.  Todos estaban arrepentidos y llenos de nuevo júbilo, lanzaban alabanzas al cielo. La venerable Biblia decía la verdad. ¡Dios sea ALABADO por los siglos de los siglos! ¡Amén!”

Mientras tanto, Juanito se había preparado una jarra de café negro caliente y, con sus lentes, empezó a escudriñar los datos. Mandó traer el código fuente del software que se empleo para calcular los datos y con la paciencia de un Job moderno se dio a la tarea de revisar línea por línea de código. Luego, los cotejó con los datos que ellos calculaban y que ingresaban a la computadora maestra. Todos lo miraban con recelo.
¿Cómo se originó esta Pavada?
Esta leyenda del día perdido no es nueva. Apareció allá por 1936 en un libro de un tal Harry Rimmer llamado La Armonía de la Ciencia y las Escrituras (The Harmony of Science and Scripture). La gente de ese tiempo se asombró y pensó “si lo dice un libro, entonces tiene que ser verdad”. Rimmer citó un libro más antiguo (1890) como la fuente de los cálculos detrás del cuento. Los estudiosos mencionaron que tales cálculos NO tenían base científica y a pesar de haberse demostrado la falsedad de la leyenda, ésta adquirió con los años pies propios para que los actuales crédulos ignorantes se maravillen de un milagro que NO es tal. Y con la llegada del Internet, esto ha ido más lejos ya que cualquier persona, aún sin haber pasado por la escuela primaria, puede navegar por la Gran Red.
Es fácil ver el atractivo de esta leyenda ya que se “confirma” no solo la existencia de una divinidad, sino la “verdad” literal de las escrituras de la Biblia. Lo que es más, enfrenta científicos contra creyentes haciendo parecer que éstos últimos emergen victoriosos, mientras que los pobres científicos ateos y diabólicos muerden el polvo con todo y su supuesta verdad de la que tanto arengan. Una especie de David contra Goliath.
Para aquellos que siguen una religión, esta leyenda es más que suficiente para reforzar sus creencias. La fe es la creencia de algo sin pedir prueba de su existencia. Creer solo por creer es una cualidad humana y encontrarse en medio de no creyentes lo vuelve a uno inquieto. Una leyenda como la del día perdido llega al corazón de los creyentes que añoran una reivindicación en su vida. No importa que no haya pruebas de la veracidad de lo que se habla, ellos solo necesitan que otros lo reconozcan. Reconocimiento y satisfacción es lo que la leyenda provee y no sin razón ha perdurado durante tantos años. Sin embargo, los razonamientos están equivocados, los supuestos procedimientos científicos empleados son dudosos y la premisa de un día perdido depende de varias interpretaciones selectivas y cuestionables de las Escrituras.
Explicación de por qué ésta pavada es falsa
La noción de un "día perdido" en el tiempo no es más que una combinación de dos pasajes bíblicos del Antiguo Testamento. El primero del Libro de Josué que describe la defensa de este hombre a la ciudad de Gabaón contra los cinco reyes amorreos. Para poder vencer a los ejércitos enemigos, Dios le permitió tener más luz diurna mediante la detención del movimiento aparente de los astros durante casi un día.
El segundo pasaje de 4 Reyes (o 2 Reyes según la Biblia consultada ), describe la petición de Ezequías de mover el Sol 10 grados hacia atrás como confirmación de la promesa de Dios. Una de las cuestiones que tenemos que considerar es que la Biblia tiene miles de años y la mayoría de las historias que cuenta, nos llegan por vía oral, copias, impresiones y traducciones diversas. Hay que ser muy cautelosos al presentar una interpretación específica de una palabra o frase en español de una versión particular de la Biblia. Sobre todo al decir que “es palabra de Dios”.
Por lo tanto, la primera dificultad que se presenta es que en ninguna parte de la Biblia se menciona que Dios hizo que el Sol se detuviera por exactamente 23 horas y 20 minutos. Varias traducciones mencionan a Josué 10:30 de manera diferente, sin embargo, todas  están de acuerdo en que el Sol detuvo su camino menos de un día: “Cerca de un día”, “casi un día”. No se nos dice nada más. Eso de que pudo ser menos de un día quizá signifiquen 22 horas (12 según las notas de la Biblia Guadalupana), 16 horas 39 segundos, es algo que, a menos que Dios baje a dar una conferencia de prensa, jamás sabremos con exactitud. 
Los medios primitivos para conocer el paso de las horas en tiempos de Josué era mirando el movimiento aparente de los astros con relación al observador. Bajo las mejores circunstancias, es muy poco probable que una persona haya podido medir el tiempo que el Sol estuvo inmóvil en el cielo con un grado de precisión tal como para afirmar que fueron 23 horas y 20 minutos. Vamos, la luz del Sol evitaría ver las estrellas que serían un punto de referencia, sin embargo, en la Biblia no se menciona si éstas siguieron su movimiento o también se detuvieron. Existe una verdadera razón por las que el charlatán eligió los números en las 23 horas y 20 minutos y eso se explicará más adelante.
El siguiente problema es la interpretación de la leyenda mostrada en 4Reyes acerca de un supuesto dios que mueve las sombras hacia atrás para darle gusto a un solo sujeto. El Sol caminó hacia atrás diez grados angulares de medida en un dial (probablemente la caratula de un reloj de sol). Dado que el reloj es circular y un círculo, cualquier niño de primaria lo sabe, tiene 360 grados, mover la sombra hacia atrás 10 grados correspondería restituir el tiempo una trigésima sexta parte del día. Una trigésima sexta parte de un día de 24 horas equivalen a dos tercios de una hora, o sea 40 minutos. ¡Voilà! 
El asunto está en que 4Reyes no usa la palabra “grado”. Este pasaje se ha llegado a presentar en otras traducciones de modo más general: 10 pasos, 10 unidades o marcas sobre el “Reloj de Acaz”. Como no existe una fotografía de cómo era tal reloj, ni tampoco se ha construido una máquina del tiempo para ir a presenciar el suceso, solo podemos especular acerca de cómo era realmente. No podemos saber cuánto tiempo representaban cada una de esas unidades por lo que no sabemos qué tanto se movió el Sol en verdad. Si por ejemplo, el Reloj de Acáz tenía 40 marcas a intervalos regulares, diez de esas unidades representarían ¼ de día, o sea, seis horas.
Solo podemos especular, pero parece ser cierto que el charlatán que fabricó esta faramalla pseudointerpretando el Libro de 4Reyes y decidió fabricar los 40 minutos “perdidos”, fue también quien se sacó de la manga que el período de tiempo extraviado en el Libro de Josué eran exactamente 23 horas y 20 minutos. Todo esto para que la cantidad de tiempo sumada fuera UN DIA completo (aunque gracias a la CIENCIA sabemos que un día no dura exactamente 24 horas de 60 minutos y 60 segundos). 
Voto al Apóstol Santiago, ¿pero porqué alguien haría eso? Pues alguien que sabía que la gente asocia a Dios con una divino equilibrio y perfección. Siempre que una persona ve un proceso natural que parece destilar perfección lo atribuye a una obra divina. Si los científicos descubrieran 23 horas y 18 minutos “perdidos”, podría tomarse como una chiripa cósmica, pero si el período extraviado fuera un día exacto, podría considerarse como evidencia de una intervención celestial directa de un Poder más elevado.
Pero no nos importe la cantidad de tiempo involucrado en el asunto, el haber descubierto un período de tiempo “perdido” permanece inadmisible e implausible. Si en verdad el Sol se detuvo por un día hace unos milenios, no tenemos manera de determinar ese evento por los medios astronómicos actuales. NO tenemos un marco de referencia, ni un “calendario cósmico” o “reloj maestro” para ir y revisar un retiro del Banco del Tiempo. 
El concepto descrito aquí es análogo a regalarle a un incauto un reloj que no funciona y después pedirle que determine cuánto tiempo ha transcurrido desde que el reloj detuvo su marcha. Cualquier idiota puede ver las manecillas y aventurar una conjetura razonable sobre la hora en que el reloj se paró. Pero la duda clave sería: ¿fue en la mañana o en la tarde? Sin conocer tampoco la fecha del calendario, suponiendo que sea de esos relojes sin fechador, más difícil se pone la cosa. Ahora, si el reloj tiene un fechador y marca el día 23, entonces habría que preguntarse: ¿de qué mes estamos hablando aquí?
Incluso las razones supuestas dadas por los científicos que hicieron los cálculos tienen el mismo sentido que ver a una sardina bailar en una convención de gatos que decidieron abandonar el vegetarianismo. No requerimos saber si existió un tiempo “perdido” en las eras pasadas para poder lanzar una nave al espacio. Aún si el Sol se detuvo por un día, eso no tiene ningún efecto sobre dónde se encontrarán la Luna, el Sol mismo y las demás estrellas en un futuro.
Si le ponemos una batería nueva al hipotético reloj, o si lo enviamos a arreglar, todo lo que necesitamos hacer es ajustarlo a la hora correcta y ya está. Sería políticamente estúpido tratar de determinar cuánto tiempo estuvo el reloj sin caminar para asegurarnos de que mostrará la hora correcta en el futuro. 
Aunque la noción de un “día perdido” ha circulado desde hace un siglo, la versión que recorre el Internet integra a la NASA, una institución endemoniada. Esta agencia ha logrado notoriedad gracias a los esfuerzos de Mr. Harold Hill, quien es una persona real y que sí fue presidente de la Curtis Engine Company. Lo que es una falacia es que haya sido asesor de la NASA. Además, él jamás presenció tales eventos entre científicos, un lunático religioso y una Biblia. La verdad es que sí llegó a escuchar acerca de esta leyenda y posteriormente la popularizó a través de boletines eclesiásticos y en su libro de 1974 “How to Live Like a King’s Kid”. 
La autenticidad vale grillo, nuestra disposición de aceptar leyendas depende más de su expresión de los conceptos que nosotros queremos creer que sobre su posibilidad de ser ciertas. No existe “evidencia” de ninguna otra fuente que no sea la Biblia que mencione que existió un día más largo. Sería algo digno de registrar en los anales de la historia, sin embargo, al parecer todos los historiadores de esa era, o se la pasaron dormidos en ese tiempo o simplemente “se les olvidó” escribirlo. 
Epilogo y Moraleja (con música de Dragnet)
El final de la historia, y que nadie sabía hasta hoy, fue que Juanito, el científico agnóstico, reportó a los científicos que un punto decimal fuera de lugar fue el que causó el problema. Cuando lo colocaron en su verdadera posición, los datos fluyeron tan exactos y como deberían ser. 
El sujeto cristiano fue despedido por andar hablando cosas sin pensar científicamente y por tratar de convencer a los verdaderos científicos para que pensaran igual que él. Varias fuentes revelaron que en su casillero ya tenía preparados varios folletos con la finalidad de dárselos a los científicos y convencerlos de unirse a su secta. Hoy en día, el único modo en que el cristiano puede ver a la NASA es a través de la televisión. 
En lo que respecta a los científicos, ahora están bajo las órdenes de Juanito; avergonzados por haberse dejado llevar por las peroratas de un fanático religioso ignorante y pensando que en el futuro jamás volverían a aceptar una estupidez sin antes analizarla a la luz de la CIENCIA.
Juanito aceptó de buen grado el nuevo puesto y tuvo un excelente desempeño hasta que se retiró. Fue un jefe paciente y sabio, y cada vez que existía una duda, mandaba traer un gran libro negro que era ?no la Biblia? sino el manual de procedimientos técnicos y científicos. Cuando se le preguntó cómo fue que supo que el sujeto cristiano estaba equivocado, él invariablemente respondía: “Mis padres siempre me aconsejaron que jamas tomara en serio a una persona que puede recitar versículos enteros de cualquier libro religioso”.
En cuanto a la Religión, se le ha dictado una orden de restricción y no puede acercarse a la Ciencia a menos de un millón de años luz o hasta que llegue el Juicio Final, lo que ocurra primero.
 
Basado en un artículo de Snopes.com por Barbara y david P. Mikkelson 

Dahlia Gillespie y la Dicotomía Grimm

Iba a poner un título más o menos como sigue: La Dicotomía Grimm o como Dahlia Gillespie hubiera encajado perfectamente en los cuentos de los Hermanos Grimm. Pero hubiera sido muy largo y según ciertos estudios no homologados, solo un 7.5% de los lectores se siente atraído a artículos con títulos largos y pocos párrafos. Pero si existe alguien que se sienta jalado hacia este texto, sírvase quedarse parado, porque terminará de leerlo antes de poder sentarse.
Un grupo de estudiosos sin demasiadas cosas que hacer y con mucho tiempo de sobra, se dio a la tarea de examinar 200 cuentos de hadas de los Hermanos Grimm y, al hacer un resumen de los tipos masculinos y femeninos que ahí aparecen, pronto se dieron cuenta de algo muy sospechoso: que existe una marcada dicotomía (sí, a veces uso palabras de las que no se su significado). Si ya entraron a la web de la RAE o desempolvaron su diccionario favorito para conocer lo que es una dicotomía, veamos los números que estos estudiosos sacaron a la luz.
  1. Hay 16  madres o madrastras sicóticas, y solo 3 padres o padrastros malvados.
  2. Hay 23 brujas malas y solo 2 brujos malignos.
  3. Existen 13 mujeres jóvenes que matan o ponen en peligro a los hombres que las aman, pero solo un hombre que daña a su novia.
Es por esta razón que la buena de Dahlia parece sacada de un cuento de los Grimm.

La Verdad Acerca de Drácula

Desde que el conde Drácula hizo su aparición en 1897, como el malvado protagonista del libro Drácula de Bram Stoker, el personaje ha llegado a ser la piedra angular del género editorial, teatral y cinematográfico por años. Drácula, considerado uno de los relatos más terroríficos llegó a tener más de 100 ediciones y ha sido traducido a más de 44 idiomas. En teatro, fue un triunfo fenomenal cuando se presentó en Inglaterra en 1924. Poco después se trasladó a Broadway con igual éxito.
Para quienes hoy tienen más de 50 años, Bela Lugosi, el actor que dio a conocer al público estadounidense el aristocrático vampiro, sigue siendo el intérprete supremo. La película del mismo tema, que protagonizó Lugosi y se estrenó en 1931 es hoy un clásico del cine en glorioso blanco y negro. A partir de aquella fecha, Drácula y los filmes que, derivados del original, han tratado el tema del vampirismo, se cuentan por cientos. Inclusive en México tenemos a nuestro Drácula en carne del actor German Robles.
Sin embargo, en Transilvania (donde se supone que vino al mundo el conde, hoy parte de Rumania), se llegaron a prohibir el libro y las películas occidentales inspiradas en él. Lo cual no impide que gracias a su fama mundial, el ficticio personaje haya llegado a ser una fuente de divisas. Tan solo en 1974, el Consejo de Turismo de Rumania contó más de 150 mil visitantes del “Castillo de Drácula”, ruinoso, pero irresistible, que se alza en los montes Cárpatos. Según los rumanos, el verdadero Drácula debe haber sido Vlad Tepes, conocido con los tétricos sobrenombres de “Vlad el Empalador” y “Drácula” que según dicen significa “hijo del demonio”.
Vlad fue un príncipe de Valaquia (principado que se extendía al sudeste de Transilvania), muerto hace más de 500 años y a quien hoy se considera héroe nacional por la resistencia que opuso a los invasores turcos. Pero antes de abandonar este mundo, lo cual hizo a los 45 años de edad, según los registros rumanos, Vlad había asesinado a una 100 mil personas, o sea una quinta parte de sus súbditos. Se especializaba en despachar a sus enemigos, y al parecer también a sus amigos, cuyo número fue decreciendo rápidamente.
El Drácula novelesco fue, como todos saben, creación de Bram Stoker, irlandés de barba pelirroja, nacido en Dublin en 1847. Stoker trabajaba en el gobierno de Irlanda como escribiente de juzgado. Dotado de extraordinaria vitalidad, compiló en un grueso manual el inmenso acervo de leyes consuetudinarias medievales y contemporáneas de Irlanda.
Entusiasta aficionado al teatro, Stoker fue nombrado posteriormente administrador general de la compañía teatral londinense de sir Henry Irving, figura sobresaliente del arte escénico victoriano. Allí estudio la caracterización que Irving hacía del personaje principal del drama basado en la leyenda del Holandés Errante. Éste, como más tarde el conde Drácula, fue condenado a vivir eternamente. Pálido y de gran estatura, sir Henry interpretaba aquel papel con mirada centelleante y rostro desencajado, lo cual inspiró a Stoker la fisonomía del vampiro rumano.
Mientras atendía los asuntos de Irving, Stoker se dio tiempo para estudiar derecho y para ingresar en el colegio de abogados. En ese lapso escribió además cinco libros y varios cuentos de aventuras. Luego, combinando los elementos folclóricos  del vampirismo y los de novelas de horror tales como Frankenstein, e incluso un toque de Sherlock Holmes, Stoker urdió su estupendo relato de terror. En sus investigaciones acerca del tema le ayudo cierto amigo suyo, el profesor Arminius Vambery, de Budapest (transformado, en el libro, en el profesor Abraham van Helsing), quien le narraba cuentos de su natal Hungría y le explicaba que en su país se creía en la existencia de los vampiros. Vambery le mencionó también el nombre de Vlad Tepes. Como agradó a Stoker el sobrenombre de “Drácula” aplicado a Vlad, resolvió llamar así a su retoño literario.
Como escenario de la novela, Transilvania resultaba el sitio ideal, lejano y romántico. Stoker hizo del paso de Borgo, que también existe realmente, el punto de donde su héroe, Jonathan Harker, parte en busca del conde tras comer en la Hostería de la Corona de Oro. La mujer del hostelero suplica a Harker que vuelva sobre sus pasos y le insinúa que más allá del Borgo suceden cosas terribles. Así empieza la estremecedora narración, donde se sigue la sangrienta pista del conde hasta Carfax, derruida casa solariega cercana a Londres, para volver finalmente al punto de partida.
El libro se agotó casi inmediatamente. Cierto amigo del autor le preguntó cómo se la habían ocurrido todos esos horrores, a lo que Stoker contestó: “Verás, una noche devoré un plato de cangrejo aderezado y, como era lógico, tuve una pesadilla… y luego escribí el libro”. En realidad trabajó arduamente en él durante sus vacaciones veraniegas en la inhóspita costa escocesa. 
Stoker siguió escribiendo novelas y ensayos mientras vivió, si bien ninguna de sus obras posteriores alcanzó la fama de Drácula. El escritor falleció en 1912 a los 64 años de edad consumido por el exceso de trabajo.
Aunque varios dramaturgos intentaron adaptar la historia de Drácula a la escena, ninguno tuvo éxito hasta que Hamilton Deane, actor y amigo de la familia Stoker, representó su versión. En 1927, Dean concibió un golpe publicitario que aseguró de una vez por todas el porvenir de su obra.
Un amigo de Hamilton, que asistió fascinado a la representación, le preguntó si no había en el teatro quien pudiera dar asistencia médica a algún espectador que la necesitara. Ni corto ni perezoso, Dean llamó al Hospital de la Reina Alejandra y contrató los servicios de una enfermera para que recorriera los pasillos durante la función. Cierta noche se desmayaron 29 personas del público. Más tarde una señora dio a luz prematuramente. Asistir a las representaciones de Drácula se juzgaba una prueba de arrojo, y la taquilla se veía asaltada por quienes pretendían demostrar que eran muy capaces de sobrevivir a las fortísimas emociones del drama. Este fenómeno se repitió cuando se exhibió el Exorcista de William Friedkin.
Cuando Horace Liveright, editor de Nueva York, adquirió los derechos para montar la obra en los Estados Unidos, presento a Bela Lugosi en el papel del conde. Lugosi era hombre de elevada estatura, de clásicas (aunque siniestras) facciones, y tenía un acento húngaro con el cual pronunciaba “Transilvania” en tono de velada amenaza. Por si ello fuera poco, el actor poseía gran atractivo. Desde el momento en que aparecía en escena, envuelto en la capa negra, flotaba en el ambiente una sensación de inminente peligro. Para muchas mujeres que, en teoría, deberían temblar de espanto, el actor resultaba irresistible. El correo de Bela Lugosi se amontonó con cartas de damas que le brindaban gustosas su hermoso cuello para que él lo mordiera, al menos una vez.
La pieza era más que apropiada para el cine, y Bela Lugosi interpretó dos veces en la pantalla grande el papel del siniestro conde. El actor murió en 1956, y fue sepultado cubierto con la capa de Drácula.
En 1958, la compañía inglesa Hammer Films decidió resucitar a Drácula y escogió a Christopher Lee para encarnar al conde (quien casi medio siglo después haría el papel de otro conde, el Conde Dooku para la segunda trilogía de Star Wars). En la nueva película se alteraba un tanto el carácter del personaje: desapareció la expresión centroeuropea, lasciva y siniestra que le imprimió Bela Lugosi; se subrayaba el aspecto atlético del protagonista a la manera del finado Douglas Fairbanks. Asimismo, las damas víctimas del conde, convertidas a su vez en vampiros, se las ingeniaban, a pesar del crecimiento de sus colmillos, para seguir siendo bellas y voluptuosas. The Horror of Dracula logró un triunfo indiscutible y la productora lo capitalizó produciendo una decena más de versiones de las aventuras del rumano.
Con el paso del tiempo, muchos han sido los actores que han dado vida a Drácula y han salido infinidad de versiones de películas sobre vampiros, siendo una de las primeras Nosferatu, una de las películas más aterradoras del cine. Una versión de este vampiro, con Willem Dafoe en el papel principal, trata precisamente de la filmación de este clásico del terror. En la década de los ochentas, la figura del vampiro tomó un caracter más sexual. El vampiro de nuestros días muestra una sensualidad que desborda la pantalla y hoy en día todos los herederos de Drácula parecen más modelos de revistas de moda que monstruos que causen repulsión y miedo.
Una de las mejores películas sobre Drácula fue, sin duda, la versión de Francis Ford Coppola, con Gary Oldman como el conde. Era más una historia de amor pero la interpretación de Oldman fue muy convincente y ciertas escenas eran en verdad espeluznantes.