Reflexión: La familia

La familia. Aquello por lo que todos daríamos la vida. Aquelloque a pesar de todas las dificultades, disfrutamos con su compañíay calor. Aquello que desgraciadamente, no todo el mundo puede tener,por unas razones u otras. Aquello que nos hace cometer las mayoreslocuras de nuestra vida.

Ahora me pregunto yo: ¿de verdad vale la pena?

Si tienes unos padres que de verdad se sacrifiquen por ti, que tequieran conocer, que te apoyan en lo que te gusta y en los malosmomentos, que de verdad confíen en ti, si vale la pena.

Si tienes unos hermanos mayores que te enseñan de sus errores yte defienden de los matones, vale la pena.

Si tienes unos hermanos pequeños que disfrutan con tus juegos ehistorias de adolescente rebelde, o al menos lo intenten, de verdadvale la pena.

Si tienes unos abuelos que te cuidan cuando tus padres no pueden,te llenan de sabiduría con todos sus años de experiencia en la viday te enseñen a respetar tanto a los mayores como al resto depersonas por igual, de verdad vale la pena.

Si tienes unos tíos que disfruten haciéndote sentir parte de sufamilia, que te cuenten historias graciosas de tus padres cuando eranpequeños, y te enseñen el valor de los distintos puntos de vista,vale la pena.

Si tienes unos primos que jueguen contigo, sean mayores opequeños, que no dejen que “las peleas de los mayores” seinterponga en vuestra amistad, vale la pena.

¿Qué pasa cuando una de estas partes falla? Que a no ser quehaya pasado algo realmente grave, el malo es quien no quiere seguirlela corriente al “que tiene más poder”. En la familia hayjerarquías, y por lo general el orden es este:padres-abuelos-tíos-hermanos-primos-tú.

Si te peleas con un primo, no pasa nada, con la intervención dealguien más al poco no ha pasado nada. Si tu hermano mayor no tedeja ver la tele, da igual, ya llegara tu madre/padre para que losdos veáis algo que os gusta a los dos. Si tu tío te hace trabajarde sol a sol, no pasa nada, al menos tus padres se encargaran de quete pague bien. Si tu abuela tiene unas ideas antiguas y no entiendeque la Wii queda mejor que esa figurita de la virgen, ya le convencerán el resto detus primos para ponerla al menos un rato. ¿Pero qué pasa si tuspadres se aprovechan de su poder, haciendo que tu valioso tiempo sevaya en el negocio suyo? Agachar las orejas y obedecer.

Ojo, no me quejo de esto, nuestros padres han trabajado de sol asol para que tengamos comida caliente y un techo donde dormir. Elproblema es cuando un padre te obliga, haciendo que ya no puedas vera tus amigos los fines de semana. Eso es aceptable. Haciendo quepierdas algunos días de clase. Eso se puede aceptar si no abusa deello. Pero hay algunos que llegan al extremo, impidiéndote ir aconciertos, fiestas, de viaje, y todas esas cosas que tanto gusto dande vez en cuando. Eso ya es bastante criticable, pero aún tiene unpase si te deja ir a algo al menos un par de veces al año.

¿Pero qué pasa con los padres que no dejan que su hijoevolucione, quitándole de la cabeza cualquier atisbo de esperanzo devivir algún día de algo que le gusta a su hijo? No sé, digamosfutbolista, uno de los clásicos. Si tienes un trabajo familiar,puedes ir de vez en cuando con tus amigos para jugar un rato alpolideportivo, pero nunca podrás fichar por un equipo de pacotillade 3ª e ir por otras ciudades los fines de semana para jugar. Si lointentas, tus padres dirán que eres un desagradecido, que noaprecias sus años de trabajo para criaros y daros un puesto detrabajo para toda la vida. Dirán que perseguir un sueño como ese esinútil, ya que la posibilidad de tener éxito es pequeña y laresponsabilidad que dejas detrás es grande.

¿Y qué pasa si quieres estudiar? Tus padres estarán orgullososde ti, mientras las clases no interfieran con tu tiempo de trabajo. Ysi llegas a la universidad, no la podrán pagar(los gastos deltrabajo), y pasara lo mismo que el ejemplo anterior si resulta que launiversidad está en otra ciudad.

¿De verdad esos padres se merecen algún tipo de respeto?Definitivamente no. Te querrán, pero como un trabajador muy valioso.No dejaran que sigas con tu vida, solo quieren que seas una copiasuya.

Por no hablar de los padres que maltratan a sus hijos, sea cualsea la circunstancia no se puede perdonar a alguien que aprovecha elamor que tiene un niño por sus padres para descargar toda su furiaen ellos. Usando la violencia (tanto física como verbal) en un niñosolo se consiguen dos cosas: un futuro adulto problemático o unfuturo adulto desconfiado con problemas para socializarse,especialmente en relaciones que requieran algo de entrega (novi@s,buenos amig@s, trabajos con alta responsabilidad). Alguien que trataasí a sus hijos, no los quiere de verdad. Se merece ser encarcelado.

Lo peor es que hay gente que aún sufriendo este tipo desituaciones, sigue haciendo cualquier cosa por agradar a sus padres,buscando cariño de cualquier manera.


Para quien se lo pregunte, si, hoy he tenido un mal día en lo quese refiere a lo familiar. Pero con este texto quiero dejar claro quees mi opinión, no es ninguna verdad absoluta.

Los padres que de verdad se preocupan por sus hijos, esos padresse merecen una medalla, un monumento, una estrella con su nombre.Ellos se lo merecen todo.