Reflexión – El dinero

 

 

El dinero. Para algunos tan importante, para otros taninnecesario. Por mucho que nos duela, por muy poco materialistas quepensemos que somos, el dinero es imprescindible, al menos en estasociedad que vivimos. Podrás pensar “yo no soy más feliz portener más cosas” o “yo no soy tan pijo que sólo uso cosas demarca”. Por mucho que nos duela, lo necesitamos. Tal vez no loqueremos por su significado, pero sí por las cosas que no podemos tener sin él. Y no son cosas físicas. Hablaré de ellasmás detenidamente:

-Trabajo: Obviamente, sin trabajo no podemos tener dinero, menosalgunas excepciones. Se tiene trabajo para poder pagar tu casa, tucomida, la educación de tus hijos, tus hobbies… pero supongamosque esas responsabilidades no las tienes, por la razón que sea.Piensa: aunque tuvieras tus necesidades vitales y las de tu familiacubiertas sin trabajo, ¿de verdad no querrías dinero?

Claro que sí,lo necesitas para poder comprar tus caprichos, sean videojuegos, uncoche, alcohol, fiestas… por muy inocentes que sean tusintenciones, todo te costará dinero. Sin dinero no podrás hacernada, ni siquiera irte de excursión a la montaña. La cabaña cuestadinero, una brújula cuesta dinero, una cámara de fotos cuestadinero. Necesitas dinero para no aburrirte.

 

-Hacer amigos: Íntimamente ligado a tener trabajo. Si no tienestrabajo, no puedes hacer casi nada, como he expresado antes. Por ellomismo, tus posibilidades de hacer amigos se reducen por los suelos.Si no puedes ir a bares, a discotecas, a bodas (tienes que dar unregalo e ir “bien” vestido), a conciertos, tener internet…¿cómo vas a conocer a alguien? Por mucho que tengas tus necesidadesbásicas cubiertas, si no te relacionas con más gente perderías eljuicio.

Por no hablar de tener pareja sentimental. Pongamos que unapersona sin trabajo (y por ello, sin dinero) intenta tener unarelación amorosa con otra persona. Por mucho que le puedaproporcionar comida y casa durante toda la vida, si no le llevas alcine, a cenar y a fiestas, te considerará una persona sosa y alfinal te dejará. Necesitas dinero para poder relacionarte con másgente.

 

 

-Fiestas: Por mucho que no nos gusten los ambientes de lasdiscotecas, es innegable que a la mayoría de gente le gustadesconectar de su rutina de vez en cuando y relajarse. Hay muchasmaneras: yéndose de viaje, conciertos, celebraciones (bodas,comuniones y bautizos), discotecas, playa, excursión…

Algunas serán más respetables que otras, pero todas requierendinero. Desde pagar una carísima semana en un crucero, a pagar elbillete de autobús para ir a la playa. Sin dinero no puedes salir detu rutina.

 

 

-Mantener amigos: Lo que más me duele admitir. Por mucho quetengamos amigos desde la más tierna infancia, si no nos vamos dediscoteca de vez en cuando, nos verán cómo unos aburridos. Si notenemos una consola de última generación con una pantalla plana demínimo 32 pulgadas, nos verán como unos anticuados. Si no tenemosinternet, nos verán como unos desconectados al mundo. Si no noscompramos ropa con una cierta regularidad, nos verán como unoscutres.

Duele todo esto, pero es la jodida realidad. Si el plan de cadafin de semana “solo” es dar una vuelta por ahí con ropa de hace4 años se irán distanciando poco a poco de ti. Hablaran de ti sobrenovedades en el mundo del ocio, pero al no tener dinero para comprarrevistas ni mirar en internet no podrás continuar la conversación.Te llamarán de vez en cuando para ir a la piscina o de discotecas, yle recordarás tu indisposición económica.

Muy poco a poco, se distanciarán de ti. Tal vez algún díaconsigas un trabajo, y gracias a él podrás volver a quedar con tusamigos y hacer cosas “modernas”. Si no, difícilmente volverás averlos. Sin dinero,no se pueden matener las amistades.

 


Por fortuna, existen excepciones para la mayoría de ejemplos queexpongo. Grandes amigos y grandes familiares, sobre todo.

Así es la sociedad en la que vivimos. Y no pienses “es lo quetoca”, porque si no te gusta puedes irte a la montaña y vivir enuna cueva. Si quieres cambiarlo, puedes, es simple, simplemente buscaa más gente que piense lo mismo que tú. Pero claro, estaría muymal visto por los demás que no quisieras tener un marido/esposa, una casacon jardín, unos hijos y un buen coche. Tal vez sientes eso en lomás fondo de tu corazón, pero no lo dices para que no te considerenun bicho raro.

Más de una vez he estado a punto de irme a la montaña y mandar ala mierda todo. Pero no creo que pudiera estar mucho rato sinescuchar heavy metal.