Singularity

 

Sin hacer mucho ruido, concuidado y despacito, así es como se ha introducido Singularity en nuestro país.Los chicos de Raven Software, creadores de los recientes X-Men Orígenes:Lobezno, o el nuevo Wolfenstein, presentan el que posiblemente sea su mejorjuego de los últimos cinco años. 

Y es que el que no arriesga nogana. Y Raven Software siempre había estado creando productos notables, juegosdivertidos y con bases jugables bastante sólidas, pero que por su condición deadaptación no podían trascender y romper la barrera que separa un buen juego deun gran juego. Singularity es una propuesta arriesgada, una nueva IP en unaempresa que se había encargado casi siempre de adaptar otras licencias. Y laverdad es que les ha salido un juego cojonudo.

Aprovechando este análisis,voy a intentar hacer algo que hasta hoy no había hecho. O no como voy a hacerloahora. Voy a dividir el análisis en varios apartados (esto sí que lo habíahecho con inFamous), a los que daré nota. La suma de las notas máximas de cadaapartado es de 100, y obviamente, habrá apartados que valore por encima deotros, como la jugabilidad por encima de gráficos o sonido. Ya lo iréis viendoconforme leáis el análisis.

Sin más que decir, procedo:

 

ARGUMENTO/HISTORIA

Katorga-12 es una isla rusadescubierta durante la Segunda Guerra Mundial junto a la que se descubrió unextraño elemento, el E-99. Desde entonces, las grandes mentes del comunismo,Stalin a la cabeza, dedicaron fondos ilimitados a la investigación yexplotación del E-99, con la intención de usarlo como medida de defensa contrael poder nuclear de los Estados Unidos. Pero algo no salió del todo bien enKatorga-12, se perdió todo el contacto con sus habitantes… por lo que elgobierno ruso decidió dejar la isla a su suerte y ocultarla del resto delmundo.

 

 

En el año 2010, un satéliteestadounidense que sobrevolaba la zona donde se encuentra Katorga-12 esirradiado, por lo que el personaje al que encarnaremos, Nathaniel Renko, esenviado a Katorga-12 para investigar esa isla que nunca antes se habíalocalizado.

Pero al llegar a Katorga-12,mientras sobrevolamos la isla, algo sale mal, nuestro helicóptero es derribadoy caemos al agua. Desde ese momento, empezamos a movernos por la isla, guiadospor los mensajes de radio de nuestro superior, Devlin, que se cree solo en eseinfierno, y nuestro principal objetivo será reunirnos con él.

Poco a poco, nos iremos dandocuenta de que Katorga-12 oculta muchos más secretos de los que podemos apreciara primera vista, y nos veremos atrapados en la isla y envueltos en una odiseapara conseguir sobrevivir y revelar los misterios de la isla.

Esto que acabo de contarcumple, pero se ve increíblemente potenciado por su soberbia ambientación ytodos esos pequeños detalles argumentales, clara referencia al gran Bioshock,que iremos encontrando en la isla en forma de grabaciones o notas, queenriquecen y potencian el argumento, dotando a la obra de bastantes matices.

 

 

Singularity tiene un fuerte carácter cinematográfico, conmomentos muy espectaculares, o unos primeros minutos – prácticamente calcadosdel gran Bioshock –  en los quenuestra principal preocupación será saber dónde nos encontramos e investigar ellugar, sin tener que preocuparnos de eliminar enemigos, puesto que iremosdesarmados, simplemente recuperándonos de un accidente aéreo.

Y será cuando avancemos en la trama cuando nos daremos cuenta de lo pulido que está este apartado en Singularity.

NOTA: 18/20

 

JUGABILIDAD

Durante las primeras horas dejuego, nos encontramos ante un shooter bastante convencional. De hecho, suscontroles son bastante estándar, lo habitual en el género. Un gatillo paraapuntar y otro para disparar, mientras que el botón superior derecho servirápara el cuerpo a cuerpo. Encontramos un botón para saltar, otro paraagacharnos, otro para recargar e interactuar con el escenario y un último máspara cambiar de arma de entre las dos que podremos llevar. Eso sí, el númerototal de armas del juego es bastante aceptable, contando con pistolas, riflesde francotirador, escopetas y ametralladoras, entre otras…

Armas que podremos mejorargracias a diversos maletines que encontraremos desperdigados por el escenario yque podremos intercambiar en los puntos de armas que esperarán en los lugaresseguros del escenario y que nos permitirán, a parte de la ya mencionadacaracterística de mejorar nuestro arsenal (con unas opciones bastantesimplonas: daño, velocidad de recarga y capacidad del cargador), intercambiarlas armas que portemos de entre todas las que hemos conseguido durante nuestroperiplo por Katorga-12.

 

 

Pero a las dos horas de juego,más o menos, obtendremos lo que diferencia a Singularity del resto de shootersordinarios. Y es que, cuando lleguemos al centro de la isla, a la “cúpula”, quellamarán los distintos personajes – Renko no habla -, encontraremosel DMT, siglas de “Dispositivo de Manipulación Temporal”.

Al principio, sus utilidadesnos resultarán bastante curiosas, y como si de niños con un nuevo juguete nostratáramos, empezaremos a usarlo sobre todos los objetos que nos lo permitan. Repararescaleras y cajas, rejuvenecer pintadas en las paredes para hacerlas legibles…Y las aplicaciones en combate son francamente interesantes: podremos envejecera nuestros enemigos, lo que provocará su muerte instantánea, o derribarlos conel sustituto del cuchillo en el cuerpo a cuerpo, una suerte de impulso de E-99que, cuánto más cerca estemos, más daño causará.

A todo esto se suman lasmejoras que iremos consiguiendo, también para este aparato, a lo largo deljuego; mejoras para las que utilizaremos el E-99 que deberíamos haber idoconsiguiendo lo largo del juego. Mejoras mucho más jugosas, desde luego, quelas obtenidas con las armas.

 

 

Gracias al ya mencionado DMT,empezaremos a tener que resolver diversos puzles durante nuestro avance,ninguno especialmente difícil pero algunos realmente ingeniosos y queaprovechan todo el potencial de nuestro aparato.

En definitiva, una jugabilidadsencilla, divertida, y que hará las delicias de todos aquellos que disfrutencon la diversidad en los combates y quieran probar algo distinto.

NOTA: 28/30

 

GRÁFICOS

Sensacionales. Pese a usar elarchiconocido Unreal Engine 3, que los de Raven Software ya conocían del juegode Lobezno, en el que demostraron usarlo con maestría, aquí se luce más sicabe, destacando el diseño de los enemigos, no abundantes en cantidad pero sien calidad, y la oscura ambientación, perfecta para su historia.

El diseño de las armas escorrecto, raya al mismo nivel – alto – que el resto del juego. Ninguna sorpresapor esta parte, un arsenal trabajado, pero con poca innovación.

Las texturas son notables, ylos escenarios, con un nivel sobresaliente, están llenos de objetos, muchosinteractivos, que mejoran más si cabe el apartado visual.

 

 

El número de elementos yenemigos en pantalla es bastante alto, sobre todo teniendo en cuenta quepodemos interactuar casi con todo lo que nos rodea (tengamos en cuenta que lajugabilidad del juego no pivota sobre esto, como si lo hacía en el Bad Companyo en el Red Faction: Guerrilla).

Los efectos de luces y losoriginados por el uso del DMT son soberbios, a destacar los momentos en los queenvejecemos a los enemigos, algo bastante espectacular.

No es un juego que serárecordado por su apartado visual (Singularity tiene muchas otras virtudes),pero éste no deja de ser bueno, bastante superior a la media, aunquepalideciendo ante los grandes referentes gráficos como Crysis, Uncharted 2,Killzone 2 o Gears of War 2, por nombrar algunos.

NOTA: 12/15

 

SONIDO

Al empezar el juego me llevóuna grata sorpresa, ¡venía doblado a nuestro idioma! Y no con un doblajepatatero y malucho, sino con uno bastante bueno. Las voces de todos los personajesson espectaculares, menos las de nuestro personaje, que no hablará en toda laaventura.

 

 

La banda sonora no destacaespecialmente. Melodías suaves, de esas que crean tensión, nos acompañandurante las partes de exploración, mientras que una mucho más rápida, típica deacción, suena en los combates. Cumple sin más.

Por último, los efectossonoros vuelven a ser sobresalientes, oyendo las gotas de agua deslizándose porlas tuberías y golpeando el suelo de una en una, el crujido de las puertas alser abiertas, los gritos de los monstruos, los pasos… Todo está muy logrado,creando un conjunto bastante bueno.

NOTA: 12/15

 

OTROS ASPECTOS (duración, dificultad…)

El juego no es especialmentelargo, pero no es corto. Con una campaña que dura entre 8 y 10 horas en sunivel medio de dificultad (duración que se puede ver incrementada entre una ydos horas más si aumentamos el nivel de dificultad, o reducida si lodisminuimos), no se puede decir que destaque por su duración, pero ya esbastante más largo que otras muchas, y además, intensa en todo momento.

 

 

En su nivel medio dedificultad, el juego no es excesivamente exigente. Caeremos una o dos veces porcapítulo, quizás alguna más si andamos cortos de munición, algo que solo pasarási somos derrochadores y poco exploradores, pues la única vez en toda lacampaña que me he visto sin munición había sido por mi culpa, por no haberexplorado el mapa y no haber encontrado la caja de munición. En máximadificultad, el juego es más duro; siguen sin ser penalizaciones excesivas, pueshay puntos de control cada cinco o diez minutos, pero los menos pacientespueden llegar a frustrarse en algún momento de la aventura. La dificultad másfácil no merece la pena ni mencionarla, solo recomendable si deseamos veralguno de los finales que no hayamos visto.

El juego es relativamenterejugable. Esto quiere decir que a los que disfruten de la historia, lesgustará conocer sus distintos finales, por lo que pueden ser necesarias tresvueltas al juego. También diré que yo no lo he completado tres veces, estoy enla segunda vuelta en “difícil”, pero el juego me ha enganchado lo suficientecomo para dedicarle las 14-15 horas que llevo (y más que caerán), sin habercatado su multijugador.

Otro incentivo para rejugarlopueden ser los cronomensajes, una especie de mensajes escritos con tizas en lasparedes, aparentemente dirigidos a Renko, que deducimos que tienen muchainformación. Además, también podremos restaurar unas pizarras, que en realidadno nos sirven para nada en la práctica, pero por las que podremos conseguir unlogro.

Multijugador que, como ya hedicho, todavía no he probado, pero que según tengo entendido, es bastantecutre, con un par de modos de juego nada más, y no demasiado entretenidos. Aúnasí, sigue siendo una forma de alargar el juego.

NOTA: 18/20

 

CONCLUSIÓN

Singularity es una gratasorpresa para todos los que, al igual que yo, disfruten de los shooters que vanmás allá de ser un simple: “ir de A a B matando a todo lo que se cruce enmedio”. El DMT es un recurso bastante interesante, muy poco explotado duranteel juego para lo que realmente podría haber sido, pero ya es algo bastantepeculiar, que eleva el juego a un nivel ligeramente superior al resto de juegosde este tipo, que pueden llegar a ser clones los unos de los otros.

 

 

Además, con su interesanteargumento y su duración, también superiores a la media de los FPS ambosapartados, Singularity se convierte en una alternativa francamente interesantepara los actuales shooters que dominan el mercado, una compra casi obligada alos fans de los juegos de acción y recomendada para los que quieran disfrutarde una buena ambientación e historia acompañados de una jugabilidad divertida.

NOTA FINAL: 88/100