20th Century Boys

20TH CENTURY BOYS
 

*Antes de comenzar la entrada, os dejo la canción que dá título a la obra: 20th Century Boys, de T.Rex.

Hacía mucho tiempo que por mis manos no pasaba una obra como ésta.Posiblemente sea la historia más apasionante que he tenido la ocasiónde contemplar durante los últimos años. Y es que la historia que contanta maestría teje Naoki Urasawa en ésta, su segunda obra más famosa(la primera es la grandísima Monster), es de los thrillers másinteresantes y con mejor desarrollo que he tenido el placer de leer.

Y es que parece que todo lo que hace este hombre es oro puro. Desdeque terminé Monster, me declaré fan incondicional de este gran artista,y ha sabido no defraudar, demostrando que el gran éxito de lasaventuras del Doctor Tenma no fue un éxito aislado. Lo ha vuelto alograr, una y otra vez, primero con esta 20th Century Boys y despuéscon Pluto o su más reciente creación, Billy Bat.

Al observar el recorrido de este Urasawa, vemos que su primer granéxito fue Yawara!, la tierna historia de una judoka cuya versiónanimada fue emitida en nuestro país bajo el título de “Cinturón Negro”.Después llegaría la interesante Master Keaton, la historia de unveterano de la SAS que se dedicaba a resolver distintos casos de lo másparticulares para su empresa de seguros.

Y después llegó Monster, la primera obra de este señor que tuve elplacer de leer, y según muchos, la mejor historia que ha contado nuncaNaoki Urasawa. Monster revolucionó el panorama del thriller en el mundode los cómics, con una historia tremendamente bien elaborada, unrepertorio de personajes totalmente creíbles y magníficamenteconstruidos, con tantos detalles y rasgos que realmente destacan por suaplastante complejidad, dignos cualquiera de ellos de ser elprotagonista de la historia, o al menos, merecedores de tener su propiahistoria. Ya en aquel entonces, apuntaba maneras y nos indicaba cómoiban a ser sus siguientes obras.

Así ha llegado hasta nosotros 20th Century Boys. Tras su fama yalzarse en el olimpo de los mangakas (tanto éste como Takehiko Inoueson merecedores de todos los reconocimientos del mundo, a mi ver losdos mejores autores de manga de la actualidad, con una diferenciaabismal con el resto de sus compañeros de profesión), se atrevió conotro thriller, bastante distinto a lo que nos tenía acostumbrados hastaahora, que parte de una premisa bastante simple hasta llegar a ser algotremendamente complejo y absorbente: un grupo de amigos que tienen quedetener el fin del mundo.

Por supuesto, decir que 20th Century Boys gira en torno a un grupode amigos que tienen que evitar que el mundo se termine no le haríahonor al enreversado argumento que ha hilado Urasawa. Y es que lahistoria es de una magnitud muchísimo mayor, y las diferentes tramasque se van presentando y terminando cuánto más avanza el manga seentremezclan para dar lugar al gran cuadro que ha querido pintar elautor, de bastante más envergadura.

La historia nos presenta como personaje principal a Kenji, un chicoque vive en 1997, tiene una pasión desmedida por el rock & roll ytocar la guitarra,  carga siempre con un bebé a su espalda y que seencarga de una tienda que posee junto a su madre, tienda que tuvo queincorporarse a una gran cadena (King Mart, en el manga) para podersobrevivir, puesto que la antigua licorería que tenía el padre de Kenjino podría aguantar muchos años más.

No tardaremos mucho en enterarnos de que ese bebé, de nombre Kanna,es la hija de la hermana de Kenji, que tuvo que abandonar su hogar enextrañas circunstancias dejando al bebé a cargo de su hermano, hermanoque se toma muy en serio la tarea de cuidar y educar a Kanna.

Tampoco nos costará saber que Kenji, durante sus años de primaria,tenía una base secreta con sus amigos escondida en medio de un bosque,en la que se reunían y leían manga, ojeaban de manera tímida revistaseróticas o planeaban cómo ser los salvadores del planeta.

Aquí empezaremos a darnos cuenta del enorme trasfondo con el quecuenta la obra de Urasawa. Y es que empezará a recrear la época de lossesenta y los setenta en Japón, construyendo la misma sociedad en laque él mismo vivió durante su infancia con todo lujo de detalles,haciéndonos ver como se vivía durante esos años, todo un logro paramantener esa soberbia ambientación a la vez que el trabajado argumento.

Un día como cualquier otro, haciendo un reparto completamentecorriente, Kenji se topa con que uno de sus clientes más fieles hadesaparecido, y se encuentra junto a su casa un símbolo extraño. Unsímbolo que no es capaz de reconocer en ese momento, pero que se nosmostrará que era el símbolo que él y su grupo de amigos esgrimían comobandera para su base secreta.

Pronto, veremos que ese símbolo se asocia a una secta extraña,liderada por un hombre enmascarado que se hace llamar “Amigo”, y queparece ser miembro del antiguo grupo de Kenji.

Pero no seráhasta que Donkey, uno de los miembros de la banda, le mande a Kenji unacarta preguntándole por el símbolo una semana antes de fallecer, que eltendero no comenzará a atar cabos y a tratar de ver quién puede ser ese“Amigo” y por qué sabe tanto.

Sin embargo, el verdadero detonante de la serie se dará cuando“Amigo”, demostrando su poder e influencia, libera un virus,descubierto en África, primero en San Francisco, y posteriormente enLondres. Esto no es más que una recreación de una amenaza mundial quelas mentes infantiles de Kenji y sus amigos habían ideado para poder,posteriormente, detenerla como protectores de la justicia y del mundo.

Desde ahí, parte la historia, repartida en 22 tomos (al menos asíha llegado a nuestro país, editados de la mano de Planeta DeAgostini),una historia a saltos entre el presente y el pasado, que nos contará eldesesperado intento de Kenji por detener a “Amigo” guiándose únicamentecon su memoria y siguiendo un antiguo “Libro de las Profecías”, en elque él había escrito detalladamente lo que iba a ocurrir antes de quelos salvadores entraran en juego.

El estilo de dibujo del manga es perfecto. Detallista al extremo,tremendamente realista, con personajes claramente diferenciados unosentre otros y escenarios fantásticamente recreados. Es otro de lospuntos fuertes del manga, que no hacen más que engrandar la gran tareaque ha llevado a cabo Urasawa, sin descuidar ni un solo apartado de sucreación.

Quizás el único defecto que se le pueda achacar al manga, gustospersonales a parte, es la lectura casi obligada de la segunda parte,21st Century Boys, puesto que al final del volumen 22 se dejan tantascosas en el aire que es necesaria una explicación para muchos de losenigmas de la primera parte. Sin embargo, son solo dos volúmenes más, ycomo ya le pasó en su día con Monster, Urasawa demuestra que losfinales que hace, sin ser malos, no son su punto fuerte.

Un dato interesante es que el manga ya cuenta con dos adaptacionesen películas, con una tercera en camino. Se supone que entre las trestratarán de abarcar toda la historia, y siendo que están supervisadaspor el propio Urasawa igual sale algo bueno… Yo no he tenido la ocasiónde verla (no he tenido tampoco demasiado interés), así que no sabría sirecomendárosla o no. Desde luego, yo con la historia en papel hequedado más que satisfecho y no necesito más, pero igual a alguno le dapor verlas.

En conclusión: recomendadísima a todo aquel que quiera disfrutar deuna gran historia, con un sentido del ritmo impresionante y unargumento que engancha como pocos. La acción no decae en ningúnmomento, e incluso en las partes más centradas en el diálogoencontraremos la historia tan interesante que no nos sentiremosaburridos. Independientemente de que os guste o no el manga, si osbasta con las cosas bien hechas, disfrutaréis mucho de 20th CenturyBoys.