Enganchados a Perdidos (Lost)

“Nacho,por favor, ve Perdidos” me decía mi amiga María hace dos años en claseen la Universidad. “Illo Nacho, mira la serie de Perdidos que te va aenganchar” me decía la gente de la redacción. “Nacho, esta semana echanPerdidos en Cuatro, espero que la veas” me decía un amigo. Nachoalucinaba con la campaña de publicidad que estaban organizando loschavales del Grupo Prisa en todos sus medios.

Nacho se sentó a las tres y media en elsofá de su casa. Nacho sacó dos naranjas y un yogurt. Su hermano seencontraba a su vera, impaciente también porque empezase. Nacho a lasseis y media estaba como los iconos del msn (O_O).

Mira que me digo: “Nacho, como teenganches a otra serie tú vida se va más al pique. Ves películas,series, juegas a videojuegos y lees libros en el autobús. No añadamosmás”. Pero Nacho no escuchó y vio Perdidos hasta el quinto capítulo, yporque se tuvo que ir al estadio de fútbol que empezaba el Sevilla -Real Madrid.

Qué gran serie. Qué guión. Quépersonajes. La fórmula utilizada por los guionistas para Lost es muyarriesgada, sólo los pacientes serán correspondidos en la trama quedesarrolla. Una trama lenta, con numerosos flash-backs que te hacencomprender mejor a los protagonistas. Una trama que en cada capítulodesvela nuevos detalles y cierra otros, pero siempre deja cabos sinatar. Una trama que es genial pero que puede meter un ‘costalazo’ en TVpor su guión (como mis propios amigos freaks de Perdidos vaticinan parala serie en Cuatro; a pesar de que ayer consiguió más de un millón ymedio de audiencia).

Grande Lost. Grande Perdidos. Ya hepedido que me dejen todas las temporadas para verlas; ahora que estamosen Feria en Sevilla y a mí las fiestas populares ni me atraen ni medesagradan.

PD: Estoy enamorado de Kate.