Cada día odio más la SGAE

Sabéis que compro el diario Público.

Sabéis que odio la SGAE.

Sabéis que adoro a Ignacio Escolarescribiendo.

Juanma tiene una enfermedad degenerativa extraña y grave. La SGAE también. Juanma, un niño de cinco años almeriense que sufre el Síndrome de Alexander, pidió a David Bisbal un concierto benéfico para recaudar fondos en su ayuda. Bisbal dijo que sí. La SGAE dijo que no, y amenazó con impedir el concierto si la familia de Juanma no pagaba por adelantado. Bisbal tocó gratis. La SGAE cobró 5.629 euros.

Horas después de que Pedro Simón, en El Mundo, contase ayer este caso, la SGAE se apresuró a devolver el dinero a la familia de Juanma. No es la primera vez que pasa, hay varios precedentes de conciertos benéficos dónde todos suman y ellos cobran. Hace tres años, la SGAE llevó hasta los tribunales a los responsables de un festival teatral de niños discapacitados que se celebra desde hace un cuarto de siglo en Fuentepelayo, en Segovia. La SGAE demandó a la asociación organizadora exigiendo 518 euros en concepto de derechos de autor. Sólo rectificaron cuando los medios denunciaron el caso. Como ahora.

La SGAE está enferma y su dolencia se parece bastante a la de Juanma. El Síndrome de Alexander ataca al cerebro, anula los sentidos y al final deja al que lo sufre ciego y sordo. Insensible. Juanma aún tiene esperanza. Su familia ya ha recaudado más de un millón de euros para que un equipo científico investigue esta dolencia tan rara, tan única, que a las farmacéuticas no les sale a cuenta combatir. Los males de la SGAE tienen peor cura. La SGAE recauda y después pregunta. Está en su ADN, aunque es igual de responsable quien mantiene la patente de corso: el Gobierno. Pero hay algo que diferencia a ambos enfermos. Juanma tiene corazón.

CHAPÓ.

Qué grande es el fútbol

Me prometí que si el Real Madrid ganabala liga no volvería a ver fútbol, apenas que fuese mi equipo -elSevilla-, durante el año que viene. No es porque el Madrid no se lamereciese. Conseguir 52 de los últimos 57 puntos es muy difícil ennuestra liga, pero el juego del Barça enamoraba, gustaba, hacía que lagente que no entendía ni le gustaba el fútbol dijese: qué bien juegaeste equipo.

El F.C. Barcelona enloquecía a lasmasas. Cuando llegó a Sevilla en la primera vuelta nos metió tresgoles, uno de bellísima factura de Messi. Mi abono como socio delSevilla estaba más que amortizado con ese encuentro.

Hoy Pep Guardiola ha vuelto a dar unalección de fútbol. Sacó a sus dos torres maestras en el centro delcampo. Xavi e Iniesta. Qué hermoso cuando Xavi toca el balón. Viendo elpartido en mi casa con los amigos me entraba la risa de miedo, desuperioridad de un equipo a otro. Empezó ganando el R. Madrid tras ungran pase de Ramos que Higuaín remata perfectamente a la red. Era elprimer tiro del Madrid a portería. Pero el Barça se lo estaba comiendo,y no tardó mucho tiempo en conseguir Henry el empate para que volviesea decir: se hizo justicia.

En el fútbol no siempre gana el mejor,también gana el que más suerte tiene. Es cierto que el más suerte tienesuele ser el que más veces tira a portería, pero también puedes tiraruna vez y marcar.

Llevo viendo fútbol desde chico yjugándolo a nivel profesional. Desde hace 3 años trabajo en losescalafones inferiores del Sevilla y veo más de 3 partidos cada fin desemana a nivel provincial. Y os puedo asegurar que el fútbol quepractica el Barcelona es alucinante.

El R. Madrid corría para todos lados,mientras que Xavi, Iniesta y Yayá Touré hacían lo que querían en elmediocampo. No debemos olvidar a Henry, un chavalito que se llamaMessi, y a un Eto’ó que ha trabajado hoy más como enganche que comopunta.

Grande el fútbol. He disfrutado como unenano. Lo siento por los aficionados del R. Madrid, pero el fútbolmerecía justicia, la misma justicia que también merece mi equipo deentrar este año en Champions tras no movernos, desde la primera jornada, de la tercera posición.

Qué grande es el fútbol.