Los videojuegos en Japón… ¿en crisis?

Duranteel pasado Tokyo Game Show celebrado en Japón, Keiji Inafune, padre delgenial Dead Rising o Megaman, comentó: “La industria japonesa estámuerta”.

El desarrollador japonés pronuncióestas palabras tras dar una vuelta por el recinto y ver todos losjuegos japoneses que se presentaban al público. En términosvideojueguiles, sólo vio “refritos de refritos”, es decir, juegos queno aportaban una mecánica nueva para el jugón, o juegos queaprovechaban su tirón mediático para sacar una secuela igual que eloriginal.

¿Está la industria japonesa en crisis? Sí.

El ejemplo más claro lo tenemos en$quare €nix. La fusión de estos dos gigantes ha dado una trágica remesade juegos dignos de estar en la estantería -pero de la tienda. No hacefalta recordar fiascos como los numerosos productos basados en FinalFantasy VII -se salva Advent Children-, el Final Fantasy X-2, o losputrificantes spin-off de sagas como Dragon Quest o la nombrada FinalFantasy -que si un remake de FF para NDS por aquí, que si un DragonQuest con dos mejores por allá; “total, los nipones me van a comprar eljuego” deben pensar los CEOs de SE.

No es la única compañía enmarcada enesta política. Otras como Capcom lanzan otra versión de Super StreetFighter IV o de Residen Evil 5, haciendo escasos siete meses quesaliesen ambos títulos al mercado; esto es tener cara dura.

Y para colmo de los colmos, sale Haru Akenaga, presidente de Nippon Ichi EE UU, y dice que “el nunca occidentalizará sus juegos“. Bien hecho…

Los juegos europeos y norteamericanoscada vez pegan más fuertes en el mercado internacional, aunque aviso anavegantes, estamos viendo DEMASIADOS shooters, y si la espiral nopara, ocurrirá lo mismo que en Japón.

Venga hombre, que no es tan complicado, queremos más Fat Princess, PixelJunk, Patapon, Shadow Complex, etcétera.

Innovar es la clave del ser humano.