Día negro en Bagdad; ¿acaso hay claros?

Elpasado martes, día 8 de diciembre, Bagdad acogía una nueva ola deatentados dejando tras de sí más de 97 muertes y 174 heridos. Lostitulares del 90% de los periódicos -me mojaría y diría que el 100%- fue: “Nuevo día negroen Bagdad”. Curiosamente, ese día tenía clase de Análisis del Discurso,una asignatura que sé que me la pueden cascar en febrero, dado que deestudiar no es fácil, pero que disfruto con su materia. Resumiendo, sehabló del eufemismo y de lo implícito.

Al terminar la clase vi este titular ydije: “¿Acaso hay días claros en Bagdad?” Iraq es una constanteborrasca, llena de rayos y truenos, donde la ventisca no para y Apolodice que no aparece por allí porque no le sale de los santísimos cojones.

Nos deberíamos plantear en elperiodismo cambiar la terminología en determinadas metáforas cuandopasa un tiempo. En Bagdad hay muertos diarios, así que días negros sontodos, lo que pasa es que parece que si no se alcanza una cifra demuertes (vamos a poner 50 muertos por ejemplo), no se le llama díanegro. Señores, importa lo mismo una vida que cincuenta. Son familiasdestrozadas por un atentado y también es un día negro.

Ahora me viene a la cabeza algunos términos utilizados y que murieron -afortunadamente- con el paso del tiempo. ¿Recordáis limpieza étnica? Como carajo se puede llamar ‘limpieza‘a la masacre que se llevó en la década de los ‘90 en los Balcanes, esalgo que nunca llegué a enteder. Al igual que este término también hayotros como “daños colaterales“. Este término lo pusode moda la Administración de Bush padre en la Guerra del Golfo del 91.Daños colaterales es igual a muertes civiles, pero claro, es más bonitoesta unión de términos que decir que se ha bombardeado, por error porsupuesto, una población civil y nos hemos jodido vivo a una familiaentera.

En Iraq nunca hay claros, no lo olvidéis.