Odisea Perdida en Xbox 360

Más de uno con el título sabe que estoy haciendo referencia a Lost Odyssey, la obra creada por Sakaguchi, alter-ego de toda la saga Final Fantasy hasta su décima entrega.

Compré el juego el pasado verano y noha sido hasta esta semana pasada cuando he podido empezarlo  -yterminarlo-; la cantidad de títulos que se han lanzado estas Navidadesunidas a un curso un tanto, como diría, bastante MIERDA-sin eufemismos-, han hecho que este RPG se quedase en mi estanteríajunto a otros juegos. No obstante, una vez puesto en mi querida Elite,el juego ha cumplido mis previsiones.

Estaba ante un RPG de la Vieja Escuela y no las nuevas mariconadasque se inventan donde el luchador se puede mover por el escenario, vera los enemigos, etcétera. Sí, lo siento, soy conservador en los RPG, nome atraen los nuevos sistemas de combates de los juegos de rol. Hesido, y seré siempre, esa persona que le encanta dar vueltas por elmapa hasta que se pone la pantalla borrosa y sueña diciendo: “que sea un Cactilio o un Limo metálico por favor“.A mí me va más ese estilo: fundido de pantalla y que sea lo que la CPUquiera, seguido de un combate por turnos -aquí ya soy más ‘progre’ yadmito todo tipo de cambios, es más, me gusta el modelo del FinalFantasy XIII por ejemplo-.

Es mi manera de pensar y es que no sabéis el ‘daño’ que hicieron los primeros Final Fantasy o Dragon Quest en mí.

Retomando Lost Odyssey, el juegorecupera la esencia clásica en todas sus vertientes, aunque me gustaríadestacar antes lo negativo. LO es demasiado lineal y se echa en faltael poder recorrer todos los escenarios libremente, como en un FinalFantasy VII donde te coges tu máquina voladora y con Cid al mandorecorres el mundo -o el jodido Chocobo Dorado para llegar a la materiade los Caballeros de la Mesa Redonda-.

Otro de los aspectos que no me hagustado es la personalización del personaje. Como en todo buen RPGconseguimos experiencia para subir de nivel pero he echado en falta unamayor personalización de los personajes, porque exceptuando armas,habilidades, anillos y accesorios, de todo lo demás carece el juego. ¿Yqué es todo lo demás? Echo en falta poder elegir escudo, armaduras,botas, guantes, sombreros, un tablero donde las habilidades se puedanpersonalizar aún más, etc.

Quizás estos dos aspectos sean los quemenos me han gustado aunque bueno hay mucho más. Es bastante largo ynos puede ofrecer unas 40/50 horas de diversión perfectamente el modohistoria, además, cuenta con un apartado gráfico bastante bueno para laépoca y el sonido corre a cargo de Nobuo Uematsu, es decir, tenemosmelodías, y de las buenas, para toda la historia. Y hablando de ésta,el argumento de LO es de notable alto y se aleja del arquetipo de“grupo de héroes encargado de salvar al mundo” -en un primer planocuidado-. A través de una gran narración, nuestros personajes deben irdescubriendo la memoria que les ha sido borrada por un hechicero:Gengara. Eso sí, este mago pretende conseguir un poder ilimitado através de la magia, por lo que nuestra misión es pararlo.

Lost Odyssey es un juego que si eresamante de los JRPGs te va a enamorar, te lo puedo garantizar al 99,9%.Me ha dado coraje no disfrutarlo antes cuando llegó al mercado peromira, nunca es tarde cuando la dicha es buena -o algo así era-.

Paso de escribir más, está nublado,lloviendo y con cinco grados, y tantos factores meteorológicos adversospara un sevillano -acostumbrado a todo lo contrario que he citado-hacen que te duela la cabeza y no tengas ganas de hacer nada.