Qué difícil es escribir…

Tres meses y tres días.

Ese es el tiempo que llevo sin actualizar el blog.

Tres meses donde han pasado muchas cosas. En el plano personal mi vida ha dado un giro y llevar una relación seria es más difícil de lo que yo creía: dolores de cabeza, creer conocer bien a esa persona y no es así, etc.; aún así, creo -y sí,digo creo porque aquí sé que no tengo certeza absoluta- que la cosa va muy bien encaminada tras varios meses de relación. De todas formas, el no actualizar el blog no se debe a mi relación con mi pareja, ya que si hay que otorgarle un porcentaje a mi falta de actualización por problemas personales no llegaría ni al 20%. El principal problema a la hora de actualizar se llama uno: Periodismo.

He cursado, posiblemente, el curso más feo de los cuatro que llevo dados. Segundo de periodismo fue difícil, pero cuarto ha sido jodidamente feo: las asignaturas estaban mal impartidas por profesores nefastos en todas las parcelas, siendo éstas, además, poco válidas para la formación periodística; hemos estado todos los cursos de la licenciatura con trabajos diarios de prácticas al más puro estilo instituto, prácticas que, por supuesto, no aportaban nada debido a la escasa calidad de la docencia impartida; los medios de la Facultad de Comunicación de Sevilla están obsoletos y apenas hemos podido rendir con ellos, por lo que debíamos coger medios personales para hacer los trabajos audiovisuales; y un largo etcétera.

Esta ha sido la causa.

El 80% de mis problemas en estos tres meses.

Curiosamente publicaba el 10 de abril una entrada que se denominaba “Filosofíapara mantener un blog”.

Cosas del destino.

No voy a llenar mi blog de mierda con post estúpidos. No cobro por escribir en mi blog, ni quiero por ello. Miúnica satisfacción es rendir y contar mi visión de las cosas.

Ahora que la situación está ya tranquilay he terminado cuarto de periodismo -con todo aprobado a pesar de todo-es el momento de retomar el blog.

Tengo ganas de escribir de nuevo, de sentirme libre, de decir lo que pienso y que los “de siempre”, es decir,esos usuarios que visitan mi blog y me escriben y yo les respondo -que por cierto, he seguido visitando vuestros blogs a pesar de no dejaros comentarios-,  vuelvan a interactuar conmigo.

Es largo el camino por recorrer, pero mereconforta el saber que lo recorrido es aún mayor.