El trazo de un lápiz mal ejecutado

El niño miraba a su abuela, que escribía una carta. En determinado momento, preguntó:

– ¿Estás escribiendo una historia que nos sucedió a nosotros? ¿Y es, por casualidad, una historia sobre mí?

La abuela dejó de escribir, sonrió y comentó al nieto:

– Estoy escribiendo sobre ti, es verdad.Ahora bien, más importante que las palabras es el lápiz que estoy usando. Me gustaría que tú fueras como él, cuando crezcas.

El niño miró el lápiz, intrigado, y no vio nada especial.

– Pero, ¡si es igual a todos los lápices que he visto en mi vida!

-Todo depende de cómo mires las cosas. Hay cinco cualidades en él que, si consigues conservarlas, te harán siempre una persona en paz con el mundo.

>>Primera cualidad: puedes hacer grandes cosas, pero no debes olvidar nunca que existe una Mano que guía tus pasos. A esa Mano la llamamos Dios y Éste debe conducirte siempre enla dirección de Su voluntad.

>>Segunda cualidad: de vez en cuando necesito dejar de escribir y usar el sacapuntas. Con eso el lápizsufre un poco, pero al final está más afilado. Por tanto, has de saber soportar algunos dolores, porque te harán ser una persona mejor.

>>Tercera cualidad: el lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar los errores. Debes entender que corregir una cosa que hemos hecho no es necesariamente algomalo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.

>> Cuarta cualidad: lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sinoel grafito que lleva dentro. Por tanto, cuida siempre lo que ocurre dentro de ti.

>>Por último, la quinta cualidad del lápiz: siempre deja una marca. Del mismo modo, has de saber que todolo que hagas en la vida dejará huellas y procura ser consciente de todas tus acciones.

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Este relato aparece en el libro de Paulo Coelho ‘Ser como el río que fluye‘, concretamente en las páginas 31 y 32.

Este lápiz somos nosotros. Trazamos y marcamos en nuestra hoja, a veces si darnos cuenta de que nuestras decisiones afectan a otros seres queridos.

La goma de borrar siempre está ahí. Es cierto. Pero no es recomendable usarla frecuentemente. El lápiz, a pesarde poderse borrar, siempre deja marcas. Marcas dolorosas, feas, geométricamente deformes que provocan que el relato tenga un tachón aún cuando la historia continúa.

Un tachón que nunca debería haber sucedido.

Somos este lápiz. El lápiz tiene un final, un desenlace, se acaba, se agota. Muere.

Sácale punta todo lo necesario que sea posible, pero tampoco abuses del sacapunta porque el lápiz terminará gastándose antes de lo que tú esperas.

Paulo Coelho. ¿Volver a leer El Alquimista? Por qué no…