España crece en el mercado electrónico a ritmo de Petit Suisse

Bien. Qué alegría comentar una noticia como la que me encuentro hoy en PuroMarketing.com. “España es ya el mercado de comercio electrónico con mayor crecimiento en Europa”.

Ole, con dos pares de bemoles.

Dado que España es el país con menor gasto en I+D e inversión tecnológica respecto a los otros cinco encuestados (Francia, Reino Unido, Alemania, Italia y Suecia), esta noticia es recibida con los brazos abiertos. Y es que seamos sinceros, ¿alguien todavía sigue dudando de comprar por Internet? Las posturas quese situaban ancladas en la supuesta “seguridad” de la red ya no sirven,éstas han quedado obsoletas porque existen multitud de medios para adquirir productos online con total seguridad; pongamos ejemplos.

El primero y más claro puede ser PayPal,un sistema de compra-venta que cuenta con el voto positivo de millones de clientes y donde el comprador no tiene que pagar de más por adquirir el producto (el vendedor es el que apoquina el plus); sin embargo, las conversiones de divisas en PayPal son… excesivas, y si por ejemplo el dólar está más barato ese día, os cobrarán el día más caro del mes.

Otro segundo método de compra, y que uso junto a PayPal, es el de adquirir una tarjeta virtual encualquier sucursal bancaria que conozcáis. Yo la tengo en CajaRural -trabajan familiares y me ahorraba mucha absurda burocracia- pero cualquier banco tiene este tipo de tarjeta. Su aplicación y ejecución esbien sencilla: la tarjeta es una especie de monedero y sólo gastaremos lo que hayamos metido dentro. Imaginad que queremos comprar un juego -voy a mi terreno- que cuesta unos 40 euros, pues ingresamos en el monedero unos 45 euros y utilizamos esta tarjeta para comprar, quedándose así con unos 5 euros. Este método lo recomiendo especialmentepor un hecho personal en particular. Hace un año aproximadamente la cadena británica shoppto sufrió un ataque y las cuentas de todos sus usuarios fueron reveladas, quedando al descubierto todos los datos. En mi caso me quitaron 1,60 euros que me quedaban en la tarjeta -¿véis? Para esto sirve- pero hubo gente que perdió hasta 1.000 euros, una putada en toda regla.

Luego existen los métodos tradicionales de meter los datos de tu tarjeta habitual -no recomendado, ya habéis visto lo que puede pasar-, realizar una transferencia bancaria, un ingreso, un giro postal, contrarrembolso, etc., pero recomiendo los dos métodos desarrollados, nunca me han fallado -por PayPal tengo que añadirque una vez no me llegó un pedido de 120 euros y la web me devolvió hasta el último céntimo sin reclamar mucho; mucho peor es el número de atención al cliente de ONO- y son los que seguiré utilizando.

Citados los métodos, ¿qué nos ofrece la red? Pues de todo, uno de mis familiares hasta se compró un Wolkswagen escarabajo traído de México, que se dice pronto, pero por regla general,lo habitual es adquirir ropa, zapatos, libros, videojuegos, etc., productos que son más chicos y de nuestro día a día. ¿Merece la pena? Sí, sí, y sí, y ahora  es cuando entro a comentar la noticia.

Somos los que más crecemos en Europa porque aquí sufrimos precios abusivos en todos los ámbitos. Los productos tecnológicos tienen insertados el puto canon de la señora Sinde y del impresentable de Bautista; la ropa de marca, que tanto se lleva ahora, en España es un jodido show y te cobran por unos jodidos calzoncillos Calvin Klein 15 euros -señores, 15 euros para resguardar nuestras pelotas, manda huevos nunca mejor dicho-; los libros valen tresveces menos que en nuestro país, y eso que aquí la lectura es cara en determinados campos; y, por supuesto, los videojuegos, donde en nuestro país si quiero comprar la obra de Mercury Castlevania: Lords of Shadow tengo que desembolsar 70 euracos, en Inglaterra me lo he comprado por 28euros -y es el mismo, ¿eh?

Reyes Magos, este año comprad por Internet, notaréis el bolsillo, os lo digo de experiencia.